SALA SOCIAL Y ADM. II. AUTO SUPREMO: Nº 167

Sucre, 30 de mayo de 2011

DISTRITO: Santa Cruz PROCESO: Social

PARTES: Roger Liders Justiniano Egüez c/ Yuli Marleth Banegas Pérez

MINISTRO RELATOR: Esteban Miranda Terán.


VISTOS: El recurso de nulidad o casación de fs. 120-125, interpuesto por Yuli Marleth Banegas Pérez, contra el Auto de Vista Nº 023 de 26 de enero de 2008 (fs.117-118), pronunciado por la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso social seguido por Roger Liders Justiniano Egüez, contra la recurrente, la respuesta de fs. 127, el auto que concede el recurso de fs. 127 vta., los antecedentes del proceso y

CONSIDERANDO I: Que, tramitado el proceso social, la Juez Segundo de Trabajo y Seguridad Social de la ciudad de Santa Cruz, emitió la Sentencia Nº 7 de 25 de enero de 2007 (fs. 97-99), declarando probada la demanda de fs. 5-8, con costas, disponiendo que la demandada pague a favor del actor la suma de Bs. 28.540,00 por concepto de horas extraordinarias, domingo y feriados, aguinaldo y sueldo de 11 días del mes de septiembre de 2004, más la actualización dispuesta por el D.S. Nº 23381 de 29 de diciembre de 1992.

En grado de apelación deducida por la demandada (fs. 103-105), por Auto de Vista Nº 023 de 26 de enero de 2008 (fs. 117-118), emitido por la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, se confirmó en todas sus partes la sentencia apelada con costas.

Dicho fallo, motivó el recurso de nulidad o casación interpuesto por la demandada Yuli Marleth Banegas Pérez (fs. 120-125), manifestando que el tribunal de alzada, en el auto de vista recurrido violó el art. 200 del Cód. Proc. Trab., porque el actor trabajó hasta el 27 de septiembre de 2004, conforme la documental de fs. 54 y no como afirma el demandante hasta el 30 de septiembre de 2004, aspecto que no fue tomado en cuenta por los de instancia, al no haber sido valoradas ni analizadas las pruebas testificales y documentales arrimadas al proceso, menos las de fs. 46-47.

Luego efectuó una explicación de la cantidad de maíz y soja que se requiere para preparar alimento balanceado en las diferentes fases de la crianza de pollos, concluyendo que efectivamente el demandante hubiese realizado 8 viajes al mes de transporte de dichos productos y no así 8 viajes diarios como erradamente indica la juez a quo en sentencia.

Argumentó que los de instancia en sus fallos, indicaron que se demostró que el trabajador prestaba servicios los domingos y feriados y sin considerar que tenía 30 días de descanso y que sustituían los días feridos trabajados, no se consideró que durante todo el tiempo de trabajo, 10 domingos, 8 feriados y 29 días laborales, el actor no trabajó, haciendo un total de 47 días no trabajados, pero al momento de elaborar la liquidación la juez a quo, incluyó nuevamente todos los domingos y feriados de los meses trabajados, conminando a pagar el triple por los días que ya estaban descontados en la sentencia, errores que el tribunal de alzado no observó.

Manifiesta también que se determinó el pago del derecho adquirido de aguinaldo, sin tomar en cuenta lo establecido en los arts. 51 del D.R. de la L.G.T., al haber el actor incurrido en las faltas establecidas en los arts. 16 inc. a) y e) de la L.G.T. y 9 inc. a) y e) de su D.R.

Por otra parte, indicó que no existe fundamento para establecer que el actor trabajó 15 horas diarias durante 11 meses, porque no existe un libro de registro de horas extraordinarias, ni autorización por escrito por parte del empleador, situación que no se dió en el trabajo que se realizaba porque se trabajaba de 4:00 a 8:00 a.m. y de 17:00 a 21:00 p.m., es decir, en horario discontinuo y que la cancelación era en forma mensual de Bs. 1.200 desglosado de la siguiente manera. Bs. 500 como sueldo básico, Bs. 500 horas extras y Bs. 200 por los domingos y que en esa época el salario básico era de Bs. 450, incurriendo en violación de lo dispuesto en los arts. 66 y 150 del Cód. Proc. Trab.

Fundamentó que se le condenó cancelar Bs. 6.480, por 49 domingos y 8 feriados, supuestamente trabajados por el demandante, pese a que no existe ningún recibo que establezca que el sueldo básico era de Bs. 1.200, habiéndose negado los principios de proteccionismo e inversión de la prueba.

Asimismo, afirma que al actor no le corresponde el pago de horas extras, domingos, feriados y aguinaldo, porque se retiró voluntariamente, abandonando su trabajo y su herramienta.

Acusó además la violación de los arts. 4, 12, 13 de la L.G.T. 156, 162 de la C.P.E., 59, 149, 159 y 161 del Cód. Proc. Trab. y 379 del Cód. Pdto. Civ. porque el término de prueba comenzó a correr con la notificación de fs. 39 con el auto de 24 de enero de 2005, donde se fijó un termino de prueba de 10 días, el 30/03/2005 y el demandante ratificó sus pruebas el 27/04/2005, es decir, 27 días después y porque la juez a quo señaló nueva audiencia para recibir declaraciones testificales para el 30 de junio, o sea fuera del término probatorio.

Finalmente denunció la violación del art. 169 del Cód. Proc. Trab., porque no se tomó en cuenta las declaraciones testificales de fs. 71-73 y la confesión judicial provocada del actor de fs. 75, donde se demostró que el demandante era solo chofer y su horario de trabajo era de 4:00 a 8:00 y de 17:00 a 21:00, que faltó a su trabajo y que cuando bebía lo hacia fuera de horarios laborales, no siendo evidente lo que afirma la juez a quo, que el actor trabajó 15 horas diarias durante 11 meses, es decir de de 3:00 a 13:00 y de 17:00 a 22:00

Concluyó solicitando que este tribunal case el auto de vista recurrido y anule la sentencia apelada.

CONSIDERANDO II: Que, analizado los fundamentos planteados en el recurso, en relación a los datos del proceso, se establece lo siguiente:

La recurrente denunció la violación del art. 200 del Cód. Proc. Trab., porque no se hizo una correcta valoración de las pruebas respecto al tiempo de servicios prestados por el actor, al respecto, revisado los antecedentes procesales se evidencia, que en la demanda de fs. 5-8, se indicó que trabajó desde el 19 de octubre de 2003, hasta el 30 de septiembre de 2004 (fs. 27-28), concordante con lo que se determinó en la proforma de finiquito elaborado por el Inspector de Trabajo de fs. 3, tiempo de trabajo de 11 meses y 11 días, aspecto cuestionado por la demandada, quien indicó que el actor trabajó solo hasta el 27 de septiembre, es decir, 3 días menos de lo afirmado por el demandante, basándose en la prueba documental de fs. 54, consistente en una agenda del año 2004, que contiene anotaciones que no pueden ser tenidas como pruebas, al tenor de lo establecido en el art. 162 del Cód. Proc. Trab., elementos que no fueron desvirtuados por la parte demandada, en virtud de la carga probatoria establecida en los arts. 3 inc. h), 150 y 166 del Cód. Proc. Trab., no siendo por ello evidente la violación acusada.

Referente a las horas extraordinarias y el trabajo de domingos y feriados reclamadas por el actor, indicando que durante el tiempo que trabajó bajo dependencias de la demandada, ingresaba a trabajar a las 3:00 hasta las 13:00, reiniciando su trabajo a las 17:00 prolongándose hasta las 22:00, es decir, 15 horas diarias de trabajo, haciendo un total de 7 horas extraordinarias al día, convicción a la que se llega por lo afirmado por el actor y las declaraciones testificales de fs. 87-88, porque ciertamente las literales de fs. 40-47, 54-56, no desvirtúa el trabajo realizado en dichos periodos, correspondiendo dar aplicación a lo previsto en los arts. 46 y 55 de la L.G.T., 35 y 41 de su D.R.

Acerca de la alegada violación de los arts. 16 inc. a) y e) de la L.G.T. y 9 inc. a) y e) de su D.R., constituyen acusaciones que no vienen al caso, porque el actor se retiró voluntariamente de su fuente de trabajo y no por las causales de despido justificadas que se cita, no siendo aplicable lo establecido en el art. 51 del D.R. de la Ley General del Trabajo, correspondiendo el pago del aguinaldo, por constituir un derecho adquirido e irrenunciable de todo trabajador, conforme reconocen en sus resoluciones el juez a quo y el tribunal ad quem.

Respecto del cuestionamiento al importe del sueldo básico percibido por el trabajador, que era según afirma el recurrente de Bs. 500, por horas extras Bs. 500 y por domingos y feriados Bs. 200, no existe prueba que acredite este hecho, por el contrario los documentos de fs. 50 a 53, consistentes en recibos de pago, evidencian que el sueldo del actor era de Bs. 1.200, pruebas que fueron valoradas de acuerdo a los arts. 153, 158 y 159 del Cód. Proc. Trab., desvirtuando lo afirmado por la parte demandada, implicando con ello que tampoco es cierta la violación del art. 169 del Cód. Proc. Trab., referido a la prueba testifical, en la que presuntamente se acreditó este tema.

Con referencia a la alegada violación de los arts. 379 del Cód. Pdto. Civ. y 149 del Cód. Proc. Trab., consistente en las declaraciones testificales de cargo que presuntamente se recibieron fuera del término probatorio. Revisados los antecedentes procesales, se verifica que la solicitud de nuevo día y hora de audiencia para recibir esas declaraciones, fue presentada dentro del término probatorio, el 19 de febrero de 2005 (fs. 38), pues consta que se notificó al actor con la apertura del término probatorio el 15 de febrero de 2005.

Consiguientemente, al no ser evidentes las infracciones del recurso, corresponde resolverlo conforme establecen los arts. 271 inc. 2) y 273 del Cód. Proc. Civ., aplicables en cumplimiento de la norma remisiva del art. 252 del Cód. Proc. Trab.

POR TANTO: La Sala Social y Administrativa Segunda de la Corte Suprema de Justicia, con la atribución contenida en el art. 60 num. 1 de la L.O.J., declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 120-125, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500 que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

Relator: Ministro Esteban Miranda Terán

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Min. Esteban Miranda Terán

Min. Beatriz Sandoval de Capobianco.

Sucre, 30 de mayo de 2011

Proveído: Sandra M. Mendivil Bejarano

Secretaria de Cámara de la Sala Social y Adm. II.