SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 158 Sucre, 27 de mayo de 2011

Expediente: Oruro 15/2006

Partes: Desiderio Mier Cuba C/ Dimas René Ortega Soto.

Delito: Abuso deshonesto.

Ministro relator: José Luis Baptista Morales


VISTOS: el recurso de casación presentado el 21 de enero de 2006 por Dimas René Ortega Soto (fojas 1387 a 1390), impugnando el Auto de Vista emitido el 30 de noviembre de 2005 por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro (fojas 1383 a 1384), en el proceso seguido contra el recurrente a querella de Desiderio Mier Cuba con imputación por comisión del delito de abuso deshonesto en la persona de María Carla Cuba Flores de doce años de edad.

CONSIDERANDO: que para los fines de emisión de la resolución que al respecto corresponda, se cuenta con los siguientes datos:

1.- El 8 de marzo de 2000, en la ciudad de Oruro, en sede policial, Desiderio Mier Cuba sentó denuncia contra Dimas René Ortega Soto, Director del Liceo de Señoritas Oruro, por comisión de delitos contra la libertad sexual en la persona de María Carla Cuba Flores, alumna en ese establecimiento, hija del denunciante (fojas 1).

2.- Al término de la investigación respectiva, el representante del Ministerio Público asignado al caso planteó imputación formal contra el denunciado por comisión del delito de abuso deshonesto tipificado por el artículo 312 del Código Penal (fojas 377 a 380). Sustanciada sobre esa base la indicada causa con sujeción a las reglas del Código de Procedimiento Penal de 1972, al cabo de la fase del Plenario, el Juez a cargo de la causa dictó sentencia el 31 de agosto de 2005 declarando al procesado autor del delito que le fue atribuido, condenándolo por ello a la pena de dos años de reclusión (fojas 1359 a 1363).

3.- Ante recurso de apelación planteado contra dicha sentencia por el procesado, el Tribunal de Alzada confirmó el fallo respectivo mediante el Auto de Vista mencionado en el rubro, lo cual dio origen al recurso de casación que es motivo de autos, el cual fue presentado con los siguientes argumentos: a) No se aplicó adecuadamente la disposición sobre indicios y presunciones, pues durante la sustanciación de la causa no se demostró la concurrencia de los distintos y varios requisitos que exige el artículo 144 del Código de Procedimiento Penal de 1972 para que los señalados indicios y presunciones se aprecien con el carácter de prueba plena con primacía sobre cualquier otra; b) En consecuencia, la condena que se le impuso fue dictada sin constancia de prueba plena, con infracción de las reglas establecidas a ese efecto por los artículos 135 y 243 del mencionado Código sobre valoración de la prueba para emisión de sentencia condenatoria.

CONSIDERANDO: que por la información obtenida en la fase del Sumario, valorada en audiencias públicas durante el Plenario como elementos integrantes de las condiciones a que hace referencia el artículo 144 del Código de Procedimiento Penal en relación a lo establecido en el artículo 135 del mismo Código, se concluye que se demostró fehacientemente, más allá de duda razonable, que el impetrante fue efectivamente autor del delito de abuso deshonesto que se le atribuyó, habiéndose por ello apreciado que no resultaron evidentes las acusaciones sobre infracción de las leyes a las que éste hizo mención.

Que la principal víctima del hecho, la menor María Carla Cuba Flores de manera clara y precisa sostuvo haber sido víctima de tocamientos impúdicos por parte del procesado conforme se estableció de las declaraciones de fojas 59 y 232 a 233 de obrados, declaraciones que no dejan lugar a dudas respecto a su veracidad por ser las más próximas a la fecha de ocurrido el hecho, a diferencia de la tercera declaración que observa el recurrente ser la más creíble cuando en realidad la misma se infiere fue obtenida para justificar posteriormente el desistimiento del padre de la menor por una parte; por otra parte no es evidente la contradicción que sostienen existiría con el informe psicológico respecto a la menor pues del análisis de las declaraciones, la menor se refiere a dos acciones de parte de su agresor; una es el tocamiento impúdico en los senos con una mano y con la otra mano de acuerdo a la versión de la menor intentó hacer lo mismo en sus partes íntimas levantando el guardapolvo para el efecto, situación última a la que hace referencia el informe psicológico.

Que los informes psicológicos obtenidos durante la investigación confirman la versión de la principal víctima del hecho, pues los tocamientos impúdicos no solamente afectaron a la menor sino también a otras menores, recurriendo para ello a juegos en los que el procesado participaba con las estudiantes, pruebas confirmadas por las declaraciones de los denunciantes del hecho durante el sumario penal y las declaraciones de cargo y prueba documental judicializada durante el plenario de la causa. La prueba de descargo por su parte no desvirtuó ni enervó la acusación que pesa contra Dimas Ortega Soto, por lo que deviene en infundado el primer motivo del recurso de casación.

Que en relación a los alcances de la prueba de indicios y presunciones conforme establece el artículo 144 del Código de Procedimiento Penal de 1972, dicha prueba tiene primacía sobre cualquier otra. Su aplicación no está restringida únicamente a la etapa de preparación del juicio como es el sumario penal, sino fundamentalmente a la etapa del juicio oral.

Que la prueba sobre cuya base se calificó el hecho y se determinó la responsabilidad del procesado radica en los indicios y presunciones que cumplen el voto y exigencia de las reglas previstas por la norma que regula su tratamiento y que tiene primacía sobre las demás pruebas, pues el cuerpo del delito, conforme prevé el artículo 133 del Código de Procedimiento Penal, puede ser comprobado por cualquier medio legal que acredite los elementos constitutivos del tipo según la descripción de la ley sustantiva. En autos está suficientemente acreditado el mismo. De la valoración de la prueba en su conjunto derivó la existencia de prueba plena.

Que el Tribunal de Alzada, al confirmar la sentencia impugnada, obró correctamente sin vulnerar norma legal alguna.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones, aplicando la regla establecida por el numeral 2) del artículo 307 del Código de Procedimiento Penal de 1972, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 1396 a 1397, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Dimas René Ortega Soto, impugnando el Auto de Vista emitido el 30 de noviembre de 2005 por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, en el proceso seguido contra el recurrente a querella de Desiderio Mier Cuba con imputación por comisión del delito de abuso deshonesto en la persona de María Carla Cuba Flores.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA