SALA PENAL LIQUIDADORA

Auto Supremo: 64/2012

Fecha: 10 de mayo de 2012

Expediente: 81/08

Distrito: Santa Cruz

Partes:Ministerio Público c/ Ricardo Jiménez Guerrero

Delito: Transporte de Sustancias Controladas (Art. 55 de la Ley 1008)

Recurso: Casación


VISTOS: El Recurso de Casación cursante de fs. 110 a 112 interpuesto por Ricardo Jiménez Guerrero, impugnando el Auto de Vista de fecha 10 de marzo de 2008 cursante de fs. 97 a 100 vta., pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público en su contra, por la presunta comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, tipificado y sancionado por el art. 55 de la Ley 1008; los antecedentes de la causa, y;

CONSIDERANDO I: Que, mediante Sentencia de Grado Nº 59 de 20 de diciembre de 2007 cursante de fs. 73 a 80., el Tribunal Quinto de Sentencia de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra declaró al procesado Ricardo Jiménez Guerrero autor y culpable de la comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, tipificado y sancionado por el art. 55 de la Ley 1008, imponiéndole la sanción penal de nueve años de presidio a cumplirse en el Penal de "Palmasola", más la multa de doscientos cincuenta días a razón de un boliviano por día, imposición de costas y la confiscación de los bienes incautados.

Que, contra la referida Sentencia, el procesado interpuso Recurso de Apelación Restringida cursante de fs. 83 a 88 vta., aduciendo: a) La presunta inobservancia y errónea aplicación de la Ley sustantiva y adjetiva; b) Fundamentación insuficiente y contradictoria de la Sentencia; c) Valoración defectuosa de la prueba; d) Inobservancia de las reglas previstas para deliberación y redacción de la Sentencia; e) Violación del derecho de defensa, debido proceso y la existencia de nulidad por la concurrencia de los defectos absolutos previstos en el art. 169 del Código de Procedimiento Penal.

Que, a través del Auto de Vista de fecha 10 de marzo de 2008, cursante de fs. 97 a 100 vta., la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia de Santa Cruz declaró la improcedencia de las cuestiones planteadas, argumentando que el Tribunal de Juicio cumplió con los requisitos previstos por el art. 360 del Código de Procedimiento Penal, sin incurrir en los defectos de procedimiento denunciados por el recurrente, siendo que el Tribunal de juicio habría otorgado cabal cumplimiento a los arts. 124, 171 y 173 del Código de Procedimiento Penal, valorando debidamente las pruebas aportadas al juicio, llegando así a evidenciar que el procesado incurrió en la flagrante comisión del delito de Transporte de Sustancias Controladas, cuando el procesado pretendía abordar la aeronave Nº 910 del L.A.B., con itinerario Santa Cruz- México, siendo descubierto y aprehendido en flagrancia por los miembros de la F.E.L.C.N., cuando se procedía a la revisión del equipaje de los pasajeros.

CONSIDERANDO II: Que, a través del Recurso de Casación cursante de fs. 110 a 112, el procesado Ricardo Jiménez Guerrero impugna el Auto de Vista de fecha 10 de marzo de 2008 de fs. 97 a 100 vta., pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia de Santa Cruz, alegando como motivos de su Recurso que el Tribunal de alzada no consideró que su persona fue sorprendido en su buena fe por una persona de sexo femenino, siendo evidente que entre las cosas halladas en la maleta se encontraron prendas femeninas que no eran de su pertenencia; asimismo refirió que el abogado de oficio que se le asignó no efectuó una adecuada defensa por no tener conocimiento de los antecedentes del proceso, siendo sentenciado en base a la declaración de un solo testigo de cargo.

Que, a través del Recurso de Casación interpuesto, el procesado refirió que la Resolución impugnada sería contradictoria a los Autos Supremos Nº 418 de 10 de octubre de 2006 y Nº 384 de 26 de septiembre de 2005 que habrían sido pronunciados por la Sala Penal Primea de la Corte Suprema de Justicia, alegando que como precedentes contradictorios no serían coincidentes, por lo que solicitó a este Tribunal se proceda a "Casar" (sic.) el Auto de Vista impugnado y, deliberando en el fondo, se lo absuelva de pena y culpa, o en su defecto, se disponga la repetición del juicio.

CONSIDERANDO III: Que, para la procedencia del Recurso de Casación, deben cumplirse indefectiblemente con los requisitos de admisibilidad establecidos en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, esto es, que al interponer el Recurso de Apelación Restringida la parte recurrente deba invocar el precedente contradictorio contenido en Autos de Vista dictados por una de las Salas Penales de las Cortes Superiores (hoy Tribunales Departamentales de Justicia) o Autos Supremos pronunciados por la Sala Penal de la Corte Suprema (hoy Tribunal Supremo de Justicia), precisando los términos de la contradicción ante una situación de hechos similares, sea por haberse aplicado normas distintas o bien una misma norma con diverso alcance; asimismo, dentro del Recurso de Casación el recurrente debe señalar la contradicción en términos claros y precisos para que el Tribunal Supremo establezca la doctrina legal que corresponda en caso ser evidente las contradicciones deducidas.

Que, en el presente caso, el procesado interpuso el Recurso de Apelación Restringida cursante de fs. 83 a 88, sin invocar ningún precedente contradictorio, aunque si bien al momento de interponer el Recurso de Casación el procesado invocó en calidad de precedentes contradictorios los Autos Supremos Nº 418 de 10 de octubre de 2006 y Nº 384 de 26 de septiembre de 2005 que habrían sido pronunciados por la Sala Penal Primea de la Corte Suprema de Justicia, no precisó la contradicción que existiría entre la Resolución impugnada y los precedentes invocados.

Que, además de la invocación oportuna del precedente contradictorio, debe considerarse que la carga de postulación en términos precisos de la contradicción deducida por la parte recurrente, entre el Auto de Vista que se impugna y el precedente invocado, constituye además la base y sustento legal para la admisión del Recurso de Casación, en razón de que su inobservancia no puede ser suplida de oficio por parte del Tribunal de Casación que tiene entre sus principales funciones el controlar la uniformidad de la jurisprudencia, por cuanto su omisión priva su consideración, toda vez que no es posible establecer el sentido jurídico contradictorio entre el Auto de Vista impugnado y el precedente, al no tener abierta su competencia.

Por último, es de considerar para los efectos de la presente resolución que de la revisión del Recurso de Casación cursante de fs. 110 a 112 también es evidente que el Recurso en análisis no se encuentra autorizado o suscrito por el procesado, sino únicamente por su Abogado defensor, quien al no ser parte del proceso, no se encuentra autorizado para la interposición del presente Recurso sin la autorización de su cliente, siendo de considerar que por disposición expresa de la norma procesal contenida en la parte in fine del art. 394 del Código de Procedimiento Penal, el derecho de recurrir corresponde a quien le está legalmente permitido, no estando permitido al abogado particular del procesado asumir su representación e interponer Recursos en nombre del defendido, salvo las excepciones que se traten funcionarios del Servicio Nacional de Defensa Pública, o de abogados de oficio que haya sido asignados por las autoridades jurisdiccionales durante el trámite de los procedimientos, aspectos que no concurren en el caso presente.

POR TANTO: La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia en cumplimiento del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y en aplicación de la normas procesales contenidas en los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento Penal, declara: INADMISIBLE el Recurso de Casación de fs. 110 a 112 interpuesto por el procesado Ricardo Jiménez Guerrero contra el Auto de Vista de fecha 10 de marzo de 2008 pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia de Santa Cruz de fs. 97 a 100 vta., con costas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.-

Fdo. MAGISTRADA RELATORA DE LA SALA PENAL LIQUIDADORA:

Dra. Maria Lourdes Bustamante Ramírez

Fdo. MAGISTRADO DE LA SALA PENAL LIQUIDADORA:

Dr. William E. Alave Laura

Fdo. MAGISTRADA DE LA SALA PENAL LIQUIDADORA:

Dra. Silvana Rojas Panoso

Ante mi: Miguel Angel Romero Argote

Secretario de la Sala Penal Liquidadora