SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 225 Sucre, 16 de septiembre de 2011

Expediente: Cochabamba 173/2006

Partes: Silvia Rosa Ana Palmentiere Grilli C/ Jorge Adolfo Rivera Cabezas y Pedro Parrilla Campuzano.

Delito: Giro de cheque en descubierto y estafa.

Ministro Relator: Ramiro José Guerrero Peñaranda


VISTOS: el recurso de nulidad y casación de 26 de marzo de 2005, interpuesto por Silvia Rosa Ana Palmentiere Grilli (de fojas 158 a 159), impugnando el Auto de Vista de 25 de marzo de 2004 pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba (foja 145), en el proceso seguido por la recurrente contra Jorge Adolfo Rivera Cabezas y Pedro Parrilla Campuzano, por comisión de los delitos de giro de cheque en descubierto y estafa.

CONSIDERANDO: que a los efectos de emitir la resolución que al respecto corresponda, se cuentan con los siguientes antecedentes:

1.- Que en base al requerimiento fiscal de fojas 7 vuelta, se emitió el Auto Inicial de Instrucción de 2 de mayo de 2000 (fojas 8), contra Jorge Adolfo Rivera Cabezas por los supuestos delitos previstos en los artículos 204 y 335 del Código Penal y contra Pedro Parrilla Campuzano, por los mismos ilícitos en grado de complicidad, y concluida la fase del sumario el 8 de octubre de 2002, ordenó el procesamiento de los imputados: Jorge Rivera Cabezas y Pedro Parrilla Campuzano por existir en su contra suficientes indicios de culpabilidad por los delitos de cheque en descubierto y estafa; y una vez, finalizado el plenario, el Juez Sexto de Partido en lo Penal Liquidador de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dictó la Sentencia de 12 de junio de 2003 mediante la cuál absolvió de culpa y pena a ambos imputados, de los delitos de giro de cheque en descubierto y estafa, previstos en los artículos 204 y 335 del Código Penal, por la insuficiencia de pruebas, con costas.

2.- La referida sentencia fue apelada por Jhonny Edwin Ledezma Butron en representación de la querellante Silvia Rosa Ana Palmentiere Grilli. El Tribunal de Alzada mediante Auto de Vista de 25 de marzo de 2004, confirmó en su integridad la Sentencia absolutoria.

3.- En ese contexto impugnando el citado Auto de Vista, Silvia Rosa Ana Palmentiere Grilli, opuso el recurso de nulidad y casación en el que alegó:

La vulneración de los artículos 16-IV de la Constitución Política del Estado de 1967, 85 y 297 inciso 7) del Código de Procedimiento Penal de 1972, debido a que considera que el Auto de Vista recurrido carece de motivación, al no haberse pronunciado sobre los cuestionamientos de su apelación e inobservó el derecho al debido proceso, pidiendo se anule el Auto de Vista y se emita otro debidamente fundamentado.

De igual manera sostuvo que se conculcó el artículo 204 del Código Penal, porque no se hubiera aplicado correctamente la ley sustantiva, para finalizar pidió se case el Auto de Vista impugnado y se declare a Jorge Adolfo Rivera Cabezas, autor del delito de cheque en descubierto, imponiéndole la pena de cuatro años de reclusión y, declarar a Pedro Parrilla Campuzano, autor del ilícito de cheque en descubierto en grado de complicidad, a sufrir la pena de un año de reclusión.

CONSIDERANDO: que así expuestos los argumentos de la parte querellante, de la revisión detallada del proceso, se desprende que:

1.- De acuerdo al artículo 133 del Código de Procedimiento Penal de 1972, que dice: "La base del juicio penal es la comprobación, conforme a derecho, de la existencia de alguna acción u omisión punible. Se tendrá por comprobado el cuerpo del delito, cuando por cualquier medio legal se acrediten los elementos constitutivos del tipo penal, según lo describe la ley penal".

El artículo 204 sobre cheque en descubierto del Código Penal, modificado por la Ley 1768 de 10 de marzo de 1997, artículo 2-45, establece que: "El que girare un cheque sin tener la suficiente provisión de fondos o autorización expresa para girar en descubierto, y no abonare su importe dentro de las setenta y dos horas de habérsele comunicado la falta de pago mediante aviso bancario, comunicación del tenedor o cualquier otra forma documentada de interpelación, será sancionado con reclusión de uno a cuatro años y con multa de treinta a cien días".

En igual sanción incurrirá el que girare cheque sin estar para ello autorizado, o el que lo utilizare como documento de crédito o de garantía. En estos casos los cheques son nulos de pleno derecho.

El pago del importe del cheque más los intereses y costas judiciales en cualquier estado del proceso o la determinación de la nulidad por las causas señaladas en el párrafo anterior, constituirán causales de extinción de la acción penal para este delito. El Juez Penal de la causa, antes de declarar la extinción de la acción penal, determinará el monto de los intereses y costas, así como la existencia de las causales que producen la nulidad del cheque.

De los elementos constitutivos del tipo penal, catalogado en el artículo 204 del Código Sustantivo Penal, se traducen en figuras penales contenidas en el referido precepto, es así que el giro de cheque en descubierto es un delito que no se consuma con la acción sino que realizado el acto da la oportunidad de librarse de la calificación del hecho punible, si el girador paga dentro de las setenta y dos horas de haber recibido la notificación de insolvencia, reputándose como cumplimiento de cualquier obligación civil; en caso de no cancelar la suma adeudada en el cheque, se penaliza la conducta, como se señaló anteriormente previa requisitoria de pago.

Cabe señalar que la anterior redacción del artículo 204 del Código Penal, que fue modificado por la Ley 1768 de 10 de marzo de 1997, contenía la excepción en cuanto a que el hecho podría constituir estafa, porque el cheque podía ser un instrumento de comisión de este delito; en obrados, no existen los elementos de la comisión de los supuestos delitos de cheque en descubierto, estafa y complicidad; toda vez que por disposición del artículo 244 inciso 1) del Código de Procedimiento Penal de 1972, todos los medios de prueba aportadas por las partes, fueron valoradas en conjunto tanto por el Juez de la causa como por el Tribunal de Apelación, de acuerdo al prudente arbitrio y las reglas de la sana crítica; por lo que los elementos ofrecidos por la querellante, no fueron suficientes para fundar la sentencia condenatoria contra Jorge Adolfo Rivera Cabezas y Pedro Parrilla Campuzano, por los ilícitos que fueron juzgados.

2.- En cuanto a la denuncia de inobservancia de los artículos 85 y 297 inciso 7) del Código de Procedimiento Penal de 1972, no es evidente, porque el Auto de Vista recurrido, contiene la debida fundamentación, que si bien no es ampulosa, es precisa y se refiere a los datos procesales; consiguientemente no se infringió los requisitos esenciales que deben contener las resoluciones judiciales.

En lo relativo a la acusación de vulneración del artículo 204 del Código Penal, tampoco es cierta, debido a que, la emisión de la sentencia absolutoria de los procesados, fue porque existe en el proceso sólo prueba semiplena; por lo tanto, la absolución de los mismos, no significa la violación de las normas denunciadas de infringidas en el presente recurso.

En lo concerniente a la infracción del derecho al debido proceso, instituido en el artículo 16-IV de la Constitución Política del Estado de 1967, dicha denuncia carece de veracidad, puesto que en la litis, la querellante, en su condición de parte civil, tuvo igualdad de oportunidad para demostrar los argumentos de su querella de 24 de abril de 2000, habiéndose limitado sólo a acompañar la instrumental de fojas 1 a 4 de obrados, los que no constituyeron elementos de convicción para dictar sentencia condenatoria contra los encausados; en consecuencia las citadas denuncias que preceden, son inatendibles, toda vez que las pruebas aportadas en la litis, no configuran plena prueba, porque no existe la intimidación de pago de las setenta y dos horas, contra el titular de la Supercuenta corriente del Banco Mercantil.

Además cabe aclarar que se advierte que los hechos no fueron calificados correctamente, porque se presume que el procesado Jorge Adolfo Rivera Cabezas, no era el titular de la cuenta corriente y por su conducta hubiera cometido otros hechos que no han sido juzgados, ni alegados adecuadamente por el Ministerio Público y la querellante; por lo que, el Tribunal de Alzada, al pronunciar el referido Auto de Vista, lo hizo en aplicación del artículo 244 inciso 1) del Código de Procedimiento Penal de 1972, por la carencia de prueba plena, con jurisdicción y competencia.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 174 a 176 y de conformidad al artículo 307 numeral 2) del Código de Procedimiento Penal de 1972, declara INFUNDADO el recurso de casación presentado por Silvia Rosa Ana Palmentiere Grilli, impugnando el Auto de Vista de 25 de marzo de 2004 pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso seguido por la recurrente contra Jorge Adolfo Rivera Cabezas y Pedro Parrilla Campuzano, por comisión de los delitos de giro de cheque en descubierto y estafa.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA