SALA PENAL LIQUIDADORA

Auto Supremo: 130/2012 Fecha: 11 de julio de 2012

Expediente: 99/08

Distrito: Santa Cruz

Partes: Ministerio Público y Enrique Vedia Loayza c/ María René Calderón

Delito: Hurto Agravado (art. 326 num. 5) del Código Penal)

Recurso: Casación

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VISTOS: Los Autos correspondientes al Recurso de Casación cursante de fs. 811 a 827 vta., interpuesto por María René Calderón, impugnando la Resolución contenida en el Auto de Vista de 2 de mayo de 2008 de fs. 735 a 738 pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Santa Cruz, dentro del proceso de acción penal pública promovido en su contra por el Ministerio Público y Enrique Vedia Loayza por la presunta comisión del delito de Hurto Agravado, tipificado y sancionado a través del art. 326 num. 5) del Código Penal; los antecedentes de la causa; y,

CONSIDERANDO I: Que, el Tribunal Segundo de Sentencia de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, mediante Resolución Nº 03 de 21 de febrero de 2008 de fs. 634 a 642, pronunció Sentencia condenatoria contra la procesada María René Calderón, declarándola autora y culpable de la comisión del delito de Hurto Agravado, tipificado y sancionado a través del art. 326 num. 5) del Código Penal, imponiéndole la sanción penal de 3 años de reclusión en el Centro de Rehabilitación Santa Cruz (Cárcel Pública de Palmasola), más el pago de costas a ser calificadas en ejecución de Sentencia, declarándosela absuelta de culpa y pena del delito de Robo, tipificado y sancionado a través del art. 331 del Código Penal.

Que, la procesada interpuso Recurso de Apelación Restringida cursante de fs. 646 a 690 vta, efectuando la fundamentación oral de su Recurso conforme se tiene del acta de audiencia de fs. 707 a 716, ampliando de forma escrita los fundamentos de la Apelación Restringida a través del memorial de fs. 717 a 732, en cuyo mérito, el Tribunal de Apelación conformado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Santa Cruz, pronunció la Resolución contenida en el Auto de Vista de 2 de mayo de 2008 de fs. 735 a 738, por el que declaró la improcedencia de las cuestiones deducidas por la procesada.

CONSIDERANDO II: Que, a través del Recurso de Casación cursante de fs. 811 a 827 vta, la procesada María René Calderón impugna el Auto de Vista pronunciado por el Tribunal de Apelación, alegando como motivos de su Recurso que: (1) La Resolución impugnada carecería de fundamentación, sin considerar que es hija del acusador particular; (2) No se habría considerado los defectos denunciados sobre actividad procesal defectuosa suscitada durante la investigación de la causa; (3) No se habría realizado una correcta valoración de las pruebas, por lo que -expresa- el Tribunal de Casación haría una revisión exacta del cuadernillo de investigación en busca de la verdad histórica, para lo que procede a realizar una relación de la declaración de los testigos; (4) La existencia de defectos en la Sentencia y en su lectura; (5) La inobservancia del art. 35 del Código de Procedimiento Penal sobre la prohibición de ejercicio de la acción penal, pidiendo se revoque la resolución de rechazo de la excepción de prejudicialidad y falta de acción, ante la negativa por parte del Tribunal de Juicio de conceder el Recurso de Apelación incidental que interpuso; (6) El rechazo indebido de los incidentes de nulidad y negación de las exclusiones probatorias planteadas en juicio; y (7) La ilegal sustitución del tipo penal en Sentencia. Con estos motivos, solicita a este Tribunal "Case" (sic.) el Auto de Vista recurrido y anule la Sentencia pronunciada por el Tribunal de juicio.

Que, con posterioridad al Recurso de Casación interpuesto, la procesada amplió los fundamentos de su Recurso, conforme se tiene de fs. 856 a 881, adjuntando en calidad de "prueba extraordinaria de reciente obtención" (sic.) los antecedentes del proceso ordinario de reconocimiento de paternidad promovido por la recurrente contra el acusador particular, alegando que por disposición del art. 35 del Código de Procedimiento Penal, no correspondería el ejercicio de la acción penal entre ascendientes y descendientes, por lo que solicita además la anulación del proceso, pasando luego a reiterar los fundamentos y petitorio del Recurso de Casación de fs. 811 a 827 vta.

CONSIDERANDO III: Que, para la procedencia del Recurso de Casación, deben cumplirse indefectiblemente con los requisitos de admisibilidad establecidos en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, esto es, que al interponer el Recurso de Apelación Restringida la parte recurrente deba invocar el precedente contradictorio contenido en Autos de Vista dictados por una de las Salas Penales de las Cortes Superiores (actualmente Tribunales Departamentales de Justicia) o Autos Supremos pronunciados por la Sala Penal de la Corte Suprema (actualmente Tribunal Supremo de Justicia), precisando los términos de la contradicción ante una situación de hecho similar, sea por haberse aplicado normas distintas o bien una misma norma con diverso alcance; asimismo, dentro del Recurso de Casación el recurrente debe señalar la contradicción que existiría entre la Resolución impugnada y los precedentes invocados en términos claros y precisos para que el Tribunal Supremo establezca la Doctrina Legal Aplicable que corresponda en caso ser evidentes las contradicciones deducidas.

Que, en el presente caso, de la revisión del Recurso de Casación interpuesto por la procesada, se establece que si bien el Recurso fue interpuesto cumpliendo la condición de tiempo prevista en el art. 417 del Código de Procedimiento Penal, interponiendo el Recurso dentro de los cinco días siguientes a su notificación con el Auto de Vista impugnado; sin embargo, es asimismo evidente que la recurrente no procedió a invocar precedentes contradictorios con relación a varios de los motivos de Casación deducidos, limitándose a enunciar en algún caso los Autos Supremos 573 de 4 de octubre de 2004, 277 de 12 de mayo de 2004 y 374 de 2 de septiembre de 2003, sin cumplir con la carga de postulación de las contradicciones que existirían entre la Resolución impugnada y los referidos Autos Supremos, siendo de considerar al respecto que por disposición del art. 417 del Código de Procedimiento Penal, en el Recurso de Casación deberá señalarse la contradicción en términos precisos, siendo admisible como única prueba una copia del Recurso de Apelación Restringida en el que se invocó el precedente, constituyendo asimismo un imperativo jurídico procesal la expresión de la contradicción en los términos previstos por el art. 416 del similar cuerpo procesal, esto es, señalando con precisión el sentido jurídico diverso asignado por el Auto de Vista impugnado en relación con el precedente que se invoca, sea por haberse aplicado normas distintas o bien una misma norma con diverso alcance, en una situación de hecho similar al caso que se estudia.

Que, por otro lado, por imperio del art. 416 del Código de Procedimiento Penal, las Sentencias Constitucionales, que en el caso de Autos fueron deducidos también por la recurrente como precedentes contradictorios, no constituyen precedentes contradictorios que posibiliten establecer la contradicción o no de la Resolución impugnada, toda vez que la referida norma procesal señala que el Recurso de Casación procede para impugnar Autos de Vista pronunciados en contradicción a otros Autos de Vista dictados por una de las Salas Penales de las Cortes Superiores (actualmente Tribunales Departamentales de Justicia) o Autos Supremos pronunciados por la Sala Penal de la Corte Suprema (actualmente Tribunal Supremo de Justicia).

Que, al respecto es de considerar que además de la invocación oportuna del precedente contradictorio, debe asumirse por parte del recurrente la carga de postulación en términos claros y precisos de la contradicción deducida por la parte recurrente entre el Auto de Vista que se impugna y el precedente invocado, carga procesal que constituye además la base y sustento legal para la admisión del Recurso, en razón de que su inobservancia no puede ser suplida de oficio por parte del Tribunal de Casación, que tiene entre sus principales funciones el controlar la uniformidad de la jurisprudencia, por cuanto su omisión priva su consideración, toda vez que no es posible establecer el sentido jurídico contradictorio entre el Auto de Vista impugnado y el precedente, al no tener abierta su competencia.

POR TANTO: La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, en cumplimiento del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y en aplicación de las normas procesales contenidas en los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INADMISIBLE el Recurso de Casación cursante de fs. 811 a 827 vta., interpuesto por María René Calderón, impugnando la Resolución jurisdiccional contenida en el Auto de Vista de 2 de mayo de 2008 de fs. 735 a 738 pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Santa Cruz, con costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Magistrada Relatora: Dra. Ma. Lourdes Bustamante Ramírez

Con voto disidente de la Magistrada Dra. Silvana Rojas Panoso

Fdo. Ma. Lourdes Bustamante R.

Fdo. Willam E. Alave Laura

Proveído.- Angélica Sánchez Rojas Secretaria de Cámara de la Sala Penal Liquidadora

Libro Tomas de Razón 1/2012