SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº. 29/2014

Sucre, 17 de febrero de 2014

EXPEDIENTE: Santa Cruz 241/2013

PARTES PROCESALES: Esteban Hugo Rojas Limón, Gladys Elizabeth Ruiz de Rojas contra Paulina Jenny Rojas de Pérez

DELITO: despojo

MAGISTRADO RELATOR: Dr. Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano

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VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Paulina Jenny Rojas de Pérez (fs. 307 a 312), impugnando el Auto de Vista Nro. 64 emitido el 27 de agosto de 2013 por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz (fs. 301 a 303), en el proceso penal seguido por Esteban Hugo Rojas Limón y Gladys Elizabeth Ruiz de Rojas, representados legalmente por Percy Rojas Limón (acusadores particulares) contra la recurrente por la presunta comisión del delito de despojo, previsto y sancionado por el artículo 351 del Código Penal.

CONSIDERANDO I: (Antecedentes del recurso de casación)

Que el recurso de casación de referencia, tuvo origen en los siguientes antecedentes:

Sustanciado el juicio oral y ordinario, el Juzgado de Sentencia Nro. 1 de la capital del departamento de Santa Cruz, pronunció Sentencia condenatoria Nro. 7/2012 de 13 de abril de 2012 (fs. 201 a 209), declarando a la imputada Paulina Jenny Rojas Pérez autora y culpable de la comisión del delito de despojo, previsto y sancionado en el artículo 351 del Código Penal, condenándola a la pena privativa de libertad de dos años y seis meses, a cumplirse en el Centro de Rehabilitación Santa Cruz, más el pago de daños civiles y costas a ser calificado en ejecución de Sentencia.

Contra la citada Sentencia la imputada Paulina Jenny Rojas de Pérez interpuso recurso de apelación restringida (fs. 227 a 234), resuelto por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz por Auto de Vista Nro. 8/2013 de 8 de febrero de 2013, que declaró procedente el recurso de apelación restringida y revocó la Sentencia apelada, absolviendo de culpa y pena a la imputada Paulina Jenny Rojas de Pérez de la presunta comisión del delito de despojo, previsto y sancionado por el artículo 351 del Código Penal, disponiendo el levantamiento de todas las medidas cautelares asumidas en su contra.

Con el Auto de Vista referido, los acusadores particulares fueron notificados el 2 de abril de 2013 (fs. 269) formulando el recurso de casación el 5 de abril de 2013 (fs. 275 a 277), resuelto por Auto Supremo Nro. 197/2013 de 11 de julio de 2013, emitido por ésta Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, que dejó sin efecto el Auto de Vista impugnado, ordenando que la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz que dictó el Auto de Vista recurrido pronuncie nueva resolución de acuerdo a la doctrina legal señalada.

Posteriormente, en cumplimiento del Auto Supremo descrito precedentemente, la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz pronunció el Auto de Vista Nro. 64 de 27 de agosto de 2013 que declaró admisible e improcedente la apelación restringida interpuesta por la imputada Paulina Jenny Rojas de Pérez, con el cual la nombrada imputada fue notificada el 6 de noviembre de 2013 (fs. 304) formulando el recurso de casación, motivo de autos, el 11 de noviembre de 2013 (fs. 307 a 312).

CONSIDERANDO II:  (Motivos del recurso de casación)

Que mediante Auto Supremo Nro. 347/2013 de 4 de diciembre, (fs. 321 a 326), este Tribunal declaró admisible el recurso interpuesto por Paulina Jenny Rojas de Pérez, conforme a los límites expuestos en la referida Resolución por el siguiente motivo:

Errónea aplicación de la ley sustantiva penal y contradicción entre la parte considerativa y dispositiva.

Refiere que el Juez de Sentencia, el Tribunal de Alzada y los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia hicieron un análisis errado, fuera de toda lógica y contexto, olvidando o ignorando la jurisprudencia unificada en cuanto al artículo 351 del Código Penal, colocando de base el abuso de confianza como elemento principal del despojo, situación aberrante e ilógica conforme se infiere del Auto Supremo Nro. 13 de 27 de enero de 2007 que se encuentra relacionado a la mala fundamentación y errada conceptualización del citado artículo 351.

Señala que goza de servidumbre al haber sido contratada para el cuidado del inmueble el año 2001, de ahí que no ingresó a dicho inmueble de manera violenta y clandestina, ni expulsó a nadie, si se mantiene en el inmueble se debe a que tiene contrato de servicio vigente que no se disolvió de modo judicial o extrajudicial.

Precisa que el mencionado contrato fue demandado en la vía laboral y que los querellantes iniciaron demanda ordinaria sobre acción negatoria de derecho, reivindicación y desocupación de inmueble, más el pago de daños y perjuicios, para indicar que los querellantes creen que les despojó del inmueble o pretenden eludir su obligación de pago por el cuidado del bien inmueble, beneficio ganado honradamente en los más de doce años de cuidado, según se advierte de la declaración de la parte querellante de fojas 196, por lo que la figura del abuso de confianza no resulta evidente, más al contrario la parte querellante debió acudir a la vía civil; consiguientemente, al haberse catalogado un hecho inexistente como despojo se realizó una interpretación incorrecta y errónea del artículo 351 del Código Penal.

Citando al autor boliviano Benjamín Miguel Harb, anota que el despojo es un delito doloso, sin embargo cuando existe error se excluye el dolo, en el caso de autos indica que ingresó al bien inmueble en mérito a un contrato, con valor al tenor de los artículos 216 del Código de Procedimiento Penal y 519 del Código Civil, aspecto ratificado por las declaraciones testificales, máxime si se tiene en cuenta la Sentencia resuelta a su favor dentro del proceso de interdicto de retener la posesión radicado en el Juzgado de Instrucción Sexto en lo Civil; en ese sentido, el hecho de despojo no condice con las pruebas testificales y documentales y conforme a los artículos 48 y 54 de la Constitución Política del Estado nadie puede arrogarse el derecho a arrebatar, por lo que el Juez debió discernir lo que es licito y aquello que está penado, más al contrario incurrió en contradicción conforme establece el artículo 416 del Código de Procedimiento Penal, existiendo además contradicción entre la parte considerativa y dispositiva, pues no se reconoció el contrato y el interdicto emitido a su favor.

CONSIDERANDO III: (Verificación de la contradicción con el precedente invocado)

Que de la revisión de los antecedentes, se concluye lo siguiente:

La recurrente refiere que el Juez de Sentencia, el Tribunal de Alzada y los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia hicieron un análisis errado, fuera de toda lógica y contexto, olvidando o ignorando la jurisprudencia, citando el Auto Supremo Nro. 13 de 27 de enero de 2007. Argumenta que la figura del abuso de confianza no resulta evidente, más al contrario la parte querellante debió acudir a la vía civil. Refiere que ingresó al bien inmueble en mérito a un contrato, además hace referencia a una Sentencia resuelta a su favor dentro del proceso de interdicto de retener la posesión radicado en el Juzgado de Instrucción Sexto en lo Civil.

Del análisis del precedente invocado por Paulina Jenny Rojas de Pérez, el Auto Supremo Nro. 13 de 27 de enero de 2007, se advierte que el mismo resuelve un caso por delito de despojo, cuya sentencia absuelve al imputado; en recurso de apelación restringida, el Tribunal de Alzada anuló totalmente la sentencia ordenando la reposición de juicio por otro juez, motivo por el que el imputado recurrió en casación; así en cuanto a la situación de hecho similar, se tiene:

a) El segundo “CONSIDERANDO” del referido precedente invocado en el recurso de casación, el recurrente señaló de que es evidente que el delito de despojo se puede cometer por "abuso de confianza u otro medio", pero que la entidad querellante no se encontraba en "posesión" de los predios, que en cuanto al "abuso de confianza" se debe demostrar el dolo en su conducta con la intención de mantenerse en el bien; y, en el penúltimo considerando del citado Auto Supremo, señala: “…sobre el abuso de confianza, como elemento normativo del tipo, este se produce por una relación subjetiva entre sujeto activo y sujeto pasivo en base a un vínculo directo o indirecto entre ambos; la tipicidad subjetiva requiere que el agente actué siempre con dolo, conciencia y voluntad de despojar al poseedor, tenedor o el que ejerce un derecho real, se consuma el delito cuando se despoja material y físicamente al sujeto pasivo de la posesión, tenencia u otro derecho real que disfrutaba”. (sic) (las negrillas son nuestras)

Por el contrario, en el caso de autos, la recurrente observa la actuación del Tribunal de Alzada y los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia arguyendo que  hicieron un análisis errado al colocar de base el abuso de confianza como elemento principal del despojo; así, indica: “…el señor juez de primera instancia y sus rectitudes mas los supremos hacen un análisis del art. 351 del Código Penal, (DESPOJO) de forma errada fuera de toda lógica y contexto jurídico y doctrinalmente olvidando o ignorando la abundante línea jurisprudencial unificada que se debe mantener sobre este art. 351 del C.P., poniendo como base el ABUSO DE CONFIANZA como elemento principal del hecho de DESPOJO, algo aberrante e ilógico…” (sic) (fs. 307 vuelta).

Aspecto que no es acorde al precedente invocado por la misma recurrente.

b) Por otra parte, conforme el segundo “CONSIDERANDO” del precedente invocado en casación, el recurrente señaló: “que el a quo manifiesta que se lo absolvió en base a un título inexistente, apreciación errada realizada en dos líneas y carente de fundamentación, no se refiere que título ni porqué se lo califica como inexistente” (sic) (las negrillas son nuestras); así, en el último considerando del citado precedente, indica que el “a quo comete un exceso al calificar como abuso de confianza a una supuesta falta de título idóneo, desde otro punto de vista de existir título idóneo que acredite la posesión o la tenencia no habría dolo …” (sic) (las negrillas son nuestras); para que finalmente la doctrina Legal Aplicable del citado Auto Supremo Nro. 13 de 27 de enero de 2007, indique: “El Tribunal a quo al calificar la forma comisiva del delito despojo a la forma de abuso de confianza, comete un error debido a que la falta de título no configura “abuso de confianza”, como se ha expuesto supra el abuso de confianza, como elemento normativo del tipo penal despojo, solo puede emerger de una relación directa o indirecta entre el sujeto activo y el sujeto pasivo de la cual emerja justamente la confianza, si bien el tipo penal señala como forma comisiva cuasi abierta cualquier otro medio, despojare a otro, en ese caso será el intérprete -juzgador- que deberá concretar el sentido de la norma legal, mediante una valoración que tome en cuenta los códigos, leyes o el orden normativo al que debe remitirse”.

Pero, en el caso de autos, la recurrente no señala situación similar al no haber impugnado el abuso de confianza a la falta de título idóneo alguno dentro la calificación del delito de despojo, aspecto que tampoco se da en la situación presente, porque ninguna autoridad judicial relacionó el “abuso de confianza” a una supuesta falta de título idóneo.

En mérito a lo expuesto, se deduce que no existe situación de hecho similar entre el Auto de Vista impugnado en relación al precedente invocado en el recurso de casación, el Auto Supremo Nro. 13 de 27 de enero de 2007; consiguientemente, el Tribunal Supremo de Justicia, no puede establecer que el precedente sea contrario a la Resolución impugnada.

POR TANTO: La Sala Penal Primera del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida en el arículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de la disposición contenida en el artículo. 419 del Código de Procedimiento Penal, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Paulina Jenny Rojas de Pérez (fs. 307 a 312), impugnando el Auto de Vista Nro. 64 emitido el 27 de agosto de 2013 por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz (fs. 301 a 303), en el proceso penal seguido por Esteban Hugo Rojas Limón y Gladys Elizabeth Ruiz de Rojas, representados legalmente por Percy Rojas Limón (acusadores particulares) contra la recurrente por la presunta comisión del delito de despojo, previsto y sancionado por el artículo 351 del Código Penal.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas

                 Miguel Hurtado Zamorano.

ANTE MÍ.   Abog. Sandra Magaly Mendivil Bejarano