TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL LIQUIDADORA


Auto Supremo Nº: 160/2013

Fecha:        Sucre, 16 de mayo de 2013

Distrito: Santa Cruz

Expediente: 270/09

Partes: Ministerio Público, Jacqueline Gómez Melgar y Víctor Borda Coca contra  Mario Flores

Chávez

Delito: Violación de Niño, Niña o Adolescente (art. 308 bis del Código Penal)

Recurso: Casación

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VISTOS: Los Autos correspondientes al Recurso de Casación cursante de fs. 146 a 147, interpuesto por el procesado Mario Flores Chávez, impugnando la resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 27 de julio de 2009 cursante de fs. 140 a 142, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, Jacqueline Gómez Melgar y Víctor Borda Coca contra el recurrente, por la comisión del delito de Violación de Niño, Niña o Adolescente, previsto y sancionado por el art. 308 (bis) del Código Penal, los antecedentes de la causa; y,

CONSIDERANDO I: Que, el Tribunal de Sentencia Nº 4 de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, previa sustanciación del juicio oral y contradictorio, pronunció la Sentencia de grado Nº 27 de 03 de diciembre de 2008 cursante de fs. 95 a 101, declarando al procesado Mario Flores Chávez autor y culpable de la comisión del delito de Violación de Niño, Niña o Adolescente, previsto y sancionado por el art. 308 (bis) del Código Penal, imponiéndole la pena privativa de libertad de 15 años de presidio a cumplirse en el Centro de Rehabilitación Santa Cruz (Cárcel de Palmasola) de la ciudad de Santa Cruz, más la imposición de 500 días multa a razón de Bs. 5.- por día multa, en un total de Bs. 2.500.- por multa, más costas y daños ocasionados al Estado en la suma de Bs. 500.- 

Que, la Sentencia condenatoria pronunciada por el Tribunal de la causa tuvo como presupuesto el haberse comprobado que el 05 de diciembre de 2005, a horas 16:00 aproximadamente, la niña de siete años de edad L.Y.B.G., se encontraba jugando en el patio de su casa con una amiga de su misma edad, luego de volver de acompañar a su madre en sus labores diarias como lavandera de ropa, es así que al ingresar su madre a su casa, ambas menores fueron abordadas por su vecino, el procesado Mario Flores Chávez, quien bajo la promesa de regalarle una alcancía en forma de perro que tenía en su casa, en un terreno casi colindante al de los padres de la menor, procedió a introducir a la víctima en el interior del dormitorio donde haciendo gala de su mayor fuerza física e intimidación, sometió a la menor a vejámenes sexuales y luego de cometer el abuso sexual vía anal, le entregó la alcancía a la menor y la sacó de su cuarto, siendo encontrado en esas circunstancias por la madre de la menor, encontrando al procesado con los pantalones abiertos y a su pequeña hija con sangre en la ropa interior, señalándole la menor que habría sido violada por el procesado, hecho que habría quedado confirmado por la prueba pericial y testifical.         

CONSIDERANDO II: Que, la Sentencia condenatoria pronunciada por el Tribunal de la causa fue objeto de impugnación por parte del procesado Mario Flores Chávez a través del Recurso de Apelación Restringida cursante de fs. 110 a 111 vta., alegando como motivo de su Recurso que se judicializaron pruebas de cargo a las que se opuso a través de solicitudes de exclusión probatoria, consistentes en la Denuncia, Informe de Acción Directa, pericial e Informe Médico Legal, arguyendo que en su obtención se habría incurrido en actividad procesal defectuosa y que no obstante su oposición, el Tribunal del juicio rechazó sus solicitudes de exclusión probatoria de manera infundada, afirmando que dicha decisión sería contradictoria al precedente contenido en el Auto de Vista Nº 176 de 24 de agosto de 2004 que habría sido pronunciada por la Sal Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Distrito Judicial de Santa Cruz, anulando totalmente la Sentencia y disponiendo la reposición del juicio por otro Tribunal.           

Que, previo el trámite recursivo seguido por las autoridades jurisdiccionales, el Tribunal de Apelación conformado en el caso sub iudice por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció la resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 27 de julio de 2009 cursante de fs. 140 a 142 por el que se declaró la improcedencia del Recurso de Apelación Restringida al considerar que no resultaron evidentes las denuncias efectuadas por el recurrente.

CONSIDERANDO III: Que, a través del Recurso de Casación cursante de fs. 146 a 147, el procesado Mario Flores Chávez impugna la resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 27 de julio de 2009 cursante de fs. 140 a 142, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Distrito Judicial de Santa Cruz, alegando como motivo de su Recurso de Casación que el Auto de Vista impugnado es contrario a la realidad, dando por cierto y valedero lo que la víctima y el Ministerio Público manifestaron en la audiencia de juicio, como si esa sería la única verdad, por lo que interpuso su Recurso de Apelación Restringida esperando que el Tribunal de alzada efectúe un análisis exhaustivo de las anormalidades denunciadas para subsanar los vicios procesales a objeto de emitirse un fallo justo dentro de un proceso igualitario y garantista, aduciendo haber sido condenado por un delito que no habría cometido.

Al respecto refiere que el Auto de Vista sería contradictorio a los precedentes contenidos en los Autos Supremos Nº 96 de 6 de marzo de 2006, 516 de 13 de noviembre de 2006 y 414 de 10 de octubre de 2005, así como contra los precedentes que habría invocado al momento de interponer su Recurso de Apelación Restringida, solicitando a este Tribunal de Casación deje sin efecto la resolución impugnada y se dicte una Sentencia absolutoria a su favor.

CONSIDERANDO IV: Que, desde una perspectiva amplia, señala ORTELLS RAMOS, el medio de impugnación se define como el instrumento legal puesto a disposición de las partes, destinado a atacar una resolución judicial para provocar su reforma, su anulación o bien su nulidad. Así, el principio de legalidad exige tanto resoluciones ajustadas a la Ley como materialmente justas, lo cual además se engarza además en el derecho fundamental a la tutela jurisdiccional: la resolución judicial debe ser fundada y guardar armonía con la Ley y los valores que inspiran el ordenamiento jurídico. Precisamente para garantizar esta sumisión de la decisión judicial a la ley y a la justicia existen los medios de impugnación, con los cuales se configura una verdadera actividad depuradora como garantía o derecho de los justiciables.

Que, el Recurso de Casación tiene una finalidad eminentemente defensora del ius constitutionis, del ordenamiento jurídico, a través de dos vías: 1) la función nomofiláctica, que importa la protección o salvaguarda de las normas del ordenamiento jurídico; y, 2) la función uniformadora de la jurisprudencia en la interpretación y aplicación de las normas jurídicas. Así, el Recurso de Casación se configura contemporáneamente como un Recurso que desarrolla su actuación para asegurar la interdicción de la arbitrariedad, tanto en lo que afecta al control sobre la observancia de los derechos fundamentales como en la unificación de la interpretación penal y procesal. Al respecto, ALCALÁ ZAMORA Y CASTILLO señala que este Recurso cumple una doble finalidad: tutelar el interés público al tratar de mantener la exacta observancia de la Ley, que presumiblemente se quebranta con el fallo recurrido, procurando que el Poder Judicial juzgue rectamente los casos que les toca resolver sin mal interpretar la norma jurídica, respetando las disposiciones procesales y aplicando las Leyes uniformemente. Por su parte, CAFFERATA NORES expresa que el Recurso de Casación tiene un propósito unificador de las interpretaciones jurisprudenciales, mediante la actuación de un mismo Tribunal superior que controla la interpretación de la Ley sustantiva y procesal en cada caso sometido a su competencia funcional.             

Que, en el contexto antes señalado, el sistema procesal penal vigente en el país ha establecido a través del art. 416 del Código de Procedimiento Penal el Recurso de Casación como el medio recursivo que procede para impugnar Autos de Vista dictados por los ahora Tribunales Departamentales de Justicia contrarios a otros precedentes pronunciados por otros Tribunales Departamentales o por una de las Salas especializadas del Tribunal Supremo de Justicia, para cuya procedencia deben cumplirse indefectiblemente con los requisitos de admisibilidad establecidos en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, esto es:

  1. Que al interponer el Recurso de Apelación Restringida la parte recurrente deba invocar el precedente contradictorio, precisando la contradicción ante una situación de hecho similar, sea por haberse aplicado normas distintas o bien una misma norma con diverso alcance;
  2. Dentro del Recurso de Casación, que deberá ser presentado dentro de los cinco días siguientes a la notificación legal con el Auto de Vista que se impugna, el recurrente deberá señalar la contradicción que existiría entre la Resolución impugnada y los precedentes invocados en términos claros y precisos para que el Tribunal Supremo establezca la Doctrina Legal Aplicable que corresponda en caso ser evidentes las contradicciones deducidas por la parte recurrente.

CONSIDERANDO V: Que, ingresando a la consideración de las condiciones de admisibilidad del Recurso de Casación en análisis, de la revisión de los antecedentes que conforman el legajo procesal se establece que el Recurso de Casación interpuesto por el procesado fue interpuesto mediando la condición de tiempo para la interposición del Recurso, habiendo sido éste interpuesto dentro de los cinco días siguientes a la notificación del Auto de Vista impugnado, en cumplimiento de lo previsto por el art. 417 del Código de Procedimiento Penal.

Que, por otro lado, se tiene que la parte recurrente, sin embargo, no cumplió con el imperativo procesal de la carga de postulación de las contradicciones que existirían entre la resolución impugnada y los Autos Supremos que se limitó a enunciar, sin precisar cómo es que ante una situación de hecho similar objeto del reclamo concreto, el Auto de Vista no coincidió con la solución jurídica otorgada por un precedente válido ante una situación de hecho similar, sea aplicando normas distintas o bien una misma norma pero asignándole un alcance diverso, aspectos que al constituir una carga para los recurrentes en grado de Casación no fue cumplida en el caso sub lite por el procesado.

Que, en el contexto antes descrito, se tiene que el recurrente se limitó a expresar sucintamente que el Auto de Vista no habría reparado los defectos denunciados, sin demostrar que en un reclamo idéntico efectuado en otros procesos, la decisión del Tribunal de Apelación fue distinta a su caso, sin considerar que debió asumir necesariamente el imperativo procesal de la carga de postulación en términos claros y precisos de la contradicción deducida entre el Auto de Vista que impugna y los precedentes enunciados, carga que constituye al mismo tiempo la base y sustento legal para la admisión del Recurso de Casación, en razón de que su inobservancia, así como la negligencia de la parte recurrente en el cumplimiento de las condiciones de admisibilidad, no puede ser suplida de oficio por parte del Tribunal de Casación, que tiene entre sus principales funciones, como se expresó precedentemente, el de controlar precisamente la uniformidad de la jurisprudencia, por cuanto su omisión en el caso presente priva su consideración, toda vez que no es posible establecer el sentido jurídico contradictorio entre el Auto de Vista impugnado y los precedentes, al no tener abierta su competencia; por lo que al no haberse otorgado cumplimiento a los requisitos de admisibilidad del Recurso, ni haberse establecido por parte de este Tribunal la concurrencia de defectos absolutos que hagan viable la eventual y extraordinaria admisión de oficio del Recurso, corresponde declarar su inadmisibilidad.

POR TANTO: La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, en cumplimiento del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y en aplicación de las normas procesales contenidas en los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INADMISIBLE el Recurso de Casación cursante de fs. 146 a 147, interpuesto por el procesado Mario Flores Chávez, impugnando la resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 27 de julio de 2009 cursante de fs. 140 a 142, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, Jacqueline Gómez Melgar y Víctor Borda Coca contra el recurrente, por la comisión del delito de Violación de Niño, Niña o Adolescente, previsto y sancionado por el art. 308 (bis) del Código Penal; sea con la imposición de costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Magistrada Relatora: Dra. Ma. Lourdes Bustamante Ramírez.

Es de voto disidente en la forma la Magistrada Dra. Silvana Rojas Panoso.

Fdo. William E. Alave Laura

Fdo. Ma. Lourdes Bustamante Ramírez

Fdo. Silvana Rojas Panoso

Proveído.- Angélica Sánchez Rojas Secretaria de Cámara de la Sala Penal Liquidadora

Libro Tomas de Razón 1/2013