SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº. 145/2013

Sucre, 28 de mayo de 2013

EXPEDIENTE: Oruro 73/2013

PARTES PROCESALES: Ministerio Público, Natalio Chambi Condori contra Oscar Arias Calderón

DELITO:  estelionato

MAGISTRADO RELATOR: Jorge I. von Borries Méndez

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       VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Oscar Arias Calderón (fs. 61 a 67), impugnando el Auto de Vista Nro. 5/2013 emitido el 25 de febrero de 2013  por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro (fs. 56 a 58), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público y por el acusador particular Natalio Chambi Condori contra el recurrente por la presunta comisión del delito de estelionato, previsto y sancionado por el artículo 337 del Código Penal.

CONSIDERANDO I: (Antecedentes del recurso de casación)

Que el recurso de casación tuvo origen en los siguientes antecedentes:

Sustanciado el juicio oral y público, el Tribunal de Sentencia Nro. 1 de la capital del departamento de Oruro, que conoció esa causa, pronunció Sentencia condenatoria Nro. 12/2012 el 21 de agosto de 2012 (fs. 23 a 30), declarando al imputado Oscar Arias Calderón autor del delito de estelionato, previsto y sancionado en el artículo 337 del Código Penal, condenándolo a la pena privativa de libertad de tres años y seis meses de reclusión, a cumplirse en la Cárcel Pública de San Pedro de esa ciudad, con costas y responsabilidad civil a favor del Estado y la víctima, de conformidad al artículo 264 del Código de Procedimiento Penal, a averiguarse en ejecución de Sentencia.

Contra la citada Sentencia el imputado formuló recurso de apelación restringida (fs. 33 a 37), resuelto por Auto de Vista Nro. 5/2013 de 25 de febrero de 2013 (fs. 56 a 58), pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, que lo declaró improcedente y confirmó la Sentencia impugnada.

Con el Auto de Vista referido, Oscar Arias Calderón fue notificado personalmente el 22 de marzo de 2013 (fs. 59) formulando recurso de casación, motivo de autos, el 1 de abril de 2013 (fs. 61 a 67), el cual fue admitido por Auto Supremo Nro. 108 de 15 de abril de 2013.

CONSIDERANDO II: (Motivos del recurso de casación)

       Que el recurrente, en el memorial del recurso de casación, expone el  siguiente motivo:

       Falta de fundamentación del Auto de Vista impugnado: 1. Que el Auto de Vista impugnado carece de fundamentación cuando incorpora normas y argumentos que no ocuparon el recurso de apelación restringida, toda vez que en el citado recurso se acusó como agravio la falta de fundamentación de la Sentencia con relación a los artículos 37 y 38 del Código Penal y no con referencia a los artículos 39 y 40 del referido sustantivo penal que fuera incorporado de oficio por el Tribunal de Alzada, siendo también un vicio de incongruencia; en ese sentido, ese tópico resolutivo no sólo es confuso sino también incomprensible ya que no resulta evidente la impugnación genérica vinculada a la errónea fijación de la pena, extrañándole que le exijan medios de prueba para demostrar la falta de fundamentación de la Sentencia apelada; 2. Señala que el Tribunal de Alzada en el Auto de Vista impugnado tampoco se pronunció sobre la denuncia de falta de fundamentación de la aplicación de los artículos 37 y 38 del Código Penal, sobre la confusión del comportamiento con personalidad, además de no haberse explicado por qué el hecho resulta grave y los criterios vinculados al quantum de la pena, aspectos que resultan contradictorios a los Autos Supremos Nros. 109/2012 de 10 de mayo de 2012, 41/2012 de 30 de marzo de 2012 y 34 de 7 de febrero de 2009 y 99 de 24 de marzo de 2005.

       CONSIDERANDO III: (Verificación de la contradicción con el precedente invocado)

Que el recurrente invoca los Autos Supremos Nros. 99 de 24 de marzo de 2005, 34 de 7 de febrero de 2009, 41 de 30 de marzo de 2012 y 109 de 10 de mayo de 2012, los mismos están referidos a la falta de fundamentación por parte del Tribunal de Alzada, por lo que se pasa a verificar la posible contradicción entre estos y el Auto de Vista motivo de impugnación.

1. Con relación a la denuncia plasmada en el punto 1. del anterior considerando, referida a que el Tribunal de Alzada incorporó normas y argumentos que no ocuparon el recurso de apelación restringida, al abordar los arts. 39 y 40 del Código Penal cuando el recurrente solo denunció los arts. 37 y 38 de la citada norma, de la revisión de antecedentes, se evidencia que el recurrente, en el recurso de apelación restringida, denunció errónea aplicación de la ley sustantiva con relación a los arts. 37, 38, 39 y 40 del Código Penal aspecto que consta en el punto “I. De la fundamentación del Recurso Expresión de agravios” en el que señaló como se debe imponer la sanción penal “… bajo las ineludibles condiciones y requisitos exigidos por los arts. 37, 38, 39 y 40 del Código Penal, de ahí que surge el criterio de que, una fijación de la pena carente de fundamento, se constituye en un ineludible defecto de la sentencia.” (sic). Continuando con los argumentos de su recurso, en el subtítulo “Contradicción entre el precedente y la sentencia impugnada” (fs. 36), determinó la contradicción entre los precedentes y la sentencia refiriendo a los artículos 37, 38, 39 y 40 del Código Penal, por lo tanto, no resulta evidente que el Tribunal de Alzada hubiese incurrido en incongruencia y haya incorporado normas y argumentos de oficio. Asimismo, el recurrente pretende la nulidad del Auto de Vista por exceso en su  fundamentación con el argumento de que: “… jamás pretendí que el Tribunal de Alzada considere las atenuantes especiales y generales, previstas por los arts. 39 y 40 del Código Penal” (sic), sin embargo, no señala cual es la trascendencia del presunto defecto y que agravio le causó la consideración de atenuantes (artículos 39 y 40 del Código Penal), incumpliendo lo preceptuado en el artículo 167 del Código de Procedimiento Penal que refiere: “En los casos y formas previstos por este Código, las partes sólo podrán impugnar, con fundamento en el defecto, las decisiones judiciales u omisiones de procedimiento que les causen agravio.”, aspecto que en el caso de autos no ocurre, no resultando evidente la contradicción del Auto de Vista impugnado con los precedentes invocados.

2. Para analizar la problemática expresada en el punto 2. del anterior considerando es necesario identificar la denuncia en apelación restringida y relacionarla con el pronunciamiento del Tribunal de Alzada en el Auto de Vista motivo de impugnación.

A ese fin,  el acusado ahora recurrente en el recurso de apelación restringida (fs. 33 a 37),  en el punto: “I. de la Fundamentación del recurso” (fs. 33) impugnó errónea aplicación de la Ley Sustantiva en lo vinculante a la fijación de la pena (artículo 370 inciso 1) del Código de Procedimiento Penal) señalando que para determinar la consecuencia jurídico penal del delito (sanción), debe cumplirse las ineludibles condiciones y requisitos exigidos por los artículos 37, 38, 39 y 40 del Código Penal, que existe errónea aplicación de las reglas de fijación de la pena, toda vez que la Sentencia Nro. 12 de 21 de agosto de 2012, solo hizo mención a los artículos 37 y 38 del Código Penal, no señaló los límites legales para determinar el tiempo de privación de libertad de tres años y seis meses, ni mencionó ninguna referencia de su personalidad, menos de las condiciones especiales en que se encontró el acusado a momento de la ejecución del delito. Asimismo, en el apartado “contradicción entre el precedente y la Sentencia impugnada” (fs. 36) señaló que el Tribunal de Sentencia no realizó ningún análisis de agravantes o atenuantes, no dio cabal cumplimiento a los artículos 37 y 38 del Código penal, se olvidó por completo de realizar la fundamentación con la aplicación de los artículos 39 y 40 de la norma penal sustantiva; concluyó transcribiendo parte de los precedentes invocados de los cuales resaltó la aplicación de los artículos 37, 38, 39 y 40 del Código Penal.

Del análisis de los fundamentos referidos en el recurso de apelación restringida y a efectos de determinar la correlación necesaria que debe existir entre el motivo de apelación y el pronunciamiento del Tribunal de Alzada, se constata que  si bien el recurrente citó la norma erróneamente aplicada (artículo 370 inciso 1) del Código de Procedimiento Penal), fundamentó indebidamente y de forma insuficiente, por cuanto, si lo que pretendió fue denunciar errónea aplicación de la ley penal sustantiva debió señalar en qué consiste el error en la interpretación y/o aplicación de la norma penal sustantiva, señalando también de qué manera el supuesto error, influyó en la parte dispositiva de la Sentencia, contrario a ello, se limitó a exponer fundamentos referidos a la falta de fundamentación en la fijación de la pena, aspecto sobre el que el Tribunal de Alzada se pronunció observando que respecto de la errónea aplicación de la ley sustantiva con relación a la fijación de la pena el recurrente sólo efectuó una “mención de forma genérica” (fs. 58).

          En suma, el pronunciamiento del Tribunal de Alzada sobre este motivo de apelación cursa a fojas 57 a 58 en el que efectuó consideraciones doctrinales sobre los supuestos en los que se presenta errónea aplicación de la norma sustantiva, observó que los argumentos insertos en la referida denuncia giran más bien en torno a la falta de fundamentación en la aplicación de los artículos 37, 38, 39 y 40 del Código Penal, en ese marco, verificó si las violaciones denunciadas eran evidentes, en esta labor efectuó análisis pormenorizado de la fundamentación de la Sentencia en lo referido a las reglas de fijación de la pena, concluyendo que  la Sentencia en el primer considerando, punto 1, inciso 1.a, se refirió a la personalidad del acusado tomando en cuenta su edad, profesión, familia (fs. 57 final);  razonamiento que se completa a fojas 57 vuelta, cuando los de alzada constatan que en el Segundo Considerando de la Sentencia se  encuentra el fundamento de la fijación de la pena de la siguiente forma: “… el acusado Oscar Arias Calderón, al haber actuado con mala fe y a sabiendas de que el lote de terreno vendido por él no era de su propiedad, sino de propiedad de la señora Nélida Arce de Sánchez, enajenación que la hizo de manera irresponsable y maliciosa (gravedad del hecho), quien en esta conducta manifiesta, se encontraba consciente de sus actos y actuó en absoluta inobservancia de las leyes con las consecuencias emergentes del hecho delictivo; que no sólo causó daño en el patrimonio del adquiriente del terreno, sino también en desmedro de un bien ajeno (circunstancias y consecuencias del delito). Que, asimismo en la sentencia consta que “… el acusado Oscar Arias Calderón, es persona con formación académica, casado, cuenta con 49 años de edad,…”  que además “…  había realizado un compromiso de devolución del dinero  recibido o concretar con la verdadera propietaria del lote…” (personalidad del autor), concluyendo a fojas 58 de la siguiente manera: “…de donde se conoce que el Tribunal inferior tomando en cuenta los artículos 37 y 38 del Código Penal, ha dictado una pena atenuada, máxime si se tiene en cuenta que el acusado no produjo en la instancia correspondiente prueba alguna a objeto de que se considere las atenuantes especiales y generales por él referidas, y previstas por los artículos 39 y 40 del Código Penal, de donde se infiere en definitiva la existencia de varios elementos de convicción los cuales han sido debidamente valorados por el Tribunal inferior, por lo que en definitiva el Tribunal inferior por la gravedad de la acción, la personalidad del autor y la índole del bien jurídico protegido, y conforme a la apreciación y valoración privativa que le ha delegado el legislador, por eso mismo y más allá de toda duda razonable ha calificado el hecho como delito por lo mismo le ha sancionado, por lo que se advierte que en la sentencia impugnada se ha aplicado correctamente la ley sustantiva en relación a la fijación judicial de la pena.” (sic) (las negrillas y  paréntesis nos corresponden).

Del análisis de los fundamentos del Tribunal de Alzada, se evidencia que las tres reglas para la fijación de la pena fueron aplicadas por el Tribunal de Sentencia,  asimismo, el Tribunal de Alzada se pronunció de manera suficiente y en proporción al fundamento y motivación de la apelación tal como lo prescribe el artículo 398 del Código de Procedimiento Penal, por lo que la denuncia de falta de pronunciamiento sobre este motivo de apelación es infundada, en consecuencia no existe contradicción entre los precedentes invocados Autos Supremos Nros. 99 de 24 de marzo de 2005, 34 de 7 de febrero de 2009, 41 de 30 de marzo de 2012,  109 de 10 de mayo de 2012 y el Auto de Vista impugnado.

No puede dejar de mencionarse que en el recurso en examen, el recurrente, de manera incomprensible incluye datos que no corresponden al caso  tales como que se le impuso una pena de diecisiete años cuando en realidad se lo condenó a  tres años y seis meses de privación de libertad, asimismo, se refiere al delito de transporte de sustancias controladas cuando el objeto del proceso en el caso fue el delito de estelionato, determinando que el contenido del recurso sea impertinente al caso.

       POR TANTO: La Sala Penal Primera del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por el parágrafo segundo del artículo 419 del Código de Procedimiento Penal, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Oscar Arias Calderón (fs. 61 a 67), impugnando el Auto de Vista Nro. 5/2013 emitido el 25 de febrero de 2013  por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro (fs. 56 a 58), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público y por el acusador particular Natalio Chambi Condori contra el recurrente por la presunta comisión del delito de estelionato, previsto y sancionado por el artículo 337 del Código Penal.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas. (Presidente)

                   Jorge Isaac Von Borries Méndez.

ANTE MÍ.    Abog. Sandra Magaly Mendivil Bejarano.