SALA PENAL PRIMERA

AUTO SUPREMO: Nº 158 Sucre, 25 de marzo de 2.008

DISTRITO: Santa Cruz

PARTES: Ministerio Público c/ José Rojas Chagua.

Transporte de sustancias controladas (Declara infundado el recurso de casación)

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Sucre, 25 de marzo de 2.008

VISTOS: El recurso de casación interpuesto por José Rojas Chagua de 9 de julio de 2003 de fs. 110 a 112 contra el Auto de Vista de 20 de junio de 2003 de fs. 108 y vlta., pronunciado por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra el recurrente por el delito de transporte de sustancias controladas previsto y sancionado por el art. 55 de la Ley 1008, los antecedentes procesales; y

CONSIDERANDO: Que, el Tribunal Segundo de Partido de Sustancias Controladas de la ciudad de Santa Cruz, mediante Sentencia Nº 145 de 30 de agosto de 2002 de fs. 84 a 86, declaró al procesado José Rojas Chagua, autor del delito de transporte de sustancias controladas previsto y sancionado por el art. 55 de la Ley 1008, imponiéndole la pena de ocho años de presidio a cumplir en la cárcel de "Palmasola" de esa ciudad, multa de cuatrocientos días a razón de Bs. 2 por día, con costas a regularse en ejecución de sentencia.

La indicada resolución fue apelada por el imputado José Rojas Chagua mediante recurso de 30 de agosto de 2002 de fs. 87, siendo resuelto por Auto de Vista de 20 de junio de 2003 de fs. 108 y vlta., confirmando la sentencia apelada. Contra esta resolución superior se formuló el recurso de casación que ahora se analiza.

CONSIDERANDO: Que, el procesado José Rojas Chagua en su recurso de casación de fs. 110 a 112, citando sustancialmente los arts. 296 y 298 del Código de Procedimiento Penal, manifiesta que fue detenido en la estación ferroviaria de la ciudad de Santa Cruz abordando el tren con destino a la localidad de Puerto Quijarro llevando artesanías que contenían sustancias controladas. Este hecho motivó la sentencia condenatoria en su contra, sin recoger la verdad histórica de los hechos y fundándose en supuestos carentes de prueba plena, ya que su viaje tenía lugar de origen y de destino definidos como se evidencia del pasaje de fs. 27, por lo que infiere que su detención en la ciudad de Santa Cruz se realizó en un grado de ejecución intermedia del iter criminis, que la figura aplicable se encuentra en el art. 8 del Código Penal y que los hechos se subsumen en el delito de transporte de sustancias controladas en grado de tentativa.

Apunta además los Autos Supremos Nº 377 de 4 de octubre de 1997 y Nº 59 de 6 de marzo de 1997, referidos a la no consumación del delito de transporte de sustancias controladas.

Concluye el recurrente indicando, el hecho que se juzga fue erróneamente calificado y que es evidente la violación a la ley sustantiva en el auto de vista recurrido, por lo que se incurre en las causales de casación establecidas en los incs. 1), 3, 4) del art. 298 del Código de Procedimiento Penal.

Con este fundamento, pide al máximo tribunal case el auto de vista recurrido.

CONSIDERANDO: Que, de la revisión del contenido del recurso de casación interpuesto por el procesado José Rojas Chagua y de los datos del proceso, se tiene que los delitos emergentes de la Ley Nº 1008 del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, son de carácter formal y no de resultados; al respecto la doctrina moderna sostiene que el transporte de sustancias controladas de un lugar a otro, sin autorización legal sea este aéreo, terrestre, lacustre u otro medio, se halla penado por ley y que éste delito queda consumado en el momento en que se descubre e incauta la droga, siendo indiferente si la sustancia controlada llegó o no a su destino ni la distancia recorrida. De ahí que en delitos de narcotráfico, la parte sustantiva de la Ley 1008, tiene como vertiente la teoría finalista del delito, en la que los medios empleados no son tan importantes, sino el fin que persigue el delito propiamente dicho; por ello, tratándose de transporte de sustancias controladas el "animus delicti" trazado por el art. 55 de la Ley 1008, con claridad señala que comete este delito: "El que ilícitamente y a sabiendas trasladare o transportare cualquier sustancia controlada". Para configurar este hecho ilícito, sólo se requiere de dos elementos: a) que el agente sepa que lo que transporta es ilícito y b) que el traslado de la sustancia controlada se realice por cualquier medio de transporte, sea terrestre, aéreo, acuático u otro que implique traslado o desplazamiento, sin que la interrupción en la comisión del delito, sea un elemento determinante para no considerar como consumado el mismo, si de por medio existieron factores preparatorios certeros e inequívocos, que marcaron indefectiblemente la relación de causa - efecto. Es decir, que para configurar ese hecho sólo es necesario que, además de percibir que el agente sepa que su conducta es delictiva, el traslado de una sustancia controlada de un lugar a otro se realice por cualquier medio, inclusive caminando.

En mérito a esa doctrina, en el caso de autos, no debe afirmarse que, quien llevaba sustancias controladas en un maletín, tenía únicamente la intención de transportarla, cuando propiamente el transporte ya se consumó desde que se recibió la sustancia controlada encubierta en artesanías y un libro, hasta llevarla al sector de ingreso y embarque del tren con destino a la localidad de Puerto Quijarro (anden), lugar de revisión rutinaria de pasajeros y equipajes de la estación ferroviaria de la ciudad de Santa Cruz, donde se descubrió que dicho maletín contenía 2.144 grs. de cocaína.

De otro lado, es menester hacer notar que si bien la jurisprudencia -Autos Supremos Nº 377/97 y Nº 59/97 del alto tribunal sienta doctrina sobre alguna institución o algún punto no aclarado en la materia, no constituye fuente productora de derecho penal, sino que se traduce en criterios interpretativos teleológicos del sentido y alcance de la ley sobre un caso particular.

Por todo lo expuesto precedentemente y no siendo evidente para el máximo tribunal la denuncia de que el hecho juzgado fue erróneamente calificado y en consecuencia fue violada la ley sustantiva - art. 8 del Código Penal con relación al art. 55 de la Ley 1008 -, no se advierte que el auto de vista recurrido se encuentra comprendido en las causales de casación establecidas en los incs. 1), 3, 4) del art. 298 o en los casos del art. 296, ambos del Código de Procedimiento Penal; razón por la que el recurso planteado deviene en infundado.

POR TANTO: La Sala Penal Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, de acuerdo con el requerimiento fiscal de fs. 116 a 117, en ejercicio de la atribución 1) del art. 59 de la Ley de Organización Judicial y aplicando el inc. 2) del art. 307 del Código de Procedimiento Penal, declara INFUNDADO el recurso interpuesto por José Rojas Chagua de fs. 110 a 112 de obrados.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

MINISTRO RELATOR: Dr. Teófilo Tarquino Mújica

Fdo. Dr. Teófilo Tarquino Mújica.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Sucre, 25 de de 2.008

Proveído.- Abog. Sandra Magaly Mendivil Bejarano-Secretaria

de Cámara de la Sala Penal Primera.

Libro Tomas de Razón 1/2.008