SALA SOCIAL Y ADMINISTRATIVA SEGUNDA

AUTO SUPREMO: Nº 078

Sucre, 7 de diciembre de 2.005

DISTRITO: Cochabamba PROCESO: Social.

PARTES: Mónica Jaquelin Téllez Lora c/ Jaime Torrico y Alicia Torrico

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

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VISTOS: El recurso de casación de fs. 125-126, interpuesto por Mónica Jaquelin Téllez Lora contra el Auto de Vista No. 250 de 30 de mayo de 2001, pronunciado por la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso social instaurado por la recurrente contra Jaime Torrico y Alicia de Torrico; la concesión del mismo efectuada mediante resolución de fs. 128 vta., los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO: Que tramitado el proceso de referencia, el 17 de abril de 2001, el Juez de Partido Segundo del Trabajo y Seguridad Social, pronunció la sentencia de fs. 90-91 vta., declarando probada la demanda de fs. 5-6, disponiendo que los demandados paguen a tercero día de ejecutoriada la sentencia, más los reajustes previstos por el DS 23381 de 29 de diciembre de 1992, la suma de Bs. 3.280.- conforme a los datos de la liquidación practicada.

Deducida la apelación por los demandados perdidosos, la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito de Cochabamba, confirmó la sentencia sólo en lo que respecta al pago de la vacación y la revocó en cuanto a la cancelación del desahucio y la indemnización, debiendo los demandados cancelar el monto de Bs. 380.- Sin costas por la revocatoria.

Este fallo, motivó que la demandante interponga recurso de casación o nulidad, conforme sale a fs. 125-126 del expediente.

CONSIDERANDO: Que, por permisión expresa de la norma prevista por el art. 252 del Código Procesal de Trabajo (CPT), los aspectos no previstos en la referida ley, deben regirse por las disposiciones de la Ley de Organización Judicial y por las del procedimiento civil, siempre que no se violen los principios generales del Derecho Procesal Laboral. En tal virtud, se infiere que cuando se interpone el recurso extraordinario de casación o nulidad, los actores deben circunscribir su demanda a las previsiones del Capítulo IV del Título V, arts. 250 al 282 del adjetivo civil, referidos expresamente, al recurso en análisis.

Dentro de este marco normativo, la jurisprudencia sentada por este Tribunal estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo o recurso de casación en la forma, sin que exista óbice alguno para que ambos recursos se interpongan al mismo tiempo, conforme establece la norma prevista por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo, cabe precisar que la finalidad del recurso de casación en el fondo es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la resolución recurrida o un proceso, cuando al ser dictado en su sustanciación, se violaron formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley, por ello, la interpretación de las leyes que regulan las nulidades debe ser uniforme.

En efecto, cuando se plantea el recurso de casación en el fondo, se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del CPC, en tanto que si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del art. 254 del adjetivo civil citado. En virtud a esta diferenciación, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los arts. 271.4) y 254 del CPC, y cuando se plantea en la forma, la intención es la anulación de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los arts. 271.3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

En ambos casos, deben cumplirse con las formalidades exigidas por el art. 258 del CPC, toda vez que su inobservancia conlleva la improcedencia de la acción extraordinaria interpuesta.

CONSIDERANDO: Que en el caso de Autos, el recurso planteado no se adecua al marco normativo anteriormente descrito, a saber:

En la demanda extraordinaria en análisis, la recurrente planteó recurso de nulidad o casación haciendo una relación de los hechos y de las emergencias del trámite del proceso cual si se tratara de un alegato en conclusiones, sin citar en forma clara, concreta y precisa los preceptos normativos que presuntamente fueron vulnerados, indebidamente aplicados o erróneamente interpretados por los juzgadores de instancia.

Tampoco precisó si la interposición del recurso de casación era en el fondo, para lo cual era imperioso que circunscriba los hechos denunciados a los preceptos normativos establecidos en el art. 253 del adjetivo civil, o en la forma, adecuando su denuncia a lo normado por el art. 254 del citado procedimiento, situación que impide se abra la competencia del tribunal supremo para considerarlo en uno de esos efectos, deviniendo en consecuencia la improcedencia de la acción intentada.

Por otro lado, si bien es cierto que entre los fundamentos expuestos se aduce la vulneración de la ley laboral, no es menos evidente que la recurrente no señaló en términos claros concretos y precisos las normas que se presumen infringidas, la forma en que han sido vulneradas y la posible solución jurídica a la situación planteada, no siendo suficiente la simple enunciación del cuerpo legal infringido, sin la cita del artículo correspondiente, ni la exposición de los fundamentos legales que lo respalden, constituyendo ésta, otra causal para determinar la improcedencia del recurso.

Finalmente, la recurrente, obviando la adecuada técnica jurídica que hace al planteamiento de esta acción extraordinaria, no formuló su petición final solicitando se case el Auto de Vista impugnado o por el contrario se anulen obrados por la existencia de errores esenciales en su tramitación.

Por lo expuesto, resulta evidente el incumplimiento de los requisitos formales establecidos por la norma del 258, en relación con los arts. 253 y 254 del procedimiento civil, siendo inexcusable la aplicación de los arts. 271.1) y 272.2) del Código de Procedimiento Civil, en virtud a lo dispuesto por el art. 252 del Código Procesal del Trabajo

POR TANTO: La Sala Social y Administrativa Segunda de la Corte Suprema de Justicia de Bolivia, con la facultad que le confiere el art. 60.1) de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE, el recurso de fs. 125-126, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500.- que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

Relator:Ministro Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Dr. Julio Ortiz Linares.

Dr. Eddy Walter Fernández Gutiérrez.

Dr. Juan José González Osio.

Proveído: Sucre, 7 de diciembre de 2.005

Ma. del Rosario Vilar G.

Secretaria de Cámara de la Sala Social y Adm. Segunda.