SALA PENAL SEGUNDA

Auto Supremo Nº 103 Sucre, 30 de marzo de 2011

Expediente: La Paz 235/2005.

Partes: Bacian Villca Villca c/ Rufina Choque Callisaya.

Delito: Falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado.

Ministro relator: Ramiro José Guerrero Peñaranda


VISTOS: el recurso de casación presentado por Rufina Choque Callisaya el 22 de agosto del año 2005 (fojas 189) impugnando el Auto de Vista de 24 de junio del mismo año (fojas 186 a 188) emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz en el proceso penal seguido por el Ministerio Público a querella de Bacian Villca Villca, contra la recurrente por la comisión de los delitos de falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado.

CONSIDERANDO: que para los fines de emisión de la resolución que al respecto corresponda, se cuenta con los siguientes datos:

1.- Luego de iniciada la correspondiente causa de acuerdo al Código de Procedimiento Penal de 1972, el Juez Cuarto de Partido y de Sentencia en lo Penal de la ciudad de El Alto pronunció resolución por la cual condenó a Rufina Choque Callisaya a la pena de privación de libertad de dos años y seis meses, por la comisión de los delitos de falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado.

2.- Ante recurso de apelación presentado por Rufina Choque Callisaya el Tribunal de Alzada, mediante Auto de Vista, confirmó la sentencia, circunstancia que dio origen al recurso de casación que es motivo de autos, el cual fue presentado con los siguientes argumentos: a) De conformidad al artículo 298 numeral 1) del Código de Procedimiento Penal de 1972, existe infracción directa de la norma sustantiva, pues al tratarse de un documento privado debió aplicarse el artículo 200 en lugar del 198 del Código Penal; existiendo errónea calificación de los hechos; b) Hubo aplicación indebida, de los artículos 37, 38 al 40 del Código Penal, dando así motivo al recurso según el artículo 298 numeral 3) del Código de Procedimiento Penal de 1972, por no existir datos fidedignos de la situación y caracterología de la procesada como para determinar su participación en el hecho juzgado y c) que existen otros corresponsables del hecho a quienes no se sancionó.

CONSIDERANDO: que efectuado el examen pertinente, se llegó a las siguientes conclusiones: a) La infracción directa de la norma sustantiva se refiere a una equívoca adecuación del hecho juzgado al tipo penal. En el caso de autos, el Tribunal de Alzada confirmó la sentencia apelada porque, de acuerdo al estudio pericial de fojas 28 a 32, las firmas de Bacian Villca Villca y Elisa Flores Huarachi, insertas en minuta de 6 de abril de 1993 y en acta de reconocimiento de firmas de 23 de diciembre del mismo año, corresponden a una imitación; b) durante la sustanciación del proceso no se enervó la prueba conducente a la demostración de los delitos. Por el contrario, en el expediente cursan documentos de transacción definitiva y de compromiso de pago, en cuyo tenor se registra que la recurrente acepta la comisión de los delitos denunciados; c) El artículo 198 del Código Penal señala que falsedad material es forjar un documento público en todo o en parte o alterar uno verdadero ocasionando un perjuicio. Por su parte, el artículo 199 de dicho Código explica que falsedad ideológica es implantar o hacer insertar en un documento público verdadero declaraciones falsas, referentes a un hecho que el documento deba probar, resultando un daño; d) En consecuencia, los actos acusados, no desvirtuados por la prueba de la recurrente, son conducentes a la existencia de una falsedad material, pues del citado estudio grafotécnico se tiene prueba plena de que las firmas consignadas en documentos públicos; minuta de transferencia de lote de terreno y actas de reconocimiento de firmas en tal transferencia, son falsas. Respecto al resto del contenido de ambos documentos, ninguna de las partes presentó elementos de convicción conducentes a determinar su falsedad o autenticidad o que fue otra persona la que cometió el acto, razón por la cual se advierte una correcta adecuación del hecho juzgado al tipo de falsedad material con el cual se benefició la recurrente en detrimento del querellante; e) En cuanto al delito de uso de instrumento falsificado, tipificado por el artículo 203 del Código Penal, se evidencia que, en base a los documentos debitados, se inscribió en Derechos Reales el inmueble de los ex-esposos Villca Flores sólo a nombre de la recurrente, quien en su confesoría de fojas 141, aduce que ella realizó el trámite en Derechos Reales. De lo anterior, se colige que Rufina Choque Callisaya utilizó los indicados legajos y con ellos apareció como propietaria del terreno, mejorando su acervo patrimonial; f) De la compulsa de los atenuantes y agravantes, se percibe que fue condenada a dos años y seis meses de presidio de un máximo de seis, como consecuencia de la vacación jurisdiccional, de la personalidad de la procesada y la gravedad del hecho, pues se afectó al patrimonio del querellante y, como consecuencia, causó detrimento en sus bienes. Si bien en primera instancia demostró arrepentimiento a través de la suscripción del convenio de fojas 24, no concretó el mismo; g) Respecto a la existencia de corresponsables, la recurrente indicó que fueron unos tramitadores que le entregaron los instrumentos a quienes no presentó a la justicia, resultando ser la única que cometió el delito.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de sus atribuciones y en aplicación del artículo 307 numeral 2) del Código de Procedimiento Penal de 1972, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fojas 196 a 197, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Rufina Choque Callisaya impugnando el Auto de Vista de 24 de junio del año 2005, emitido por la Sala Penal Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y querella de Bacian Villca Villca, en contra de la recurrente por los delitos de falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado:

Presidente: José Luis Baptista Morales

Ministro: Ramiro José Guerrero Peñaranda

Secretaria de Cámara: Valeria Auad Sandi

SALA PENAL SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE BOLIVIA