SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                                Nº 494

Sucre:                                                17 de octubre de 2014

Expediente:                                        SC- 108-09-A

Distrito:                                                Santa Cruz 

Segunda Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 281 a 282 vuelta, interpuesto por  Angela Maria Razuk Vda. de Marcos y Ana Paola Alexandra Villarroel Gasser Vda. De Lohner, contra el Auto de Vista Nº  179/2009 de fecha  28 de mayo, cursante a fojas 276 vuelta y su aclaración de  fecha 15 de julio de 2009 de fojas  278, pronunciado por la Sala Civil  Segunda de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de COBRO DE INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS CAUSADOS seguido por  las recurrentes contra Nilo Osuna Añez y  la reconvención por resarcimiento integral por daños y perjuicios; la contestación al recurso de fojas  284, los antecedentes del proceso, el auto de concesión del recurso de fojas  285; y,

CONSIDERANDO I:

DE LOS ANTECEDENTES DEL PROCESO: Que durante la tramitación de la causa, el Juez Octavo de Partido  en lo Civil y Comercial de  Santa Cruz, emitió  el Auto Nº 12 de fecha 12  de enero de 2009, cursante a fojas 262 vuelta, declarando: LA PERENCIÓN DE INSTANCIA, disponiendo el archivo de obrados.

Que, en grado de apelación incoada por  la recurrente, la Sala Civil Segunda de la ex Corte Superior de Distrito Judicial de  Santa Cruz CONFIRMA la el auto definitivo apelado, con costas.

CONSIDERANDO II.-

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN: Contra el Auto de Vista, Angela Maria Razuk Vda. de Marcos y Ana Paola Alexandra Villarroel Gasser Vda. De Lohner interponen Recurso de casación en el fondo y casación en la forma, con los siguientes argumentos:

I.- CASACION EN LA FORMA: Denuncia que  el Ad quem no hubiese cumplido lo dispuesto por el articulo 236 y 227 del Código de Procedimiento Civil, por no haberse pronunciado al punto apelado sobre la perención de instancia por parte del demandante en vía reconvencional que hubiese denunciado a sus pretensiones deducidas en el proceso, que equivaldría  a un desistimiento y que recaería en lo previsto del artículo 254 inciso 4) del Código de Procedimiento Civil.

II.- CASACION EN EL FONDO:

Denuncia la violación del artículo 304 del Código de Procedimiento Civil,  norma que se refería al desistimiento del proceso, lo cual hubiese ocurrido en el caso de autos al haber solicitado  el reconvencionista la perención de instancia.

Asimismo  denuncia una indebida aplicación del artículo 309 de la misma norma adjetiva civil, afirmando que correspondía pedir la declaración de la perención de instancia al demandado y no así al  demandante.

Por último, solicita  se le conceda  el recurso de casación en el fondo y en la forma para que este Tribunal Supremo de Justicia  dicte una resolución anulatoria de las resoluciones recurridas y disponga se pronuncie nuevo Auto de Vista o alternativamente conociendo en el fondo dicte resolución CASANDO las resoluciones recurridas y deliberando en el fondo se deje sin efecto el Auto de fecha 12 de mayo de 2009 de fojas 262 vuelta y se disponga la continuación del proceso conforme a ley.

CONSIDERANDO III.-

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.-

SOBRE LA CASACIÓN EN LA FORMA: Las recurrentes  denuncian  de manera confusa e incongruente  lo siguiente: “…..que el tribunal ad quem no se hubiese pronunciado  al agravio formulado en apelación  en lo referente a que  importando la perención de instancia por parte del demandante en vía reconvencional renuncia a sus pretensiones deducidas en el proceso. Por lo en lugar de admitir la referida solicitud el señor juez debió pedir se formalice el desistimiento del proceso”, al respecto es pertinente referir  que dicha denuncia no es evidente, toda vez que conforme de la lectura del Auto de Vista de fojas 276 de obrados, el Ad quem claramente refiere lo siguiente: “ se evidencia que si bien se trata de un proceso doble, porque existe acción principal y reconvencional, sin embargo ambos sujetos procesales abandonaron sus acciones respectivas, por más de seis meses contados desde la última actuación tendiente a impulsar el trámite judicial de referencia con auto de fecha 12 de mayo del 2008….”. Asimismo se debe aclarar que en el recurso de apelación de fojas 265 es el único agravio  que denuncia  la parte apelante, por lo que no se puede deducir más agravios; existiendo por consiguiente la pertinencia correspondiente en la Resolución de Alzada establecida por el articulo 236 en concordancia con el artículo 227 del adjetivo civil, en estricta observancia del principio de congruencia porque ha sido resuelto el agravio que fue objeto de apelación, no evidenciándose en consecuencia incongruencia “citra petita, por lo que el recurso  deviene en infundado.

En consecuencia, no siendo evidentes las infracciones acusadas en el recurso de casación  corresponde fallar  conforme el articulo 271 inciso 2) y 273 del Código de Procedimiento  Civil.

SOBRE LA CASACIÓN EN  EL FONDO:

La recurrente denuncia violación del artículo 304 del Código de Procedimiento Civil  e indebida aplicación del artículo 309  de la referida norma adjetiva civil, al respecto es pertinente tener en cuenta lo siguiente:

Que, una de las formas extraordinarias de conclusión del proceso es la perención de instancia, basada en la inactividad de las partes por el tiempo de seis meses, que se computa desde la última actuación, que no es precisamente del demandante, sino de cualquiera de los sujetos principales del proceso, por lo que le corresponde evitar su paralización e incurrir en sanción de perención, conforme previene la norma del artículo 309 del Código de Procedimiento Civil.

Al respecto, el procesalista Hugo Alsina manifiesta: "El interés público exige que los procesos no permanezcan paralizados indefinidamente; no solo porque la subsistencia de la Litis es contraria al restablecimiento del orden jurídico, sino porque la relación procesal comprende el órgano jurisdiccional y, esa vinculación puede quedar supeditada en el tiempo al arbitrio de las partes. Por eso, así como la prescripción se funda en una presunción de abandono de instancia. El proceso se extingue, entonces, por el solo transcurso del tiempo cuando los litigantes no instan su prosecución dentro de los plazos establecidos por la ley. Este modo anormal de extinción se designa con el nombre de perención o caducidad de instancia."

Asimismo debemos señalar que la perención, para su procedencia, debe cumplir con tres requisitos: la instancia, es decir la interposición de la demanda y su admisión, acto procesal que da inicio a la instancia, que en este caso se cumple; la segunda, la inactividad procesal, es decir el abandono de la causa por parte de los sujetos procesales, que también concurre en el caso de Autos y, finalmente el tiempo del abandono, establecido por la ley, en este caso conforme al Artículo 309 del Código de Procedimiento Civil, seis meses.

El artículo 311 de la misma norma procesal reglamenta el efecto que produce la perención, señalando que: “La perención de instancia no importará la extinción de la acción, pudiendo intentarse una nueva demanda dentro del año siguiente. Transcurrido este plazo la acción quedará extinguida”, de lo citado, podemos inferir tres efectos procesales consecuentes: a) La conclusión de manera anormal del proceso; b) La garantía de subsistencia de la acción en el plazo de un año; y, c) La limitación del plazo de la demanda nueva so pena de extinguir la acción.

Sobre lo expuesto, debemos incidir que en primera instancia, la perención extingue los procedimientos judiciales, concluye el proceso teniendo por no sucedidos los actos procesales desarrollados, no importando la extinción de la acción que, como derecho subjetivo del actor, queda incólume frente a la declaratoria, garantía que no es absoluta sino que está condicionada a la presentación de una nueva demanda, con los mismos sujetos e idéntico objeto, dentro del año de declarada la perención por el Juez ordinario.

En la litis, existe una instancia, a fojas  99 a 101 vuelta   se formaliza la demanda sobre cobro de indemnización por daños causados por Ángela María Razuk Vda. de Marcos y Ana Paola Alexandra Villarroel Gasser Vda. De Lohner, realizándose la citación al demandado el cual opone excepción de Citación previa al asegurado y  mediante escrito de fojas  114 a 116 el mismo contesta la demanda  e interpone demanda reconvencional de resarcimiento integral de daños y perjuicios, la misma que fue objeto de contestación por  el demandado.

Mediante memorial de fojas 252, las demandantes solicitan la calificación del proceso. Este memorial, mereció el  auto de  fecha 12 de mayo de 2008, mediante el cual el Ad quo procedió a la calificación del proceso, de los puntos de hecho a probar y apertura del término de prueba, esta resolución anotada  no fue notificada  a las partes. Por consiguiente  existió abandono por ambas partes, es decir; dentro de ese trámite ha existido una inactividad de más de 6 meses, evidenciándose en la causa, que la última actuación data desde el pronunciamiento del auto de fecha 12 de mayo de 2008. Desde dicha fecha en obrados no cursa ninguna actuación que viabilice la continuidad del mismo, mas al contrario se encuentra la petición de perención presentado por la parte demandada reconvencionista que data de fecha 8 de diciembre de 2008, memorial presentado después de haber transcurrido más de 6 meses. Como consecuencia a dicha solicitud el Juez A quo, en fecha 12 de enero de 2009, sancionó dicha inactividad con la perención de instancia, sancionada por el Artículo 309 del Código de Procedimiento Civil  que claramente establece: “cuando el demandante en primera instancia, abandonare su acción durante seis meses, el juez de oficio o a petición de parte y sin más trámite declarara la perención de instancia”; el segundo parágrafo determina que, “el plazo se computara desde la última actuación” en este caso ambas partes por ser proceso doble. Que el plazo para la perención de instancia se computa desde la última actuación en el proceso, es decir, desde la emisión del Auto de fecha 12 de mayo de 2008, hasta la solicitud de perención presentada en fecha 9 de diciembre de 2008, no pudiendo posteriormente las pares afectadas por la solicitud recién pretender activar la instancia.

En cuanto al reclamo sobre la violación del artículo 304 del Código de Procedimiento Civil  al acusar que no correspondía al demandante reconvencionista solicitar la perención de instancia, sino el desistimiento del proceso, al respecto es pertinente señalare que el proceso es singular cuando la calidad de actor reúne uno de los sujetos y la de demandado el otro. Es doble cuando ambas cualidades reúne cada sujeto procesal. Obviamente hay dos demandas: la principal y la reconvención, los actores de cada una de ellas asume la responsabilidad de impulsar el proceso que por esa circunstancia es uno solo (unidad procesal), que ordinariamente debe concluir con la sentencia, la que debe comprender ambas pretensiones. Enfocado así el proceso doble, no hay ninguna circunstancia que lo tome indemne  a la sanción de perención, cuando son ambas partes las que incurren en negligencia procesal por abandono del proceso, pues es suficiente que cualquiera de los sujetos- demandante-demandado acciones y procure los actos procesales  que correspondan para que marche el proceso normalmente. Si ambos, por esa doble  condición o papel que desempeñan, resultan ociosos frente a la responsabilidad asumida entre todos los sujetos procesales intervinientes en  el conocimiento de la causa, que también es sujeto principal con rol especifico, más aun si se considera que los proceso dobles no se encuentran dentro de las causas de improcedencia de la perención que señala taxativamente el artículo 313 del Código de Procedimiento Civil. Asimismo se ha orientado por la jurisprudencia uniforme del Tribunal Supremo sobre la aplicación de la perención de instancia por el abandono de la causa por parte de las partes, con cabal criterio y con el fin de preservar la celeridad procesal, desterrando el hacinamiento de procesos que multiplican las causa de retardación, por lo que, al haber aplicado de este modo el artículo 309 del adjetivo mencionado, los tribunales de instancia no han incurrido en violación de su texto.

En ese mismo sentido tenemos al Dr. Carlos Morales Guillen quien en su texto de Código de Procedimiento Civil nos indica con respecto a la perención lo siguiente: "... es de interés público que los procesos no permanezcan paralizados indefinidamente y porque ha de entenderse que el Estado, después de un período de inactividad procesal prolongado, debe liberar a sus propios órganos, de las obligaciones derivadas de la existencia de una relación procesal abandonada (Chiovenda, Alsina)...", por lo dicho era deber de la parte demandante como parte actora de la demanda principal no dejar transcurrir más de 6 meses y abandonar el proceso, mucho menos si consideraba que era deber del Órgano Jurisdiccional  la notificación con el auto de fojas 252 vuelta, sin embargo las partes  se constituyen en partes coadyuvantes que dan el impuso procesal en la tramitación de la causa, exigiendo la  realización de ciertos actos con la carga  que impone el principio de preclusión y celeridad procesal, hecho que en la litis las partes y más la parte actora dejó de ejercer y de activar por más de 6 meses; olvidando por completo el interés que cuentan las partes del proceso, quienes también tienen la obligación de activar y de exigir el fiel cumplimiento de las normas procesales y no dejar todo en manos del Juez quien muchas veces por la carga procesal en la que cuenta no se encuentra al pendiente de un determinado proceso y son las partes como interesadas, quienes tienen que estar al pendiente de sus pretensiones dentro de una acción judicial.

Por todo lo expuesto, y en virtud de no ser evidentes las infracciones acusadas, corresponde a este Supremo Tribunal fallar en la forma prevista por los artículos 271 inciso 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I inciso 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara INFUNDADO  el recurso de casación   en el fondo y en la forma contenidos en el memorial de fojas 281 a 282 vuelta, interpuesto por Ángela María Razuk Vda. de Marcos y Ana Paola Alexandra Villarroel Gasser Vda. De Lohner, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Primer Magistrado Relator Dr. Javier Medardo Serrano Llanos, de cuyo proyecto fue disidente la Magistrada Dra. Ana Adela Quispe Cuba, con cuya disidencia estuvo de acuerdo la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.