SALA PENAL LIQUIDADORA

Auto Supremo: 140/2012 Fecha: Sucre, 04 de julio de 2012

Expediente: 33/08

Distrito: Potosí

Partes: Ministerio Público, Porfidio Portillo Hurtado y Jimena Portillo Aguirre contra Leocadio Soliz

Mamani, Serafín Quiroz Escobar, Gerónimo Hurtado Muruchi, José Luis Rojas Flores, Emeliana Gonzáles

Canaviri de Juanes y PorfiriaMenecesAndia

Delito: Asesinato, Lesiones Graves y Leves y Encubrimiento.

Recurso: Casación


VISTOS: Los Autos correspondientes al Recurso de Casación cursante de fs. 388 a 390, interpuesto por los procesados Leocadio Soliz Mamani y Serafin Quiroz Escobar, impugnando la resolución jurisdiccional Nº 19 contenida en el Auto de Vista de 25 de abril de 2008 de fs. 368 a373, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Potosí, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, Porfidio Portillo Hurtado y Jimena Portillo Aguirre contra los recurrentes por la comisión del delito de Asesinato, previsto y sancionado por el art. 252 del Código Penal; los antecedentes de la causa, y;

CONSIDERANDO I:Que, el Tribunal de Sentencia deLlallagua, Capital de la Tercera Sección Municipal de la Provincia Bustillo del Departamento de Potosí, mediante Sentencia de 26 de enero de 2008, declaró alos procesados:

Leocadio Soliz Mamani y Serafín Quiroz Escobar, autores de la comisión del delito de Asesinato, previsto y sancionado por el art. 252 num. 3) del Código Penal, sancionando al primero a la pena privativa de libertad de 30 años sin derecho a indulto a ser cumplida en la Cárcel de Cantumarca y al segundo a la pena privativa de libertad de 15 años de presidio a ser cumplida en la Cárcel de Uncía;

Gerónimo Hurtado Muruchi y José Luis Rojas Flores, autores de la comisión del delito de Lesiones Graves y Leves, previsto y sancionado por el art. 271 del Código Penal, condenándolos a la pena privativa de libertad de 4 años de reclusión a ser cumplida en la Cárcel de Uncía;

Emeliana Gonzáles Canaviri de Juanes, autora de la comisión del delito de Encubrimiento, previsto y sancionado por el art. 171 del Código Penal, imponiéndole la pena privativa de libertad de 2 años de reclusión a ser cumplida en la Cárcel de Uncía, siendo al mismo tiempo favorecida por la suspensión condicional de la pena; y

PorfidiaMenecesAndia, absuelta de la comisión del delito de Encubrimiento, previsto y sancionado por el art. 171 del Código Penal.

Que, la Sentencia de grado pronunciada fue objeto de impugnación por parte de Leocadio Soliz Mamani a través del Recurso de Apelación Restringida de fs. 272 a 284 vta., Serafin Quiroz Escobar y Gerónimo Hurtado Murichi a través del Recurso de Apelación Restringida de fs. 286 a 290, José Luis Rojas Flores a través del Recurso de Apelación Restringida de fs. 292 a 300 vta., yEmeliana Gonzáles Canaviria través del Recurso de Apelación Restringida de fs. 302 a 308 vta., en cuyo mérito el Tribunal de Apelación conformado en el caso de autos por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Potosí, pronunció la resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 25 de abril de 2008 por el que se declaró procedente los Recursos de Apelación Restringida de fs. 272, 286, 292 y 302 y sin considerar necesaria la realización de un nuevo juicio declaró a los procesados:

Leocadio Soliz Mamani y Serafín Quiroz Escobar, autores y culpables de la comisión del delito de Homicidio y Complicidad de Homicidio respectivamente, sancionando al primero a la pena privativa de libertad de 15 años de presidio y al segundo a 10 años de presidio, penas a ser cumplidas en el Centro de Rehabilitación Productiva de Santo Domingo (Cárcel de Cantumarca), más costas, daños y perjuicios a favor de la víctima;

Gerónimo Hurtado Muruchi, autor de la comisión del delito de Lesiones Graves y Leves, previsto y sancionado por el art. 271 del Código Penal, condenándolo a la pena privativa de libertad de 2 años de reclusión a ser cumplida en la Cárcel de Uncía;

José Luis Rojas Flores y Emeliana Gonzáles Canaviri de Juanes, absueltos de la comisión delos delitos de Lesiones Graves y Leves y Encubrimiento, previstos y sancionados por los arts. 271 y 171 del Código Penal

CONSIDERANDO II: Que, a través del escrito cursante de fs. 388 a 390, la abogada de Defensa Pública, Dra. Eve C. Mamani Roldán, en representación de los procesados Leocadio Soliz Mamani y Serafín Quiroz Escobar, interpuso Recurso de Casación contra el Auto de Vista pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Potosí, solicitando se declare fundado el Recurso de Casación interpuesto y se deje sin efecto la Resolución impugnada, alegando como motivos de su Recurso de Casación que (1) al momento de interponer el Recurso de Apelación Restringida denunciaron la existencia de defectos absolutos por la violación del derecho a la defensa, por cuanto la Acusación Fiscal se efectuó por la comisión del delito de Asesinato y la Acusación Particular por el delito de Asesinato para el primero de los recurrentes y por el delito de Lesiones Graves y Leves para el segundo, mientras que el Auto de Apertura de juicio se habría pronunciado para ambos procesados por la comisión de los mismos ilícitos, de modo que no habrían sabido por cuál de los numerales que integran el art. 252 del Código Penal es que fueron procesados, omisión que se presentaría en ambas acusaciones y en el Auto de Apertura de Juicio; (2) El Auto de Vista habría modificado el tipo penal, adscribiendo su conducta al ilícito penal inserto al art. 251 del Código Penal, cuando se tendría que jamás existió la intención de dar muerte a nadie; (3) con relación al delito de Lesiones, se atribuyó la comisión de ese delito a los procesados José Luis Rojas, Gerónimo Hurtado y Serafín Quiroz por haber provocado lesiones a Jimena Portillo Aguirre y no así a la persona fallecida, pero que el Auto de Vista referiría que no se habría demostrado la producción de lesiones al occiso; y (4) el Auto de Vista no se pronunció sobre una de las cuestiones apeladas referidas a la participación de los señores Porfirio Portillo Hurtado y Jimena Portillo Aguirre.

Que, previa revisión de los requisitos de admisibilidad del Recurso de Casación contenidos en las normas procesales contenidas en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, este Tribunal dispuso la admisibilidad del Recurso de Casación a objeto de establecer la existencia o no de las contradicciones deducidas por el recurrente entre la Resolución impugnada y los precedentes contradictorios invocados en apoyo de su Recurso,

CONSIDERANDO III:Ingresando a la consideración de los cuestionamientos efectuados por la parte recurrente en el Recurso de Casación en análisis, de la revisión de los antecedentes que conforman el legajo procesal se establece que los argumentos esgrimidos por los recurrentes no condicen con los antecedentes de la causa, siendo así que el Auto de Apertura de juicio saliente a fs. 37 dispuso el enjuiciamiento de ambos recurrentes, Leocadio Solíz Mamani y Serafín Quiroz Escobar, por la comisión del delito de Asesinato, no siendo evidente que se haya dispuesto únicamente el enjuiciamiento del primero por el delito de Asesinato y del segundo por lesiones graves. Tampoco es evidente que ni la Acusación Fiscal o Particular-como afirman los recurrentes- hayan omitido señalar la causal contenida en el num. 3) del art. 252 del Código Penal, pues, por el contrario, se tiene de la Acusación Fiscal de fs. 1 a 4, atribuyó a ambos procesados la comisión del delito de inserto en el art. 252 num. 3) del Código Penal.

Que, en base a tales precisiones se tiene que la Sentencia de grado pronunciada por el Tribunal de Sentencia no vulneró el principio de congruencia al sancionar a los ahora recurrentes por la comisión del delito de Asesinato, pues el Auto de Apertura de juicio dispuso el enjuiciamiento de ambos por el delito sancionado. Tampoco existe violación del principio de congruencia por parte del Tribunal de alzada, además de que el Tribunal de Apelación, sin ser necesaria la anulación del juicio y disponer el reenvío, puede efectuar de manera directa las correcciones jurídicas, como la calificación o subsunción de la conducta a la norma penal sustantiva, conforme al principio procesal del iuranovit curiaque permite al juzgador apartarse de la calificación jurídica inicial sobre la base de las mismas circunstancias de hecho para efectuar una calificación precisa de la conducta a través de su correcta calificación en Sentencia.En efecto, el aforismo "iuranovit curia" significa literalmente "el juez conoce el derecho" que aplicado al derecho procesal como uno de sus principios, implica que el juez conoce el derecho aplicable al caso concreto, de donde se comprende que no es necesario que las partes prueben en juicio lo que dicen las normas, sino los hechos sobre los que recaerá su calificación, sirviendo así para que las partes se limiten a probar los hechos, y no los fundamentos de derecho aplicables. En este entendido, el juez debe someterse a lo probado en cuanto a los hechos, pero -como tenemos expresado precedentemente- puede ampararse en ese principio para aplicar un derecho distinto del invocado por las partes a la hora de argumentar la causa aunque deba aplicar tipos y penas distintos y más graves.

Que, si bien es evidente que la aplicación de este principio encuentra un límite en el principio de congruencia procesal, este principio establece la necesaria correlación que debe existir entre los hechos de la acusación y los hechos en los que se basa la Sentencia, es decir, la Sentencia no puede ampliar ni restringir el supuesto de hecho presentado por el acusador, ello para que sea respetado principalmente el derecho de defensa.Así CLARIÁ OLMEDO explica: "la regla de la congruencia o de relación, con su significado estricto dentro del proceso penal sólo hace referencia a lo fáctico, mostrándose como una indispensabilidad de coincidencia o conveniencia entre el supuesto de hecho imputado y el contenido fáctico de la decisión, ya que en aspecto jurídico rige en plenitud el principio iura curia novit". A su vez, RUBIANES lo explica manifestando: "el juez es libre de elegir el derecho que cree aplicable, según su ciencia y conciencia. Surge así el aforismo iuranovit curia, que significa que el derecho lo sabe el juez".

Que, en el caso sub lite, se tiene que el Tribunal de alzada no debe disponer el reenvió de la causa para efectuarse una corrección de la aplicación de la norma penal sustantiva, como se hizo en el caso de Autos, siendo posible la corrección directa de la infracción de la aplicación de la norma, conforme previene el art. 413 del Código de Procedimiento Penal, no pudiendo ser correcto asumirse la decisión pretendida por los recurrentes siendo correcta la decisión del Tribunal de Apelación que además de mejorar notablemente la situación jurídica de los recurrentes, no actuó en violación del principio de congruencia, en razón de que en el caso de Autos no existe la falta de identidad fáctica entre el hecho por el que resultan condenados los encausados y el enunciado por la acusación y el Auto de apertura de juicio, habiendo cumplido con la facultad y el deber de discurrir los conflictos litigiosos y dirimirlos según el derecho vigente, calificando autónomamente la realidad fáctica cabalmente acreditada por los medios de prueba y subsumiéndola en las normas aplicables al caso de Autos, con independencia de los fundamentos o argumentos jurídicos que se enunciaron en las calificaciones provisionales efectuadas durante el procedimiento.

Que, con relación a los aspectos referidos por los recurrentes sobre las apreciaciones efectuadas por el Tribunal de Apelación respecto al delito de Lesiones confundiendo quien fue la víctima de las agresiones físicas, corresponde expresar que con relación al tipo penal inserto en el art. 271 del Código Penal ninguno de los dos recurrentes ha sido sancionado o sufrido perjuicio con el pronunciamiento del Tribunal de Apelación con relación al citado delito, pues, los recurrentes fueron sancionados por la comisión del delito de Homicidio en grado de autoría y complicidad, de modo que los recurrentes no pueden arrogarse el derecho de cuestionar aspecto del Auto de Vista impugnado que se refieren a otros procesados, quienes al no haber interpuesto Recurso contra el Auto de Vista impugnado, consintieron las apreciaciones y conclusiones del fallo impugnado con relación al delito de Lesiones.

POR TANTO: La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia en cumplimiento del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y en aplicación de la norma procesal contenida en los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INFUNDADO el Recurso de Casación cursante de fs. 388 a 390, interpuesto por los procesados Leocadio Soliz Mamani y Serafin Quiroz Escobar, impugnando la resolución jurisdiccional Nº 19 contenida en el Auto de Vista de 25 de abril de 2008 de fs. 368 a 373, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Potosí, con costas.

Regístrese, hágase saber y cúmplase.-

Primera Magistrada Relatora: Dra. Silvana Rojas Panoso

Segunda Magistrada Relatora por votos disidentes: Dra. Ma. Lourdes Bustamante Ramírez

Fdo. Ma. Lourdes Bustamante R.

Fdo. William E. Alave Laura

Proveído.- Angélica Sánchez Rojas Secretaria de Cámara de la Sala Penal Liquidadora

Libro Tomas de Razón 1/2012