SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº 369/2012

Sucre, 5 de diciembre de 2012

EXPEDIENTE: Tarija 226/2012

PARTES PROCESALES: Ministerio Público, María Marlene Velásquez Lovera contra Juan Villalba

DELITO: violación de niño, niña o adolescente.

MAGISTRADO RELATOR: Jorge I. von Borries Méndez.

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VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Miguel Ángel Calizaya López, abogado del Servicio Nacional de Defensa Pública de Tarija, en representación de Juan Villalba (fs. 126 a 134), impugnando el Auto de Vista Nro. 37/2012 emitido el 31 de agosto de 2012 por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija (fs. 108 a 112), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público a querella de María Marlene Velásquez Lovera contra el recurrente por la presunta comisión del delito de violación de niño, niña o adolescente con agravante, previsto y sancionado en los arts. 308 bis y 310 numls. 3 y 4 del Código Penal.

CONSIDERANDO: Que el Tribunal de Sentencia de la ciudad de Villamontes provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija, pronunció Sentencia Nro. 08/2011 el 8 de noviembre de 2011 (fs. 88 a 92 vlta.), declarando a Juan Villalba culpable de la comisión del delito de violación de niño, niña o adolescente, tipificado y sancionado en el art. 308 bis con la agravante de los numls. 3 y 4 del art. 310 del Código Penal, condenándolo a sufrir la pena privativa de libertad de veinticinco años de presidio sin derecho a indulto, pena a ser cumplida en el Recinto Penitenciario de Morros Blanco de la ciudad de Tarija. Resolución contra la cual el imputado Juan Villalba, formuló recurso de apelación restringida (fs. 99 a 102) y el Tribunal de Alzada, mediante Auto de Vista Nro. 37 de 31 de agosto de 2012, declaró sin lugar el recurso de apelación restringida y confirmó la Sentencia impugnada; fallo que fue recurrido en casación por el imputado, mediante Auto Supremo Nro. 327 de 12 de noviembre de 2012, conforme los siguientes argumentos de orden legal:

1. Que el Auto de Vista no cumple con el principio de fundamentación suficiente y razonable sobre cada asunto impugnado en el memorial de apelación restringida, relacionado a los derechos a la dignidad, seguridad, presunción de inocencia, defensa, garantía del debido proceso, igualdad de partes, fundamentación, exclusión de prueba licita, valoración de la prueba, deliberación y sentencia, establecidos en la Constitución Política del Estado, el Pacto de San José de Costa Rica y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, citando los numls. 1, 4, 5, 6, 8 y 10 del art. 370 del Código de Procedimiento Penal, siendo esto relativo ya que el Auto de Vista no indica los hechos, el análisis y los fundamentos legales en los que ampara la legalidad de los medios probatorios que llevó al Tribunal de Sentencia ha pronunciar sentencia condenatoria y la violación de su derecho a la defensa, mediante interrupciones para solicitar exclusiones probatorias, contrainterrogar y formular conclusiones, invocando como precedente contradictorio los Autos Supremos Nros. 384/2005 de 26 de septiembre de 2005 y 086/2009 de 18 de marzo de 2008.

CONSIDERANDO: Que admitido el presente recurso a efectos de verificar la contradicción existente entre los precedentes citados, respecto a la falta de pronunciamiento que tiene que ver con el derecho al debido proceso en su vertiente de debida fundamentación, el Tribunal Supremo de Justicia emite la resolución de fondo que en derecho corresponde, así se establece lo siguiente:

Respecto a la única denuncia admitida referente a que el Auto de Vista carece de fundamentación suficiente y razonable, al no haberse pronunciado sobre cada asunto impugnado en el recurso de Apelación Restringida interpuesto por el acusado ahora recurrente; invocando como precedentes contradictorios los Autos Supremos Nros.: 384 de 26 de septiembre de 2005 y 86 de 18 de marzo de 2008; en ese entendido es preciso hacer hincapié que los precedentes invocados como contradictorios para ser contrastados con el Auto de Vista impugnado, deben ser similares en cuanto al hecho resuelto; vale decir, histórico y legal, deben concurrir elementos comunes que los cataloguen como similares, para así poder establecer si en una situación de hecho similar el sentido jurídico que se le asigna al Auto de Vista impugnado no coincide con el o los precedentes, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance, asimismo el párrafo segundo del art. 416 del Código de Procedimiento Penal establece que: "existe contradicción cuando ante una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se le asigna el Auto de Vista recurrido no coincida con el del precedente, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance"; bajo esos parámetros, analizados los precedentes invocados se concluye que:

En lo relativo al Auto Supremo Nro. 384 de 26 de septiembre de 2005, invocado como precedente contradictorio, es preciso dejar presente que el mismo señala en el segundo considerando, "Que, revisado el Auto de Vista impugnado, se desprende que la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Oruro al resolver la apelación restringida revalorizó la prueba y sobre esa base calificó el hecho como delito de tráfico de sustancias controladas previsto y sancionado por el artículo 48 con relación al 33 inciso m) y 75 de la Ley 1008; ésta acción de revalorización de la prueba, sin que en el sistema procesal acusatorio exista segunda instancia, constituye un defecto absoluto" y en cuya doctrina legal aplicable en lo más sobresaliente se establece "la línea jurisprudencial ha establecido en el sistema procesal penal boliviano que no existe segunda instancia, y que el Juez o el Tribunal de Sentencia son los únicos que tienen facultad para valorar la prueba, al encontrarse en contacto directo con la producción de la misma, percibiendo y comprendiendo como se genera con la participación contradictoria de las partes; razón por la que el Tribunal de Apelación se encuentra impedido de revalorizar la prueba", doctrina cuya problemática central versa, en que el Tribunal de Alzada ingresó a revalorizar prueba; por lo expuesto precedentemente se concluye que la situación procesal no es similar; puesto que en el caso de autos se impugna la falta de pronunciamiento siendo diferente la establecida en el Auto Supremo invocado.

En lo que corresponde al Auto Supremo Nro. 86 de 18 de marzo de 2008, la Corte Suprema de Justicia, al constatar que en el Auto de Vista emitido por el Tribunal de Apelación se inobservó la previsión contenida en el art. 398 del Código de Procedimiento Penal, al no haberse circunscrito a los puntos que fueron motivo de la apelación restringida, señalando en el segundo considerando "se advierte que dicho Auto carece de motivación o fundamentación, por cuanto se limita a señalar los fundamentos expuestos por el imputado en el recurso de apelación restringida y no ingresa a realizar la debida motivación o fundamentación de ley, pues el Tribunal de Alzada, debió pronunciarse expresamente sobre cada uno de los puntos que fueron objeto de la apelación y no lo hizo;" estableció doctrina legal en el sentido que "Esta exigencia se torna aún más relevante cuando el juez o tribunal debe resolver en apelación la impugnación de las resoluciones pronunciadas por las autoridades que dictaron la sentencia, pues dichas resoluciones deben estar suficientemente fundamentadas y exponer con claridad las razones y fundamentos legales que las sustentan y permitan establecer que la determinación sobre la existencia o inexistencia del agravio sufrido,", en el caso de autos, revisados los antecedentes vertidos se advierte en el Auto de Vista emitido por el Tribunal de Alzada que resolvió cada una de las denuncias planteadas por los recurrentes en sus apelaciones restringidas; toda vez, que el recurrente en su recurso de apelación restringida denunció, 1) "Que la Sentencia se basó en hechos inexistentes y no acreditados, al no haberse producido prueba científica que acredite con certeza la autoría del delito acusado", aspecto respondido por el Tribunal de Alzada en el punto 3.3.1 del tercer considerando, en el cuál señaló; "...Habiendo referido el Tribunal en la Sentencia "el testimonio de la menor es coherente, convincente,..." "..con relación a la prueba científica de ADN, es necesario referir que en la declaración de la menor señala; "si solicite que se haga la prueba de ADN, estoy segura que mi papá es el padre de mi hijo", "no se sometió a hacerse la prueba de ADN mi papá.....". (sic)

Se debe tomar en cuenta que la normativa penal no exige la existencia de abundante prueba para determinar la condena de una persona, toda vez que la sentencia no se basa en determinar la prueba cuantitativamente si no cualitativamente, habiendo el Tribunal de Alzada constatado las valoraciones que realizó el Tribunal de Sentencia para determinar la existencia del hecho acusado, aspecto referido por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica en la Sentencia Nro. 01126 de 10 de agosto de 2012, que refiere; "[...] Es decir, una sentencia debe contener al menos una mínima actividad probatoria, que debe ser suficiente apoyo para la conclusión que a partir de ella y de la correcta valoración de la prueba, se obtenga. Esa "suficiencia" de la prueba es un concepto que atañe a la calidad de la prueba y no a su cantidad, pues no estamos dentro de un sistema de prueba legal tasada, sino de apreciación racional de la prueba y de libertad probatoria, de modo tal, que si las pruebas son pocas, o incluso se trata de una única prueba, pero suficientemente analizada y razonada el fallo se mantiene y resulta válido para sustentar una condenatoria".

2) "Defectuosa valoración de la prueba, que en el testimonio de la víctima existe duda y contradicción con los testigos de descargo, aspecto no tomado en cuenta por el Tribunal de Sentencia", aspecto respondido por el Tribunal de Alzada en el punto 3.3.2 del tercer considerando, en el cuál señala, "..del Tribunal acerca de los motivos de hecho y de derecho refiere con relación a los testimonios de descargo: estos no conocían a la menor antes del mes de enero de 2010, menos cuando tenía 10 años, además se contradicen en tiempo y lugar, siendo que el imputado recién en el mes de enero de 2010 vino a Villamontes, junto con su hija. El Tribunal considera que la declaración de estas tres testigos de esta dirigida a proteger al imputado, que en la lógica no pueden ocurrir como relatan...." (sic). Es decir se explica de manera fundamentada las razones por las que no se otorga credibilidad a estas atestaciones". Por lo tanto se tiene que se ha resuelto la denuncia presentada por el recurrente, por parte del Tribunal de Alzada, pese a que de la revisión de obrados se tiene que la denuncia de valoración defectuosa no fue motivada, toda vez que cuando se presenta una denuncia por falta de valoración probatoria, la misma tiene que señalar cuáles fueron los elementos de la sana crítica que no fueron aplicados y como debió aplicarse.

3) "La Sentencia carece de fundamentación y es contradictoria, porque no existe uniformidad con la acusación y no señala las razones por las que determina la condena, misma que es sustentada por la declaración de víctima y su madre los cuales no tienen uniformidad", aspecto respondido por el Tribunal de Alzada en el punto 3.3.3 del tercer considerando, en el cuál señaló; "el Tribunal ad quo otorga valor al testimonio de la menor que refiere que la misma indica que la última agresión sexual fue el 5 de enero de 2010 y por la prueba documental incorporada a juicio como es la MPD2 demuestra que la víctima tuvo un hijo que nació por cesarea el 16 de septiembre de 2010" "...Que el Tribunal ad quo en base a la experiencia señala: "por otra parte las clases no comienzan en enero para que hubiese conocido a su compañero de colegio, como mencionan los testigos y el propio imputado, que el Olvis Ordoñez seria el padre del hijo de la víctima", son razonamientos lógicos a los que arriban a partir de los elementos que se tienen a juzgar; razones por las que no es evidente el agravio expresado".

Debiendo tomar en cuenta el recurrente que cuando denuncia insuficiente fundamentación, tiene la carga de dar la correcta motivación a la misma, por cuanto su denuncia encontrará respuesta en proporción a los fundamentos de la misma, habiendo el Tribunal de Alzada expuesto los motivos en los cuales no se encuentran contradicciones.

4) "Violación del principio in dubio pro reo, por cuanto no se demostró que el acusado haya participado del ilícito realizado el 22 de abril de 2010, existiendo duda razonable", aspecto respondido por el Tribunal de Alzada en el punto 3.3.5 del tercer considerando, en el cual señaló; "...el Tribunal ad quo valora cada uno de los medios de prueba introducidos a juicio y fundamenta las razones fácticas y jurídicas por las que el grado de certeza con respecto a la autoría y culpabilidad del recurrente van más allá de la duda razonable,...".

Con relación a la denuncia presentada en Apelación Restringida, se tiene que la misma carece de motivación por cuanto si se denuncia la violación al principio de in dubio pro reo tiene que fundamentar donde se encuentra la duda razonable y que elementos la componen, así también se tiene señalado en la Sentencia Nro. 01440 de 7 de septiembre de 2012, emitida por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, que señala: "...La jurisprudencia de ésta Sala ha tratado el tema del in dubio pro reo de la siguiente manera: ...el principio in dubio pro reo que invoca..., sólo protege al imputado cuando existe una situación de duda razonable, entendida ésta como la consecuencia de un razonamiento acorde con las reglas del correcto entendimiento humano. Una sentencia absolutoria que se base en este principio debe tener como fundamento, no la simple duda, sino una duda razonada, que permita tener absolutamente claro, cuáles fueron los motivos por los que el juzgador no adquirió la certeza suficiente para condenar. Se trata de un estado dubitativo cierto y fundado, que tiene como plataforma un análisis integral de los elementos probatorios, para así cumplir con la obligación de exponer en forma diáfana las razones por las que duda cuando aplica el principio aludido."

5) "defectos absolutos, toda vez que se solicitó la declaración una testigo como prueba excepcional, así como realizar el interrogatorio a la testigo Marlene Velásquez, aspectos negados por el Tribunal de Alzada" aspecto respondido por el Tribunal de Alzada en el punto 3.3.1 del tercer considerando, en el cuál señaló: "....que el Tribunal niega la solicitud con el fundamento de que no constituye prueba extraordinaria aquella que pudieron ser obtenidas en la investigación, porque se contaba con los datos para recogerla...". Dando de esta manera una respuesta a la denuncia presentada por el recurrente, toda vez que señala porque el Tribunal de Sentencia no considera la prueba extraordinaria, misma que no cumple con los elementos para considerarla extraordinaria.

En ese entendido, se tiene con relación a la denuncia admitida referente a la falta de fundamentación en todos los puntos impugnados en apelación restringida, con relación al principio de fundamentación suficiente y razonable, que el Auto de Vista emitido por el Tribunal de Alzada, absolvió todas y cada una de las denuncias señaladas por el recurrente, encontrando fundamentos suficientes y razonables en proporción a los aspectos cuestionados y reclamados. Por lo tanto, el fallo supremo de mérito citado como contradictorio al Auto de Vista impugnado, no contradice al caso de autos.

Igualmente corresponde dejar establecido que la Sentencia Constitucional Nro. 903/2012, señala: "Asimismo cabe señalar que la motivación no implicará la exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino que exige una estructura de forma y de fondo, pudiendo ser concisa, pero clara y satisfacer todos los puntos demandados, debiéndose expresar las convicciones determinativas que justifiquen razonablemente su decisión en cuyo caso las normas del debido proceso se tendrán por fielmente cumplidas; al contrario, cuando la resolución aún siendo extensa no traduce las razones o motivos por los cuales se toma una decisión, dichas normas se tendrán por vulneradas...", en ese sentido, por lo expuesto anteriormente y efectuado el análisis respectivo, se concluye que no existe contradicción entre el Auto de Vista impugnado con los precedentes invocados en los términos exigidos por el art. 416 y la segunda parte del art. 419 de la Ley Nro. 1970.

POR TANTO: La Sala Penal Primera del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 num. 1 de la Ley del Órgano Judicial y del art. 419 del Código de Procedimiento Penal, declara INFUNDADO el recurso de casación, interpuesto por Miguel Ángel Calizaya López abogado defensor del Servicio Nacional de Defensa Pública de Tarija, en representación de Juan Villalba (fs. 126 a 134), impugnando el Auto de Vista Nro. 37/2012 emitido el 31 de agosto de 2012 por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija (fs. 108 a 112 vlta.), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público a querella de María Marlene Velásquez Lovera contra el recurrente por la comisión del delito de violación de niño, niña o adolescente con agravante, previsto y sancionado en los arts. 308 bis y 310 numls. 3 y 4 del Código Penal.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas.

Jorge Isaac Von Borries Mendez.

ANTE MÍ. Abog. Sandra Magaly Mendivil Bejarano.

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