SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 110 Sucre, 30 de marzo de 2011

Expediente: Cochabamba 175/2005.

Partes: Ministerio Público c/ Primitivo Sejas Alvarado.

Delito: Tráfico de sustancias controladas.

Ministro relator: Ramiro José Guerrero Peñaranda


VISTOS: los recursos de casación presentados por Primitivo Sejas Alvarado el 15 de septiembre de 2005 (fojas 200 a 201) y por la tercerista Flora Ramírez de Zambrana el 23 de septiembre de 2005 (fojas 206 a 207) impugnando el Auto de Vista de 1º de julio del mismo año (fojas 188 a 191) emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba en el proceso seguido por el Ministerio Público contra el recurrente por la comisión del delito de tráfico ilícito de sustancias controladas.

CONSIDERANDO: que para los fines de emisión de la resolución que al respecto corresponda, se cuenta con los siguientes datos:

1.- El 29 de junio de 2000, el Juzgado de Partido Segundo de Sustancias Controladas de Cochabamba abrió causa contra Primitivo Sejas Alvarado, y el 31 de octubre de 2003 pronunció sentencia condenatoria, imponiéndole la pena de diez años de presidio por la comisión del delito de tráfico ilícito de sustancias controladas, en aplicación de los artículos 48 y 33 incisos g) y m) de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas. Dispuso, además, la confiscación definitiva de la camioneta Ford F-350 con placa de circulación SCF-417 y del bien inmueble registrado en Derechos Reales en folio y partida No. 3016, a favor del CONALTID, declarando improbada la tercería de derecho excluyente planteada por Flora Ramírez de Zambrana.

2.- Ante recursos de apelación presentados por Primitivo Sejas Alvarado y por la tercerista Flora Ramírez de Zambrana, la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba emitió Auto de Vista que confirmó la sentencia, lo cual derivó en la presentación de los recursos de casación que son caso de autos.

Primitivo Sejas Alvarado presentó los siguientes argumentos: a) Defectuosa valoración de la prueba, incumpliendo el artículo 135 del Código de Procedimiento Penal de 1972, tomando en cuenta sólo la de cargo y no la de descargo, hecho que vulnera el principio de imparcialidad de los jueces; b) Infracción del artículo 243 del Código de Procedimiento Penal de 1972, porque, como no fue sorprendido traficando y/o poseyendo la sustancia incautada, no existe prueba plena de su culpabilidad; c) Infracción del artículo 48 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, porque no se demostró que él sea autor de ese delito.

Por su parte, la tercerista denunció en su recurso la violación del artículo 71 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, que limita la incautación de bienes a dos aspectos: 1) cuando hubiese servido de instrumento para el delito; 2) cuando sus propietarios hubiesen consentido en su utilización. Manifestó que en su bien no se encontró sustancia prohibida, y él no sirvió de instrumento para el delito. Ella no dio consentimiento para comisión del delito en su bien, encontrándose ajena al hecho.

CONSIDERANDO: que por el examen efectuado, se llegó a las siguientes conclusiones:

1.- Respecto a denuncia por la violación de los artículos 135 y 243 del Código de Procedimiento Penal de 1972 por defectuosa valoración de la prueba, consta que hubo una apreciación integral de su declaración confesoria de las pruebas testificales de cargo y descargo, todo lo cual se complementa con el resto de evidencias que dan fe probatoria.

2.- Respecto de la denuncia sobre vulneración de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, se pudo apreciar que tal hecho no es evidente, pues según el inciso m) del artículo 33 "Se entiende por tráfico ilícito de sustancias controladas todo acto dirigido o emergente de las acciones de producir, fabricar, poseer dolosamente, tener en depósito o almacenamiento, transportar, entregar, suministrar, comprar, vender, introducir al país, sacar del país y/o realizar transacciones a cualquier título, financiar actividades contrarias a las disposiciones de la presente ley o de otras normas jurídicas". El recurrente fue condenado además por haberse descubierto en un inmueble por él ocupado un depósito de precursores y restos de fabricación de cocaína. Transportó en su motorizado precursores para la fabricación de cocaína camuflados en sal, y los depositó para mantenerlos almacenados cerca de su control con el fin de lucrar.

3.- La tercerista Flora Ramírez de Zambrana, sostuvo que hubo violación del artículo 71 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas. Sobre el particular, el Tribunal de Alzada efectuó una interpretación coherente respecto de la procedencia de confiscación de bienes con relación a la calidad de los propietarios y el momento en el cual se realizaron las transacciones y las formalidades propias de tales acuerdos.

4.- Del examen efectuado resultó no ser evidente la violación de las leyes acusadas por los recurrentes.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones y aplicando el numeral 2) del artículo 307 del Código de Procedimiento Penal de 1972, de acuerdo con requerimiento fiscal de fojas 214 a 216, declara INFUNDADOS los recursos de casación interpuestos por Primitivo Sejas Alvarado y por la tercerista Flora Ramírez de Zambrana impugnando el Auto de Vista de 1º de julio de 2005, emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba en el proceso seguido por el Ministerio Público contra Primitivo Sejas Alvarado por comisión del delito de tráfico ilícito de sustancias controladas.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA