SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                Nº 658

Sucre:                        19 de diciembre de2014

Expediente:                O-5-2010-S

Distrito:                        Oruro

Magistrada  Relatora:  Dra.  Elisa  Sánchez Mamani

I. Vistos:

1.-  El  recurso  de   casación,  interpuesto  por Juan  Mamani Rengel, de fojas  517  a 518 vuelta; y el recurso de casación en el fondo y  en la forma, de fojas  525  a 526,  interpuesto por  Edwin Ricardo Mamani Renjel, ambos contra el Auto  de Vista N° 157 de   fecha  10  de   noviembre de   2009,  de   fojas   510   a   513, pronunciado por  la  Sala   Civil  Segunda de  la  entonces Corte Superior del  Distrito de  Oruro, en  el  proceso ordinario sobre nulidad  de  documento privado y  otros,  seguido por   Olimpia Mamani Huanca  en   contra  de   los      recurrentes  y   otra,   la contestación, los antecedentes y;

II. CONSIDERANDO:

2.1.  Antecedentes   del  Proceso.- Mediante Sentencia de  fecha 24  de enero de  2009, cursante de fojas  477  a 481  de  obrados, pronunciado  por   el' Juez   de   Partido  Segundo en   lo  Civil  y Comercial de   la   ciudad  de   Oruro,  se   declaró  probada  la demanda reformulada de fojas  283,  284;  y en  su  meritó declaró la nulidad del  documento privado de  fecha 5 de  abril  de  1975, cursante de  fojas  2,  suscrito entre  Juan   de  la  Cruz  Mamani e Irineo Mamani Huanca,  además  de  los  testigos; así  como la nulidad de la minuta de 20  de noviembre de  1989  y convertida en  escritura  pública N° 273/1989  y  su  registro en  Derechos Reales, bajo  la  partida N° 2104  del libro  de  propiedades Cptal. 1989  y  dispuso  además  la  reivindicación del  bien   inmueble ubicado en  calle  San  Felipe entre  Pisagua e Iquique, a favor de

Olimpia Mamani  Huanca   que   deben  efectuar  los   demandados Juan    Mamani  Rengel,  Luisa  Dolores  Mamani  Rengel y  Edwin Ricardo Mamani  Rengel, dentro  de  tercero  día  de  la  ejecutoria de   la   resolución,   más    daños   y   perjuicios  a  establecerse  en ejecución de sentencia.

Que, en grado de apelación,  la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito de Oruro, por Auto  de Vista de  fecha 10  de  noviembre de  2009,   se  confirmó la  sentencia apelada, con costas.

Contra el referido Auto de Vista, por memorial de fojas 517 a 518 vuelta,   Juan  Mamani  Rengel,  interpuso  recurso de casación; y  por escrito de fojas  525  a  526  de  obrados,   Edwin Ricardo Mamani Renjel   interpuso  recurso  de  casación  en  el fondo y en la forma, que  se compendia a continuación.

III.   CONSIDERANDO:

3.1.  Denuncias del   Recurso de Casación.-  Juan  Mamani Rengel, denuncia la  omisión de valoración debida de  la prueba aportada y la infracción a los artículos 190, 375,  397  del Código de  Procedimiento Civil con  relación a los  artículos  1283,   1286, 1309  Y 1311  del  Código Civil, respecto del  documento de  fojas 2.

Denuncia también contradicción en la Sentencia y Auto de Vista entre  el punto considerativo 1y punto considerativo 11respecto a la  valoración de   la   prueba  pericial y  la  certificación de  la Notaria.

Finalmente pide  que  se anule obrados hasta  que la parte  actora fundamente su  derecho con  pruebas idóneas y este  hecho sea debidamente protegido por las  autoridades Jurisdiccionales.

Por  su  parte   Edwin Ricardo Mamani Rengel, en  su  recurso de casación en el fondo, formula las  siguientes denuncias:

Que  en  los  memoriales presentados así  como en  el recurso de apelación se desvirtuó que  la parte  demandante hubiera podido comprobar  que  el   documento  base  de  la demanda  fuera falsificado; añaden que  la demanda se basó  en  los puntos  1 y 2 del artículo 549  del Código Civil, queriendo probar una  nulidad por  causas diferentes a una  falsificación, ya que  el objeto y los requisitos del documento nunca estuvieron en tela  de juicio. Denuncia  que   el   certificado de   fojas    438   no   fue   valorado correctamente en  contravención del artículo 253  numeral 1 del Código de  Procedimiento Civil, concordante con  los  artículo 190, 375 Y 397  del Código de Procedimiento Civil y 1283, 1286, 1289, 1309 Y 1311 del Código Civil.


Hace mención a la reivindicación y al   artículo 1453  del Código Civil y que  el único propietario es  su  padre Ireneo Mamani, la parte  actora demandó a los tres  hijos  de Ireneo Mamani y luego hace  mención  al  artículo 1109  del  Código Civil ya  que  no  se acompañó declaratoria de  herederos y  que   no   se  ostentó la personería, y  que  la  otra   figura sería   de  la  sucesión de  sus abuelos  Juan  de la Cruz   Mamani y  Benedicta  Huanca  de Mamani, quienes no  registraron ningún inmueble a su  nombre en  Derechos Reales y señala cómo podría declarase probada la reivindicación  cuando   la    solicitante   Olimpia  Mamani,  ni siquiera  fue   propietaria  del  terreno  y  que   donde  radica su seguridad jurídica y su derecho constitucional como herederos a la  propiedad privada y que  el punto IV del  Auto  de Vista se refiere a su  calidad de heredero, pues  obviamente la demanda la realizó en  su  contra como hijos  de Ireneo Mamani y  que  no existe nada que  probar de  su  parte   en  este  aspecto; concluye que  la  sentencia y la confirmación de  esta  mediante el Auto  de Vista  recurrido  demuestran  la   procedencia  del   recurso  de acuerdo con  los numerales 1, 2 y 3 del artículo 253  del Código de  Procedimiento  Civil, por su interpretación errónea,  por ser contradictoria     a    las  Leyes y  por  no  haberse valorado correctamente  una  certificación  sobre  la inexistencia física y legal del documento base  de la litis, corriente a fojas 2.

En   su   recurso  de casación en la  forma  alega  que  la Certificación emitida por la Notaria Ana María Torrico que  sale  a fojas  438,  significó la  muestra  más   contundente  al  no  existir físicamente el  supuesto  documento original y  que   cualquier legalización debe  constar en  los  registros de  la  Notaria, por  lo tanto   la  inexistencia  legal   para   promover cualquier  tipo   de demandas y pretensiones. Al haber olvidado en  la  Sentencia y en el Auto de Vista, se ha  vulnerado la seguridad jurídica, pues en  las  conclusiones y en  la  apelación interpuesta  por  su  parte hace  mención expresa sobre este  punto, poniendo en  evidencia esta  documental, que  al  parecer no  se  le  dio  importancia, así como la figura de la reivindicación que  solicita una  persona que no  tiene  personería, y concluye que  otorgar más  de lo pedido y no    haberse   pronunciado   sobre   las    pretensiones   que    se solicitaron, "vulnera" el numeral 4  del  artículo 254  del  Código de Procedimiento Civil.

Finalmente pide que se anule obrados hasta el vicio  más antiguo, hasta la presentación de prueba idónea.

3.2. Contestación al  Recurso de  Casación.-  No existe contestación.

3.3. Fundamentos del  Fallo.- Así planteados los  recursos corresponde examinarlos de la siguiente manera:

Respecto del recurso de casación interpuesto por  Juan   Mamani Rengel.- En  el  examen del  recurso de  casación, ya  sea  en  la forma o en  el fondo, o en  ambos, El Tribunal Supremo, efectúa dos  juicios; primero el  juicio  de  procedencia del  recurso  de casación,  lo   cual   implica  verificar el   cumplimiento  de  los  requisitos formales impuestos por  ley y  el  que  no  se  presente ninguna de las  causales de improcedencia; y en  segundo lugar, siempre y cuando dicho recurso supere el juicio de procedencia, se realiza el juicio de fundabilidad o mérito del recurso, pronunciándose sobre el fondo de las denuncias.

Precisamente  cumpliendo  con   el  juicio  de   procedencia  el Tribunal Supremo advierte que  en  este  caso  existe una   causal de improcedencia, como se explica a continuación.

Por  disposición del  inciso  1) del  artículo  272   del  Código de Procedimiento  Civil, el   recurso   de   casación   se    declarará improcedente, "En  los  casos previstos por  el  artículo 262,  con apercibimiento al Tribunal o Juez  de alzada por  no  haber dado cumplimiento al mandato de dicho Artículo..."

Por  su  parte   el  artículo 262  Ídem, dispone que  "El tribunal  o juez  de segundo grado deberá negar la concesión del recurso de casación y declarar ejecutoriada la  sentencia o auto  recurrido, en los siguientes casos:

...2)  Cuando pudiendo haber apelado no  se hubiera hecho uso de este  recurso ordinario...."

Como se  advierte la  norma en  examen no  permite el  salto  de instancia, de manera tal  que  si el justiciable no  ha  interpuesto apelación válidamente, luego saltando la  segunda instancia no le es posible recurrir de casación.

En  el caso  en  examen, de  la  revisión de  obrados, se  evidencia que  el  demandado Juan    Mamani Rengel, hoy  recurrente,  fue notificado con  la sentencia, a horas diez de fecha 30 de julio  de 2009, tal  como consta a fojas 482.  Conforme consta a fojas  485 vuelta, Juan  Mamani Rengel, presentó  su   apelación a  horas 9:50  de fecha 10 de agosto de 2009, es  decir  fuera del plazo de 10 días  que prevé el artículo 220-1) del Código de Procedimiento Civil; tal es  así  que  el Tribunal ad  quem no  abrió competencia  respecto  de  dicha   apelación,  precisamente   por   su  interposición extemporánea;    de   lo   cual   resulta   que  no   existió   apelación válida.  Consiguientemente    y  dado que   en   la   legislación   civil boliviana   no   se   encuentra    permitido   el   salto   de  instancia, resulta    irrefragable   concluir   que   el   recurso  de  casación interpuesto   por  Juan    Mamani  Rengel, deviene  en  improcedente por  mandato  del  artículo  272-1)  con  relación  al  artículo  262-2), ambos del  Código de  Procedimiento  Civil.

Con relación   al  recurso  de casación   interpuesto  por  Edwin Ricardo  Mamani  Rengel. -  Por  razón   de  método  se  examina  en primer  término  el recurso  de  casación  en  la forma, pues   en  caso de estimarse  dicho  recurso ya  no  correspondería pronunciamiento  sobre  el recurso  de casación  en  el fondo.

El  recurrente  denuncia  omisión  de  pronunciamiento   en  la sentencia y en  el Auto  de  Vista  sobre  sus  denuncias  relativas  a la  certificación  cursante   de  fojas  438  y a la  falta  de legitimación para  demandar  la reivindicación.

De principio corresponde dejar  sentado  que  el Tribunal Supremo examinará     el  pronunciamiento  del  Tribunal  de segunda instancia  únicamente,  pues     es a  éste  a   quien  le corresponde expedirse  sobre la  sentencia.

Ciertamente, en  lo que  atañe  al  fallo de  segunda  instancia,  la congruencia    implica  la  estricta  correspondencia  entre   los agravios  invocados   en   la   apelación  y  el  pronunciamiento  del Tribunal  de  apelación,  conforme  lo tiene   previsto  en  el  artículo 236  del  Código de  Procedimiento  Civil.  En  segunda  instancia   se viola   el  principio de  la  congruencia,   en cuanto   elemento   del debido  proceso legal,  cuando  el Tribunal  ad  quem,  omite pronunciamiento        expreso y  exhaustivo  sobre  alguno  de  los agravios  invocados  por el apelante o cuando se excede en  el pronunciamiento, ya  sea  otorgando  más   de  lo pedido  o fuera   de lo  pedido; en   cuyo     caso   la  resolución  se  halla   viciada de nulidad por  la  causal prevista en  el artículo 254-4) y el efecto señalado en el artículo 275,  ambos del Código de Procedimiento Civil.

Ahora bien,  en el caso  en examen, conforme consta en el  punto 1  del  segundo  considerando,  el  Tribunal  ad   quem  sí  se  ha expedido en  torno  a la  denuncia de  que  la  actora no  debía ser considerada propietaria, es decir  a su  falta  de legitimidad, pues el Tribunal ad  quem luego de analizar el antecedente sucesorio concluyen que  la demandante Olimpia Mamani Huanca, resulta ser  heredera legítima, por  lo que  corresponde la reivindicación. Lo propio sucede respecto del certificado expedido por la Notaria Ana María Torrico Salinas, concluyendo que  "...si  bien  la misma manifestaría que  dicho documento no  pudo   ser  ubicado, pero este  no  es  un  indicio para   aseverar la  inexistencia del  mismo, tal  cual  afirma el apelante ...". En suma  no es cierta la denuncia de omisión de pronunciamiento por parte  del Tribunal ad quem, razón por la cual  dicha denuncia deviene en infundada.

Respecto del recurso de casación en  el fondo.- Por mandato del artículo 258-2) del  Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación  no  solo  debe   citar   en  términos  claros,  concretos y precisos la sentencia o auto  del que  se recurre, su  folio, la ley o leyes  violadas o aplicadas falsa  o erróneamente,  sino  también especificar en  qué  consiste la  violación, falsedad o error  ya  se trate   del  recurso  de  casación en  el  fondo, en  la  forma o  en ambos.

El  cumplimiento  de   los   requisitos  impuestos  por   el  citado artículo 258-2) Ídem,  tiene  por  finalidad delimitar el accionar del Tribunal de casación, para  permitir que  el fallo del Tribunal de   casación  sea   pertinente,  exhaustivo  y   fundamentado,  e incumbe  además  al  principio  dispositivo, pues   es  el justiciable el que  delimita el Thema decidendum  del Tribunal  casacional.

Si bien  es  cierto que  con  base   al nuevo orden constitucional,   el Tribunal  Supremo  ha   adoptado  una   concepción  informalista  y no  rigorista en  cuanto  a la  verificación de  dichos requisitos;  sin embargo  ello   no   implica  el   desconocimiento   al   principio   de legalidad, pues   ciertamente  es  la  propia ley  la  que  le  impone al justiciable  el cumplimiento  de  requisitos  para   que  su  pretensión sea  admisible y en  consecuencia  sea  posible el pronunciamiento sobre el fondo del  asunto.  En  mérito al principio de  legalidad no sería    posible  que   el  juzgador   soslaye  la  verificación  de   tales requisitos  de  admisibilidad,    que  en  el recurso  de  casación  son de procedencia.

En   el  caso   en   examen,  el  demandado,   hoy   recurrente,   en   el punto        1  de  su   recurso  no  concreta  la  modalidad  de  error  de juzgamiento que   denuncia,   pues  ni  siquiera  menciona  si  esta denunciando        violación,   interpretación  errónea   o  aplicación indebida  de  normas   sustantivas;    en  el  punto  2   al   parecer cuestiona  la   valoración  de  la  prueba,    empero  ni  siquiera menciona si está   denunciando  error  de hecho o error   de  derecho en la  apreciación  de   la  prueba,  olvidando que  en  sede casacional  la revisión de  los  hechos y la valoración de  la  prueba solo  es  posible excepcionalmente,  siempre y  cuando  se  cumpla con   lo  previsto  en   el  inciso  3  del   artículo  253   del   Código de Procedimiento  Civil; en  el  punto  3  igualmente  el  recurrente   no concreta respecto de  que  norma    legal  sustantiva  esta denunciando  ya   sea  su  violación,  interpretación    errónea   o aplicación  indebida;  y  como  colorario  de   esas    deficiencias,  el recurrente          omite concretar  su  petitorio, pues  en  lo que  respecto al recurso  de  casación  en  el fondo no  pide  la  casación  del  Auto de Vista impugnado  y menos el pronunciamiento   sobre el fondo que  pretende, lo cual  impide el pronunciamiento de fondo, pues en  mérito al principio de  congruencia, el Tribunal Supremo no puede expedirse si no existen peticiones concretas en el recurso. Las manifiestas  deficiencias del recurso de casación en el fondo advertidas, implican incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del  Código de Procedimiento Civil, y en  razón a que  dichas deficiencias no  pueden ser  suplidas de  oficio por  el Tribunal Supremo, corresponde resolver conforme a lo previsto por los artículos 271-  1)y 272-2) Ídem.

IV.  POR  TANTO:

4.1.-  La Sala  Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del  Estado Plurinacional de  Bolivia, con  la  facultad conferida por  la disposición Transitoria Octava,  los   artículos 41 y   42-1- 1) de  la  Ley del  Órgano Judicial, y  los  artículos 271-1 y  2) y 272-1) y 2) y 273   del  Código de  Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE  el recurso de casación, cursante  de fojas  517 a 518  vuelta de obrados, interpuesto por  Juan   Mamani Rengel; INFUNDADO  el  recurso  de  casación  en  la  forma   e IMPROCEDENTE  el recurso de  casación en  el fondo, cursante de fojas  525  a  526  de  obrados, interpuesto por  Edwin Ricardo Mamani Rengel, sin costas por no existir contestación.

Se  apercibe  a   los   vocales signatarios  del   fallo   de   segunda instancia  por  no  haber dado  cumplimiento al  artículo   262-3)  del  Código de  Procedimiento Civil, con  relación casación interpuesto por Juan   Mamani Rengel

Regístrese,  notifíquese y devuélvase.


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