SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 140 Sucre, 24 de mayo de 2011

Expediente: Cochabamba 25/2006

Partes: Ministerio Público C/ Cresencio Quintana Mamani.

Delito: Tráfico de sustancias controladas

Ministro relator: José Luis Baptista Morales.


VISTOS: el recurso de casación presentado el 24 de enero de 2006 por Cresencio Quintana Mamani (fojas 147), impugnando el Auto de Vista emitido el día 3 del mismo mes y año por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba (fojas 142 a 144) en el proceso seguido por el Ministerio Público contra el recurrente con imputación por comisión del delito de tráfico ilícito de sustancias controladas.

CONSIDERANDO: que para los fines de emisión de la resolución que al respecto corresponda, se cuenta con los siguientes datos:

1.- El 14 de mayo de 2001, Agentes de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico, en atención a revelaciones proporcionadas por un informante, procedieron a la vigilancia de un inmueble ubicado en la zona de Irincollo, Provincia Quillacollo del Departamento de Cochabamba, en el cual, según tales revelaciones, se procedería en determinado día a un trato de compra-venta de droga. Cuando dos individuos ingresaron a ese inmueble, se inició la acción policial con allanamiento de la casa, momento en el que uno de los dos se dio a la fuga y el otro fue detenido. Como consecuencia de la requisa efectuada, se encontraron 7.300 gramos de marihuana y recipientes con ácido fórmico, hidróxido de calcio y kerosén, que son substancias utilizadas como precursores para fabricación de droga. El detenido fue identificado como Cresencio Quintana Mamani (fojas 1 y 2).

2.- Sobre esa base, con sujeción a las reglas del anterior sistema procesal penal, se sustanció la correspondiente causa ante el Juzgado Primero de Partido de Sustancias Controladas de la ciudad de Cochabamba que, declarando al imputado autor del delito que le fue atribuido, lo condenó a la pena de diez años de presidio más multa (fojas 129 a 130).

3.- Esa sentencia fue impugnada por el procesado mediante recurso de apelación planteado con los siguientes argumentos: a) Cuando fue detenido por la Policía, acababa de llegar a la casa perteneciente a un primo suyo en compañía de un inquilino de éste; b) Ignoraba que en esa casa había marihuana y precursores para fabricación de droga; c) Se presentó allí en cumplimiento de un encargo de su primo, quien le pidió que reciba la habitación ya desocupada que ese día debía devolver el inquilino llamado Carlos, cuyo apellido ignora; d) Carece de valor por ser falsa la parte de la declaración que prestó en la Policía, señalando que en días anteriores Carlos le mostró una yerba en bolsas y que los dos cavaron en el piso para sacar bidones de kerosén; e) La sentencia, contraviniendo lo determinado por el numeral 8 del artículo 242 del Código de Procedimiento Penal de 1972, no señaló el establecimiento penitenciario en el que deba cumplirse la sentencia impuesta (fojas 138 a 140).

4.- Ante esa apelación, el Tribunal de Alzada, mediante el Auto de Vista mencionado en el rubro, sostuvo que por lo expuesto en la sentencia se pudo apreciar más allá de duda razonable que el procesado fue sorprendido en posesión flagrante de sustancias controladas, razón por la cual se comprobó que cometió el delito de tráfico ilícito de ese tipo de sustancias según la tipificación descrita en el inciso m) del artículo 33 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.

5.- El procesado impugnó ese Auto de Vista con el recurso de casación que es motivo de autos, el cual fue presentado con los siguientes argumentos: a) Ese fallo fue pronunciado con violación de lo establecido por el artículo 135 del Código de Procedimiento Penal de 1972 que contiene la regla para apreciación de la prueba, pues, durante la sustanciación de la causa, no se demostró que él era propietario de las sustancias controladas encontradas en una casa ajena en la que él no tenía su domicilio; b) Se dictó la sentencia condenatoria con aplicación errónea de la disposición establecida para ese efecto por el artículo 243 del mismo Código, porque tal pronunciamiento contradijo la línea jurisprudencial a que hace referencia el Auto Supremo Nº 108 de 19 de julio de 1979 que dice: "Un indicio, aunque grave, no puede fundamentar por sí sólo una sentencia condenatoria porque no da la plena convicción de la culpabilidad del procesado y, por el contrario, se presenta la duda que, en todo caso, le favorece".

CONSIDERANDO: que efectuado el análisis pertinente, se percibió que el Tribunal de Alzada apreció correctamente como convincente la sentencia impugnada pues, en efecto, la decisión asumida por el Tribunal de Primera Instancia tuvo origen, sobre la base de prueba plena, en las disposiciones contenidas en los artículos 135 y 243 del Código de Procedimiento Penal de 1972.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones, aplicando la disposición contenida en el numeral 2) del artículo 307 del Código de Procedimiento Penal de 1972, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 153 a 154, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Cresencio Quintana Mamani impugnando el Auto de Vista emitido el 3 de enero de 2006 por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba en el proceso seguido por el Ministerio Público contra el recurrente con imputación por comisión del delito de tráfico ilícito de sustancias controladas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA