SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                Nº 647

Sucre:                        19 de diciembre de 2014

Expediente:                        SC-29-2010-S

Distrito:                        Santa Cruz

Magistrada  Relatora:      Dra. Ana Adela Quispe Cuba


VISTOS: El Recurso  de  Casación  interpuesto   por  Walter   Languidey Rodríguez de fojas  145 a 146, contra  el Auto  de Vista N° 577/2009  de fecha 22 de octubre,  cursante a fojas 131 y vuelta,  pronunciado   por  la Sala Civil Segunda de la que fuera  Corte  Superior  del  Distrito  Judicial de  Santa  Cruz,  dentro   del  proceso  ordinario   de  DESOCUPACION y ENTREGA DE INMUEBLE Y  OTROS seguido   por  Carlos  Nina  Sacari contra  el  recurrente,   los  antecedentes   procesales,  la  contestación   al recurso de fojas  148 a 149 vuelta, el auto  de concesión  del recurso de fojas 152; y,

CONSIDERANDO  I.-

ANTECEDENTES  DEL  PROCESO: Que,  durante    la  tramitación    del proceso, el Juez Segundo  de Partido  en lo Civil y Comercial  de Santa Cruz, pronunció   Sentencia  en fecha  2 de  enero  de  2009, declarando PROBADA en parte la demanda  de fojas 8, interpuesta  por Carlos Nina Sacari,  en  lo  que   corresponde   a  la  Desocupación   y  entrega   del inmueble        y acción  negatoria  e improbada   en  lo  que  corresponde   al pago  de daños  y perjuicios.  En consecuencia  y como  emergencia  del presente  fallo   se  dispuso   que  el  demandado   Sr. Walter   Languidey Rodríguez, desocupe  y entregue  el inmueble  totalmente   desocupado ubicado  en la Zona Sud Este, lote N° S-A Manzana N° 3, UV 99 con una superficie  del 365.40m2, a su propietario  el Sr. Carlos Nina Sacari, en el término   improrrogable    de  30  días  de  ejecutoriado    ese  fallo,   bajo prevenciones    de    librarse    el    correspondiente      mandamiento     de desapoderamiento.  Con costas.

Contra  la Resolución  de  primera  instancia,  el demandado   interponen recurso  de  apelación,  radicado  en  la Sala Civil  Segunda  de  la Corte Superior  de  Distrito   de  Santa  Cruz, emitiendo   pronunciamiento    por Auto  de Vista  N°  577/2009  de 22 de octubre,  cursante  a fojas  131 y vuelta, por el que CONFIRMA la sentencia apelada, con costas. CONSIDERANDO II.-

FUNDAMENTOS   DE  LA  IMPUGNACION.- Contra  la  resolución  de

vista, el demandado Walter Languidey Rodríguez, recurre de "casación" argumentando que se le habría coartado del derecho constitucional a la igualdad de las partes, artículos 119 y 120 de la Constitución Política del Estado, privándole de que ofreciera sus pruebas documentales y testificales.  Lamentando  que  sólo  se  haya  citado  a  su  persona, olvidándose citar a la señora Juana Mendoza Soveron quien también se encuentra viviendo en el domicilio  que le vendió Carlos Nina Sacari, anomalías procesales que derivan en declarar la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo de conformidad a los artículos 90, 120, 252 del  Código  de  Procedimiento  Civil, vulnerándose la  presunción de inocencia y el derecho a la defensa.

CONSIDERANDO III.-

FUNDAMENTOSDE LA RESOLUCIÓN: Es preciso hacer notar que el recurrente, interpone recurso de casación en la forma, en memorial con argumentación confusa ya que no distingue escenarios que hacen a la forma y fondo del proceso, al denunciar y pedir valoración de la prueba adjuntada en casación, que no merece ser analizado por la naturaleza del recurso interpuesto, ya que estas denuncias debían ser interpuestas a  través   del   correspondiente  recurso de casación  en  el fondo, manifestando  además falta  de fundamentación   legal, pues omite  citar en base a que  numeral  del artículo  254 del Código  de Procedimiento Civil  realiza  sus  denuncias,  artículo   que  ni  lo  menciona,   en  franco incumplimiento    de los requisitos  exigidos  por  el artículo  258 numeral 2)  del  Adjetivo   Civil,  quedando   como   denuncias   la  violación   a  la igualdad  de las partes, a la defensa, a la presunción  de inocencia, entenderemos   esto  relacionando  con  la privación  que  hubiera  sufrido el demandado  de ofrecer sus pruebas, y por último  falta de citación  a la señora Juana Mendoza  Soveron, denuncias  reiteradas  en apelación  y que fueron  oportunamente   respondidas  por el Tribunal  de Alzada.

En resumen,  el  recurso  planteado   es un  conjunto   de  deficiencias  y contradicciones,   que  en  aplicación  estricta  de  las normas  procesales que  rige  la tramitación   del  recurso  de casación,  daría  lugar  a que  el recurso  sea declarado  improcedente,   empero  en  consideración   a los lineamientos   y  principios   de  la nueva  visión  de  la Justicia  Boliviana, establecido  en el nuevo orden constitucional  y lo establecido  en la SCP 2210/2012, se pasa a considerar sus denuncias.

Empezaremos manifestando que, el recurrente hace alocución específicamente a la falta de igualdad de las  partes, vulneración al derecho a la defensa y presunción de inocencia, a tiempo de considerar que no se le hubiera  permitido   ofrecer  prueba  testifical  y documental, de obrados  se sustrae que el demandado   por  memorial  de fojas  53 y vuelta, ofrece prueba testifical y se ratifica en la documental  presentada en la contestación  a la demanda  (consistente  en fotocopias  simples de documento  privado  de transferencia  de inmueble)  , posteriormente   por memorial  de fojas 63 y vuelta por el que solicita sustitución  de testigos, que por proveído  de fojas 64 de fecha 24 de julio  de 2008, el Juez de la causa pide  previamente  justificar   legalmente   la  sustitución   indicada, luego  a  fojas  72  presenta   memorial   de  cumplo   con  lo  observado, mismo que merece el proveído  del Juez de "Justifíquese con la prueba pertinente,   la  sustitución   impetrada",   en  fecha  8  de  septiembre   de 2008,  por  actuado  de  fojas  80 de  obrados  el juez  de  causa declara cerrado  el  término   probatorio,   en  cumplimiento    al  artículo   394  del Código  de  Procedimiento   Civil, mismo  que  es impugnado   a fojas  86, mereciendo    un   término    incidental    de   6   días,   improrrogables     y perentorios   para  las partes,  a fojas  95  el Juez  Décimo  Segundo  de Partido  en  lo  Civil  y  Comercial   resuelve  el  incidente   planteado   por Walter  Languidey  Rodríguez,  rechazando  el mismo,  sin que  haya sido objeto   de  otra  impugnación   o  apelación,  precluyendo   su derecho  a reclamo alguno,  mucho  menos puede  hacerlo en etapa casacional. No pudiendo    buscar   nulidad   de   obrados,   por   un   supuesto   perjuicio causado por su propia  negligencia  e inactividad.

Con relación a la otra denuncia  de falta de citación  con la demanda  a la

Señora Juana Mendoza  Soveron, resulta pertinente  realizar algunas consideraciones   referidas   al  tema   de  nulidades   procesales:  Así,  en virtud   del   principio    de   especificidad   previsto   por   el  artículo   251 parágrafo 1 del Código  de Procedimiento  Civil, toda  nulidad  debe estar expresamente  determinada   en  la  Ley, principio   que  descansa  en  el hecho  de  que  en  materia  de  nulidades  es imprescindible   el  manejo cuidadoso  y aplicado únicamente a los casos en que sea estrictamente indispensable y así lo haya determinado la Ley.

Por su parte el principio de trascendencia debe también observarse en materia de nulidades, en cuya virtud, no hay nulidad de forma  si la alteración procesal  no tiene trascendencia sobre las  garantías esenciales de defensa en juicio. Es decir, que esta extrema medida se impone para enmendar los perjuicios solo en caso de que al interior del proceso se hubieran  producido  vicios procesales que  impliquen  la restricción de la garantía al debido proceso, de manera particular en su vertiente al derecho a la defensa de las partes, imponiéndose  la máxima, "no hay nulidad sin perjuicio", es decir, que no puede hacerse valer la nulidad cuando la parte, mediante la infracción, no ha sufrido un  gravamen  que  lo  sitúa  en  estado  de  indefensión, frente  a  la resolución emitida por la autoridad jurisdiccional.

Otro principio es el de convalidación en virtud del cual toda nulidad se convalida por el consentimiento si no se observa en tiempo oportuno, operándose la ejecutoriedad del acto. Lo que significa que si la parte afectada no impugna mediante los recursos que la ley le franquea y deja vencer los términos  para su interposición, se presume que no existe perjuicio inminente que le afecte, operándose la preclusión de la etapa procesal correspondiente, convalidándose los actos, aun siendo nulos. Entonces la presente acusación no contiene asidero alguno de demostrar  de qué  manera se le perjudica, causa indefensión, o  se incurriría en falta al debido  proceso la falta de citación a la Señora Juana Mendoza Soveron,  pues ni  siquiera está   justificado documentalmente por qué se le debe integrar a la litis,  reclamo que en todo caso debería ser ésta quien lo acuse.

Consecuentemente, no  es evidente  que  el  Juez de  instancia o  el Tribunal de alzada hubiesen cometido vulneración al debido proceso, o infracción de las normas invocadas.

Correspondiendo     a   este   Tribunal    Supremo    de   Justicia   declarar infundado  el recurso de casación en la forma  interpuesto,  aplicando  los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento   Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del  Estado Plurinacional  de  Bolivia, con  la facultad  conferida por el  parágrafo 1 numeral 1)  del artículo 42  concordante con la disposición  transitoria  octava de la Ley N° 025 del Órgano  Judicial, así como  el  parágrafo 11del  artículo 8 de la  Ley 212 de Transición  del Órgano  Judicial  declara  INFUNDADO el  recurso  de  casación  en  la forma        interpuesto   por  Walter Languidey  Rodríguez contenido en el memorial de fojas 145 a 146, con costas.

Se  regula el  honorario  profesional  en  la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo  el Juez inferior.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.