TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL LIQUIDADORA


AUTO SUPREMO                :        No. 508/2014.

Fecha                                :        Sucre, 9 de octubre de 2014.

Expediente                        :        274/09.

Distrito                        :        Santa Cruz.

Partes                                :        Ministerio Público c/ Marco Antonio

Paraba Soliz.

Delito                                :        Transporte de Sustancias Controladas.

Recurso                        :        Casación.

VISTOS: (Del Recurso en cuestión).

El Recurso de Casación planteado por Marco Antonio Paraba Soliz, de fojas 89 a 90 vta., impugnando el Auto de Vista Nº 109, de 24 de agosto de 2009, pronunciado por la Sala Penal Primera de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz (Ahora Tribunal Departamental de Justicia), dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, contra Marco Antonio Paraba Soliz, por la presunta comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el Art. 55 de la Ley 1008 (del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas), los antecedentes de la causa; y,

CONSIDERANDO I: (Circunstancias Procesales).

Que, a los fines de resolver el Recurso de Casación interpuesto; de Autos se tiene los siguientes antecedentes:

Con base a la Acusación Fiscal de fojas 2 a 6, el Tribunal de Sentencia Segundo del Distrito Judicial de Santa Cruz, mediante Sentencia Nº 29/09, de 26 de junio de 2009, cursante de fojas 52 a 55, dispuso declarar a Marco Antonio Paraba Soliz, Autor y Culpable de la comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el art. 55 de la Ley No. 1008, del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, condenándole a sufrir la pena de 8 (ocho) años de presidio, a cumplirse en el Centro de Rehabilitación Santa Cruz (Cárcel Pública de Palmasola), además de 200 días multa, a razón de Bs. 1.- por día y costas.

Que, ante la indicada Sentencia, Marco Antonio Paraba Soliz, de fojas 58 a 61, plantea Recurso de Apelación Restringida, mismo que previo cumplimiento del procedimiento establecido por los arts. 407 y siguientes del Código de Procedimiento Penal, la Sala Penal Primera de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz (ahora Tribunal Departamental de Justicia), dictó el Auto de Vista No. 109, de 24 de agosto de 2009, cursante de fojas 79 a 81 vta., declarando Admisible e Improcedente el Recurso de Apelación Restringida.

Notificadas que fueron las partes con el mencionado Auto de Vista, Marco Antonio Paraba Soliz, plantea Recurso de Casación contra el Auto de Vista precitado de acuerdo a los siguientes argumentos. 

CONSIDERANDO II: (Fundamentos sobre el planteamiento del Recurso de  Casación).

Que, del estudio del Recurso de Casación, se establece como motivos del mismo los siguientes aspectos:

Señala que, los Vocales confirman la condena a su persona por la comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas cayendo en error, no solo por la convalidación de valoración de la Sentencia respecto de los elementos incorporados de manera ilícita al Juicio, sino también por no fundamentar ni pronunciarse sobre los puntos apelados, lo cual genera defectos absolutos contemplados en los Autos Supremos N° 431 de 15 de octubre de 2005 y N°437 de 24 de agosto de 2007. Convalidaron los hechos probados, pero, en ningún momento se convalidó la legalidad de estas pruebas enmarcando tal conducta en los vicios contemplados en el art. 169-3) del Código de Procedimiento Penal.  Que, los Vocales recurridos, no se pronunciaron sobre el punto anterior que fue  apelado, incurriendo en defecto absoluto de acuerdo a los Autos Supremos señalados en el punto anterior, tampoco se tomó en cuenta que el investigador asignado al caso no atestiguo dentro del Juicio Oral, tampoco lo hizo la Perito encargada del análisis de la sustancia prohibida; añade que no se puede condenar tan solo con pruebas documentales, un Juicio, por su naturaleza debe producir pruebas documentales, periciales e instrumentales.

Indica que no se realizó el anticipo de prueba por parte del Ministerio Público, tal como lo establece el art. 307 del Código de Procedimiento Penal, ya que las pruebas 1.20 y 1.21 se introdujeron por lectura, remitiendo este criterio al art. 333-1) del Código de Procedimiento Penal y que la prueba pericial no podría ser incorporada como prueba documental.

Finalmente alega y acusa la falta de fundamentación del Auto de Vista impugnado, incurriendo en defecto absoluto, convalidando la falta de participación en la deliberación, de los jueces ciudadanos, lo cual fue motivo de apelación restringida; respalda su afirmación en los Autos Supremos N° 431 de 15 de octubre de 2005 y N°437 de 24 de agosto de 2007, concordantes con el art. 169-3) del Cód. de Pdto. Penal.

Petitorio.-  Solicitó, se admita el recurso, remitiéndose antecedentes ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

De la Invocación del Precedente Contradictorio.-  Que, de conformidad a lo previsto por el art. 416 del Código de Procedimiento Penal, el momento procesal oportuno para la invocación de los precedentes contradictorios es en la formulación del Recurso de Apelación Restringida, verificado el recurso de Apelación Restringida presentado por Marco Antonio Paraba Soliz se verifica que invocó precedentes contradictorios, de la misma manera de la revisión del Recurso de Casación se verifica la invocación de los siguientes precedentes contradictorios, Auto Supremo N° 431 de 15 de octubre de 2005, Auto Supremo N° 437 de 24 de agosto de 2007.

CONSIDERANDO III: (Procedibilidad ante un Recurso de Casación)

Se define a la Casación, como un instrumento político-jurídico que tiene una doble finalidad: por un lado, fijar la jurisprudencia, entendiendo por tal la proclamación en abstracto de la Doctrina Legal, fijando, con ello, la interpretación que ha de darse a los textos legales; y, por otro, enmendar las infracciones de Ley o de Doctrina que los Tribunales hayan cometido en la tramitación o resolución de los juicios.

De ahí según prevé el artículo 416 del Código de Procedimiento Penal, el Recurso de Casación procede para impugnar Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia (hoy Tribunales Departamentales de Justicia), contrarios a otros precedentes pronunciados por otras Cortes Superiores de Justicia o por la Sala Penal de la Corte Suprema (hoy Tribunal Supremo de Justicia) de ahí que uno de los fines de este recurso es el controlar uniformidad en la aplicación de la normativa penal por parte de los operadores de justicia.

CONSIDERANDO IV: (De la Admisibilidad)

De conformidad al Auto Supremo No. 443/2014, de 25 de septiembre de 2014, se acredita que el recurrente, cumplió con los requisitos establecidos por los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, constituyendo presupuestos de carácter formal para su admisión, con la finalidad de ingresar a determinar lo que fuese en derecho, por tal circunstancia correspondió su admisión; y por consiguiente este Tribunal pasa a analizar el recurso planteado.

CONSIDERANDO V: (Sobre los fundamentos de Casación y conclusiones)

Que, del análisis de antecedentes y fundamentos planteados por el recurrente, contrastados con el Auto de Vista recurrido se tiene las siguientes conclusiones de orden legal:

De la revisión del Recurso de Apelación Restringida y el Auto de Vista impugnado se tiene que, el acusado denunció la existencia de defectos de la Sentencia, art. 370-6), sobre las pruebas 1.2, Acta de Arresto y 1.5, Acta de Requisa Personal; durante la sustanciación del Juicio la defensa solicitó que estas pruebas literales se excluyan debido a que no se encontraba el Fiscal de Materia a momento de levantar las actas y que estas no consignaban la firma de su abogado defensor, este incidente de exclusión probatoria fue rechazado por el Tribunal de Sentencia habiendo reservado la defensa hacer uso de la Apelación Restringida (fs. 49). En su recurso de Apelación Restringida señaló como agravio dicha situación, solicitando se considere y valore lo solicitado por haber reservado la Apelación en su momento, el Tribunal de Alzada señaló que la fundamentación de la Sentencia se realizó adecuadamente, el ofrecimiento de las pruebas de cargo se hizo conforme a las normas procedimentales y se evidenció que las pruebas fueron obtenidas de manera lícita.

Si bien las pruebas son introducidas en Juicio una a una para su conocimiento, la determinación del fallo surge de un análisis valorativo en conjunto, en el caso de Autos, más allá de la valoración de las pruebas 1.2 y 1.5 debe conservarse el principio de la verdad material sobre el hecho delictivo; debemos entender que el objeto del proceso penal es determinar la verdad histórica del hecho para poder determinar la responsabilidad penal del o los procesados, así, la verdad histórica es aquella que procuramos obtener para asegurarnos de ciertos acontecimientos, el autor alemán Mittermaier señala “Por un lado, que la verdad es objetiva, a razón de que la convicción misma surge de las entrañas mismas de la verdad, y completamente independiente del entendimiento que se juzga, no le impone a la ley aún a su pesar, con base a que existen ciertas leyes de correlación necesaria entre el sujeto que juzga y el objeto juzgado”.

Así, para obtener la verdad histórica, es menester probar los aspectos facticos de la acusación, mediante las pruebas que el Ministerio Público recabe y aporte en el Juicio Oral, la autora María Francisca Zapata señala: “La discusión acerca de la prueba ilícita cualquiera que sea la definición que se tenga de ella nos anuncia algo sustancial: la verdad a la que se aspira en el proceso penal no es una meta a la que estemos dispuestos a llegar a cualquier precio” Los jueces, para dictar una Sentencia condenatoria o absolutoria toman una decisión con base a uno de los relatos facticos teoría del caso que cada una de las partes propone y a los cuales se les atribuye el carácter de verdaderos, y el medio para llegar a tal decisión es la prueba aportada y valorada en su conjunto a través de la sana crítica. En el caso que nos ocupa, la verdad material surge de la manera consciente en la que el acusado ingirió 79 cápsulas de cocaína, que dieron un peso de 860 gramos, que intentaba transportar hacia la Argentina, de tal manera las pruebas producidas en el Juicio se valoraron en su conjunto, incluso si las pruebas 1.2 y 1.5 hubiesen sido excluidas ello no hubiera cambiado la verdad material del hecho y la reprochabilidad en la manera de actuar del acusado.

A partir del razonamiento anterior, no se produce el defecto absoluto, pues prevalece la verdad material del hecho apoyada en la valoración de  las pruebas introducidas a Juicio, a la vez es necesario establecer que la norma no prevé que las pruebas en Juicio deban ser documentales, periciales, e instrumentales, en sentido de que no se les asignaría el valor probatorio por la falta de una de estas características, en el caso de Autos las pruebas introducidas sostuvieron el principio de la verdad material del hecho no pudiendo haberse llegado a otra determinación, por otra parte se le impuso al acusado una pena en el límite inferior de la sanción penal para el delito de Transporte de Sustancias Controladas.

En dicho sentido, y de la compulsa de obrados, se establece que tanto el Tribunal de Primera Instancia, como el de Segunda Instancia, cumplieron a cabalidad la previsión del art. 124 del Cód. de Pdto. Penal, lo que conlleva a la conclusión ineludible de que los derechos y garantías constitucionales y legales del recurrente no fueron vulnerados; pues como se sostuvo anteriormente la comprobación de los hechos, desvirtuó la presunción de inocencia del acusado, conllevando su responsabilidad; así lo entendió el Tribunal de Sentencia que determinó que la conducta del acusado es reprochable por haber puesto de manera consciente en riesgo su propia vida.

De todo el razonamiento realizado se concluye que la fundamentación contenida en el Auto de Vista impugnado es la correcta, pues consideró que la Sentencia cumple a cabalidad con los presupuestos determinados en el art. 360 del Código de Procedimiento Penal, sobre el voto de los miembros del Tribunal de Sentencia se determinó que existió unanimidad en el fallo constando en la Sentencia las firmas del Tribunal en su conjunto.

Por los fundamentos expresados en el presente Auto Supremo, no advirtiéndose contradicción alguna en la emisión del el Auto de Vista Nº 109/2009 de 24 de agosto de 2009, cursante de fs. 79 a 81 vta. de obrados, pronunciado por la Sala Penal Primera de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, hoy Tribunal Departamental de Justicia, por lo que corresponde emitir el siguiente pronunciamiento.

POR TANTO:        

La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, de acuerdo con la facultad conferida por la Disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial, art. 8-II) de la Ley Nº 212 dispone, en aplicación del segundo parág. del art. 419 del Código de Procedimiento Penal, declarar:  INFUNDADO el Recurso de Casación planteado por Marco Antonio Paraba Soliz de fs. 89 a 90 vta. de obrados impugnando el Auto de Vista Nº 109/2009 de 24 de agosto de 2009, pronunciado por la Sala Penal Primera de la ex Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, hoy Tribunal Departamental de Justicia, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra Marco Antonio Paraba Solíz por la comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, previsto y sancionado por el art. 55 de la Ley No. 1008; con costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Primera Magistrada Relatora: Dra. Silvana Rojas Panozo (Voto disidente por minoría).

Segunda Magistrada Relatora: Dra. María Lourdes Bustamante Ramírez.