SALA PENAL SEGUNDA

AUTO SUPREMO: No. 320 Sucre 28 de agosto de 2006

DISTRITO: Tarija

PARTES: Ministerio Público y otra c/ Rubén Martínez Flores

asesinato

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VISTOS: el recurso de casación interpuesto por Rubén Martínez Flores de fojas 445 a 448 vuelta, impugnando el Auto de Vista 19/06 de 12 de abril de 2006, dictado por la Sala Penal de la Corte Superior de Tarija cursante de fojas 433 a 437, dentro del proceso penal que por el delito de asesinato sigue el Ministerio Público contra el recurrente, sus antecedentes, y:

CONSIDERANDO: que para la admisibilidad del recurso de casación se deben cumplir las condiciones formales previstas en los artículos 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, debiendo el recurrente interponer el recurso de casación dentro del plazo de los cinco días de haber sido notificado con el Auto de Vista objeto de la impugnación, precisando los hechos similares y estableciendo la contradicción de una o más normas adjetivas o sustantivas aplicadas en el Auto de Vista impugnado con relación al precedente invocado.

Que en el recurso de casación, es necesario identificar el objeto de la impugnación del Auto de Vista recurrido, puntualizando sus diferentes aspectos e individualizando a su similar, en el precedente invocado. También se debe precisar la norma adjetiva o sustantiva aplicada en el Auto de Vista cuestionado, y detallar la norma u otra aplicada en sentido contradictorio en el precedente invocado. Esta precisión de comparación de hechos similares y de normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos debe cumplirse, ineludiblemente, al tenor del artículo 417 del Código de Procedimiento Penal que, de manera imperativa, prescribe: "En el recurso se señalará la contradicción en términos precisos".

CONSIDERANDO: que el memorial de recurso, a tiempo de señalar el precedente contradictorio consistente en el Auto de Vista 32/05 emitido por la Sala Penal del Distrito Judicial de Tarija, compara el precedente invocado con el Auto de Vista impugnado, señalando que, en un caso de similares características y antecedentes, se modificó la calificación jurídica de asesinato por la de homicidio en consideración a que la sentencia del a quo se fundó en una defectuosa valoración de la prueba, extremo que, señala, denunció en apelación restringida invocando el precedente contradictorio señalado.

Cita también el Auto Supremo Nº 124/05, señalando que el mismo, en su parte considerativa, menciona que "la sentencia se basó en elementos probatorios no incorporados legalmente al juicio, que la versión de un testigo bastó para determinar la existencia de un hecho, que la valoración de la prueba en Autos es unilateral, que la prueba es insuficiente que se debió aplicar el in dubio pro reo, que los Tribunales de primera instancia se guiaron por el resultado...sic", cuestiones que, señala, son similares en el sub lite, pidiendo se deje sin efecto el Auto de Vista y se emita nueva doctrina ordenando un nuevo juicio.

A tiempo de invocar el Auto Supremo Nº 162/05, señala que la resolución que impugna vulnera sus derechos, porque no realiza una fundamentación adecuada respecto a los vicios in procedendo, denunciados a tiempo de interponer el recurso de apelación restringida y convalida lo actuado por el a quo manteniendo incólumes los defectos de procedimiento los cuales, brevemente, enumera acusando violaciones al artículo 8, inciso a), de la Constitución Política del Estado y al artículo 120, 169 numeral 3), 174, 177, 179 y 206 del código adjetivo penal, pidiendo que se admita el presente recurso observando el Auto Supremo invocado y ratificándose en su petitorio.

Propone, adicionalmente, en calidad de precedente contradictorio, el Auto Supremo 65-A de 20 de marzo de 2006, amparándose en la posibilidad excepcional de proponer precedente contradictorio.

Finalmente realiza una relación doctrinal y legal de lo que se considera conviviente así como respecto a la alevosía, señalando que ha existido errónea interpretación y aplicación de la ley sustantiva, ratificándose en su petitorio solicita además, que se determine la absolución de culpa y pena por el delito por el que se lo acusa.

CONSIDERANDO: que el recurrente interpone el recurso dentro del término que le otorga la ley, precisando las situaciones de hecho que, considera, atentan contra sus derechos y garantías, confrontándolas con los precedentes contradictorios anotados, de ahí que el recurso cumple con los requisitos legales exigidos por los artículos 416 y 417 de la norma adjetiva penal; por otra parte, el memorial de recurso denuncia la violación de los artículos 8, inciso a), de la Constitución Política del Estado y del artículo 120, 169 numeral 3), 174, 177, 179 y 206 del código adjetivo penal, situación que, de ser evidente, vulneraría derechos y garantías constitucionales constituyéndose en defecto absoluto no susceptible de convalidación; por ello, estando encargado el Tribunal Supremo de velar por el cumplimiento y respeto de las garantías constitucionales en la administración de justicia, se abre su competencia para conocer el recurso deducido.

POR TANTO: la Sala Penal Segunda de la Corte Suprema de Justicia, con intervención del Ministro Dr. Jaime Ampuero García, Presidente de la Sala Penal Primera, convocado al efecto, en uso de la atribución que le confiere el artículo 59 numeral 1) de la Ley de Organización Judicial, concordante con la primera parte del artículo 418 del Código de Procedimiento Penal, declara ADMISIBLE el recurso de casación planteado por Rubén Martínez Flores de fojas 445 a 448 vuelta y, en sujeción a la segunda parte del artículo 418 de la citada norma adjetiva penal, se dispone que, por Secretaría, se remitan a todas las Salas Penales de las Cortes Superiores del país fotocopias de las siguientes piezas procesales: sentencia, Auto de Vista y el presente Auto Supremo admisorio, a efecto de que se inhiban de dictar fallos en los que se debatan las mismas cuestiones de derecho, hasta que se les haga conocer la resolución del presente recurso de casación.

Regístrese y hágase saber.

Fdo. Dra. Rosario Canedo Justiniano

Dr. Jaime Ampuero García.

Sucre, veintiocho de agosto de dos mil seis.

Proveído.- David Baptista Velásquez - Secretario de Cámara.