SALA PENAL LIQUIDADORA

Auto Supremo: 351/2012 Fecha: Sucre, 15 de octubre de 2012

Expediente: 189/08

Distrito: La Paz

Partes: Iglesia Evangélica Misión Boliviana de Santidad "Amigos" contraEstanislao Callisaya Bautista

Delito: Abuso de Confianza (art.345del Código Penal)

Recurso: Casación

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VISTOS: Los Autos correspondientes al Recurso de Casación cursante de fs. 155 a 156, interpuesto por el procesado Estanislao Callisaya Bautista, impugnando la resolución jurisdiccional Nº 90contenida en el Auto de Vista de 16de junio de 2008, cursante de fs. 132 a135, pronunciado por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de La Paz, dentro del proceso penal seguido por los representantes legales de la Iglesia Evangélica Misión Boliviana de Santidad "Amigos" contra el recurrente, por la presunta comisión del delito de Abuso de Confianza, previsto y sancionado por el art. 345del Código Penal, los antecedentes de la causa, y;

CONSIDERANDO I: Que, el Juzgado Tercero de Partido y Sentencia de la ciudad de El Alto del Departamento de La Paz pronunció la resolución de grado Nº 03 contenida en la Sentencia condenatoria de 21 de enero de 2008cursante de fs. 89a92 vta., declarando al procesado Estanislao Callisaya Bautista autor y culpable de la comisión del delito de Abuso de Confianza, previsto y sancionado por el art. 345 del Código Penal, imponiéndole la pena privativa de libertad de 1 año de reclusión a ser cumplida en la Penitenciaría Distrital de "San Pedro" de la ciudad de La Paz, más el pago de costas, daños y perjuicios calificables en ejecución de Sentencia. Por otro lado, se tiene que el juez de la causa declaró la absolución del procesado respecto de la comisión del delito de Apropiación Indebida por considerar que la prueba aportada no fue suficiente para generar convicción sobre la responsabilidad penal del procesado respecto de la comisión del referido delito.

Que, la Sentencia condenatoria pronunciada por el Tribunal de juicio fue objeto de impugnación por parte del procesado a través del Recurso de Apelación Restringida de fs. 99 a 107,en cuyo contenido impugnó la resolución incidental sobre la excepción de falta de acción que fuera rechazada por el Juez de la causa, indicando que Ales Huanca Canaviri ya o era representante de la Iglesia careciendo por lo mismo de legitimidad activa para la prosecución de la acción penal en su contra; por otro lado, se tiene que procesado también impugnó propiamente la Sentencia condenatoria pronunciada en su contra argumentando que se habría incurrido -por un lado- en (1) errónea aplicación de la norma procesal por la (a) falta de enunciación del hecho objeto del juicio, (b) inobservancia de las reglas de congruencia entre la Sentencia y la Acusación, (c) inobservancia de las garantías constitucionales del debido proceso por la legitimación de la acción, contradicción y publicidad del proceso; y (d) valoración defectuosa de la prueba; por otro lado, en (2) errónea aplicación de la ley penal sustantiva en cuanto a la calificación jurídica de los hechos.

Que, a mérito del Recurso de Apelación Restringida deducido y previo el trámite recursivo seguido por las autoridades jurisdiccionales, el Tribunal de Apelación conformado en el caso presente por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior de Justicia del Distrito de La Paz, a través de la resolución jurisdiccional Nº 90 contenida en el Auto de Vista de 16 de junio de 2008, cursante de fs. 132 a 135, declaró la improcedencia de las cuestiones contenidas en el Recurso de Apelación Restringida interpuesto, confirmando en consecuencia la Sentencia de mérito pronunciada.

CONSIDERANDO II: Que, a través del Recurso de Casación cursante de fs. 155 a 156, interpuesto por el procesado Estanislao Callisaya Bautista, el recurrente procede a impugnar el Auto de Vista pronunciado en el caso presente, alegando que el Auto de Vista impugnado sería contrario al precedente contenido en el Auto de Supremo Nº 221 de 3 de julio de 2006 emitido por la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia toda vez que el Auto de Vista impugnado afirmaría que en el caso presentó se consumó el delito de Abuso de Confianza por haber efectuado sustracción de dineros, solicitudes de préstamos y no haber presentado informes, mientras que el precedente contradictorio señalaría que la esencia del delito de Abuso de Confianza es la tenencia que implica devolver o entregar una cosa mueble o valor ajeno que uno posee legítimamente o no actuar cumpliendo esta obligación, consumándose el delito al momento de negar su devolución y ya que la Sentencia pronunciada en el presente caso afirmó que no quedó probado que el acusado se haya apropiado indebidamente de bienes o valores de la entidad querellante se tendría por inexistentes los elementos constitutivos del tipo de Abuso de Confianza, así como del de Apropiación indebida, motivos por los que solicita a este Tribunal de Casación se declare Admisible el Recurso y se deje sin efecto el fallo que motiva la interposición del Recurso para que el Tribunal de Apelación pronuncie una nueva resolución de acuerdo a la Doctrina Legal Aplicable a ser establecida.

Que, previa la revisión de los requisitos de admisibilidad previstos en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, este Tribunal pronunció el Auto Supremo Nº 319 de 02 de octubre de 2012 por el que se dispuso la admisibilidad del Recurso de Casación interpuesto por el procesado, correspondiendo pronunciarse sobre la existencia o no de las contradicciones postuladas por el recurrente.

CONSIDERANDO III: Que, corresponde partir de la consideración de que el Recurso de Casación tiene una finalidad eminentemente defensora del ius constitutionis, del ordenamiento jurídico, a través de dos vías: 1) la función nomofiláctica, que importa la protección o salvaguarda de las normas del ordenamiento jurídico; y, 2) la función uniformadora de la jurisprudencia en la interpretación y aplicación de las normas jurídicas. Así, el Recurso de Casación se configura contemporáneamente como un Recurso que desarrolla su actuación para asegurar la interdicción de la arbitrariedad, tanto en lo que afecta al control sobre la observancia de los derechos fundamentales como en la unificación de la interpretación penal y procesal. Al respecto, ALCALÁ ZAMORA Y CASTILLO señala que este Recurso cumple una doble finalidad: tutelar el interés público al tratar de mantener la exacta observancia de la Ley, que presumiblemente se quebranta con el fallo recurrido, procurando que el Poder Judicial juzgue rectamente los casos que les toca resolver sin mal interpretar la norma jurídica, respetando las disposiciones procesales y aplicando las Leyes uniformemente. Por su parte, CAFFERATA NORES expresa que el Recurso de Casación tiene un propósito unificador de las interpretaciones jurisprudenciales, mediante la actuación de un mismo Tribunal superior que controla la interpretación de la Ley sustantiva y procesal en cada caso sometido a su competencia funcional.

Ahora bien, a objeto de resolver la cuestión postulada por el recurrente, debe tenerse presente como presupuesto los hechos que fueron comprobados por el Juez de la causa para haber pronunciado la sentencia condenatoria contra el procesado, declarándolo autor y culpable de la comisión del delito de Abuso de Confianza. En esta consideración, de la revisión de obrados se establece que el Juez de la causa fundó su Sentencia en el hecho de que se demostró que el procesado, como miembro de la Iglesia representada por los acusadores, fungió como Secretario de Publicaciones entre el año 2001 y 2002 teniendo a su cargo los trabajos de imprenta, publicaciones y comercialización, llegando sin embargo a realizar otras actividades al margen de sus atribuciones, a saber: a la obtención de préstamos de diversas sumas de dinero; afirmar que habría cumplido con el pago de salarios a los trabajadores de la imprenta cuando ello no fue cierto; omitir expresar en un informe preliminar sobre la existencia de deudas por cobrar en un total de $us. 2632.-, contrastándose a través de un informe posterior que el procesado no refirió a las deudas por el contraídas; hechos por los que el juez de la causa llegó a concluir que el procesado logró realizar actos al margen de sus atribuciones y sin la autorización de los miembros de la Directiva, sin que los montos de dinero hayan sido devueltos a la Iglesia pese a los insistentes requerimientos, causando así un daño patrimonial a la Iglesia Evangélica Misión Boliviana de Sanidad "Amigos", ocasionando un desbalance económico como consecuencia de haber abusado maliciosamente de la confianza dispensada por la Directiva y por los miembros de la Iglesia.

Que, ante ello, el recurrente postula con apoyo del precedente invocado que el delito de Abuso de Confianza emerge de la Apropiación Indebida de bienes que siendo ajenos son indebidamente retenidos o dañados en perjuicio de su propietario, por lo que para la tipificación del delito de "Apropiación Indebida" se requiere la constatación del hecho de que el agente tiene la posesión legítima y la comisión del ilícito deriva en un aumento del patrimonio en perjuicio del dueño. Asimismo, argumenta que el precedente invocado señalaría que la ratio essendi delicti del delito de Abuso de Confianza es la tenencia que implica devolver o entregar una cosa mueble o valor ajeno que uno posee legítimamente o no actuar cumpliendo esta obligación, consumándose el delito al momento de negar su devolución.

Que, al respecto corresponde señalar que el art. 346 del Código Penal (Abuso de Confianza) señala: "El que valiéndose de la confianza dispensada por una persona, le causare daño o perjuicio en sus bienes, o retuviere como dueño los que hubiera recibido por un título posesorio, incurrirá en reclusión de tres (3) meses a dos (2) años", de cuyo análisis se establece que el tipo penal establece como conductas calificativas del hecho punible: 1. El causar daño o perjuicio en los bienes de quien otorgó la suficiente confianza al autor y 2. El retener como dueño los bienes que de igual forma los recibió a título posesorio.

Al respecto la doctrina penal señala que la locución abuso significa la acción y efecto de abusar y la palabra confianza, en su primera acepción, equivale a la esperanza firme que se tiene en una persona o cosa, por lo que la unión de ambos términos conduce a definir gramaticalmente el abuso de confianza como el mal uso que hace una persona de la confianza dispensada en perjuicio de quien la otorga. Así, jurídico-penalmente se entiende que existe abuso de confianza por el quebrantamiento de vínculos especiales de lealtad impuestos, ya por relaciones que median entre el ofensor y el ofendido, bien por la naturaleza del encargo o comisión, por lo que no se trata de una confianza emergente de la amistad, sino de la confianza jurídica, razón por la que los elementos del tipo penal inserto en el art. 346 del Código Penal constituye el aprovechamiento de la especial situación del sujeto activo que representa una infracción de especiales deberes de lealtad y fidelidad que le ligan con el ofendido. Por ello se ha llegado también a definir que la esencia de este delito es el doloso perjuicio de un patrimonio ajeno, causado desde adentro de éste, ya que es llevado a cabo desde una posición legal de poder, mediante la utilización, de una manera infiel, de la protección que se tenía de esos bienes, que lleva a causar perjuicio a su titular.

Que, en el caso presente se tiene que el Tribunal de Apelación hizo una debida verificación de la calificación penal efectuada por el Juez de la causa sobre la base de comprobación de los hechos, puesto que el art. 346 del Código Penal es aplicable al caso de autos en consideración a que el procesado dispuso como cosa propia del patrimonio de la Iglesia Evangélica Misión Boliviana de Sanidad "Amigos", valiéndose de la confianza dispensada, causándoles perjuicios, circunstancias que se encuentran previstas a través del primer momento hipotético contenido en el art. 346 del Código Penal, no existiendo en efecto contradicción entre el fallo impugnado y el precedente invocado puesto que la relación de contrariedad efectuada por el recurrente se encuentra referido a los elementos constitutivos del delito de Apropiación Indebida y no así del de Abuso de Confianza, no siendo posible considerar que el delito de Abuso de confianza emerja de una apropiación, puesto que conforme se tiene de la exposición efectuada del tipo penal inserto en el art. 346 del Código Penal, los presupuestos fácticos hipotéticos del delito difieren sustancialmente del de Apropiación Indebida.

POR TANTO: La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, en cumplimiento del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y en aplicación de la norma procesal contenida en el art. 419 del Código de Procedimiento Penal, declara: INFUNDADO el Recurso de Casación cursante de fs. 155 a 156, interpuesto por el procesado Estanislao Callisaya Bautista, impugnando la resolución jurisdiccional Nº 90 contenida en el Auto de Vista de 16 de junio de 2008, cursante de fs. 132 a 135, pronunciado por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de La Paz, con costas; disponiéndose la devolución de antecedentes al Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Magistrada Relatora: Dra. Ma. Lourdes Bustamante

No interviene el Magistrado William E. Alave Laura por haberse aceptado su excusa

Fdo. Ma. Lourdes Bustamante R.

Fdo. Silvana Rojas Panoso

Proveído.- Angélica Sánchez Rojas Secretaria de Cámara de la Sala Penal Liquidadora

Libro Tomas de Razón 2/2012

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