TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL LIQUIDADORA


AUTO SUPREMO                :        No. 607/2014.

Fecha                                :        Sucre, 27 de octubre de 2014.

Expediente                        :        40/10.

Distrito                        :        Oruro.

Partes                                :        Ministerio Público c/ Guido Marcelo

Aranibar Estrada.

Delito                                :        Tráfico de Sustancias Controladas.

Recurso                        :        Casación.

VISTOS: (Del Recurso en cuestión).

El Recurso de Casación de fs. 60 a 36,  planteado por Gonzalo Mamani Aguirre, impugnando el Auto de Vista No. 13/2010, de 3 de agosto de 2010, pronunciado por la Sala Penal Segunda de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro (ahora Tribunal Departamental de Justicia), dentro del Proceso Penal seguido por el Ministerio Público, contra Guido Marcelo Aranibar Estrada, por la presunta comisión del delito de Tráfico de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el art. 48 con relación al art. 33 inc. m) de la Ley No. 1008;  los antecedentes de la causa; y,

CONSIDERANDO I: (Circunstancias Procesales).

Que, a los fines de resolver el Recurso de Casación, interpuesto en Autos, se tiene los siguientes antecedentes:

Con base a la Acusación Fiscal, el Tribunal de Sentencia No. 2 del Distrito Judicial de Oruro, mediante Sentencia Nº 08/2010, de 10 de agosto de 2009, cursante de fs. 22 a 30, dispuso declarar a Guido Marcelo Aranibar Estrada, autor de la comisión del delito de Tráfico de Sustancias Controladas tipificado y sancionado por el art. 48 con relación al art. 33 inc. m) de la Ley 1008; condenándoles a sufrir la pena de 10 (diez) años de presidio a cumplir en el Centro Penitenciario “San Pedro” de la ciudad de Oruro; más el pago de 500 días multa a razón de Bs. 0,20.- por cada día; más costas y responsabilidad civil a favor del Estado.

Que, ante la indicada Sentencia, Guido Marcelo Aranibar Estrada, de fs. 33 a 103, plantea Recurso de Apelación Restringida; mismo que previo cumplimiento del procedimiento establecido por los Arts. 407 y siguientes del Código de Procedimiento Penal, la Sala Penal Segunda de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro (ahora Tribunal Departamental de Justicia), dictó el Auto de Vista No. 13/2010, de 3 de agosto de 2010, cursante de fs. 53 a 55 vta., por el que se declara Improcedente el Recurso de Apelación Restringida y deliberando en el fondo Conforma la Sentencia apelada, con costas.

Notificadas que fueron las partes con el referido Auto de Vista, Guido Marcelo Aranibar Estrada, plantea Recurso de Casación contra el indicado Auto de Vista, de acuerdo a los siguientes argumentos.

CONSIDERANDO II: (Fundamentos sobre el planteamiento del Recurso de  Casación).

Que, del estudio del Recurso de Casación, se establece como motivos del mismo los siguientes aspectos:

Señala que el Auto de Vista adolece de inobservancia o errónea aplicación de la ley sustantiva y que la Sentencia fue pronunciada sobre medios o elementos probatorios no incorporados legalmente al juicio, además de que la misma es contradictoria; a cuyo fin realiza una escueta narración de los hechos que motivaron el desarrollo del juicio, para luego concluir invocando el A.S. No. 444 de 15 de octubre de 2005, referente a los defectos absolutos de la sentencia; dejándose constancia de que éste no fue invocado al momento de plantear la Apelación Restringida.

Petitorio.-  Solicitó, se deje sin efecto el Auto de Vista No. 13/2010 de 8 de agosto de 2010, con devolución de obrados para el pronunciamiento de nueva resolución en base a la doctrina legal aplicable.

CONSIDERANDO III: (La Procedibilidad ante un Recurso de Casación).

Se define a la Casación, como un instrumento político-jurídico que tiene una doble finalidad: por un lado, fijar la jurisprudencia, entendiendo por tal la proclamación en abstracto de la Doctrina Legal, fijando, con ello, la interpretación que ha de darse a los textos legales; y, por otro, enmendar las infracciones de Ley o de Doctrina que los Tribunales hayan cometido en la tramitación o resolución de los juicios.

La procedencia del Recurso de Casación, está dada al cumplimiento de un conjunto de requisitos necesarios para que el Tribunal de Casación pueda pronunciarse sobre el fondo del planteamiento, siendo estos presupuestos formales de cumplimiento obligatorio e inexcusable; es así, que el Código de Procedimiento Penal en sus artículos 416 y 417 han señalado lo siguiente:

El incumplimiento a los presupuestos señalados supra, determinarán la ineficacia del planteamiento, pues si bien, nuestra normativa legal otorga el derecho a recurrir, también exige requisitos que deben ser cumplidos, que ante la negligencia o incumplimiento debe disponerse su inadmisibilidad sin que pueda interpretarse ésta decisión, como a la negación a ese derecho recursivo, en consecuencia, de su cumplimiento recién este Tribunal podrá ingresar a considerar el recurso planteado.

CONSIDERANDO IV: (Cumplimiento de los requisitos formales).

Plazo.- La fecha, desde la que corresponde computar el plazo de los 5 días para formular el Recurso de Casación, corre desde el día siguiente a la notificación con el Auto de Vista recurrido o con el Auto de Vista que resuelve la solicitud de Explicación, complementación y enmienda, contando sólo días hábiles.  En este caso, verificadas las diligencias de notificación cursantes a fs. 56 y el cargo de presentación del Recurso de Casación de fs. 60 a 62, se establece, que el mismo fue presentado dentro del plazo previsto por el art. 417 del Código de Procedimiento Penal.

Invocación del precedente contradictorio y precisión sobre la contradicción entre los precedentes y el Auto de Vista.-  Continuando con el análisis de los datos procesales que informan esta causa, se tienen las siguientes consideraciones de orden legal:

Se debe tener claramente establecido que uno de los fines principales del Recurso de Casación, es el de buscar la uniformidad en la emisión de fallos judiciales por parte de los administradores de justicia a fin de evitar que ante la presentación de hechos similares se aplique normas legales con diverso alcance; por lo que, es primordial la invocación de precedentes contradictorios al momento de formular el recurso de apelación restringida por parte del recurrente para proceder a la contrastación de estos con el Auto de  Vista que se pretende se revea.

De la revisión y consideración del legajo procesal, se establece que el recurrente si bien cumplió con la presentación del recurso de casación dentro plazo previsto por ley, empero ha incumplido con las exigencias establecidas por el legislador, toda vez, que el indicado recurrente debió realizar la fundamentación de su recurso de forma clara y precisa respecto de la contradicción existente entre el precedente contradictorio invocado y el Auto de Vista recurrido, cuál la norma vulnerada, cuál la que se debió aplicar, qué entendimiento es el correcto; no es suficiente señalar las normas supuestamente vulneradas y exponer los hechos que considere supuestamente ilegales, sino, que se debe demostrar fehacientemente que existe un alcance contrario, de tal naturaleza que demuestre la vulneración de derechos y garantías constitucionales, aspecto que no fue cumplido por el recurrente, conforme a la previsión del Art 416 del C.P.P.  Además de carecer de fundamentación o expresión sobre vulneración de derechos fundamentales y/o violaciones a normas procedimentales, sin precisar y establecer de qué manera hubieran sido infringidos sus derechos.  Lo mismo ocurre cuando no se estableció los aspectos fácticos similares de los precedentes contradictorios en los que se hubiese aplicado una misma norma diferente a la consideradas por el Tribunal de Alzada, consiguientemente este Máximo Tribunal de Justicia no puede ingresar a considerar el recurso deducido, al no ser posible establecer el sentido jurídico contradictorio de la resolución impugnada, esto en concordancia con la línea jurisprudencial establecida por la ex - Corte Suprema de Justicia mediante Auto Supremo Nº 133 de 15 de febrero de 2007.

Finalmente, de la verificación de antecedentes que hacen al legajo procesal, se concluye la falta de motivo alguno que justifique la existencia de defectos absolutos. La afectación posible al derecho de una defensa real y no formal a favor del recurrente, no puede ser considerado en este caso, ya que tanto la Sentencia como el Auto de Vista contienen los suficientes fundamentos y argumentos que sustentan la decisión judicial, lográndose determinar que la condena fue resultado de una correcta aplicación de las reglas de la sana critica, con respeto al amplio resguardo de los derechos y garantías constitucionales otorgados a las partes procesales.

En consecuencia, uniformando la jurisprudencia existente se hace evidente establecer, que la inadmisibilidad del recurso debe darse en casos excepcionales, en los que se evidencia que el recurso fue presentado con el único fin de demorar la administración de justicia, sin que ello importe denegación del derecho recursivo, por cuanto no existe razón o argumento de hecho que permita revisar el Recurso formulado.

POR TANTO:

La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, de acuerdo con la facultad conferida por la Disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial, art. 8-II) de la Ley Nº 212, conforme a los Arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INADMISIBLE el Recurso de Casación planteado por Gonzalo Mamani Aguirre, impugnando el Auto de Vista No. 13/2010, de 3 de agosto de 2010, pronunciado por la Sala Penal Segunda de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro (ahora Tribunal Departamental de Justicia), dentro del Proceso Penal seguido por el Ministerio Público, contra Guido Marcelo Aranibar Estrada, por la comisión del delito de Tráfico de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el art. 48 con relación al art. 33 inc. m) de la Ley No. 1008;  con costas.

Se hace constar el voto disidente del Magistrado Dr. Iván Manolo Lima Magne.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Magistrada Relatora: Dra. María Lourdes Bustamante Ramírez.