TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL SEGUNDA

AUTO SUPREMO Nº 273/2012-RA

Sucre, 26 de octubre de 2012

Expediente : La Paz 107/2012

Parte acusadora : Juan Carlos Huanca Quisbert

Parte imputada : Margarita Quisbert de Yujra, Natividad Yujra Quisbert, Álvaro
Javier Moya Quisbert y Verónica Mery Vera Trujillo

Delitos : Difamación, Calumnia e Injuria

RESULTANDO

Por memorial presentado el 25 de septiembre de 2012, cursante de fs. 165 a 168, Juan Carlos Huanca Quisbert, interpone recurso de casación impugnando el Auto de Vista 49/2012 de 17 de julio, cursante de fs. 157 a 162 vta., pronunciado por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el recurrente contra Margarita Quisbert de Yujra, Natividad Yujra Quisbert, Álvaro Javier Moya Quisbert y Verónica Mery Vera Trujillo, por la presunta comisión de los delitos de Difamación, Calumnia e Injuria, previstos y sancionados por los arts. 282, 283 y 287 del Código Penal (CP).

I. ANTECEDENTES DEL PROCESO

De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:

En mérito a la acusación particular que cursa de fs. 1 a 2 vta. y desarrollada la audiencia de juicio, por Sentencia 3/2012 de 8 de marzo, cursante de fs. 126 a 134, la Jueza Cuarta de Partido Liquidadora y de Sentencia de El Alto del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, declaró a Margarita Quisbert de Yujra, Natividad Yujra Quisbert, Álvaro Javier Moya Quisbert y Verónica Vera Trujillo, absueltos de la comisión de los delitos de Difamación, Calumnia e Injuria, previstos y sancionados por los arts. 282, 283 y 287 del CP, por no existir suficientes elementos de convicción, sobre la responsabilidad penal de los acusados, sin costas por ser excusable.

Contra la mencionada Sentencia, el acusador particular Juan Carlos Huanca Quisbert, formuló recurso de apelación restringida (fs. 138 a 142 vta.), siendo resuelto por Auto de Vista 49/2012 de 17 de julio, dictado por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que lo declaró improcedente y en consecuencia confirmó la Sentencia. Notificado el acusador particular el 18 de septiembre de 2012, conforme la diligencia cursante a fs. 163 de obrados, interpuso recurso de casación el 25 del mismo mes y año, que es motivo de autos.

II. DE LOS MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN

Del memorial que cursa de fs. 165 a 168, se extraen los siguientes motivos:

El recurrente refiere que, el delito que denunció es contra el honor, y por ser de carácter formal la materialización de su resultado no es exigible; por lo que dados los antecedentes del hecho que acusó, el medio de la comisión de los delitos fueron vía agresiones verbales directas, teniendo singular valor las declaraciones de los testigos que presenciaron los hechos; en ese entendido presentó apelación restringida, pues el Juez a quo, restó credibilidad a la declaración testifical de Edwin Quisbert, porque supuestamente incurrió en imprecisiones y contradicciones, sin precisar cuáles son esas contradicciones e imprecisiones; asimismo, respecto a la declaración de Hilda Ojeda habría advertido la falta de seguridad y precisión, sin señalar las razones por las que se llega a esa conclusión; sin embargo, el Tribunal "ad que" (sic), señaló que los hechos y las declaraciones no pueden ser revalorizados por el Tribunal de alzada, lo cual según el recurrente es contradictorio al Auto Supremo 214 de 28 de mayo de 2007, donde se señala que no puede considerarse motivación legal ni aplicación integral de las reglas de la sana crítica, a una simple y llana referencia a una prueba por parte del juzgador y que se formulara de un modo general y abstracto, en el que se omite una exposición razonada de los motivos en los que se funda; por lo que en su criterio tanto la Sentencia y el Auto de Vista son insuficientes en su fundamentación, más cuando en ningún momento solicitó la revalorización de la prueba, sino el cumplimiento de los requisitos de la Sentencia, cuya inobservancia generaría defecto absoluto de dicha Resolución. También señala como precedentes contradictorios las Sentencias Constitucionales (SSCC) 178/2010-R de 6 de septiembre y 1668/2004-R de 14 de octubre.

También denuncia que el Auto de Vista 49/2012, no se pronunció sobre todos los puntos alegados en la apelación, ya que solamente se alegó "que sin ingresar a mayores consideraciones legales se establece que el apelante no cumplió a cabalidad las disposiciones legales contenidas en los Arts. 407 y 408 del c.p.p."; lo cual -según el recurrente- sería contradictorio con los Autos Supremos 417 de 19 de agosto de 2003, que establece que la actividad jurisdiccional deberá circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que hubiere sido objeto de apelación y fundamentación; asimismo, invocó los Autos Supremos 411 de 20 de octubre de 2006 y 518 de 17 de noviembre de 2006.

Por último invocó como precedentes contradictorios el Auto Supremo 196/2008 de 20 de mayo, que establecería que ante la violación de las reglas de la sana crítica, el Tribunal de alzada es el principal llamado a ejercer un control sobre la logicidad de la sentencia; los Autos Supremos 49/2012 de 17 de julio, 507/2009, 646/2004 y 726/2004, que determinarían que se puede denunciar la vulneración de la sana crítica y que ello no implicaría una nueva revalorización de la prueba; y el Auto de Vista 025 de 3 de febrero de 2010, donde se señalaría que es deber del Tribunal de apelación y de todo administrador de justicia, realizar una adecuada motivación de las resoluciones, cuya falta de fundamentación constituiría un defecto absoluto en la tramitación de la causa; finalmente solicita se dicte línea jurisprudencial a seguirse y en consecuencia se disponga la revocatoria de la Resolución impugnada.

III. REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El art. 180.II de la Constitución Política del Estado (CPE), garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
y 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma establecidas por la ley conforme la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del Código de Procedimiento Penal (CPP).

En este contexto, el art. 416 del referido Código, establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación tiene como función que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia a fin de asegurar la vigencia del principio de igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual.

Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos establecidos en los arts. 416 y 417 del CPP, cuales son:

i) Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.

ii) Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.

iii) Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.

El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.

IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS

Conforme se precisó precedentemente, para la admisión del recurso de casación, la norma procesal penal exige el cumplimiento de los requisitos previstos en los arts. 416 y 417 del CPP, que se constituyen en un instrumento o en un filtro que evita que un instituto procesal, concebido para proveer justicia se desnaturalice y se convierta en un medio dilatorio del proceso. En ese sentido, en cuanto a los requisitos de forma, resulta exigible la puntualización de los aspectos cuestionados en la Resolución que se impugna e individualizar sus similares en el precedente invocado. También se debe precisar la norma adjetiva o sustantiva aplicada en el Auto de Vista cuestionado y detallar la norma u otra aplicada en sentido contradictorio en el precedente. Esta precisión de comparación de hechos similares y de normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos debe cumplirse ineludiblemente a tenor del art. 417 del CPP.

En el caso de autos, se constata que el recurrente cumplió con el primer requisito de forma relativo al plazo para la interposición del recurso de casación, habida cuenta que fue presentando dentro del plazo de los cinco días, ya que el Auto de Vista recurrido le fue notificado el 18 de septiembre de 2012, interponiendo el recurso de casación el 25 del mismo mes y año.

En lo que respecta al requisito de fondo; el recurrente en su primer motivo, manifiesta que tanto la Sentencia como el Auto de Vista impugnado carecen de fundamento, ya que en su apelación restringida denunció que la Jueza de Sentencia restó credibilidad a las declaraciones testificales de Edwin Quisbert e Hilda Ojeda, sin señalar las razones para llegar a esa conclusión; empero, el Tribunal de alzada, argumentó que los hechos y las declaraciones no pueden ser revalorizados por el Tribunal de alzada; afirmación que en su criterio es contradictorio al Auto Supremo 214 de 28 de mayo de 2007, donde se establecería que no puede considerarse motivación legal ni aplicación integral de las reglas de la sana crítica, a una simple y llana referencia a una prueba por parte del juzgador y que se formulara de un modo general y abstracto, en el que se omite una exposición razonada de los motivos en los que se funda; de lo expresado se deduce que el recurrente cumplió con los requisitos establecidos en los arts. 416 y 417 del CPP, pues fundamentó las contradicciones que existiría entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado, por lo que con relación a esta temática el recurso deviene en admisible.

En lo que respecta al segundo motivo, referido a que el Tribunal de alzada no respondió a los puntos apelados, el recurrente citó y desarrolló los Autos Supremos 417 de 19 de agosto de 2003; 411 de 20 de octubre de 2006; 518 de 17 de noviembre de 2006; 196/2008 de 20 de mayo; 507/2009; 646/2004; 726/2004; y el Auto de Vista 025 de 3 de febrero de 2010, en los que se habría señalado que la actividad jurisdiccional debe circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que han sido objeto de apelación; que ante la invocación de la violación de las reglas de la sana crítica, el Tribunal de alzada es el principal llamado a ejercer el control sobre la logicidad que debe imperar en los razonamientos plasmados en la Sentencia; deduciéndose que el recurrente estableció de manera precisa en qué consisten las contradicciones en las que se hubiese incurrido al pronunciarse el Auto de Vista recurrido con relación a los precedentes invocados; consiguientemente, el presente recurso, cumple con los requisitos exigidos en los arts. 416 y 417 del CPP, deviniendo en admisible.

Con referencia a las SSCC 178/2010-R y 1668/2004-R, invocados como precedentes contradictorios; se debe tener presente que conforme dispone el art. 416 del CPP, sólo los Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia y los Autos Supremos dictados por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia, son catalogados como precedentes contradictorios; consiguientemente, cualquier pretensión de hacer valer alguna Sentencia Constitucional como precedente contradictorio en la jurisdicción ordinaria no es posible.

POR TANTO

La Sala Penal Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del CPP, declara ADMISIBLE el recurso de casación cursante de fs. 165 a 168 vta., interpuesto por Juan Carlos Huanca Quisbert; asimismo, en cumplimiento del mencionado artículo en su segundo párrafo, dispone que por Secretaría de Sala se haga conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado Plurinacional, mediante fotocopias legalizadas: el Auto de Vista 49/2012 de 17 de julio, que cursa de fs. 157 a 162 vta., y el presente Auto Supremo.

Regístrese, hágase saber y cúmplase.

Firmado

Presidenta Mag. Dra. Maritza Suntura Juaniquina

Magistrado Dr. Pastor Segundo Mamani Villca

Secretario de Sala Cristhian G. Miranda Dávalos

SALA PENAL SEGUNDA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA.