SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº 161/2012

Sucre, 28 de junio de 2012

EXPEDIENTE: Oruro 111/2012

PARTES PROCESALES: Ministerio Público contra Edwin Fabio Conde Flores.

DELITO: tráfico.


VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Edwin Favio Conde Flores (fs. 56 a 61) impugnando el Auto de Vista Nro. 12/2012 emitido el 27 de abril de 2012 por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro (fs. 42 a 45), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público contra el recurrente, por la presunta comisión del delito de transporte de sustancias controladas, previsto y sancionado por el artículo 55 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas.

CONSIDERANDO: Que el Tribunal de Sentencia Penal Nro. 1 de Oruro, por Sentencia Nro. 16/2011 de 10 de octubre de 2011 (fs. 17 a 25), declaró al imputado Edwin Favio Conde Flores autor y culpable de la comisión del delito de transporte de sustancias controladas, condenándolo a la pena privativa de ibertad de nueve años de presidio, a cumplirlos en el Centro Penitenciario San Pedro, más el pago de 500 días multa a razón de Bs.1.- por día, con costas y pago de la responsabilidad civil a favor del Estado a ser averiguables en ejecución de sentencia; fallo que fue impugnado mediante recurso de apelación restringida, interpuesto por el recurrente (fs. 29 a 35), en virtud al cual se emitió el Auto de Vista Nro. 12/2012 de 27 de abril de 2012 (fs. 42 a 45) de la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro, declarado improcedente, lo que posteriormente dio origen a la presentación del recurso de casación que es caso de autos.

CONSIDERANDO: Que al interponer el enunciado recurso de casación, el recurrente argumentó lo siguiente:

1. El Auto de Vista impugnado convalida una errónea aplicación de la ley sustantiva, defecto previsto en el art. 370 inc. 1) del Código de Procedimiento Penal, al aplicar erróneamente el art. 55 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas; toda vez que, el recurrente observa la errónea calificación de los hechos (tipicidad) sujetos a juicio y a él atribuidos, sin ejercitar ningún análisis fáctico jurídico el cual permita desarrollar que la conducta acusada a su persona haya sido realizada con pleno conocimiento de su ilicitud, pues más allá de haberse acreditado que aquél se encontraba sentado en el asiento de un bus, debajo del cual se encontraba un maletín presuntamente con sustancias controladas, ello no implica necesariamente la acreditación de que la conducta realizada por el recurrente sea dolosa y tendente a cometer el delito acusado.

Por ello alegó que, la Sentencia dictada en su contra contraviene el principio de legalidad en materia penal, por no cumplir con la adecuada subsunción del hecho al tipo penal acusado, al no haberse acreditado más allá de toda duda razonable su participación y culpabilidad, pese a desconocer la existencia de sustancias controladas en el interior del maletero del vehiculo, mismas que no le pertenecían al no haberse encontrado ningún elemento que lo vincule a su propiedad. Es más, en el contenido de la Sentencia no se precisa de manera concreta qué elementos de convicción hubieran demostrado la responsabilidad penal del recurrente en la comisión del hecho, a más de crear ficciones de culpabilidad, exponiendo razonamientos eminentemente subjetivos en la pretensión de tener por demostrado el tipo penal acusado.

No obstante a ello, continúa, se convalida la Sentencia al confirmarla refiriendo la doctrina legal aplicable contenida en el Auto Supremo Nro. de 26 de enero de 2007, mismo que si bien tiene la misma línea del razonamiento expuesto en el recurso de apelación restringida, no acontecen los aspectos en el caso de autos, cuando en realidad jamás se demostró en juicio ningún elemento del tipo penal de transporte de sustancias controladas, especialmente aquél vinculado a que el recurrente haya conocido de la existencia de dichas sustancias en el interior del vehículo que conducía, siendo que el transporte por mero transporte, sin conocimiento de la existencia de sustancias controladas no es suficiente para determinar una conducta que involucre la calificación del delito tipificado en el art. 55 de la Ley Nro. 1008.

Invocó en calidad de precedentes contradictorios los Autos Supremos Nros. 231 de 4 de julio de 2006, 329 de 29 de agosto de 2006 y 131 de 31 de enero de 2007, explica el contenido de la doctrina legal aplicable y a su vez describe la presunta contradicción existente entre éstos y el Auto de Vista recurrido, al referir que se condenó al recurrente sin que en la práctica se haya demostrado más allá de toda duda razonable que la conducta asumida por él haya llevado a la firme convicción del Tribunal de instancia a dar por probados los fundamentos de la acusación que le atribuyó un hecho ilícito, que en la práctica no fue cometido por su persona.

2. El Auto de Vista impugnado convalida una Sentencia insuficientemente fundamentada, en lo concerniente a la fundamentación probatoria intelectiva que toda sentencia condenatoria debe contener, lo que provoca la inobservancia del art. 124 del Código de Procedimiento Penal, cuyo defecto se encuentra previsto en el art. 370 inc. 5) de la misma ley adjetiva penal; toda vez que, la merituada Sentencia carece de requisitos básicos que debe contener una resolución final, no contempla los elementos de juicio que indujeron a los jueces del Tribunal de Sentencia a sostener cómo es que participó en la comisión del delito atribuido, en un hecho en el que no participó con conocimiento y voluntad en su realización, no llegando a determinar el nexo causal para atribuirle de manera racional el hecho acusado, resultando inexistente la fundamentación probatoria intelectiva acerca de esos aspectos que necesariamente debían constar.

Delimitó el agravio alegando que la Sentencia impugnada no contó con la exigencia de valorar cada uno de los elementos de prueba para arribar a la conclusión de su responsabilidad penal, no siendo posible admitir en el orden de la fundamentación que los elementos de convicción sean únicamente transcritos o resumidos al acta de registro, sino de que el Juzgador le otorgue un valor determinado a cada uno de los medios de prueba para que el orden lógico de la Sentencia adquiera legitimidad y así el ejercicio de la sana crítica, la lógica y la experiencia puedan estar plasmadas en un razonamiento por el que se establezca qué valor le otorgó el juzgador a los medios de prueba particularmente y en ese orden, establecerse de manera racional que lo justificado no encuentra otra posibilidad de su realización material.

Invocó en calidad de precedente contradictorio el Auto Supremo Nro. 724 de 26 de noviembre de 2004, explica el contenido de su doctrina legal aplicable y describe la presunta contradicción existente entre éste y el Auto de Vista recurrido, al referir que al examinar la Sentencia de mérito se puede apreciar que los Jueces no otorgaron el valor probatorio a cada uno de los medios de prueba, de tal modo no dieron explicación de la lógica realizada para llegar a determinada conclusión, defecto que impide controlar el iter lógico seguido para llegar a la conclusión de su culpabilidad, empero se confirmó por los de Alzada dicha conclusión y por ende una Sentencia estructuralmente defectuosa en su fundamentación. Lo ostensiblemente notorio de la resolución impugnada fue que no explicaron en absoluto cómo los miembros del Tribunal de Sentencia cumplieron con esa fundamentación extrañada, ante la carencia plena de una explicación racional e intelectiva emergente de cada elemento probatorio introducido a juicio.

Concluyó pidiendo se deje sin efecto el Auto de Vista impugnado y se disponga que se emita un nuevo fallo, sea conforme a la doctrina legal aplicable al caso de autos.

CONSIDERANDO: Que para la admisibilidad del recurso de casación, resulta menester observar y cumplir con los requisitos establecidos en los arts. 416 y 417 del Código de Procedimiento Penal, los cuales son: 1) Que sea interpuesto contra los Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia ahora Tribunales Departamentales de Justicia, contrarios a otros precedentes pronunciados por las Cortes Superiores de Justicia ahora Tribunales Departamentales de Justicia o por las Salas Penales de la Corte Suprema de Justicia ahora Tribunal Supremo de Justicia; 2) Que el recurso de casación sea interpuesto dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado; 3) Señalar en el recurso en términos precisos la contradicción entre el Auto de Vista impugnado y el o los precedentes invocados, demostrándose previamente la situación de hecho similar; 4) La invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, siempre y cuando hubiese interpuesto dicho recurso contra la sentencia por causarle agravio, debiendo acompañar como única prueba admisible copia del recurso de apelación restringida en la que se invocó el precedente.

Ahora bien, respecto al recurso de casación referido líneas arriba, se evidencia que éste impugna el Auto de Vista inicialmente descrito, además fue presentado dentro del plazo legal previsto por el art. 417 del Código de Procedimiento Penal y además el recurrente en su oportunidad interpuso recurso de apelación restringida impugnando la Sentencia, refiriendo los Autos Supremos ahora nuevamente invocados y señalando en términos precisos la presunta contradicción existente ante un hecho considerado similar, cumpliendo con la exigencia establecida por los arts. 416 y 417 arriba referidos; por lo que, corresponde a este Tribunal abrir su competencia y declarar la admisibilidad del presente recurso, sea a efecto de determinar la existencia o no de la contradicción acusada.

POR TANTO: La Sala Penal Primera del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 num. 1 de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de la regla contenida en el art. 418 del Código de Procedimiento Penal, declara ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto interpuesto por Edwin Favio Conde Flores (fs. 56 a 61) impugnando el Auto de Vista Nro. 12/2012 emitido el 27 de abril de 2012 por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Oruro (fs. 42 a 45), en el proceso penal seguido por el Ministerio Público contra el recurrente, por la presunta comisión del delito de transporte de sustancias controladas, previsto y sancionado por el artículo 55 de la Ley del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas; y, dispone que, por Secretaría de Sala se remita copias legalizadas de la Sentencia, el Auto de Vista y el presente Auto Supremo a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia, para que se inhiban de dictar resoluciones en las que se debaten las mismas cuestiones de derecho, hasta que se les haga conocer la resolución emergente de este recurso de casación, todo conforme prevé el citado art. 418 en su parágrafo segundo del mismo cuerpo legal.

Regístrese y notifíquese.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas (Presidente)

Dr. Jorge Isaac Von Borries Mendez

ANTE MÍ. Dra. Sandra Magaly Mendivil Bejarano