SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 120 Sucre, 14 de abril de 2011

Expediente: Cochabamba 195/2005

Partes: Ministerio Público c/ Ricardo Vargas Ramírez y otro.

Delito: Tráfico de sustancias controladas.

Ministro Relator: Ramiro José Guerrero Peñaranda


VISTOS: el recurso de casación interpuesto por Ricardo Vargas Ramírez el 24 de octubre de 2005 (fojas 221 a 222) impugnando el Auto de Vista de 3 de agosto del mismo año (fojas 186 a 188), emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso seguido a instancia del Ministerio Público contra el recurrente y contra José Remberto Vargas Ramírez por el delito de tráfico de sustancias controladas, previsto en la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.

CONSIDERANDO: que para los fines de emisión de la resolución que al respecto corresponda, se cuenta con los siguientes datos:

1.- En mérito al requerimiento fiscal de 27 de julio de 2000, el Juzgado de Partido Segundo de Sustancias Controladas de la ciudad de Cochabamba organizó proceso penal contra Ricardo Vargas Ramírez y José Remberto Vargas Ramírez, por la comisión del delito de tráfico de sustancias controladas, pronunciando la Sentencia de 30 de agosto de 2003 que declaró a los procesados autores de la comisión del delito de tráfico de sustancias controladas descrito como sancionado en el artículo 48 con relación al artículo 33 inciso m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, y condenó a cada uno de ellos a cumplir la pena privativa de libertad de diez años de presidio.

2.- Ante recurso de apelación presentado por uno de los procesados, el Tribunal de Alzada mediante Auto de Vista confirmó la sentencia; resolución que fue objeto del recurso de casación interpuesto por Ricardo Vargas Ramírez de 24 de octubre de 2005, de acuerdo a las siguientes consideraciones de orden legal:

I.- El recurrente afirmó que de la revisión de antecedentes, como de la prueba de cargo y de descargo, se efectuó una valoración parcializada principalmente de las Diligencias de Policía Judicial, que de acuerdo al nuevo Código de Procedimiento Penal, constituyen meros antecedentes policiales sin valor probatorio, sin que fuesen corroboradas en el curso del proceso por otros medios de prueba. Tampoco consideraron la prueba de descargo que demostró en forma clara la no participación en los hechos juzgados y que el Tribunal de Alzada, al haber confirmado la sentencia de primera instancia, no efectuó una correcta valoración de las pruebas como dispone el artículo 135 del Código de Procedimiento Penal.

II.- También acusó violación de los artículos 48 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas con relación al 8 del Código Penal, en razón, que fue condenado a la pena privativa de libertad de diez años de presidio por el delito de tráfico de sustancias controladas. En el caso de autos, su conducta no estuvo adecuada a la comisión de ese ilícito, en consideración a que, en el instante de su detención, no fue establecido con precisión quien estuvo traficando (comercializando o vendiendo droga). Tampoco fue incautado dinero que presuma la compra o venta de sustancias controladas. Por tal circunstancia no existió delito consumado y menos fue demostrada su participación en la comisión de ese delito.

III.- El recurrente afirmó que el Auto Supremo Nº 135 de 8 de marzo de 1997 estableció como doctrina el tráfico de sustancias controladas en grado de tentativa. Por tal razón solicitó que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia case el Auto de Vista recurrido.

CONSIDERANDO: que efectuado el análisis pertinente, se llegó a las siguientes conclusiones:

I.- No fue evidente que no hubo una correcta valoración de las pruebas, en razón a que el Tribunal de Apelación en el Auto de Vista de 3 de agosto de 2005, demostró la autoría de Ricardo Vargas Ramírez y de José Remberto Vargas Ramírez en la comisión del delito de tráfico de sustancias controladas descrito como sancionado en el artículo 48 con relación al artículo 33 inciso m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, pues el Juzgado de Partido Segundo de Sustancias Controladas de Cochabamba, con las pruebas correspondientes, les permitió arribar a la convicción de la comisión del delito. Dicho Tribunal de Apelación aplicó correctamente la normativa Procesal, Constitucional, y de Convenios y Tratados Internacionales, sin infracción de los artículos 135 del Código de Procedimiento Penal y 48 con relación al 33 inciso m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, al confirmar la sentencia de 30 de agosto de 2003 (fojas 170 a 171), emitida por el Juzgado de Partido Segundo de Sustancias Controladas de Cochabamba.

II.- Los procesados tuvieron pleno conocimiento de que su actuar constituía un hecho antijurídico, que no fue desvirtuado por la prueba de descargo, y por tal razón se traduce en plena prueba, configurando el tipo penal acusado. En consecuencia, el Tribunal de Alzada, al pronunciar el Auto de Vista impugnado, efectúo una adecuada apreciación de los hechos y pruebas, no siendo por ello evidente la infracción de los artículos 48 con relación al 33 inciso m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas y artículo 8 del Código Penal.

III.- Con relación al cuestionamiento que señala el Auto Supremo Nº 135 de 8 de marzo de 1997 estableció como doctrina el tráfico de sustancias controladas en grado de tentativa, la doctrina y jurisprudencia han establecido que los delitos tipificados en la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas son de carácter formal y no de resultados (teoría finalista del delito), por lo que el hecho delictivo se consuma al momento en que la sustancia controlada es encontrada o incautada, por lo que resulta indiferente si la misma llega a su destino o no. Ello quiere decir que los medios empleados no son importantes, sino el fin que se persigue con el delito propiamente dicho. Por tal circunstancia en el Auto de Vista de 3 de agosto de 2005 (fojas 186 a 188), emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, al momento de emitir el fallo, se cumplió a cabalidad con las disposiciones legales de la materia por haberse evidenciado la existencia de todos los elementos constitutivos del tipo penal establecido en el artículo 48 con relación al artículo 33 inciso m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas (tráfico de sustancias controladas).

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 218 a 219, y aplicando el artículo 307 inciso 2) del Código de Procedimiento Penal, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por el acusado Ricardo Vargas Ramírez el 24 de octubre de 2005 contra el Auto de Vista de 3 de agosto del mismo año, emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba en el proceso seguido a instancia del Ministerio Público contra el recurrente y contra José Remberto Vargas Ramírez por el delito de tráfico de sustancias controladas, previsto en la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA