SALA SOCIAL Y ADM. II. AUTO SUPREMO: Nº 149

Sucre, 16 de junio de 2.009

DISTRITO: Tarija PROCESO: Social

PARTES: María Luisa Ávila Zenteno c/ Compañía Logística de Hidrocarburos Boliviana.

MINISTRO RELATOR: Hugo R. Suárez Calbimonte.

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VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 128 a 130 vta., interpuesto por Víctor Gonzalo Cuba Arguelles, en representación de la Compañía Logística de Hidrocarburos Boliviana (C.L.H.B.S.A.), contra el Auto de Vista de 16 de abril de 2005, cursante a fs. 123 a 124 pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Distrito Judicial de Tarija, en el proceso social por beneficios sociales seguido por María Luisa Ávila Zenteno contra la compañía recurrente, la formulación de la respuesta a fs. 134 y vta., los antecedentes del proceso y

CONSIDERANDO I: Que tramitado el proceso laboral, el Juez de Partido del Trabajo y Seguridad Social, del Distrito Judicial de Tarija, pronunció la Sentencia de 5 de julio de 2004, cursante a fs. 106 a 107, que declaró probada la demanda de fs. 12-13 e improbada la excepción de prescripción, disponiendo que la empresa demandada cancele a favor de María Luisa Ávila Zenteno la suma de Bs. 7.375 dentro de tercer día de ejecutoriada la presente resolución.

En grado de apelación, promovida por la parte demandada (fs. 111 a 113 vta.), mediante Auto de Vista de 16 de abril de 2005, cursante a fs. 123 a 124, se confirmó totalmente la sentencia apelada.

Contra dicho auto de vista la parte demandada interpuso el recurso de casación en el fondo que se encuentran a fs. 128 a 130 en el que acusó que los tribunales de primera y segunda instancia han incurrido en error de derecho y de hecho en la apreciación de las pruebas cursantes en el expediente, resultando la violación del art. 253 -3) del Código de Procedimiento Civil; según refirió que la resolución de vista en la parte final del considerando III manifiesta aspectos que la prueba testifical de cargo y de descargo que cursan a fs. 86 a 92, demostraron fehacientemente que la demandante no realizaba el trabajo personalmente que no existía relación obrero-patronal y que tenía dependientes, que facturaba por el servicio de limpieza y mantenimiento de jardines, que los insumos para la realización de la obra contratada fueron comprados por ella y que de la inspección judicial que cursa a fs. 87 se demostró la imposibilidad de que la actora pudiese realizar el trabajo personal y únicamente, hecho que reconoció la actora en la confesión provocada de fs. 86.

Asimismo también expresó que las pruebas de descargo demostraron que la demandante cancelaba en forma directa a sus dependientes, no tenía control de asistencia y compraba los insumos de limpieza, trabajando simultáneamente para YPFB y CLHB, demostrándose también que fueron dos dependientes los contratados por la actora y que en algunas oportunidades María Luisa Ávila era reemplazada por su cuñada.

Reiteró que a fs. 90, la testigo declaró que la actora se proveía personalmente y por cuenta propia del material a utilizarse para la limpieza de oficinas y el mantenimiento de jardines.

Indicó que no le corresponde el pago de desahucio, indemnización y aguinaldo, porque no se demostró que existió relación obrero-patronal, requisito indispensable para ser beneficiaria de estos derechos laborales; este hecho se corroboró por las certificaciones expedidas por la Dirección de Impuestos Internos, confirmando el RUC Nº 9551999 cuyo rubro es de limpieza de edificios, por lo tanto, no puede existir relación obrero patronal, más bien es una prueba de la relación civil de obra regulado y normado por el art. 732 del Código Civil.

Concluyó solicitando se case el auto de vista de fs. 123-124 y la sentencia de fs. 106 y 107, declarando improbada la demanda con las responsabilidades de rigor.

CONSIDERANDO II: Que revisado el expediente en el marco de los términos del recurso, se advierte que la controversia remitida en grado de casación, se circunscribe a establecer si entre el actor y la entidad demanda existió relación de dependencia laboral sometida a la Ley General del Trabajo o una relación de tipo civil. Siendo así corresponde a este tribunal expedir pronunciamiento sobre esos aspectos, a cuyo fin se tiene lo siguiente:

1.- Las pruebas literales de cargo y descargo cursante de fs. 5 a 11, 86 a 92, 100 y 101 da cuenta que entre la actora y la empresa demandada se suscribió un contrato privado de "Servicio de limpieza de oficinas", con lo que formalmente se encontraría probada una relación mas bien de tipo civil antes que laboral. Sin embargo, "...en la formación racional de sus convicciones, el juzgador, además de ponderar la verdad formal de las probanzas, debe escudriñar en todos los aspectos circunscritos a esa verdad formal, para encontrar, en definitiva, la verdad material de los hechos, sobre la que, a la sazón, aplicará el derecho; dicho de otro modo, debe mirar el proceso a través del principio de "primacía de la realidad", por cuanto, en lo que concierne al tema materia de análisis, no toda prestación de un servicio personal de limpieza de oficinas traduce siempre una relación de dependencia laboral; (A.S. 513/2000 S.Social II, de 31/07/06) o por cuenta ajena, sometida a la regulación especial de la Ley General del Trabajo y, viceversa, no todo lo que se identifica formalmente como relación civil, en los hechos, se presenta de ese modo.

2.- Entonces, para encontrar esa verdad material en el marco de lo que contractualmente se ha establecido como una relación civil en términos de servicios, corresponde establecer si, subyacente a ella, existió una verdadera relación de dependencia laboral. En autos, para el juez a quo existió la llamada relación de dependencia laboral en tanto advirtió que en la prestación del servicio existió un contrato indefinido, retiro intempestivo y onerosidad, conclusión con la que estuvo de acuerdo el tribunal de apelación, a la que agregó otros aspectos: a) El hecho de que "las tareas de limpieza son inherente a toda actividad" es decir, resultan propias de la empresa demandada; b) El contrato de fs. 9 tiene características de ser contrato laboral, c) En sujeción al principio de primacía de la realidad el registro de contribuyentes y otros factores, implican una apariencia para cubrir la realidad y d) Existió relación laboral y no civil.

3.- En la confesión provocada de fs. 86, la actora señaló que era ella quien se proveía de los insumos de limpieza por su cuenta y riesgo y tenía dependientes a su cargo, es decir, hubieron dos personas a las que ella contrató para que le "ayuden" a realizar el trabajo, aspectos fundamentales para determinar que no existió relación laboral por cuanto una de las características de esta relación es que el trabajo sea realizado en forma personal, lo que fue soslayado por los de grado; sobre este aspecto, "...la doctrina entiende que existe trabajo subordinado cuando, entre otros, el prestador del servicio es incorporado a una organización jerarquizada en el que se le asigna un cargo o se le determina el lugar o lugares de prestación del servicio y la consiguiente sujeción de esa actividad a los criterios y dirección de quien proporciona el trabajo", empero, en autos no sucedió así, acreditándose esta situación conforme certifica la cláusula cuarta del contrato de fs. 10, teniendo como obligaciones, entre otras, la de "correr a su exclusivo riesgo y cuenta con los salarios, beneficios sociales, remuneraciones, gastos de estadía y viáticos de SUS EMPLEADOS, dependientes, subcontratistas y/o personas asignadas para el cumplimiento del presente contrato" (sic) y "corre a su exclusivo riesgo y cargo con todos los gastos necesarios para el mejor desempeño como compra de materiales de limpieza y el uso de ropa de trabajo", coligiéndose que no hubo dependencia laboral, bajo la modalidad de trabajo por cuenta ajena.

4.- "También constituyen signos de subordinación: el carácter personal del servicio, el horario determinado y el sueldo mensual". En el caso sub-examine, María Luisa Ávila Zenteno, denominada en el contrato como "contratista", no se encontraba obligada a prestar el servicio de manera personal, menos con exclusividad, pues por las declaraciones de todos los testigos, tanto de cargo como de descargo, se evidenció que ella subcontrató a otras personas para que le "ayuden" a realizar el servicio de limpieza, de donde se infiere que la demandante no realizaba su trabajo de forma personal y exclusiva, toda vez que también se estableció que su empresa estaba encargada del servicio de limpieza en otra institución estatal como es Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), lo que constituye sustancial diferencia con el servicio real de "trabajo laboral" en el que no es posible prestar el servicio con el auxilio de terceros o por delegación.

5.- Consiguientemente, establecido como se encuentra que la actora no prestó servicios personales y subordinados o por cuenta ajena, corresponde, en justicia, casar el auto de vista y negar los derechos pretendidos por haberse demostrado fehacientemente que no hubo relación obrero-patronal.

6.- En mérito a lo expuesto, este tribunal encuentra fundados los motivos expuestos en el recurso para dar curso a la casación impetrada, correspondiendo observar la disposición contenida en el art. 271 inc. 4 y 274 del Código de Procedimiento civil, aplicable en la materia con la permisión de la norma remisiva contenida en el art. 252 del Código Procesal del Trabajo.

POR TANTO: La Sala Social y Administrativa Segunda de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la atribución conferida en el art. 60 numeral 1 de la Ley de Organización Judicial, Arts. 271 inc. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA el Auto de Vista de 16 de abril de 2005 y deliberando en el fondo declara IMPROBADA la demanda de fs. 12 y vta. y no haber lugar a pago de beneficios sociales alguno. Sin responsabilidad por ser excusable.

Para resolución, según decreto de fs. 141 vta. y 143 de obrados intervienen los Ministros Beatriz A. Sandoval Bascopé Presidenta de la Sala Social Primera y Teófilo Tarquino Mújica, Presidente de la Sala Penal Primera.

Relator: Ministro Hugo R. Suárez Calbimonte

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Min. Hugo R. Suárez Calbimonte.

Min. Beatriz Sandoval Bascopé.

Min. Teófilo Tarquino Mújica.

Sucre, 16 de junio de 2009

Proveído: Ma. del Rosario Vilar G.

Secretaria de Cámara de la Sala Social y Adm. II.