TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL SEGUNDA

AUTO SUPREMO Nº 241/2012-RRC

Sucre, 4 de octubre de 2012

Expediente : Tarija 7/2012

Parte acusadora : Ministerio Público y Margarita Zegarra Paniagua en

representación de la víctima

Parte imputada : Jhonny Villarroel Siles

Delito : Violación

Magistrada Relatora : Dra. Maritza Suntura Juaniquina


RESULTANDO

Por memorial cursante de fs. 252 a 254 vta., Jhonny Villarroel Siles, interpone recurso de casación impugnando el Auto de Vista 02/2012 de 3 de julio, que cursa de fs. 245 a 247, pronunciado por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y Daniela Alandia Acuña, contra el recurrente, por la comisión del delito de Violación, previsto y sancionado por el párrafo primero del art. 308 del Código Penal (CP).

I. DEL RECURSO DE CASACIÓN

I.1. Antecedentes

Con base a la acusación pública cursante de fs. 4 a 5 vta. y la acusación particular de Margarita Zegarra Paniagua en representación de Daniela Alandia Acuña, que cursa de fs. 11 a 12; y, desarrollada la audiencia de juicio, por Sentencia 44/2011 de 27 de octubre, que cursa de fs. 210 a 218, el Tribunal Segundo de Sentencia de Yacuiba, provincia Gran Chaco del Distrito Judicial de Tarija, declaró a Jhonny Villarroel Siles, autor de la comisión del delito de Violación incurso en la sanción prevista por el párrafo primero del art. 308 del CP, imponiéndole la pena de cinco años de presidio.

Por escrito de fs. 223 a 228, el imputado Jhonny Villarroel Siles, interpuso recurso de apelación restringida, siendo declarado sin lugar y confirmó la sentencia apelada mediante Auto de Vista 02/2012 de 3 de julio.

I.1.1. Motivos del recurso

Del memorial cursante de fs. 252 a 254 vta., se extraen los siguientes motivos del recurso de casación:

El recurrente refiere, que el Auto de Vista impugnado, no habría cumplido con su función de control de legalidad, vulnerando el derecho al debido proceso, pues omitió pronunciarse sobre las observaciones expuestas en el recurso de apelación restringida, supuestamente existió incongruencia omisiva por que no resolvió el tercer agravio, referido a la contradicción entre la parte dispositiva y considerativa de la Sentencia; que no se habría indicado el derecho vulnerado, ni fundamentado debidamente, sin pronunciarse sobre el agravio planteado y, declarado sin lugar el recurso. Accionar que en criterio del recurrente constituye defecto absoluto y contradice el Auto Supremo 494 de 15 de noviembre de 2005, pues el Tribunal de alzada no cumplió con su labor de guardián del principio de legalidad, negándose a ingresar al análisis de fondo de los agravios, arguyendo falta de fundamentación del recurso, cuando por mandato del Auto Supremo referido estaba en la obligación de oficio, subsanar y corregir el procedimiento, por la vulneración de sus derechos y garantías.

Señala que, la Resolución de alzada carece de fundamentación al no contener argumentos fácticos y jurídicos sólidos que respondan a las observaciones realizadas en el recurso, incurriendo en el vicio de incongruencia omisiva, vulnerando el principio tantum devolum apellatum y el deber de fundamentación; lo que es contrario a la doctrina legal aplicable contenida en los Autos Supremos 6 de 26 de enero y 657 de 6 diciembre, ambos de 2007 y 176 de 26 de abril de 2010.

Asimismo, refiere que la Resolución impugnada sobre el reclamo de que la Sentencia se basó en hechos inexistentes y no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba; en sus puntos III.2.1 y III.2.2, lejos de responder al agravio, realizó una relación de los elementos de prueba incorporados al juicio oral y una nueva valoración de los mismos, otorgándoles valor probatorio y determinó que no era evidente que el Tribunal de juicio hubiera incurrido en una defectuosa valoración de la prueba, lo que no está permitido al no existir una segunda instancia, declarando sin lugar el agravio; lo que, contradice lo referido en los Autos Supremos 196 de 3 de junio de 2005, 69 de 20 de marzo de 2006 y 16 de 26 de enero de 2007.

I.1.2. Petitorio

El recurrente solicitó, se admita el recurso planteado y se dicte resolución determinando la doctrina legal aplicable, dejando sin efecto el Auto de Vista impugnado, conforme el art. 419 del Código de Procedimiento Penal (CPP).

I.2. Admisión del recurso

Mediante Auto Supremo 218/2012-RA de 14 de septiembre, cursante de fs. 261 a 263, este Tribunal declaró admisible el recurso, ante la observancia de los requisitos previstos por el art. 417 del CPP.

II. ACTUACIONES PROCESALES VINCULADAS AL RECURSO

De la atenta revisión de los antecedentes venidos en casación, se establece lo siguiente:

II.1. El 8 de junio de 2011 (fs. 4 a 5 vta.), el Ministerio Público formuló acusación formal contra Jhonny Villarroel Siles, por la comisión del delito de Violación, descrito y sancionado por el art. 308 del CP (párrafo primero); asimismo, asimismo Margarita Zegarra Paniagua presentó acusación particular en representación de la víctima menor de edad (fs. 11 a 12).

II.2. El 27 de octubre de 2011 (fs. 210 a 218), el Tribunal Segundo de Sentencia de Yacuiba, provincia Gran Chaco del Distrito de Tarija, pronunció Sentencia condenatoria contra el imputado, por la comisión del delito acusado, siendo sancionado con la pena de cinco años de presidio.

II.3. El 15 de noviembre de 2011 (fs. 223 a 228), el recurrente interpuso recurso de apelación restringida contra la Sentencia, invocando los arts. 8.2. inc. h) de la Ley 1430 de 11 de febrero de 1993 (Pacto de San José de Costa Rica), 14.5 de la ley 2119 de 11 de septiembre de 2000 (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) y 363 del CPP, señalando como agravios: a) inobservancia y errónea aplicación de la ley sustantiva, por no demostrarse violencia física o intimidación, errónea aplicación de la ley sustantiva y valoración defectuosa de la prueba; b) la Sentencia estuvo basada en hechos inexistentes y valoración defectuosa de la prueba con relación al art. 370 inc. 6) del CPP, desglosando en dos apartados; en el primero motivo, la inexistencia de hechos o no acreditados plenamente sobre los hematomas que presentó la víctima en los brazos, no habiéndose obtenido material genético correspondiente a un individuo varón y en el segundo motivo, la valoración defectuosa de la prueba, de los informes del asignado al caso, declaraciones y el análisis de la prueba en su conjunto; y, c) existencia de contradicción entre la parte dispositiva y la considerativa, cuando se mencionó que existió lesiones en la víctima y que ésta no se encontraba bajo influencia alcohólica.

II.4. El 3 de julio de 2012 (fs. 245 a 247), la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, emitió el Auto de Vista recurrido, declarando sin lugar el recurso de apelación restringida interpuesto por el recurrente, con los siguientes argumentos: inc. a) señalando, que no se demostró violencia física conforme se desprende de la declaración de la víctima y testigos, tampoco en el transcurso del juicio oral se demostró una intimidación ya que el apelante con la supuesta víctima mantenían una relación de enamorados; asimismo, sobre la errónea aplicación de la ley sustantiva refiere que lo que denuncia el apelante es emergente de otros efectos de la Sentencia; es decir, al razonamiento desarrollado por el juzgador al subsumir el hecho al tipo penal, por lo que el apelante debió señalar de manera concreta el razonamiento que considera errado; consiguientemente, declaró sin lugar este agravio; al inc. b) que la Sentencia se basa en hechos inexistentes o no acreditados, el Tribunal de alzada refirió que el certificado médico legal no señala que los hematomas que presenta la víctima fueran producto de violencia física realizada por el imputado, tampoco se acreditó el enrojecimiento de los labios mayores en la víctima; asimismo, se habría valorado defectuosamente el muestrario fotográfico y el informe médico legal, similar error se ha cometido y ha valorado las declaraciones de los testigos; sin embargo, el Tribunal Segundo de Sentencia de Yacuiba en mérito a elementos incorporados en el juicio oral, ponderados y valorados asumieron la convicción sobre los hechos acusados, tomando en cuenta, el informe médico forense, testimonio de la víctima y declaración de Catalina Acuña Pari de Alandia; y al inc. c) el apelante no fundamenta las contradicciones que contiene la Sentencia en su parte dispositiva con la considerativa, sin señalar que derechos han sido vulnerados, limitándose a indicar que el Tribunal hubiera realizado defectuosa valoración de la declaración de la víctima.

III. VERIFICACIÓN DE LA EXISTENCIA DE CONTRADICCIÓN CON PRECEDENTES INVOCADOS EN EL RECURSO

Admitido como se encuentra el recurso de casación sometido al presente análisis, se ingresa a resolver la problemática planteada en los siguientes términos:

III.1. Doctrina legal aplicable asumida en los precedentes invocados

En el presente caso, el recurrente sostiene en su recurso de casación, que el Auto de Vista impugnado que rechazó la apelación restringida formulada por su parte, contradice siete Autos Supremos -mencionados en los tres motivos de su recurso-, correspondiendo en primer término identificar sus fundamentos a efecto de verificar si existe o no contradicción con lo expuesto en el Auto de Vista recurrido.

En relación al primer motivo, se citó como precedente al Auto Supremo 494 de 15 de noviembre de 2005, cuya problemática está referida al hecho de que al interponer el recurso de apelación restringida el recurrente manifestó expresamente la reserva de fundamentar oralmente el recurso; sin embargo, el Tribunal de alzada omite señalar audiencia de fundamentación oral; estableciéndose como doctrina legal aplicable, que la fundamentación oral del recurso de apelación restringida, es un derecho procesal y constitucional del recurrente; mucho más, si dicho derecho fue expresamente anunciado en la apelación restringida; cuya acción u omisión, constituye en defecto absoluto establecido en el art. 169 inc. 3) del CPP con relación al art. 16 de la Constitución Política del Estado abrogada (CPEabrg).

Referido al segundo motivo, se tiene el Auto Supremo 6 de 26 de enero de 2007, cuya problemática está referida a un delito de giro de cheque en descubierto, en el que se denuncia la falta de fundamentación del Auto de Vista, al no explicar los elementos o normas que sustentan su Resolución; estableciéndose como doctrina legal aplicable, que el Tribunal de alzada debe pronunciarse sobre todos los motivos del recurso de apelación restringida, o que del conjunto del Auto de Vista pueda inferirse una respuesta táctica a los mismos, lo contrario, constituye vicio de incongruencia omisiva (citra petita o ex silentio), que es un vicio absoluto.

Sobre el Auto Supremo 657 de 6 de diciembre de 2007, se evidencia de la revisión de los archivos del Tribunal Supremo de Justicia, que dicho fallo con día, mes y año señalado, es inexistente, lo que impide a este Tribunal ejecutar la labor de contraste con el Auto de Vista impugnado.

En relación al Auto Supremo 176 de 26 de abril de 2010, la temática estuvo referida a un hecho de Conducción Peligrosa de Vehículos y Lesiones Graves en Accidente de Tránsito donde el Auto de Vista emitido, no dilucidó, analizó, ni brindó respuesta puntual, uno a uno a los argumentos esgrimidos por el recurrente, estableciéndose como doctrina legal aplicable que, constituye un vicio absoluto y atenta contra el derecho a la defensa y al debido proceso, cuando la autoridad jurisdiccional dicta sus resoluciones sin estar debidamente motivadas sobre todas las cuestiones puestas en su consideración.

En referencia al tercer motivo, del análisis de los Autos Supremos 69 de 20 de marzo de 2006, 196 de 3 de junio de 2005, 16 de 26 de enero de 2007, se tiene, que si bien los delitos referidos en estos fallos son diferentes, pero la problemática es coincidente al denunciarse que el Tribunal de apelación valoró nuevamente la prueba de juicio oral, vulnerando los principios de inmediatez y de contradicción, estableciéndose como doctrina legal aplicable que la apelación restringida es el medio legal para impugnar errores de procedimiento o de aplicación de normas sustantivas en los que se hubiera incurrido durante la sustanciación del juicio o en la sentencia,el Tribunal de alzada no se encuentra legalmente facultado para valorar total o parcialmente la prueba, correspondiendo dicha facultad al Juez o Tribunal de Sentencia, quien al dirigir el juicio oral y recibir la prueba, adquiere convicción a través de la apreciación de los elementos y medios de prueba.

III.2. Respecto al primer y segundo motivo al estar relacionados por la falta de fundamentación del Auto de Vista

 

El recurrente como primer y segundo motivo manifiesta la falta de fundamentación del Auto de Vista; por no haber respondido la incongruencia entre la parte dispositiva y considerativa de la Sentencia y no haber fundamentado las observaciones realizadas en la apelación restringida.

III.2.1 Respecto a la denuncia sobre la incongruencia omisiva de
la parte dispositiva con la considerativa de la Sentencia

En relación a esta primera temática, el recurrente denuncia que el Tribunal de alzada omitió pronunciarse sobre los agravios expresados en su apelación restringida, específicamente con relación al tercer agravio referente a la existencia de contradicción entre la parte dispositiva y considerativa de la Sentencia; sin embargo, el Tribunal de alzada en el punto III.3 del Auto de Vista impugnado, afirmó, que no habría expresado el apelante qué derecho se vulneró y tampoco existiría la debida fundamentación; aspecto que, según el recurrente constituiría un defecto absoluto, vulnerando su derecho al debido proceso.

Sobre el particular el recurrente invoca el Auto Supremo 494 de 15 de noviembre de 2005, cuya doctrina legal aplicable versa sobre la fundamentación oral del recurso de apelación restringida, como un derecho procesal y constitucional del recurrente, cuya acción u omisión constituye un defecto absoluto; empero en el presente caso no existe denuncia sobre la vulneración de ese derecho; es más, tampoco existió fundamentación oral habiéndose resuelto el recurso de apelación directamente, no siendo por tanto un elemento contradictorio a considerar; consiguientemente al quedar establecido, que el fallo invocado no contiene una situación de hecho similar a la contenida en la Resolución impugnada; significa que, no es posible ingresar al análisis del Auto Supremo 494 de 15 de noviembre de 2005, para establecer el sentido jurídico contradictorio con el Auto de Vista objeto del recurso, resultando la presente denuncia en infundado.

III.2.2 En cuanto a la falta de fundamentación del Auto de Vista
impugnado

Con referencia a la segunda temática, el recurrente denuncia que el Auto de Vista impugnado carece de fundamentación, al no contener argumentos fácticos y jurídicos sólidos que respondan a las observaciones realizadas en el recurso, incurriendo en incongruencia omisiva y deber de fundamentación, habiendo invocado los Autos Supremos 6 de 26 de enero y 657 de 6 diciembre, ambos de 2007; y 176 de 26 de abril de 2010.

El Auto de Vista impugnado, en su contenido ha desarrollado tres temáticas, referidas a la inobservancia y errónea aplicación de la Ley sustantiva; que la sentencia se basa en hechos inexistentes y valoración defectuosa de la prueba; y por existir contradicción en su parte dispositiva con la parte considerativa, cuyas respuestas escuetamente fundamentadas se encuentran desarrolladas en los puntos III.1.- III.2.- y III.3.

En relación a la incongruencia omisiva y la falta de fundamentación, los Autos Supremos 6 de 26 de enero de 2007 y 176 de 26 de abril de 2010, refieren que, el Tribunal de alzada debe pronunciarse sobre todos los motivos del recurso de apelación restringida y, que es vicio absoluto y atenta contra el derecho a la defensa y al debido proceso, cuando la autoridad jurisdiccional dicta sus resoluciones sin estar debidamente motivadas sobre todas las cuestiones puestas en su consideración; en el presente motivo, pese a que el recurrente no establece de manera precisa cuales son las omisiones en que ingresa el Tribunal de alzada, cuya resolución adolecería de fundamentación y carencia de argumentos fácticos y jurídicos; se puede evidenciar que el Auto de Vista en su contenido desarrolla de manera sucinta los argumentos fácticos y de derecho respecto a los puntos invocados en la apelación restringida, mismos que se encuentran desarrollados y fundamentados concisamente en el CONSIDERANDO III, puntos III.1.- sobre la aplicación errónea de la ley sustantiva, el punto III.2.- sobre el agravio de hechos inexistentes o no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba, desglosado en los sub puntos III.2.1.- consideración de elementos probatorios incorporados a juicio por el Tribunal de Sentencia, III.2.2. ponderación de base lógica de convicción positiva en grado de certeza de acuerdo a los incs. a), b) y c); y el punto III.3.- sobre la denuncia del defecto absoluto del art. 370 inc.8) del CPP, en este último acápite la respuesta refiere que, el apelante no señaló de manera fundamentada las contradicciones que contiene la sentencia en su parte dispositiva con la considerativa, ni señaló que derechos habrían sido vulnerados, limitándose a indicar que el Tribunal hubiera realizado defectuosa valoración de la declaración de la víctima, situación que imposibilitó al Tribunal de alzada pronunciarse sobre ese agravio.

Consecuentemente, no es evidente la denuncia de incongruencia omisiva y falta de fundamentación, puesto que como se tiene señalado el Tribunal de apelación ingresó al análisis de todos los motivos del recurso de apelación restringida, respondiendo a cada uno de los motivos denunciados, por lo que se concluye que el Auto de Vista no es contradictorio con los precedentes contradictorios invocados, por consiguiente corresponde el presente agravio en infundado.

III.3. Respecto a que la Sentencia se basó en hechos inexistentes o en valoración defectuosa de la prueba

El recurrente argumenta que en su apelación restringida denuncióque la Sentencia se habría basado en hechos inexistentes y no acreditados o en valoración defectuosa de la prueba, en los puntos III.2.1 y III.2.2; empero, el Tribunal de alzada lejos de verificar el agravio, habría realizado una nueva valoración de las pruebas, determinando no ser evidente que el Tribunal de juicio hubiera incurrido en una defectuosa valoración de la prueba, habiendo invocado los Autos Supremos 69 de 20 de marzo de 2006, 196 de 3 de junio de 2005 y 16 de 26 de enero de 2007.

El Auto de Vista refiere que el Tribunal de Sentencia de Yacuiba, habría asumido de manera adecuada, convicción sobre los hechos acusados en mérito a los elementos probatorios incorporados en juicio; tomándose como base de esa ponderación, el informe del médico forense elaborado por el Dr. Walter Flores Espinoza que de acuerdo al examen realizado a la víctima determinó que fue objeto de agresión sexual; asimismo, se tiene como evidencia directa el testimonio de la propia víctima, y la declaración de la madre de la víctima, concluyendo el Tribunal de alzada no haber realizado nueva valoración de pruebas ni ser evidente que el Tribunal a quo haya incurrido en defectuosa valoración de la prueba.

Sobre el agravio denunciado, se tiene que los Autos Supremos: 69 de 20 de marzo de 2006, 196 de 3 de junio de 2005 y 16 de 26 de enero de 2007, establecen que Tribunal de alzada no puede revalorizar total o parcialmente la prueba, siendo una facultad exclusiva del Juez o Tribunal de Sentencia; en el caso de autos el recurrente señala que el Tribunal de alzada habría incurrido en una revalorización de la prueba, y no habría verificado los agravios.

Sobre este aspecto se debe aclarar que la apelación restringida por su naturaleza y finalidad es esencialmente de puro derecho; no siendo, el medio jerárquico para revalorizar la prueba o revisar las cuestiones de hecho que hacen los Jueces o Tribunales inferiores; asimismo, los Tribunales de alzada tienen como objetivo verificar y controlar si el iter lógico expresado en la fundamentación del fallo se encuentra acorde con las reglas del recto entendimiento humano; analizando, si la motivación es expresa, clara, completa y emitida con arreglo a las normas de la sana crítica; que son, la lógica, la experiencia común y la psicología. Ahora bien, de la revisión del Auto de Vista se evidencia que en la Resolución impugnada, en el punto III.2.1.- y III.2.2.- se considera que el Tribunal de Sentencia Segundo de Yacuiba, asumió de manera adecuada la convicción sobre los hechos acusados; aplicándose adecuadamente el sistema de la sana crítica sin haber transgredido las reglas del correcto entendimiento humano; por lo que, el Tribunal de alzada no ha incurrido en una revalorización total o parcial de la prueba; consecuentemente, al no existir contradicción entre el contenido de la resolución impugnada con los precedentes contradictorios invocados, este agravio deviene en infundado.

Por los argumentos referidos, al no ser evidente la contradicción entre el Auto de Vista 02/2012 de 3 de julio con el contenido de los fallos invocados, el presente recurso de casación deviene en infundado.

POR TANTO

La Sala Penal Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial y lo previsto por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Jhonny Villarroel Siles, cursante de fs. 252 a 254 vta.

 

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado

Magistrada Relatora Dra. Maritza Suntura Juaniquina

Magistrado Dr. Pastor Segundo Mamani Villca

Secretario de Sala Cristhian G. Miranda Dávalos

SALA PENAL SEGUNDA DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA