SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº 269/2012

Sucre, 2 de octubre de 2012

EXPEDIENTE: Potosí 184/2012

PARTES PROCESALES: Rosse Mary Esther Montoya Cortez contra Gema del Rosario Sejas Flores, Ximena Montoya Sejas, Gonzalo Alejandro Burgos Romero.

DELITO: difamación, calumnia, injurias.


VISTOS: Los recursos de casación interpuestos por la querellante Rosse Mary Esther Montoya Cortez (fs. 272 a 273), y por la procesada Ximena Montoya Sejas (fs. 284 a 288) impugnando el Auto de Vista Nro. 28/2012 de 24 de agosto de 2012 (fs. 261 a 263) emitido por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Potosi, en el proceso penal seguido por Rosse Mary Esther Montoya contra Gema del Rosario Cejas Flores, Gonzalo Burgos, Ximena Montoya Sejas, por los delitos de difamación, calumnia, injuria y daño simple, previstos y sancionados por los arts. 282, 283, 287 y 357del Código Penal.

CONSIDERANDO: Que el recurso de referencia tuvo origen en los siguientes antecedentes:

Concluido el juicio oral, público y contradictorio el Juez Segundo de Sentencia de la ciudad de Potosí, por Sentencia Nro. 10/2012 de 9 de abril de 2012 (fs. 203 a 213) declaró a Gema del Rosario Sejas Flores y Gonzalo Alejandro Burgos Romero absueltos de culpa y pena por los delitos de calumnia, injuria y daño simple, previstos y sancionados por los arts. 282, 283, 287 y 357del Código Penal, sin costas; por otra parte declaró a Ximena Montoya Sejas absuelta del delito de difamación previsto por el art. 282 del Código Penal, sin costas, y a su vez la declaró autora de los delitos de calumnia e injuria previstos y sancionados por los arts. 283 y 287 del Código Penal, condenándola a sufrir la pena de privación de libertad de seis meses en el Centro de Readaptación Productiva Santo Domingo en la localidad de Cantumarca, con costas y responsabilidad civil a favor de la parte querellante, y en aplicación del art. 368 del Código de Procedimiento Penal, siendo que la pena impuesta no es superior a dos años y es su primer delito, se le concede el perdón judicial.

Sentencia contra la que la procesada Ximena Montoya Sejas interpuso recurso de apelación restringida (fs. 216 a 219 y 248 a 251), asimismo Rosse Mary Esther Montoya Cortez planteó recurso de apelación restringida (fs. 221 a 223)); recursos que fueron resueltos por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Potosi por Auto de Vista Nro 28/2012 de 24 de agosto de 2012 (fs. 261 a 263), declarándolos improcedentes y confirmando totalmente la Sentencia impugnada.

Contra el mencionado Auto la parte querellante y la procesada interpusieron recursos de casación en el orden siguiente:

La acusadora particular Rosse Mary Esther Montoya Cortez, por memorial de fojas 272 a 273 alegó:

a) Que el Auto de Vista constituye un agravio no solamente a sus derechos e intereses, sino principalmente a la ecuanimidad, sana crítica y prudente arbitrio, ya que se conoce que toda resolución en materia penal debe estar debidamente fundamentada, como exige el art. 124 del Código de Procedimiento Penal, puesto que en la resolución judicial no sólo debe narrarse los hechos fácticos, como se advierte en el sub lite, sino debe contener fundamentación jurídica inequívoca y coherente en relación a los hechos y el derecho, que en el presente caso no existe o no se advierte, puesto de que en vez de que oriente los motivos de hechos ocurridos, sólo hace una trascripción de la Sentencia confirmándola.

b) Que en la sustentación del proceso oral, público y contradictorio, se ha demostrado con los testimonios producidos, cada uno de los ilícitos cometidos, y que en el caso de autos se advierte un error de hecho y de derecho. De hecho porque todos los testigos de cargo manifestaron la evidencia de que Ximena Montoya Sejas y su madre Gema del Rosario Sejas han cometido el delito de calumnia. Y de derecho, porque lamentablemente el Tribunal de primera instancia y el Tribunal de Alzada no estiman y configuran el tipo penal previsto por el art. 283 del Código Penal.

c) Que en relación a la valoración defectuosa de la prueba testifical se tiene que los delitos contra el honor de las personas, deben ser demostrados solamente con prueba testifical, la misma que de su parte han sido suficientes en tiempos y lugares, por lo que constituye prueba idónea para sancionar a los tres acusados, deduciéndose que no se ha efectuado una sana crítica y prudente arbitrio de cada uno de los testimonios, deduciéndose que el juez no puede apreciar las pruebas a su arbitrio, por el contrario debe ponderar la prueba mediante razonamiento lógico y aplicado a los datos que proporciona la experiencia de la vida, basada en la lógica de la ciencia, la experiencia y la observación que conduce al juez a discernir lo verdadero de lo falso.

d) Concluye pidiendo que el Tribunal Supremo de Justicia determine la existencia de la errónea aplicación de la ley sustantiva y la falta de valoración idónea de las pruebas, Tribunal que después de verificar la contradicción determine se dicte nuevo Auto de Vista estimando los Autos Supremos Nros. 308 de 25 de agosto de 2006 y 11 de 31 de enero de 2007.

La procesada Ximena Montoya Sejas a tiempo de plantear recurso de casación (fs. 284 a 288), acusó:

a) Que en el recurso de apelación restringida, se invocó lo determinado en el inc. 8) del art. 370 del Código de Procedimiento Penal, toda vez que en el considerando segundo se ha evidenciado la incongruencia en que han incurrido los testigos de cargo, quienes indicaron de diferentes formas que supuestamente todo empezó a raíz de un perro, del retiro o daño de una malla o reja de jardín, pero jamás se demostró la existencia del perro, el jardín, es decir que no se generó la supuesta pelea y en cuanto a la inspección judicial, se dice que no se observó ninguna malla respecto a un jardín, entonces si la raíz del litigio empezó supuestamente por una malla que no existe, lógicamente el litigio tampoco existe. De esta forma nace una duda razonable con relación a que los testigos ingresaron en una serie de contradicciones, por lo que debió aplicarse el art. 363 en sus incs. 2), 3) y 4) de la ley adjetiva penal; Sentencia absolutoria a su favor en base al aforismo latino "in dubio pro reo" o principio jurídico "a favoris rei" de esta forma no se hubieran violado los arts. 124 y 173 del Código de Procedimiento Penal, sin embargo los Vocales sólo se remiten a señalar que no encuentran contradicción entre la parte resolutiva con la considerativa, entonces el Tribunal de Alzada tenía la obligación de fundamentar su resolución, aspecto que no fue cumplido a cabalidad, ya que no se llega a efectuar una compulsa de los actos vulneratorios denunciados violando lo que dispone el art. 124 del Código de Procedimiento Penal.

b) Que se debería aplicar el principio de favorabilidad respecto a la duda razonable, toda vez que los testigos declararon que su persona no se encontraba en el lugar de los hechos, sin embargo se lo sanciona vulnerando el principio de ubicuidad, que implica la errónea aplicación de la ley adjetiva penal cuando no se comprueban los hechos acusados; existe incongruencia de la fundamentación con relación a la parte resolutiva de la Sentencia; cuando lo correcto era dictar Sentencia absolutoria en estricta aplicación del art. 363 del Código de Procedimiento Penal, puesto que la prueba aportada no es suficiente para generar responsabilidad de su persona, que si bien el Tribunal de Alzada no puede revalorizar prueba, cuando se percibe contradicción en los testigos se condice a la mala valoración de las pruebas debiendo disponer el reenvío para la sustentación del nuevo juicio.

c) Que sobre los puntos de apelación y el denunciado por fundamentación jurídica del recurso de apelación restringida, los Vocales sólo se remiten a expresar que este punto ya fue referido en el primer y segundo agravio, lo que condice falta de pronunciamiento a un agravio, vulnerándose el principio tantum devolutium cuantum apellatium, que viola el derecho al debido proceso y la seguridad jurídica, en este punto cita el Auto Supremo Nro. 441 de 20 de octubre de 2006.

Concluye pidiendo que se anule la Sentencia y se disponga la reposición del juicio.

CONSIDERANDO: Que para la admisibilidad del recurso de casación, se debe cumplir con las condiciones formales previstas en los arts. 416 y 417 de Código de Procedimiento Penal, las causales son: 1) Que sea interpuesto contra los Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia, ahora Tribunales Departamentales de Justicia o por las Salas Penales de la Corte Suprema de Justicia, ahora Tribunal Supremo de Justicia; 2) Que el recurso de casación sea interpuesto dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado; 3) Señalar en el recurso en términos precisos la contradicción entre el Auto de Vista impugnado y los precedentes invocados, demostrando previamente la situación de hecho similar; 4) La invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, siempre y cuando hubiese presentado dicho recurso contra de la sentencia por causar agravio, debiendo acompañar como única prueba admisible copia del recurso de apelación restringida en la que se invocó el precedente.

Por otra parte se tiene que de forma extraordinaria y sólo ante las denuncias referidas de vulneración de garantías y derechos fundamentales que podrían devenir en defectos absolutos y la consiguiente nulidad de obrados, el Tribunal de Casación podrá resolver dicha vulneración que deben ser debidamente fundamentadas y exponer de manera expresa el derecho, la acción u omisión que fuere trasgredido; puesto ante este incumplimiento se impide abrir la competencia de este Tribunal, en mérito de lo establecido en el art. 17 de la Ley Nro. 025.

En ese sentido analizando los argumentos expuestos por los recurrentes se llega a establecer las siguientes conclusiones:

En cuanto al recurso de casación interpuesto por Rosse Mary Esther Montoya Cortez se tiene:

I.- Que la recurrente presentó el recurso de casación dentro el plazo de los cinco días previsto por el artículo 417 del Código de Procedimiento Penal, anexando al mismo la copia de apelación restringida en el que se advierte que no se citaron los precedentes contradictorios ahora citados con relación a las denuncias en que hubieren incurrido los del Tribunal de Sentencia, incumpliendo con lo previsto por el parágrafo segundo del artículo señalado.

II.- Que la recurrente en casación citó como precedentes contradictorios los Autos Supremos Nros. 308 de 25 de agosto de 2006 y 111 de 31 de enero de 2007, los mismos no cumplen con lo dispuesto por la segunda parte del art. 417 del Código de Procedimiento Penal; toda vez, que no son invocados con carácter de especificidad a los fines del art. 419 del Código de Procedimiento Penal ya que son simplemente mencionados, omitiendo señalar en términos precisos la contradicción entre el Auto de Vista impugnado y los precedentes invocados, asimismo se obvió establecer el nexo de identidad o situación de hecho similar existente, limitándose simplemente a realizar la cita de los Autos Supremos, cuando la recurrente tenía la carga procesal de invocar los precedentes de manera específica y con la debida motivación señalando en términos claros la contradicción con el Auto de Vista recurrido, consecuentemente la formulación del recurso resulta defectuoso incumpliéndose con lo previsto por los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal.

III.- Respecto a la alegación de falta de fundamentación del Auto de Vista, la recurrente sólo se limita a señalar la existencia del mismo y no fundamenta sus denuncias, no siendo suficiente este aspecto, puesto que no puede argüir la existencia de falta de fundamentación sin una motivación sólida, que indique de manera clara de qué modo se produjo el supuesto defecto que generaría la vulneración a sus derechos o garantías constitucionales, lo que involucra incumplimiento de los requisitos establecidos por la normativa procesal para la admisibilidad del recurso.

IV.- Consecuentemente, si bien la recurrente interpuso recurso de casación dentro el término previsto por ley, no se cumplieron con los requisitos previstos por los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, lo que deviene en inviable.

En cuanto al recurso de casación interpuesto por Ximena Montoya Sejas se advierte:

I.- Que la recurrente presentó recurso de casación dentro el plazo de los cinco días previsto por el artículo 417 del Código de Procedimiento Penal, anexando al mismo la copia de apelación restringida en el que se advierte que no se citaron precedentes contradictorios, incumpliendo lo establecido por el segundo párrafo del artículo precedentemente señalado.

II.- Que en el recurso de casación, la recurrente no invocó precedente contradictorio alguno respecto a las dos primeras denuncias, y al no contar con precedente que contradiga al Auto impugnado, no se puede resolver en base a derecho objetivo los agravios referidos, puesto que el recurso de Casación tiene la función nomofiláctica y unificadora, cuyo fin principal es la unificación de la jurisprudencia.

III.- Respecto a la tercera denuncia del recurso de casación, si bien la recurrente señaló el Auto Supremo Nro. 411 de 20 de octubre de 2012, se tiene que el mismo no fue invocado con carácter de especificidad a los fines del art. 419 del Código de Procedimiento Penal, toda vez que es referido para reforzar su pretensión jurídica, puesto que sólo se realiza la trascripción de la doctrina legal aplicable, omitiendo señalar en términos precisos la contradicción con el Auto de Vista impugnado y obviando establecer el nexo de identidad o situación de hecho similar; carga procesal que tiene la recurrente a momento de interponer su recurso, ya que se encuentra en la obligación de invocar el precedente de manera especifica y con la debida motivación, señalando en términos claros la contradicción con el Auto de Vista recurrido, lo que no ocurre en el sub lite puesto que como se manifestó anteriormente sólo se advierte la trascripción de la doctrina legal aplicable; evidenciándose que la recurrente ha incumplido los requisitos de admisibilidad del recurso, previstos por los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal.

POR TANTO: La Sala Penal Primera del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 num. 1 de la Ley del Órgano Judicial y la disposición contenida en el art.418 del Código de Procedimiento Penal, declara INADMISIBLES los recursos de casación interpuestos por la acusadora particular Rosse Mary Esther Montoya Cortez (fs. 272 a 273) y la procesada Ximena Montoya Sejas (fs. 284 a 288),impugnando el Auto de Vista Nro. 28/2012 de 24 de agosto de 2012 (fs. 261 a 263) emitido por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Potosi, en el proceso penal seguido por Rosse Mary Esther Montoya contra Gema del Rosario Cejas Flores, Gonzalo Burgos, Ximena Montoya Sejas, por los delitos de difamación, calumnia, injuria y daño simple, previstos y sancionados por los arts. 282, 283, 287 y 357del Código Penal.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas. (Presidente)

Jorge Isaac Von Borries Mendez.

ANTE MÍ. Abog. Sandra Magaly Mendivil Bejarano.