TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL LIQUIDADORA


AUTO  SUPREMO Nº 10/2014

Fecha:                         Sucre, 13 de Febrero de 2014

Expediente:                150/2009 Cochabamba 

Parte s:                       Froilán Arturo Rivera Castro  c/  Juan José Mariscal Zambrana 

Delito:                        Apropiación Indebida y Abuso de Confianza (Art. 345 y 346 del 

                                   Código Penal) 

Recurso:                     Casación

VISTOS: (Del recurso en cuestión)

            El Recurso de Casación planteado por Juan José Mariscal Zambrana de fs. 317 a 139 vta., impugnando el Auto de Vista Nº 45 de 2 de marzo de 2009, cursante de fs. 301 a 303 de obrados, pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso penal seguido por Froilán Arturo Rivera Castro contra el recurrente, por la presunta comisión de los delitos de Apropiación Indebida y Abuso de Confianza, previstos y sancionados por los arts. 345 y 346 del Código Penal, los antecedentes, y;

CONSIDERANDO I: (Circunstancias Procesales)

             Que, a los fines de resolver el Recurso de Casación que fuera interpuesto en Autos, se tiene los siguientes antecedentes:

              Con base a la Acusación Particular, previa la sustanciación del juicio oral, el Juzgado de Sentencia Cuarto del Distrito Judicial de Cochabamba, mediante Sentencia de 31 de marzo de 2007, de fs. 262 a 265 vta., resolvió declarar a Juan José Mariscal Zambrana, Autor y Responsable de la comisión de los delitos de Apropiación Indebida y Abuso de Confianza, previstos y sancionados por los arts. 345 y 346 del Código Penal, en concurso real de delitos (art. 45 del Código Penal), imponiéndole la pena de Tres años (3) y Seis meses (6) de reclusión a cumplir en la Cárcel Pública de “San Sebastián” varones, de la ciudad de Cochabamba, más al pago de costas, daños y perjuicios, averiguables en ejecución de Sentencia, a favor de la acusación particular y/o víctima.

            Que, ante esta Sentencia, Juan José Mariscal Zambrana de fs. 281 a 286, interpuso Recurso de Apelación Restringida, mismo que previo cumplimiento del procedimiento establecido por los arts. 407 y siguientes del Código de Procedimiento Penal, el 02 de marzo de 2009 (fs. 301 a 303), la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dictó Auto de Vista Nº 45, declarando Improcedente el Recurso de Apelación Restringida interpuesto.

             Notificadas que fueron las partes con el Auto de Vista, Juan José Mariscal Zambrana mediante memorial presentado el 17 de julio de 2009 (fs. 317 a 319 vta.), interpuso Recurso de Casación contra el Auto de Vista precitado.

CONSIDERANDO II: (Fundamentos sobre el planteamiento de casación)

            Que, del estudio del Recurso de Casación, se establece como motivos del  mismo, los siguientes:

             La Sentencia debió estar respaldada de un inventario o un balance, o un peritaje a cargo de un contador quién debería haber realizado un balance con todas las notas de entrega.

             No se determinó su grado de participación en la comisión de los delitos denunciados.

              No se determinó el monto supuestamente engañado, incumpliendo lo previsto en el art. 174 párrafo cuarto del Código de Procedimiento Penal.

Incumplimiento de lo previsto en el art. 370 num. 2) del Código de Procedimiento Penal, porque no fue debidamente individualizado, solo firmó uno de los 122 recibos y el respeto se hallan firmados por otras personas.

No existe documentación alguna que respalde cuánto dinero se le entregó y cuánto dinero no entregó.

              La prueba existente se basa simplemente en conjeturas y por declaraciones testificales, referenciales de la Empresa y no existe un testigo que haya acreditado y corroborado dichas aseveraciones.

             En la Resolución se debe efectuar un criterio general sobre la participación del acusado identificando cada una de las piezas procesales, por su legalidad su igualdad jurídica otorgando a cada uno un valor fundamental y trascendental a momento de dictar dicha Resolución, por lo que el Auto de Vista es atentatorio, porque conculca los elementales derechos y garantías consagradas en la Constitución Política del Estado, porque no fue sometido a un proceso justo con la prueba pertinente.

             Existencia de defectos absolutos y relativos, inmersos en los arts. 167, 169 y 170 del Código de Procedimiento Penal, que no fueron analizados al momento de emitir el Auto de Vista y tampoco se consideró que se presentó una apelación incidental, la misma que no fue considerada.

              El Acta de juicio no refleja lo observado, en cuanto a la incorporación de las pruebas, aspecto que fuera observado.

              Se observó la incorporación de las pruebas de cargo, las mismas que no hubieran cumplido con las previsiones del art. 370 num. 5) y 6) del Código de Procedimiento Penal, porque no se valoraron conforme las reglas de la sana crítica, justificando y fundamentando debidamente cada una de las pruebas aportadas, por lo que no podría presentar un informe, si los dineros no fueron recepcionados por su parte, sino por otros empleados de la Empresa, a quienes no se les pidió informes ni rendición de cuentas alguna y directamente se le sindica de la comisión de los delitos cuestionados.

               Los delitos denunciados nunca fueron probados y los testigos solo fueron referenciales porque a ninguno les consta que hubiera cometido los ilícitos, por otro lado señaló que el Acusador Particular certificó que era un buen empleado y cumplió sus funciones a cabalidad y con responsabilidad, aspecto que no fue valorado y considerado al dictar el Auto de Vista impugnado, por lo que corresponde admitir el Recurso y disponer que se emita nueva resolución en base a las observaciones efectuadas oportunamente.

Del Precedente Contradictorio Invocado:

Auto Supremos N° 473 de 25 de Julio de 2004

Auto supremo N° 14 de 13 de enero de 2004

Auto supremo N° 301 de 30 de agosto de 2002

Auto supremo N° 10 de enero de 2001

Auto supremo N° 702 de 12 de diciembre de 2000

Auto supremo N° 442 de 43 de Septiembre de 2000

Auto supremo N° 471 de 25 de agosto de 2004

Auto supremo N°404 de 18 de julio de 2003

Auto supremo N°604 de 15 de Noviembre de 2001

Auto supremo N°861 de 19 de Diciembre de 2000

Auto supremo N°655 de 3 de Noviembre de 2000

Auto supremo N°436 de 4 de Septiembre de 2000

De la solicitud:

Solicitó, que se Case su Recurso y se disponga la reposición del Juicio Oral ante otro Juez de Sentencia, que considere todos los aspectos que no fueron observados en el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III: (Procedibilidad ante un recurso de casación)

Se define a la Casación, como un instrumento político-jurídico que tiene una doble finalidad: por un lado, fijar la jurisprudencia, entendiendo por tal la proclamación en abstracto de la Doctrina Legal, fijando, con ello, la interpretación que ha de darse a los textos legales; y, por otro, enmendar las infracciones de Ley o de Doctrina que los Tribunales hayan cometido en la tramitación o resolución de los juicios.


Gimeno Sendra se refiere al Recurso de Casación como: Al recurso que tiene una función predominantemente parciaria en el sentido de que principalmente tiende a defender los intereses y derecho de la partes procesales, aunque es cierto que con él persigue una clara función de protección o salvaguarda de las normas del ordenamiento jurídico (función nomofiláctica) y unificadora de la jurisprudencia en la interpretación y aplicación de las normas jurídicas…”


De ahí según prevé el art. 416 del Código de Procedimiento Penal, el Recurso de Casación procede para impugnar Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia (hoy Tribunales Departamentales de Justicia), contrarios a otros precedentes pronunciados por otras Cortes Superiores de Justicia o por la Sala Penal de la Corte Suprema (hoy Tribunal Supremo de Justicia) de ahí que uno de los fines de este recurso es el controlar uniformidad en la aplicación de la normativa penal por parte de los operadores de justicia, así lo señala Cafferata Nores cuando afirma que: “El Recurso de Casación tiene un propósito unificador de las interpretaciones jurisprudenciales, mediante la actuación de un mismo Tribunal superior que controla la interpretación de la Ley sustantiva o procesal en cada caso sometido a su competencia funcional”.


La procedencia del Recurso de Casación, está dada al cumplimiento de un conjunto de requisitos necesarios para que el Tribunal de Casación pueda pronunciarse sobre el fondo del planteamiento, siendo estos presupuestos formales de cumplimiento obligatorio e inexcusable; es así, que el Código de Procedimiento Penal en sus arts. 416 y 417 ha señalado lo siguiente:



El incumplimiento a los presupuestos señalados supra, determinarán la ineficacia del planteamiento, pues si bien, nuestra normativa legal otorga el derecho a recurrir, también exige requisitos que deben ser cumplidos, que ante la negligencia o incumplimiento debe disponerse su inadmisibilidad sin que pueda interpretarse ésta decisión, como a la negación a ese derecho recursivo, en consecuencia, de su cumplimiento recién este Tribunal podrá ingresar a considerar el recurso planteado.

CONSIDERANDO IV: (Cumplimiento de los requisitos formales)

Plazo: La fecha, desde la que corresponde computar el plazo de los 5 días para formular el Recurso de Casación, corre desde el día siguiente a la notificación con el Auto de Vista recurrido, en este caso verificadas las diligencias de notificación se tiene que fue notificado con el Auto de Vista, el 19 de junio de 2009, tal como consta a fs. 304 y el cargo de presentación de su Recurso de Casación data del 17 de julio de 2009, cursante a fs. 319 vta., por lo que se establece, que el mismo fue presentado dentro del plazo previsto por el art. 417 del Código de Procedimiento Penal, teniendo en cuenta que del 22 junio de 2009 al 16 de julio de 2009 se suspendieron plazos debido a la Vacación Judicial fijada en el Distrito Judicial de Cochabamba.

Invocación del precedente contradictorio: Continuando con el análisis de los datos procesales que informan esta causa, se establecen las siguientes conclusiones de orden legal:

A) De la invocación en el Recurso de Apelación Restringida:

Conforme lo previsto por el art. 416 del Código de Procedimiento Penal, un requisito formal que debe ser cumplido por la parte que formuló el Recurso de Casación, es el de haber invocado el precedente contradictorio en su Recurso de Apelación Restringida; de la revisión de los antecedentes se establece que invocó como precedentes contradictorios en su Recurso de Apelación Restringida los siguientes:

Auto Supremo Nº 473 de 25 de julio de 2004

Auto Supremo Nº 14 de 13 de enero de 2004

Auto Supremo Nº 301 de 30 de agosto de 2002

Auto Supremo Nº 10 de 10 de enero de 2001

Auto Supremo Nº 702 de 12 de diciembre de 2000

Auto Supremo Nº 442 de 43 de septiembre de 2000

Auto Supremo Nº 471 de 25 de agosto de 2004

Auto Supremo Nº 404 de 18 de julio de 2003

Auto Supremo Nº 604 de 15 de noviembre de 2001

Auto Supremo Nº 861 de 19 de diciembre de 2000

Auto Supremo Nº 655 de 3 de noviembre de 2000

Auto Supremo Nº 436 de 4 de septiembre de 2000

B) De la contradicción del Precedente Contradictorio y el Auto de Vista recurrido:

             De lo previsto en el parágrafo segundo del art. 417 del Código de Procedimiento Penal, el recurrente, deberá señalar en términos claros y precisos las contradicciones existentes entre el Auto de Vista recurrido y los precedentes contradictorios; en este caso, Los precedentes contradictorios invocados en su recurso de apelación restringida no son siquiera mencionados en su recurso de casación.

Por tanto, se tiene lo siguiente:

               Se establece que el recurso planteado no cumple con las exigencias establecidas por el legislador, toda vez, que se debe considerar, que para la aplicación de éstos, el recurrente debió realizar la fundamentación de su recurso de forma clara y precisa respecto de la contradicción existente entre el precedente contradictorio invocado y el Auto de Vista recurrido, cuál la norma vulnerada, cuál la que se debió aplicar y qué entendimiento es el correcto; no es suficiente señalar las normas supuestamente vulneradas y citar el precedente contradictorio y exponer los hechos que considere supuestamente ilegales, sino que se debe demostrar fehacientemente que existe un alcance contrario, de tal naturaleza que demuestre la vulneración de derechos y garantías constitucionales, aspecto que no fue cumplido por el recurrente; por consiguiente, este Máximo Tribunal de Justicia no puede ingresar a considerar el recurso deducido, al no ser posible establecer el sentido jurídico contradictorio de la resolución impugnada.

El recurso de casación, además de su función propia nomofiláctica y unificadora de doctrina, cumple en nuestro ordenamiento jurídico la función de satisfacer el derecho de todo condenado a la sumisión del fallo condenatorio a un Tribunal Superior (artículo 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) y, en consecuencia, ha de reconocérsele un espacio propio de control diferenciado y más intenso en el plano jurisdiccional que otros recursos, empero será posible cumplir con ese objeto cuando las partes, a tiempo de realizar la impugnación de los Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia, establecen la contradicción con otros precedentes pronunciados por otras Cortes Superiores (Ejecutoriados) o por la Sala Penal del Máximo Tribunal de Justicia, situación que en el presente caso no sucedió.

             Con relación a que el Auto de Vista no se hubiera pronunciado respecto la interposición de si apelación Incidental, se debe tener en cuenta que mediante Auto de 31 de marzo de 2007, la Juez de Sentencia Nº 4 dio respuesta a lo pretendido, señalando: “…Que la apelación incidental planteada por Juan José Mariscal Zambrana conforme memorial que ocupa es de fecha 29 de marzo del año en curso con nota de presentación de 30 de marzo de 2007, osea anterior a la resolución de la excepción planteada…; consiguientemente se determinó porque se esté a la Sentencia de 31 de marzo de 2007. Posterior a este actuado no cursa en obrados la interposición de alguna disconformidad a esa determinación no se activó alguna vía judicial que le franquea la Ley o interponer nuevamente una apelación incidental, teniendo en cuenta que recién fue notificado con la Sentencia el 31 de marzo de 2007 a horas 11:59, vale decir posterior a la providencia de la misma fecha, por tanto su derecho a precluido y no puede el Órgano Judicial suplir la negligencia de las partes, por lo que reiterar en casación el mismo cuestionamiento no resulta aplicable.

              Con relación a la denuncia de los supuestos defectos absolutos en que hubiera incurrido el Tribunal de Alzada, se debe tener en cuenta que el impetrante en el planteamiento de su Recurso de Casación, solo hace referencia a normativa supuestamente infringida, sin precisar ni señalar cuales los actos vulneratorios de derechos y garantías Constitucionales y/o del procedimiento penal sin invocar si quiera algún precedente contradictorio; al respecto, se debe dejar constancia, que no es admisible el solo hecho de que las partes se limiten a denunciar actuados procesales como defectos absolutos; para que se pueda efectivizar la flexibilización para la admisibilidad de un Recurso de Casación por la denuncia de defectos absolutos, el o los recurrentes tienen el deber de detallar con precisión la restricción o disminución de los derechos acusados de vulnerados, explicando el resultado dañoso emergente del defecto, así como las consecuencias procesales tengan connotación de orden Constitucional, que en el presente caso no aconteció. En igual forma, en el caso de la inobservancia o violación de derechos y garantías previstos en la Constitución Política del Estado se debe realizar la debida fundamentación fáctica y jurídica por el cual se describa e individualice los posibles derechos y garantías conculcados por los operadores de justicia; consiguientemente, resulta en definitiva insuficiente que el recurrente alegue defectos absolutos, sin cumplir con las obligaciones claramente determinadas mediante la jurisprudencia emitida por éste Tribunal Supremo.

Por lo señalado anteriormente, el Recurso de Casación resulta inadmisible, toda vez que el recurrente, no cumplió con los requisitos formales de admisibilidad previstos por el Código de Procedimiento Penal.

POR TANTO:

              La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, de acuerdo con la facultad conferida por la Disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial, art. 8-II) de la Ley Nº 212, conforme a los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INADMISIBLE el Recurso de Casación planteado por Juan José Mariscal Zambrana dentro del proceso penal seguido por Froilán Arturo Rivera Castro contra el recurrente, por la comisión de los delitos de Apropiación Indebida y Abuso de Confianza, previstos y sancionados por los arts. 345 y 346 del Código Penal, con costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Magistrado Relator: Dr. William E. Alave Laura