SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                Nº 310

Sucre:                        14 de Julio de 2014

Expediente:                C-48-09-S

Distrito:                        Cochabamba

Segunda Magistrada:   Dr. Javier Medardo Serrano LIanos

VISTOS:

El recurso de nulidad de fojas 900 a 906, interpuesto por  Ángel Soliz Cartagena, Juan José Flores Allende y Rolando Rojas Torrico en representación  de  la  Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para   la Vivienda Comunal Alalay Ltda.; el recurso de  casación en  la forma y  en  el  fondo de  fojas   887  a  896  vuelta,  interpuesto  por  Edwin Higueras Antezana y  Liddy López de  Higueras  contra  el Auto  de Vista de  24  de  abril  de  2009, de fojas  846  a 847,  pronunciado por la  Sala   Civil  Segunda  de  la  entonces  Corte Superior  del  Distrito Judicial  de  Cochabamba,  dentro  del  proceso  ordinario  de  mejor derecho de  propiedad, seguido por  Gualberto Villarroel Bautista  y Lola  Villarroel de  García contra los  ahora  recurrentes;  las contestaciones  de fojas  908  a 911  vuelta y de fojas  918  vuelta, los antecedentes  procesales; y:

CONSIDERANDO: (De la Relación de la Causa).-

Que,  tramitado el proceso de referencia, el Juez   decimo primero de Partido  en   lo  Civil  de  la  ciudad  de  Cochabamba,  pronunció  la Sentencia de  16 de  marzo de  2006, cursante  de  fojas  480  a  485, declarando  probada  en   parte  la  demanda  de fojas  125  a  127, interpuesta  por  Gualberto Villarroel Bautista  y  Lola  Villarroel de García, con  relación al  mejor derecho de  propiedad e improbadas las  excepciones perentorias  opuestas; reconoce  el mejor derecho propietario de los demandantes y  dispone  la reivindicación del inmueble ubicado en  la  Urbanización Ballivian, Jurisdicción  de la Pacata Alta,  de  Sacaba, provincia Chapare, actualmente  provincia Cercado  del   departamento   de   Cochabamba   con  una  extensión superficial de 400  metros cuadrados,  de Edwin Higueras Antezana y  Lola  López de  Higueras,  el  mismo que   deberá  ser  entregada  a favor   de   sus    propietarios   Gualberto  Villarroel  Bautista   y   Lola Villarroel de  García,  de  manera  directa  o en  su  caso   a  través  de sus    apoderados   en   tercero   día   de   ejecutoriado   el   fallo,   bajo conminatoria  de lanzamiento.

Que,  por  memorial  de  fojas  489  a 502,  los  demandados interpusieron recurso  de  apelación  en  contra  la  Sentencia  de  16 de marzo  de 2006,  sobre el  cual la Sala   Civil  Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito  Judicial  de  Cochabamba emitió el Auto  de  Vista  de  24 de  abril  de  2009,   cursante  de  fojas 486  a  487;  por  el cual   confirmando  la  Sentencia  de  16  de  marzo de   2006   y   declarando   improbada   la   demanda   de   tercería   de dominio excluyente planteada  por  los personeros  de la Cooperativa de Ahorro y Crédito para   la Vivienda Comunal Alalay Ltda.

CONSIDERANDO: (Del Recurso de Casación).-

I.- Que, la resolución de segunda instancia, motivó  que los representantes de la Cooperativa  de   Ahorro  y  Crédito  para  la Vivienda Comunal Alalay Ltda., en  fecha  12 de junio de  2009, por memorial de fojas 900 a 906, interpongan RECURSO  DE NULIDAD (casación   en    la   forma),  en   la   que  denuncian los siguientes  aspectos:  a)  la  nulidad  procesal  por   vicios de prima fasie que viola  garantía  constitucional  de  derecho a la defensa por no  haberse  deducido la  demanda  en  contra  de   la   referida Cooperativa  por   cuanto   ésta    se   encuentra   vinculada   a  la   litis denunciando  la deslealtad de  los demandantes  pretendiendo desconocer los  derechos  de  la  Cooperativa; b) Nulidad del  Auto  de24   de   abril   de   2009,    particularmente    en   el  considerando   que resuelve la  tercería  de  dominio excluyente  sin  la  debida fundamentación  y en  contradicción  a  los  artículos  355,   356,   358 parágrafo  III  y 359 del  Código de  Procedimiento  Civil. Por  lo  expresado   piden   anular   obrados   hasta    que    se   dicte    nueva resolución.


II.- Por  otra  parte, la resolución de  segunda instancia,  motivó que los  demandados,  en  fecha 10 de junio  de  2009, por  memorial de fojas 887 a 896  vuelta,  interpongan  recurso  de  casación  en   el fondo y en la forma.

Con relación al fondo señala que:

1.-  La   sentencia   recurrida   contuviere  violación,  interpretación errónea o aplicación indebida de la ley,  que  en  el presente caso  se manifiesta  de  manera  expresa en  que  los  demandantes  conocían que  el  derecho propietario de  todos los  lotes   de  la  Urbanización, incluyendo el predio ahora  en  litigio, permanecían  aun   en  lo pro indiviso a  nombre  de  la  Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para   la Vivienda  Alalay  Ltda.,   a   quienes   deliberadamente   no    se   le demando, indican que  cuando la parte   demandante  no obra  así,  es obligación del juez   tomar las  determinaciones  precisa para   evitar la violación de las  garantías  constitucionales,  considerando que  no fueron observados los artículos 3 y 90 del Código de Procedimiento Civil.

2.- La resolución recurrida y la  sentencia ignoran que  la demanda de  mejor derecho solo  podía intentarse  contra la  Cooperativa y no contra los  ahora  recurrentes;  observando la  diferencia de  límites que  en  la  minuta  de  transferencia  ofrecida en  calidad de  prueba por  los demandantes.

3.-  Existe interpretación  errónea  de  la  ley,  debido a  que   no  se puede  dictar  sentencia  de  declaración  de  mejor  derecho propietario sobre una anterior  sentencia  de  declaración de  mejor derecho propietario que  se encuentra ejecutoriada, aspecto que contradice lo preceptuado  en  los  artículos  1318  y  1319  del Código Civil; no  habiéndose  considerado que  el derecho propietario de los demandantes   deriva del  derecho  propietario  de  la  Urbanización Ballivian que  perdió  la   demanda  de   mejor  derecho  propietario frente  a   la   Cooperativa    ya   referida;  asimismo  refieren  que  la sentencia  no  se  pronunció   sobre   la  solicitud  de  nulidad   de obrados   interpuesto  por  los   ahora recurrentes  aspecto  que tampoco   mereció  respuesta  por   el  Tribunal   de  alzada,   que   bajo   el argumento  de no haberse  planteado  en  su  oportunidad  la complementación  y  enmienda   no  podía  pronunciarse   al  respecto, consideran incumplido   los  deberes de los  Jueces y Tribunales de cuidar  que  los  procesos se desarrollen  sin  vicios  de  nulidad conforme  establecen  los    artículo  3, 87 y 90  del  Código de Procedimiento  Civil  y el artículo  15 de la abrogada  Ley de Organización   Judicial;   además   de  observarse   la  interpretación    que el  Tribunal   de  alzada  realiza  respecto  al  artículo  1453  del  Código Civil.

Con  relación a la forma manifestaron  que:

1.-  Se  han  violado  las   formas esenciales  expresamente  penadas con nulidad   conforme   el  artículo   254   numeral  7)  del   Código  de Procedimiento  Civil,  de bido  a  que  conforme  pruebas  pre constituidas se  reconoce que la  Cooperativa de  Ahorro y Crédito para   la  Vivienda  Alalay  Ltda., habría  sustanciado  y fue  favorecida con   sentencia judicial  de mejor  derecho sobre los predios de la Urbanización  Ballivian,  y que no  fue incluida en la demanda por la parte  actora.

2.- La falta   de  pronunciamiento  sobre  las   pretensiones  deducidas en  el proceso  y reclamadas    oportunamente  conforme  previsión   del artículo   254 numeral 4) del Código  de  Procedimiento  Civil,  que conforme memorial de 15 de agosto  de 2005  cursante de fojas  449 a  461, solicitaron nulidad de obrados,  aspectos  sobre  el  cual  el Juez  A quo no emitió resolución  debiendo  ser resuelta  en su oportunidad,  violando  el derecho  de  petición;  aspecto  que  no tampoco fue considerado  por el Tribunal  de alzada. Asimismo, indican que  denunciaron  que  el Tribunal  de  alzada no se pronuncio  sobre   las  pretensiones   deducidas  en  el  recurso  de  apelación,    particularmente  en  lo  referente  a   la    falta  de coincidencia de la ubicación física del inmueble en litigio. Solicitando  se   resuelva  el  mismo  en   la   forma  prevista  por   el artículo 271  del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO: (De los Fundamentos del Fallo Supremo).-

Que,  de  conformidad con  el artículo  106  del  Código Procesal Civil vigente   por    mandato    de    la    disposición   transitoria    segunda numeral  4)   artículo  17 -  1) de  la  Ley de  Organización Judicial,  el Tribunal  de  Casación,  está   facultado  para   anular  de  oficio todo proceso  en  el  que   se  encontraren   infracciones  que   interesan  al orden  público;  ello con el  propósito  de   que  las   resoluciones pronunciadas  sean  eficaces  en   derecho,  mismo  entendimiento también  lo   mencionaba  el  artículo 252  del  Código   de Procedimiento Civil.

El    debido   proceso   legal     constituye    una     esencial    garantía constitucional  normativa  de  los justiciables,  la  cual  compele a los órganos jurisdiccionales,   en  cuanto  mediatizadores del conflicto, conocer y resolver  las  controversias de relevancia  jurídica en estricta  sujeción a las  formas procesales que rigen los procesos de conocimiento ordinarios, cuya teleología última es  la  de resguardar  el derecho de defensa en juicio; previsiones legales que son  de  orden público y de  cumplimiento obligatorio, por  mandato del artículo 90  del Código de Procedimiento Civil.

La precautela  de  los  derechos y garantías  constitucionales,  es,  en primer término, deber de la jurisdicción  ordinaria,  pues   los jueces de  la jurisdicción  ordinaria  son jueces  constitucionales,  a quienes incumbe el  deber  de  resguardar y  respetar  los  derechos fundamentales  de  las personas  que   intervienen  en  los  procesos sometidos  a  su   conocimiento,  y  en   especial  tienen  el  deber  de tutelar   los   derechos   fundamentales   de   las   partes   durante   la sustanciación    de  los procesos  judiciales   y en la resolución   de los mismos,  conforme  señala el  publicista  nacional  José    Antonio Rivera Santivañez,  consiguientemente  corresponde  verificar si  la resolución de instancia  impugnada  emergen de un  debido proceso legal.

En mérito a todo  lo referido y siendo deber ineludible de éste Tribunal el revisar de oficio el proceso, que  por  razones  de  orden éste  Tribunal analizará en primera  instancia, la forma, debido a que sí el mismo deviene en nulidad del Auto  de Vista, ya no correspondería  realizar  consideraciones  de  fondo; advirtiendo que sí se evidencia irregularidad  procesal que  interesa  al orden público y dada  su  trascendencia,  amerita su  pronunciamiento  sin ingresar a  los  recursos  de  casación  y  nulidad  interpuestos;   aspectos  que son  observados en resguardo  del debido proceso:

1.- Que  el Juez   A qua,   antes   de  admitir  la  demanda  no  advirtió que en las pruebas acompañadas a la demanda   principal de reivindicación, se hacía referencia expresa a que  la  Cooperativa de Ahorro y  Crédito para  la Vivienda Alalay, habría  sustanciado   e intervenido en  procesos judiciales  previos, tanto  de  mejor derecho como de tercería de dominio excluyentes, respecto a los predios de la  Urbanización Ballivian entre   los  que  se  encuentra  el  inmueble motivo de  la  litis;  es  así  que  conforme consta  de  fojas  34  a  35  el Auto  de  24  de  enero  de  2003   emitida por  el  Juez   de  Partido de Sacaba-Cochabamba que declara probada la tercería de dominio excluyente planteada  por  la referida Cooperativa; a fojas   112,  113 y 122    respectivamente   del  expediente   cursa documentación referida  al    proceso   de  mejor   derecho   sustanciado  por  la Cooperativa  de   referencia  también  respecto  a   la   Urbanización Ballivian,  por   éstos    motivos  correspondía   al   Juez  A   qua, el saneamiento procesal respectivo y extrañar la falta de legitimación pasiva en contra de la referida Cooperativa,  evitando  de  ésta manera vulneración  a  derechos  de  terceros  tomando  en cuenta que el objeto de los   procesos  es  la  efectividad de los  derechos reconocidos  por  la  ley  sustantiva,   así  la  jurisprudencia plurinacional  ha  establecido que el sistema de administración de justicia en el Estado boliviano, y su finalidad última, es lograr la justicia material, en ese entendido la Sentencia Constitucional 0144/2012 de  14 de  mayo, estableció el  alcance del artículo 180 de la Constitución Política del Estado en cuanto al principio de verdad material;  en  consecuencia  debe  procurarse  la  prevalencia del  derecho sustantivo  sobre el adjetivo, evitando así  las indefensiones absolutas provocadas a las partes  procesales  o  a terceros con  interés legítimo y que  generen una situación injusta de cosas respecto a la cual lo  jueces   no   pueden   quedar indiferentes;  en  el  presente  caso, al  no  haberse  demandado  a  la Cooperativa de Ahorro y Crédito para  la Vivienda Alalay Ltda., que ostenta   título   idóneo   de    propiedad   obtenido   por sentencia ejecutoriada con  calidad de  cosa  juzgada  formal y material, se  ha provocado  un  estado  de  indefensión  que  deviene  en  nulidad; aspecto  que  por  cierto fue  denunciado  oportunamente  desde  el momento de  la  contestación  a la  demanda  así  consta a fojas  183 vuelta del expediente.

2.- Por  otra  parte   se advierte que  el Tribunal de  alzada, no tramitó como incidente de  puro   derecho la  tercería de  dominio excluyente en segunda instancia, interpuesta por los representantes  de la Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para  la  Vivienda Alalay Ltda, cursante de  fojas 687  a 693  vuelta, de conformidad  con lo establece  en  el  artículo  358  parágrafo  III  del    Código  de Procedimiento Civil, limitándose  su   consideración  en  el  Auto  de Vista, sin  la fundamentación  debida.

Estos  antecedentes   hacen   censurable  la  ligereza con  que  ha procedido el Juez   de primera instancia,  por  olvidar el deber que  le impone el artículo 3 numeral  1) del  Código de  Procedimiento Civil, ocasionando el trámite defectuoso del  proceso hasta  este  estado y colocando  a  las   partes  ante  inminente  inseguridad  e incertidumbre  jurídica  por  no  tomar en cuenta la importancia de los derechos que se litigan, así  también debía  ser  observado por  el Tribunal Ad quem, con  la facultad que  le confería el artículo  15 de la Ley de Organización judicial vigente en la gestión 2009, facultad ahora contenida en el articulo 17 de la Ley del Órgano Judicial y no permitir que  se continúe arrastrando  defectos procesales que debían ser expurgados con carácter previo a emitir su decisión en el fondo, disponiendo  la  nulidad  de obrados, en tanto se integre a la litis a los   Cooperativa de ahorro y crédito  para  vivienda Comunal Alalay Ltda., aspecto que  se extraña  en  el caso  de Autos, por lo que el Ad quem no  ha  obrado correctamente  en  apego a los principios de equidad  y  justicia, pues  correspondía a  los adjudicatarios no sólo conocer  la  acción  intentada,   sino   formar parte   activa de  la  litis,   conforme prevé  el artículo  194  del  Código de  Procedimiento  Civil   que  señala  ''Las  disposiciones  de  la Sentencia sólo  comprenderán  a  las partes que  intervienen   en  el proceso  y  a  las  que  trajeren  o derivaren  derechos   de  aquellas". Situación que impone  la  necesidad  de corregir  los  defectos advertidos,  por  cuanto  el actuar  del  Juez A quo cae  en  la  nulidad prevista por  el artículo 252  del Código Procedimiento Civil

En mérito a  las  consideraciones  precedentes  corresponde  fallar conforme disponen  los  artículos  271  numeral  3) y 275,  ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria    octava,   artículo    42 parágrafo 1 numeral  1 de  la  Ley N° 025  del  Órgano Judicial  de  24 de junio   del 2010,  así  como  del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212  de Transición  del  Órgano Judicial,  y en aplicación de los arto 271 numeral 3 y 275 del Código de Procedimiento  Civil, ANULA obrados hasta   fojas  128  inclusive; es decir  hasta   la admisión de la demanda, debiendo  el Juez A  quo observar  la demanda con relación a los derechos de la Cooperativa de Ahorro y Crédito para la Vivienda Comunal Alalay Ltda. Disponiendo su  integración a la litis.

No siendo excusable  en  el error  que  han  incurrido  el Tribunal ad quem y el a qua se les impone responsabilidad de multa  de  Bs. 200 para  cada  uno a favor  del tesoro judicial.

Cumpliendo lo previsto por  el artículo  17  IV de la Ley del  Órgano Judicial,   comuníquese   la   presente   decisión   al   Consejo  de   la Magistratura  a los fines  de ley.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra.  Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese,  notifíquese y devuélvase.















Dr.  Javier Medardo Serrano Llanos

309

VISTOS:    el   recurso   de   casación   interpuesto    por    Zoilo Quevedo Justiniano,    contra  el  Auto de  Vista N°  620   de   17  de diciembre de  2008,  pronunciado  por  la  Sala   Civil Primera de  la Corte Superior del  Distrito Judicial  de  Santa  Cruz, en  el proceso sobre desocupación  y  entrega  de  inmueble,  seguido por  Carlos Pascual  Moreno Quiroga  contra  el  recurrente,   la  respuesta   de fojas 183,  los  antecedentes  procesales;  y,

CONSIDERANDO    1: De   la   Relación   de   Causa.-    Que,  el


Juez    de   Partido  Noveno en   materia   Civil y   Comercial  de   la ciudad  de  Santa  Cruz, pronunció  la  Sentencia  N° 39  de  27  de febrero de  2008   (fojas 146  a  147  vuelta), declarando  probada  la demanda     e     improbada     la     reconvención,     ordenando     al demandado  entregar  el inmueble al demandante;  sin  costas. Deducida  la  apelación  por  el  demandado,  la  Sala   Civil Primera de   la   Corte   Superior   del   Distrito  Judicial   de   Santa   Cruz, mediante  Auto  de  Vista  N°  620   de   17  de   diciembre  de   2008 (fojas 171  a  173), confirma la  sentencia  apelada;  con  costas. Contra  esta   resolución  superior,  el  demandado   Zoilo Quevedo Justiniano   interpone  recurso  de  casación  en   el  fondo y  en  la forma,  en   los   términos   expuestos   en   su   memorial  de   31   de marzo de  2009   (fojas 178  a  181).

CONSIDERANDO      11:   De     los      Fundamentos        de     la Resolución.-    Que,  el   artículo   17   parágrafo   1  de   la   Ley   del Órgano Judicial  en  el  mismo  sentido  del  anterior  artículo  252 del   Código de   Procedimiento   Civil y  del   actual   artículo   106



parágrafo  1 del  Código Procesal  Civil, faculta  al  Juez   o Tribunal de  casación,  la  revisión  de  las  actuaciones  procesales  de  oficio, es  decir, es  la facultad  de  anular  de  oficio todo  proceso en  el que se        encontraren    infracciones   que   interesan   al   orden   público; esto,   porque  en  los  procesos  que   llegan  a  su   conocimiento  se debe   verificar  si  en   ellos   se  observaron  las   formas  esenciales que                hacen     eficaz    a     un      proceso     de     conocimiento     y fundamentalmente        que   las   resoluciones  que   contenga,  sean útiles en derecho y guarden la seguridad jurídica que  las  partes buscan a través de aquel.

Que,  de acuerdo a lo establecido por  el artículo 194 del  Código


de  Procedimiento Civil, las  disposiciones de  la  Sentencia sólo comprenderán a las  partes  que  intervinieren en  el proceso y  a las  que  trajeren o derivaren sus   derechos de  aquellas. En  ese mismo sentido el  artículo  1451  del  Código Civil, prevé que  lo dispuesto por  la sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada causa estado a todos los efectos entre  las  partes, sus  herederos y causahabientes.

Que,  el litisconsorcio sea  activo o pasivo, importa el interés de dos   o  más   personas  respecto  a  una   pretensión  común  que obliga su   participación  en   el   proceso.  Cuando  existe  una pluralidad de  sujetos que  consideran tener   igual  derecho para peticionar, nos  encontramos frente a un  litisconsorcio activo, si por  el contrario son  varios los concernidos con  la acción que  se intenta,  se  trata   de  litisconsorcio pasivo y  si  estamos frente a una  pluralidad de demandantes y demandados hablamos de un litisconsorcio mixto.

Que,  en  ese  marco, de  la  revisión del  proceso se  evidencia que de fojas  31 a 32 y 35,  Carlos Pascual Moreno Quiroga interpuso demanda   de   fechas   15   y   22   de   marzo  de   2006,   sobre desocupación y  entrega de  inmueble, dirigiendo su  acción en


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contra  de  Zoilo Quevedo Justiniano,   demanda  que  fue  admitida por   el  Juez  de   la   causa  el  25   de   marzo  de   2006,  conforme consta   a   fojas  36.   Empero  en   la   misma   demanda,   el   actor inscribe   respecto   el   inmueble   en    litis    que    "el   mencionado inmueble   lo   hube   en    compra   al    Sr.    Wilivaldo    Camacho Valdivia   y este   a  su  vez lo hubo en  compra al  Sr.  Zoilo Quevedo Justiniano",    adjuntando    al   efecto  de    fojas   18   a    19   y   en testimonio: minuta  de  venta con  reconocimiento de firmas  de  un inmueble de  450.00  mts2  ubicado en  la  zona Pampa  de la Isla a

favor  de   Wilivaldo   Camacho     Valdivia   por     la   suma  de   Sus.


2.500.   Posteriormente,   de  fojas 39  a  40  vuelta,  el  demandado contesta  y  reconviene que   "el  señor  Ramón  Justiniano   Paz... y el señor  Wilibaldo    Camacho    Valdivia    aprovechándose   de  mi ignorancia  y  el  hecho  de  no  saber  leer   y  escribir  me   hicieron firmar una    minuta  de  transferencia  y  no  una    de  préstamo,  la cual   han    legalizado hoy  y  a  efectos de  quitarme  mi  inmueble han      transferido    al    tercero    CARLOS  PASCUAL MORENO QUIROGA"; del    mismo  modo,  a   fojas   112   y   vuelta   cursa declaración    -dentro    la    denuncia     penal    contra    Wilibaldo Camacho      Valdivia     de    8   de   febrero  de    2006-,   de   Ramón Justiniano   Paz  quien  señala:  respecto  el  acto   pactado  entre  el demandado   y   el   "capitalista"    Wilivaldo   Camacho      Valdivia sobre el  inmueble  objeto de  litigio, que   "Fue un   préstamo  y  no venta".

Que, el  artículo  90  del  Código de  Procedimiento  Civil establece que  las  normas  procesales  son  de  orden público y, por  tanto, de cumplimiento  obligatorio; y,  las   estipulaciones   contrarias  a  lo dispuesto  en  este  artículo serán nulas.

Que, de  10 expuesto,  se  tiene que  la  demanda  de  fojas 31  a  32 y


35,  fue  interpuesta   exclusivamente  en  contra  de  Zoilo Quevedo


Justiniano,   sin  considerar  que  la  sentencia  que  recaiga sobre la




demanda,   también   afectará   indudablemente    los   derechos   de Wilivaldo  Camacho  Valdivia,  porque además de 10 predicho, la demanda  deducida  por   la   parte    actora  tiene   como esencial pretensión, hacer valer  su  derecho propietario sobre el inmueble objeto del  litigio, en   contra  partida  el  demandado  pretende desconocer  el   derecho  propietario  que   le   asistiría  a   Carlos Pascual  Moreno Quiroga, ello  significa que   la  sentencia  que recaiga  sobre  la   demanda   y   la   reconvención  interpuesta, indudablemente alcanzaría, en sus  efectos, también a Wilivaldo Camacho   Valdivia,   quien  figura en   el  Registro de  Derechos Reales como titular  del  inmueble  en  litigio, cuya   titularidad transfirió al ahora demandante; de ahí  que  correspondía al Juez a qua  no excluirlo como hizo  a fojas  51 sino  integrarle a la litis, a  los  efectos del  artículo  194  del  Código Adjetivo Civil, al  no haberlo hecho incumplió el  deber que  le  impone el  artículo 3 numeral  1) del  Código de  Procedimiento Civil, por  permitir que el proceso se  desarrolle con  vicios de  nulidad. Por  su  parte, le correspondía al  Tribunal ad  quem advertir este  vicio  y  anular obrados  disponiendo  la   integración  a   la   litis   de   Wilivaldo Camacho   Valdivia,   omisión que  se  encuentra  sancionada con nulidad prevista por  el  artículo  17  parágrafo 1 de  la  Ley  del Órgano Judicial en  el mismo sentido del  anterior  artículo 252 del  Código de  Procedimiento Civil  y  del  actual  artículo  106 parágrafo 1del Código Procesal Civil.

Que,  los  Jueces  y  Tribunales  de  alzada deben tener   presente que  la integración a la litis  de todos quienes sean  demandantes o  demandados  importa  que   deban  ser   sometidos al  proceso, además que  debe  ser  tarea  no sólo de las  partes, sino  del Juez  a qua,   quien en  su  calidad de  director del  proceso, debe  cuidar que  el mismo se  desarrolle sin  vicios de  nulidad.  Sólo  así,  las decisiones que  adopte, serán  útiles en derecho a las  partes y los


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efectos  de   la   cosa   juzgada   alcanzarán    a   todos  y   a   quienes


deriven sus   derechos  de  aquélla,  tal  como lo impone  el artículo


194  del  Código de  Procedimiento Civil.


POR    TANTO:    la    Sala     Civil    Liquidadora    del    Tribunal Supremo de Justicia,   con  la facultad  conferida por  el artículo 42 numeral  1) Y disposición  transitoria  octava de  la  Ley del  Órgano Judicial,   conforme  los   artículos   271    numeral   3)  y   275    del Código   de    Procedimiento    Civil,  ANULA    obrados    hasta    la admisión  de   25   de   marzo  de   2006,  de   fojas   36,   inclusive,  a efectos  de    que    se   integre  a   la   litis    a   Wilivaldo    Camacho Valdivia.   Con  responsabilidad  por   no  ser   excusable  la  omisión del Juez   a quo  y Tribunal de alzada, que  se gradúa en  Bs.  300  per cápita, descontable  de sus  haberes.

Cumpliendo 10 previsto por  el artículo  17-IV de  la  Ley del  Órgano


Judicial   comuníquese   la   presente   decisión  al   Consejo  de   la


Magistratura  a los fines  de ley.


Regístr,ese,  comuníquese    y devuélvase.
















Dra. Ana Adela Quispe Cuba

308

VISTOS:     El   Recurso   de   Casación   interpuesto   por    Juana Machicado Cabezas Vda.  de Tapia  de fojas  554  a 559,  contra el Auto  de Vista  N° S 52/09   de  18 de febrero de 2009,  cursante  a fojas  549  a  550  vuelta, pronunciado por  la  Sala  Civil de la que fuera  Corte  Superior del  Distrito Judicial  de  La Paz,  dentro del


proceso ordinario de NULIDADDE ESCRITURAC,


ANCELACION


y  REHABILITACIONDE PARTIDASs, eguido por  la  recurrente, contra los herederos de Víctor Hugo Vásquez Corrales y Cristina Clavel de Vásquez, los  antecedentes  procesales, la contestación al  recurso  de  fojas   561   y  vuelta,  el  Auto   de  concesión  del recurso de fojas  562; y,

CONSIDERANDO  1:


ANTECEDENTES  DEL PROCESO: Que, en la tramitación del proceso, la Juez  de Partido 3° en lo Civily Comercial de La Paz, pronuncia  sentencia  de  fecha  9  de  mayo  de  2006,   cursante  a fojas  409   a  411   vuelta  de  obrados,  declarando  PROBADAla demanda e improbada la reconvención, declarándose la nulidad de  la  Escritura  Pública N° 67  de  5  de  octubre  de   1990  y  la cancelación de  la  inscripción en  el registro de  derechos reales, disponiéndose que  en tercero día  se entregue a sus  propietarios el  cincuenta  por  ciento del  bien  inmueble ubicado  en  la  calle José  Astete N° 75 bajo  conminatoria de lanzamiento.

Contra la  referida sentencia los  demandados  plantean  recurso de  apelación  radicada  en  la  Sala   Civil  Segunda  de  la  Corte Superior de  Distrito de  La  Paz,  la  misma  que  emite   Auto  de




Vista N° S-52/09  de  18 de  febrero de  2009, cursante  a fojas  549 a        550    vuelta,   mediante    el   cual    confirma   la   resolución   N°

185/2000  de  fojas   39,  anula  el  auto   de  concesión  de  alzada  de fojas   530  respecto  únicamente   a  la  apelación  concedida  contra la resolución  N° 61/04  de  fojas  269  a 270  y finalmente revoca la sentencia N° 221/06  de  fojas  409   a  411  y  deliberando en  el fondo, declara improbada la demanda de fojas  9 -  10, así  como la  acción  reconvencional de  fojas  16 de  obrados, manteniendo firme y  subsistente  la   Escritura  Pública N°  67/90   de   5  de

octubre de  1990 cursante a fojas 4 a 7 de obrados, sin  costas.                        )


CONSIDERANDO  11:


FUNDAMENTOS   DE   LA  IMPUGNACION.-   Contra  el  Auto   de Vista, la demandante interpone recurso de casación en  el fondo y  en  la  forma, mediante memorial de  fojas  554  a  559,  con  los siguientes fundamentos:

Señala que   en  el  numeral  3  del  Auto  de  Vista la  Sentencia Constitucional  citada  N°   343/2005   R,   no   es   atingente  ru aplicable  al   presente  caso.  Que,   la   anulación  del   auto    de concesión del recurso que  corre a fojas  530,  debió hacerse sobre bases reales y no  ficticias, sin  el respaldo documental, incumpliendo su  obligación de  fundamentar jurídicamente  su decisión,  dejando  subsistente   la   admisión  del   recurso   de apelación, vulnerando con  ello la garantía al debido proceso y a la seguridad jurídica.

Recurso de  casación en  el  fondo.- Denuncia la  existencia de violación de la ley artículo 253-1 del Procedimiento Civil, que  al dictarse el Auto de Vista se ha violado flagrantemente el artículo

192-2) del   mismo,  al   no   haberse  citado  ninguna   ley   que respalde  las   conclusiones  a  que   llega, faltando motivación y fundamentación  y   existir  contradicciones  entre    los considerandos y el por  tanto. Que  hubo  indebida aplicación de


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la ley, en  lo referente al artículo 1311  del  Código Civil al negar validez al documento base  de la acción consistente en  el contra documento   privado   reconocido   presentado    en     fotocopia legalizada (fojas  8,  310   Y 315), deducción realizada por   los Vocales   indicando    que     dicha    documentación   no     está debidamente legalizadas, consumando un   acto   discrecional y ultra   petita,  que   viola flagrantemente el  espíritu  del  artículo

1311, sin  manifestar cual  es  el fundamento legal que  respalda dicha interpretación, cuyo acto  de omisión y aplicación indebida de  la  ley afecta sus  derechos constitucionales del  derecho a la defensa en juicio y al debido proceso, violando el artículo 16 de la  CPE  así  como derecho humano del  artículo 8  del  pacto de San  José   y  14  del  Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos. Además,  esa   cuestionada  fotocopia legalizada fue extendida del  original, que  extrañamente desapareció, empero en   ningún  momento fue   cuestionada  por   la   parte  adversa. Indica que   hubo   error de  derecho en  la  interpretación de  la prueba   ofrecida por  las  partes, se  ignora el valor que  tiene la fotocopialegalizada por funcionario público.

Recurso de  casación en  la forma (artículo 254-4), el recurso de apelación de  Vásquez carece absolutamente  de  expresión de agravios sin   exposición clara  de   hechos  y   derecho,  siendo violatorio del  artículo 227  d el  código de  procedimiento civil. Además        indica   que    existió  ilegal  apersonamiento   de    los sucesores de  la  señora Cristina Clavel de  Vásquez, ya  que  el juez        instruyo   se   presentara   la   declaratoria  de   herederos, documentos                que    nunca   se   presentaron   determinando  en consecuencia la  impersonería de  los  herederos. Que  las  firmas estampadas        en   cada    escrito  presentado  por   Hugo Vásquez Corrales no  son   nada  parecidas entre  sí,  existiendo falsedad material         e   ideológica, falsificándose  las    firmas  de   dichos




memoriales.  Asimismo  hubo    ilegal  citación  con   el  término  de prueba   a  una    persona   fallecida  y  a  los   supuestos   herederos. Falta   de  firma en  los  escritos  presentados   fojas   14,  16,  22,  27  y

34;  y en  los  escritos  de  fojas  76,  82,  83,  84,  88,   124,   159,   176,


181  firma Blanca Vásquez  por  Hugo Vásquez  sin  ningún  poder, siendo  nulos  estos    actos,  pues    no   se  dio  por   bien   hecho,  en consecuencia  impersoneria  de  Blanca Vásquez.

CONSIDERANDO  111:


FUNDAMENTOS   DE  LA  RESOLUCIÓN.-   Que  así  planteado el recurso ingresando a su  análisis se tiene:

Después de una  revisión íntegra de la  Sentencia Constitucional N°  343/2005-R  aplicada  por   el  Auto   de  Vista recurrido,  es sencillo apreciar que  la misma es aplicable al presente caso, que con   el  fin   de   ayudar  a   entender  a   la   recurrente   que   fue pertinente la cita,  nos  permitimos transcribir parte   de la misma "...,   todo    auto     que    no   ponga   fin   al   litigio  y   trate     del proceso    rmsrno   y    no     del     derecho    discutido     en     él, constituye   un   auto    interlocutorio   simple,  de  manera   que podrá    ser     objeto    de    reposición    bajo     alternativa     de apelación  en   caso   de  negativa,   o  sea   que   tendrá   que   ser interpuesto    dentro   de   los   tres    días    de   la   notificación, conforme   determina    el    artículo    116    del    CPC.   En    la especie,   a  través   de   la   Resolución   438/2002,    de   14  de noviembre,   el   Juez     del   proceso   concursal,    rechazó   los incidentes     de     nulidad     de     obrados     y     solicitud     de declinatoria    de    competencia    planteadas     por    el   Banco Nacional  de  Bolivia  S.A., lo  cual   demuestra   que   se  trata de   un    auto    interlocutorio    simple,  por    cuanto   no   podía poner  fin  al  litigio,  ya   que   si  se  decidía  anular   obrados, no   concluía   el  juicio   sino    que   era   reencausado,    y  si   se declinaba      competencia       -como     también      pedía      el

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recurrente-    se   remitía   el   mi srno    a   otra    instancia.    Por


ende,  al  tratarse   de  un   auto   interlocutorio   simple,  debió ser   objeto  de  reposición  bajo   alternativa   de  apelación  en caso    de   negativa;   sin   embargo,  se   formuló  apelación  en forma    directa    y    extemporánea,     por     cuanto    con     la determinación    referida,   se   notificó   al   Banco   el   23   de enero  de  2003   a  horas  17: 10 y  dicha  entidad  presentó  su apelación  el  29  de  enero,  a horas  10:00,  es  decir, después de  los  tres   días   que  tenía  como plazo para   hacerlo.

En consecuencia,  al haber dejado sin  efecto los Vocales recurridos,     el    Auto   de     concesión    de     apelación,    al considerar  que  la  alzada  fue  presentada   fuera  del  término legal, actuaron  correctamente,  sin que  sean  evidentes las acusaciones    que    formula   el   actor   en   su    demanda,   no existiendo  acto   ilegal ni  omisión  indebida   que   amerite  la procedencia  del  amparo". (textual)

Que  en  el  caso   de  autos,  al  ser  la  resolución  N° 61/04  de fojas   269    a   270    de    obrados,   un    auto     interlocutorio simple,  ya   que    como  se   expreso,   no   trata     del   derecho discutido     en     el     proceso,    correspondía     a     la     parte interesada   interponer   la  apelación  en  el  plazo máximo de

3  días,    como lo  establece  el  artículo   216   parágrafo  1 del Código     de       Procedimiento      Civil;     que       habiéndose interpuesto    el   mismo   al   noveno   día,    su    interposición resulta   extemporánea   y  fuera  de   plazo  legal,  por   10 que correspondía    anular   el   auto    que    concedió  erradamente dicha  apelación,  habiendo  obrado  el  tribunal   de  alzada  de acuerdo     a     derecho,    fundamentado     lo     suficiente     al respecto,   incluso   citando   acertadamente    una    Sentencia Constitucional.

s


Continuando    absolviendo   las    denuncias    planteadas    diremos que,   a  fojas   416   a  418   de  obrados,  cursa  memorial  de  recurso ordinario  de  apelación  interpuesto   por   Blanca  Vásquez    Clavel, evidenciándose en   su   contenido  denuncia  de   expresión  de agravios, cuestionando entre   otras   cosas el documento privado

cursante a fojas  8,  310  y  315  del proceso,  cumpliendo de esta

manera con 10 previsto por los artículos 219 y 227  del Códigode

ProcedimientoCivil.

Con relación al supuesto ilegal apersonamiento de los sucesores de    la    señora   Cristina   Clavel  de    Vásquez,   as!    como  la cuestionante   que    hace    a   los    memoriales,  que    según   la recurren te  se  habría  falsificado las   firmas de  Hugo Vásquez Corrales y  en  otros   memoriales faltarían la  firma   de  éste   o habrían sido  firmados por  ella,  sin  gozar de representación que la  avale, o  la  denuncia  de  ilegal citación con   el  término  de prueba realizada, debemos decir  a  todas estas   denuncias  que, los recurrentes en ningún momento han  observado ante  el Juez a  quo  los  supuestos  vicios en  las  actuaciones extrañadas,  es más,   tampoco han   demostrado que  se  le  hubiere  ocasionado algún perjuicio u  ocasionado indefensión, de  ahí  que  su inobservancia oportuna  ante   el inferior, convalida tácitamente cualquier  omisión  o  error    en   la   que   se   hubiere  incurrido, máxime si  conforme dispone el  artículo  258   numeral  3)  del adjetivo civil, no está  permitido en el recurso de casación alegar nuevas causas  de  nulidad  que  no  se  hubieren  hecho constar ante  el inferior.

En  cuanto a las  acusaciones de  fondo manifestaremos que,  de la  revisión exhaustiva  del  expediente, como del  auto   de  vista recurrido de fojas  549  a 550  vuelta y  el memorial de  apelación de fojas  416  a 418  vemos que  no es evidente que  el Tribunal de Alzada   hubiera    vulnerado   el    artículo    192    del     Código

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Procedimiento   Civil,  toda     vez    que    la    resolución    es    clara, contiene  decisiones  expresas,  positivas  y  precisas,  además  que en   la   parte     considerativa   de   la   misma   se   ha   realizado  una exposición sumaria  del  derecho  que   se  litiga y  evaluación  de  la prueba  y  se  ha   citado  las  leyes en  que   se  funda  la  misma.  Es más   el ad  quem ha  analizado y valorizado la  prueba  conforme a derecho y de  acuerdo  al valor jurídico  que  la ley le da,  ya  que  los demandantes,    dentro  del  período  de  prueba   no   han   cumplido con  lo  exigido por  el  artículo  1283  parágrafo  1 del  Código Civil, en  razón  de  que   no  han   probado  los  hechos  que   fundamentan su  pretensión,   ya  que   en  el  expediente  la  documental   ofrecida (documento  privado  de  fojas   8) no  cumple  con  el  articulo  1311 del   Código de  Procedimiento  Civil, resultando   evidente  que   el documento  en  el  que   se  basa   la  demandante   es  una   fotocopia legalizada  que   carece  de  validez jurídica,   al  no  estar   legalizada por       autoridad      competente,            cuya       irregularidad      fue oportunamente    observada   en   reiterados   memoriales   desde  el principio  del   proceso  por   los   demandados,   al   amparo  de   los artículos   399    del   Código  de   Procedimiento   Civil   y   1311   del Código Civil, faltando  la presentación  del  original del  documento en     cuestión,     habiéndose     solamente    presentado     fotocopia legalizada  de   una    también  fotocopia  legalizada  efectuada  por diferentes  funcionarios,   los  mismos  que   negaron  la  existencia del   original  en   los   archivos    de  la  Notaría,  no   encontrándose autenticada    conforme  exige el  mencionado   artículo   1311   del ídem  y,  consiguientemente,   no  debería  haber  sido  aceptada  por el  Juez    de   primera   instancia   por   cuanto   no   podía  servir  de

fundamento        para    la  presente   demanda   por   lo  que   no  hace   fe dentro de  las, exigencias de tales   disposiciones  legales.

Finalmente  tampoco  resulta   evidente  que   el  ad   quem  hubiere incurrido  en  error   de  derecho  al  restar  eficacia y  legalidad  a  la

fotocopia legalizada  del  documento  privado aparejado  a  fojas   8,

310  y 315  del  expediente,  habida  cuenta  que  la  norma  prevista en  el  artículo  1286   del  Código Civil, dispone  que   "las  pruebas producidas    serán   apreciadas    por    el   juez     de    acuerdo   a   la valoración  que   les  otorga la  ley,  pero   si  ésta   no  determina  otra cosa,  podrá  hacerlo  conforme  a  su   prudente   criterio".  Norma legal     que     concuerda     con     los     artículos    397     y    476     del Procedimiento    Civil    y    que     en    definitiva   prevén    que,     los tribunales  de  grado se  hallan  facultados  para   valorar  la  prueba, facultad  privativa que  le confiere la ley y que  es  incensurable   en casación,  a menos  que  se  hubiere  incurrido  en  error   de  derecho o de  hecho, 10 que  no ocurre en autos, donde el Ad quem no ha

hecho otra  cosa  que  sujetarse a lo que  le mandan las  precitadas

normas  legales, corrigiendo el  error   cometido por   el 'Juez   de primera instancia.

Por todo  lo exhaustivamente analizado en  el fondo del  presente recurso,   en   función  de   las    violaciones y   acusaciones   de infracción que  contiene, se  evidencia que  el Tribunal de  alzada en el Auto de Vista recurrido, no ha  incurrido en ninguna de las causales de  casación prevista en  el artículo 253  del  Código de Procedimiento Civil, así   como  tampoco  merecen  que    sean atendidos los  supuestos  errores procedimentales denunciados, no   habiendo  motivo para    una    anulación,  ni   mucho  menos haberse vulnerado normativa constitucional alguna peor  pactos o   tratados   internacionales,    por    10   que    corresponde   dar aplicación del  artículo  271   numeral  2)  y  273,   del  Código de ProcedimientoCivil,a ambos recursos interpuestos.

POR  TANTO:   La  Sala  Civil Liquidadora del  Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con  la facultad conferida  por    el   parágrafo  1  numeral   1)   del   artículo   42 concordante con  la  disposición transitoria  octava de  la  Ley N°

77?'fICl/JI     ~clt  t'al

025  del  Órgano Judicial, así  como el parágrafo 11del artículo 8

de  la  Ley 212  de Transición del  Órgano Judicial declara INFUNDADO   el recurso de  casación en  la  forma y en  el fondo interpuesto  por   Juana   Machicado  Cabezas  Vda.   de   Tapia, contenido en el memorial de fojas  554  a 559,  con costas.

Se regula el honorario profesional en  la  suma de Bs.  1000, que mandará hacer efectivoel Juez  inferior.

Fue  de voto disidente el Magistrado Dr. Javier Medardo Serrano

Llanos.

Regístrese,  notifíquese  y devuélvase.




















Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

307

VISTOS:   el recurso de  casación en  el fondo y en  la forma de  fojas   363   a  364   vuelta, interpuesto  por   Sunner  y  Dardo Valverde  De   los    Ríos   representados   por    Mario  Cárdenas Cabrera, contra el Auto  de Vista N° 528  de  6  de  noviembre de

2008,  pronunciado   por   la   Sala   Civil   Primera  de   la   Corte


Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el proceso sobre cumplimiento de  obligación en  la  entrega de  inmueble y  otros, seguido por  los  recurrentes  contra  Hugo Velarde Justiniano, Sonia Méndez de Velarde y Francisco Luna Zarate, la respuesta de fojas  366  a 367 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO   1: De  la  Relación    de  Causa:   que,  el Juez de Partido Segundo en materia Civily Comercial de la ciudad de Santa  Cruz   pronunció la  Sentencia N°  75  de   16  de junio  de

2007  (fojas 310  a 319), declarando improbada la demanda; con costas.

Deducida  la   apelación  por   los   demandantes,   la   Sala   Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz mediante Auto  de Vista N° 528  de 6 de noviembre de 2008  (fojas

359 a 361),  confirma la sentencia apelada; con costas.


Que,    la   diligencia  de   fojas    361   vuelta  evidencia  que   los demandantes fueron notificados con el auto  de vista  recurrido el

19 de  noviembre de  2008, y  el 26  del  mismo mes,  formulan el presente recurso de casación, por  lo que  éste  fue presentado en el    plazo   señalado   por    el    artículo   257     del    Código  de Procedimiento Civil.




CONSIDERANDO    11.- De   los   Fundamentos     del   Recurso de  Casación:   que,  los  demandantes  Sunner y Dardo Valverde De los  Ríos  representados  por  Mario Cárdenas Cabrera, en  su recurso  de   casación  en   el  fondo y  en   la   forma  de   26   de noviembre de  2008   (fojas 363  a 364  vuelta), acusa  que  el auto de   vista    recurrido  no   resolvió todos  los   puntos   objeto  de apelación, al efecto cita  el artículo 254  numeral 4) del Códigode Procedimiento Civil; señalando el artículo 253  numerales  1) Y2) del Códigode Procedimiento Civilque, se violó los artículos  105,

1455 y  1538  del  Código Civil, ya  que  se  desconoció el título  de propiedad de  los  actores  de  fojas   1  a  5,  al  efecto anota  los artículos 7 inciso i), 22  parágrafo 1 de  la  Constitución Política del  Estado anterior,  1287  y  1289  del  Código Civil; se  violó  el artículo  1311  del  Código Civil, pues   las  fotocopias simples de fojas  37  a  112  no  tienen valor  legal  y no  fueron admitidas; se violó  los  artículos  614  y  616   del  Código Civil, puesto  que  el vendedor debe   entregar  la  cosa  vendida al  comprador; se  ha hecho una   errónea interpretación y aplicación de  los  artículos

1545,   1283  parágrafo 1 del  Código Civil, ya  que  se  olvidó los efectos del  artículo  1455  del  Código Civil y justificó su  acción; se  violó  los  artículos  227  y  236  del  Código de  Procedimiento Civil, pues   el  auto   de  vista   recurrido  carece de  fundamentos legales. Concluyendo que  no fue disuelto el contrato de venta de fojas  1 a 3, al efecto indica los artículos 1287,  1289,  1311,519,

614,  616,   1453,   1455,   1538  del  Código Civil, 7  inciso i) y  22 parágrafo 1de la Constitución Política del Estado anterior.

CONSIDERANDO      111.- De     los     Fundamentos       de     la Resolución:    que,    el   artículo  272   inciso  2)   del   Código de Procedimiento Civil establece que  "Se declarará improcedente el recurso  (de  casación),... :  2)  Cuando el  recurrente  no  hubiere cumplido con el mandato del inciso 2 del artículo 258".


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De la lectura de la causal transcrita, se tiene como un  supuesto


de  improcedencia el incumplimiento del  mandato inserto en  el inciso 2) del  artículo 258  del  Código de  Procedimiento Civil; el precepto legal mencionado contiene los   requisitos  que   debe reunir el recurso de casación y cuyo incumplimiento constituye, conforme se advirtió, en una  causal de improcedencia.

El inciso antes mencionado, en su  parte de contenido, a la letra


indica  que   "El  recurso  (de  casación)... :  2)  Deberá  citar   en términos claros, concretos y precisos... , la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en  qué  consiste la violación,falsedad o error, ya se trate  de recurso de casación en el fondo, en  la  forma, o ambos. Estas especificaciones deberán hacerse   precisamente   en    el   recurso   y    no    fundarse   en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente". Como se  puede advertir, el  precepto legal contiene exigencias que  son  de  contenido, que  necesariamente deben contemplarse al interior del recurso.

Así,   se   tiene  que   el   artículo  258   inciso  2),   contiene  éste supuesto  concreto que  merece ser  analizado. Con  relación a ésta  exigencia; se deduce que  éste  constituye en un  requisito de contenido pues   delimita la  competencia del  tribunal casacional el  cual   deberá  resolver  sobre  los   puntos  contenidos  en   el recurso  de   casación;  por   lo  que,   así   fuese  un   recurso  de casación en  el fondo, en  la forma o ambos, debe contemplar: i) La ley o las  leyes que  se  consideran fueron violadas, aplicadas falsa  o  erróneamente;  y,   ii)  Especificar en   qué   consiste  la violación,falsedad o error.

En   ese   entendido,  pretender  ahondar  las   exigencias antes mencionadas,  resulta  un   exceso que   desconocería el  propio precepto legal antes  mencionado, y  claro está,   implicaría la restricción al acceso a la justicia y el derecho a la impugnación




(artículo     180      de     la     Constitución      Política     del      Estado Plurinacional),    se   vería    afectado  y  limitado por  un   ngonsmo exagerado promovido por  el requerimiento de  requisitos de contenido que no están   contemplados en la norma.

Ahora   bien,   considerando  los  principios  que   sustentan   a  la


potestad  de  impartir  justicia  como  ser  la  equidad,  seguridad jurídica,  publicidad,  probidad,  celeridad,  pluralismo  jurídico, interculturalidad,    equidad,   servicio  a   la   sociedad,   armonía social   y  respeto  a   los   derechos,  y  a   su   vez,   los   principios procesales  que   rigen   a  la  jurisdicción  ordinaria,  entre   ellos, transparencia,     celeridad,    probidad,    honestidad,    legalidad, eficacia, eficiencia, accesibilidad,  inmediatez,  verdad  material, debido proceso e  igualdad  de  las  partes   ante   el juez;   aquella labor  verificativa del  cumplimiento del  requisito antes   anotado, no   se   debe   restringir   a   que   en   el  recurso   de   casación  se contemple de  forma   explícita la  especificación de  la  ley  o  las leyes  que   se  consideran  fueron  vulneradas,  aplicadas  falsa   o erróneamente   y   la   especificación  sobre    en   qué   consiste  la violación, falsedad, o error,  el cumplimiento de  ello puede   estar implícito  o  disperso   en   el  recurso  de   casación y  no   sería conducente  con   un   sistema  judicial  que   procura   la  verdad material  la  exigencia con   rigurosidad  de  la  explicites  de  los requisitos cuando  fácilmente de una   lectura y análisis  integral del   recurso   se   puede    desentrañar   el   cumplimiento   de   los requisitos  y  posibilitar  así   una    resolución  en   el  fondo   que elimine el estado  de  indeterminación  de  las  partes   procesales, contribuya a la pacificación social y la seguridad jurídica. Corresponde   también    mencionar   que    dicha     norma    legal pertenece  a  una    concepción  de   orden   rigorista  y  ritualista, proveniente de fuentes conservadoras y de tradición formalista, no conducente con los valores y principios que  ahora   contempla

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la Constitución y que  son  propios de un  "Estado Unitario Social


de   Derecho  Plurinacional  Comunitario ..."   (artículo  1  de   la Constitución Política del  Estado Plurinacional), por  lo que  toda interpretación  que  se  efectué debe  ser  "desde y  conforme a  la Constitución" ya  que  una   interpretación literal o gramatical de esta    norma   no    estaría   acorde   al    sistema   constitucional imperante  ni  al  bloque de  constitucionalidad,  que  proclaman por  sobre  todo  formalismos y ritualismo, el acceso a la justicia. En  ese  sentido, del desentraño y cotejo del recurso de casación, se llega a las  siguientes conclusiones:

El auto  de vista  recurrido concluyó respecto la transferencia de


20  de  febrero de  1998  (fojas  34  a  35),  que  "la venta   realizada por   los   esposos  Antonio  Hugo   Velarde  Justiniano   y   Sonia Méndez  de  Velarde, cursante  a  fojas  33  a  35,  ha  sido  resuelta voluntariamente entre  los vendedores y los compradores Sunner Valverde de  los  Ríos  y  Dardo Valverde de  los  Ríos,  conforme consta por  la  minuta  reconocida de  fojas  37  a  38".  En  efecto, dicha   minuta  de  16 de  marzo de  1998  (fojas  37  a  38),  señala que  "ambas partes contratantes,  convenimos en  dejar  sin  efecto legal   alguno  el   referido  contrato  de   transferencia   del   bien inmueble  de  fecha   20  de  febrero de   1998,... ,  por  cuanto  yo, ANTONIOHUGO VELARDEJUSTINIANO,como vendedor hice la  devolución del  valor  de  total   de  la  citada  transferencia,  es decir    la   suma    de   $us.     18.000  (DIECIOCHO MIL  00/100

DOLARES  AMERICANOS), a     los     compradores    SUNNER


VALVERDEDE LOS RIOS y DARDOVALVERDEDE LOS RIOS. Quedando    de     esta      manera     disuelto    el     contrato    de transferencia,        , que  nosotros SUNNERVALVERDEDE LOS RIOS y DARDOVALVERDEDE LOS RIOS,...aceptamos todas  y cada  una  de las  cláusulas de este  documento, después de haber recibido de   manos  del  vendedor  la   suma    de   $us.    18.000.-,




quedando  disuelto  el  contrato  de  transferencia   del   inmueble"; asimismo    se   advierte   que    tal   minuta   de   fojas    37   a   38   fue adjuntada   como parte    de  las   fotocopias  simples  de  fojas   36  a

112   vuelta   al   memorial   de   contestación   y   reconvención   del demandado  Francisco  Luna Zarate  (fojas 113  a  117  vuelta), que al respecto,  si bien   el referido memorial fue  rechazado  mediante auto    de   fojas    165   y  vuelta,   no   menos   evidente   es   que    las referidas    fotocopias   fueron   valoradas    conforme   la    verdad material  que  salen de  estas   -principio de verdad  material  que  la Constitución  Política  del   Estado  Plurinacional   consagra   en   su artículo  180  parágrafo  1- y toda   vez  que  como refiere el  auto   de vista   impugnado,  conforme  a  las   previsiones  del  artículo   1311 parágrafo    1   parte      in    fine    que     dispone    que     "Las     copias fotográficas  u   otras    obtenidas   por   métodos   técnicos   para    la reproducción  directa  de  documentos  originales,  harán  la  misma fe  que  éstos...  si  la  parte    a  quien  se  opongan  no  las  desconoce expresamente" .

En  consecuencia  no  se  advierte  que  el  tribunal  de  alzada  haya incurrido  en  violación de  los  artículos   105,   1455,  1538,  1311,

614,   616   del   Código Civil, interpretación   errónea  o  aplicación indebida   de   los   artículos    1545,  1283   parágrafo   1 del   mismo texto   sustantivo  civil, o  en  infracción  de  los  artículos  227,   236 del  Código de  Procedimiento  Civil, 7 inciso i), 22  parágrafo  1 de la  Constitución  Política del  Estado anterior,  por  lo mismo menos haya    incurrido   en   las   causales   de   casación  previstas   por   los artículos  253  numerales   1), 2) Y 254   numeral  4)  del  Código de Procedimiento Civil.

POR    TANTO:    la   Sala    Civil   Liquidadora  del   Tribunal


Supremo de Justicia, con la facultad conferida por  el artículo 42 numeral 1) Y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial,  conforme los   artículos  271   numeral  2)  y  273   del

C6!ado qjJ~ta<i04ur1    de flJokvia


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~ódigo     de  Procedimiento Civil, declara INFUNDADO   el recurso


de casación en  el fondo y en la forma de fojas  363  a 364 vuelta, interpuesto   por    Sunner   y   Dardo  Valverde  De   los    Ríos representados por Mario Cárdenas Cabrera; con  costas.

Se  regula el  honorario  profesional en  la  suma  de  Bolivianos


1.000, que mandará hacer efectivoel Juez  inferior. Fue  de voto disidente la Dra.  Elisa  Sánchez Mamani.

Regístrese,  notifíquese  y devuélvase.













Dra.  Elisa  Sánchez Mamani

306

1.-   EL   recurso   de   casación  o  nulidad,   interpuesto   por   Irene


Sifuentes, heredera  de  Benedicta Sifuentes Zelaya, de  fojas  692  a


693,   contra  el  Auto   de  Vista  N°  170   de   18  de  julio   de  2009, pronunciado   por      la   Sala   Civil  Primera  de   la   entonces  Corte Superior  de  Cochabamba,  en  el  proceso  ordinario  doble   sobre nulidad  de   sentencia,   seguido  por   Graciela  Gallardo Torrico de Salinas  y   Lucio  Gallardo  Veizaga,  contra   la   recurrente,      la contestación,  los antecedentes, y;

11. CONSIDERANDO:


2.1.  Antecedentes    del  Proceso.-Que, mediante  sentencia  de fojas


658  a 664,    la Jueza  de  Partido Cuarto de  Familia de la ciudad de Cochabamba,    declaró   probada   la    demanda    de    nulidad   de resolución  de  foja  70  a  72,   77  Y 80,   así   como las   excepciones perentorias  opuestas  contra la acción re convencional e improbada la reconvención así  como las  excepciones perentorias  opuestas por la  demandada;  en  consecuencia  declaró nulo   y  sin  valor legal  el auto    de   30   de   noviembre  de   2000   pronunciado   por   la   señora Jueza   de   Instrucción Pri mero  de   Familia,  sin   costas.  Que,   en grado  de  apelación,  la  Sala   Civil  Primera  de  la  entonces  Corte Superior del  Distrito de  Cochabamba,  por  Auto  de  Vista   N°  170 de  18 de julio   de  2009, de  fojas  688  a  689,   confirmó la  sentencia apelada, con  costas.

Contra el  referido Auto  de  Vista, por  memorial cursante  de  fojas


692   a   693,    Irene  Sifuentes,  heredera   de   Benedicta  Sifuentes




Zelaya, interpone  recurso  de  casación  o nulidad,  en  los  términos que  consigna dicho escrito.

111.CONSIDERANDO:


3.1.  Fundamentos   del Fallo.-  Que,  por  mandato  del  artículo  106 del  Código Procesal  Civil, vigente por  mandato  de  la  disposición Transitoria  Segunda,  numeral   4  Ídem,  en   cualquier  estado  del proceso puede declararse  de  oficio la  nulidad  de  obrados,  cuando la ley 10 califique expresamente.

En  el marco de  esa  facultad,  debe  tenerse  presente  que  el debido proceso  legal   constituye   una    esencial     garantía   constitucional normativa   de   los   justiciables,   la   cual    compele  a   los   órganos jurisdiccionales,  en  cuanto  mediatizadores del  conflicto, a conocer y  resolver   las   controversias  de  relevancia jurídica    en   estricta sujeción  a   las    formas   procesales   que    rigen    los   procesos   de conocimiento   ordinarios,    cuya     teleología   última    es     la    de resguardar  el derecho de defensa en juicio; previsiones legales que son  de  orden público y de  cumplimiento obligatorio, por  mandato del artículo 90 del Código de Procedimiento Civil.

El  debido proceso legal, finca   entre   otros, en  la  garantía  del juez natural; que se integra por los elementos de la competencia, la independencia y  la imparcialidad del juzgador.

Tenida  cuenta   que    la   competencia,   en   cuanto   medida   de   la jurisdicción,  solo  emana  de  la  ley,  es  indelegable e improrrogable, salvo   por   razón  de   territorio  en   este   último  caso,   los   actos   de quienes  ejerzan jurisdicción  o  potestad  que   no  emana  de  la  ley, son  nulos por  mandato  del  artículo  122 de la Constitución  Política del Estado.

Ni  el     artículo   143   de   la   citada  Ley  de   Organización  Judicial (abrogada), ni  el    artículo  373   del  Código de  Familia, y  ninguna otra   disposición  legal   especial,  concedía  al  Juez    de   Partido  en materia   Familiar,  facultad   para    revisar   sentencias   ejecutorias

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pronunciadas  en  procesos de  conocimiento tramitadas  en  la  vía


sumaria a los que  la doctrina llama plenarios abreviados.


En  el caso  en  examen la parte actora demandó esencialmente que se   disponga  la   nulidad   de   la   resolución   de   declaratoria   de matrimonio  de   hecho,  emitida  por   la   Jueza      de   Instrucción Primero  de   Familia  de   la   ciudad  de   Cochabamba,  dentro  del proceso sumano.

Ciertamente mediante auto  de fojas 251  a 252,  el entonces Juez   a quo  anuló  obrados  hasta  fojas 70,    es  decir hasta  la  demanda. Precisamente con  base   a los  fundamentos  a  dicha resolución que observó  la   incompetencia  del   Juez    de   primera  instancia  para revisar  fallos  ejecutoriados,  la   parte   actora,   mediante  escrito cursante  de  fojas 257  a  260,    reformuló su  demanda  pidiendo la declaratoria de  fraude procesal y por  su  parte la  demandada,  hoy recurrente,  reconvino, entre  otros,   pidiendo    que  se   declare   la legalidad   y   validez     de   la   "sentencia";     y  con   base    a   dichas pretensiones,  el Juez   a quo,  mediante sentencia cursante  de fojas

612  a 618  vuelta, declaró probada la demanda de fraude procesal, así  como las  excepciones opuestas  e improbada  la  reconvención, sin  costas. En  grado de apelación, mediante de Auto Vista de fojas

645  a 646  vuelta, la  señalada  sentencia fue  anulada,  y se  ordenó


que  el Juez   a quo  dicte nueva sentencia sobre la demanda original de  fojas 70-72,  aclarada  a  fojas 80  y  82;   de  tal  manera  que  la Jueza  a  quo,  dictó nueva sentencia, cursante  de  fojas 658  a  664, la  cual   declara probada  la  demanda  de  nulidad  de  resolución de fojas  70   a   72,   77   Y 80   así   como las   excepciones  perentorias opuestas    contra   la    acción   reconvencional   e    improbada   la reconvención, así  como las  excepciones perentorias  opuestas  por la  demandada;  resolución que  se halla confirmada por  el Tribunal ad  quemo De 10 relacionado precedentemente resulta  evidente que el Tribunal ad  quem, sustituyendo  la voluntad de las  partes,  en  el Auto  de   Vista  de   fojas  645   a   646   vuelta,   mandó  a   que   se




pronuncie     sentencia     sobre     una     demanda     que    ya    hubo      sido modificada   por  la  parte    actora,  y además   dicha    demanda   ya  había sido  contestada   y reconvenida   por  la  parte    demandada;    es  decir   se alteró    la  relación   procesal   consentida    por   las   partes;     y  como    si ello  fuera   poco   se  mandó   a  sentenciar   respecto   de  un   asunto   para el  cual   tanto    el  Juez    a  quo   como   el  propio  Tribunal   ad   quem    no tenían    competencia,    pues    como   se  tiene   dicho   ninguna   norma   del Código  de   Familia,   ni   del   Procedimiento    Civil   ni   de   la   Ley   de Organización    Judicial    (abrogada)   vigente   en   el   momento    de   la emisión  de  los  fallos,    autorizaba    al  Juez    de  Partido   de  Familia  la revisión    de    fallos     pronunciados      en    un     proceso    sumario     de declaratoria    de   unión     libre    o   de   hecho.  S in   embargo    no   sería suficiente    sanear    el   proceso   disponiendo    la   reposición    hasta     el irregular   Auto   de  Vista   de  fojas   645   a  646   vuelta,   que   trastocó   el procedimiento;     en    razón      de    que    el   defecto    competencial,      no obstante   el  saneamiento    que   se  dispuso,   persistió   posteriormente, pues     el   Juez     a   quo    de   entonces    admitió   la   reconvención     que pretendía    que   se   declare   la  legalidad   y  validez  de   la   "sentencia" dictada    dentro    del    proceso    sumario,    y   luego     en    sentencia     la reconvención    fue   declarada    improbada,    y   el  Tribunal    ad   quem confirmó  el  fallo   de  primera   instancia;    es  decir   de  todas    maneras se  produjo   la    revisión   del   fallo   pronunciado    en   otro   proceso   de conocimiento   tramitado    por   la  vía   sumaria   y  por   consiguiente    se actuó    sin   competencia,    por   razón    de   la  naturaleza    de   la  acción; pues   como   se  tiene   dicho,    ni  el Juez    a  quo  ni  el Tribunal   ad  quem tenían     competencia    para    revisar   las   sentencias    pronunciadas     en procesos   de  conocimiento,    pues    en  los   casos    en   que   se  denuncia violaciones     al     debido     proceso     legal     o    inclusive     conductas fraudulentas     de   los   justiciables     dentro   de   la   tramitación     de   un proceso  judicial   de  conocimiento,    el  legislador   pone   a  disposición de     los     justiciables       legitimados,      acciones     legales     para       ser ejercitadas     tanto      dentro     del    mismo    trámite,     aún     fenecido


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incidente  de   nulidad);  y  en   su   caso   inclusive  las   acciones  de defensa en  sede  constitucional  o cuando  corresponde  la  acción de declaratoria   de   fraude   procesal,   pero    de   ninguna   manera   es posible   la   revisión   de   fallos    mediante   un    proceso   ordinario posterior.

En   mérito  a  las   consideraciones  precedentes   corresponde  fallar conforme disponen  los  artículos  271-3) y  275,   ambos  del  Código de Procedimiento Civil.

IV.  POR   TANTO:


4.1.- La  Sala  Civil  Liquidadora del  Tribunal  Supremo  de  Justicia del  Estado  Plurinacional  de  Bolivia, con  la  facultad  conferida por la disposición transitoria  octava, artículos  41 y 42  - I - 1) de la Ley N° 025  del  Órgano Judicial  de  24  de junio   del  2010,   así  como  del parágrafo II del  artículo 8 de  la  Ley 212  de  Transición  del  Órgano Judicial,   ANULA   obrados   hasta     fojas    267    vuelta   de   obrados inclusive, disponiendo que  el Juez   a quo  observe la reconvención.

4.2.- No siendo excusable  el error  en  que  ha  incurrido  el Tribunal ad-quem,  se  les  impone responsabilidad  de  multa   que  se  gradúa en  Bs.  200   al  Juez   a  quo  que  admitió la  reconvención  y  a  cada uno   de   los   vocales  signatarios   del  fallo,   a  descontarse   de   sus haberes  por  habilitación, y sea  a favor  del tesoro judicial.

4.3.-  Cumpliendo 10 previsto por  el  artículo  17-  IV de  la  Ley del Órgano Judicial,  comuníquese  la  presente  deo:'                               de la Magistratura  a los fines  de ley.

Regístrese,  notifíquese  y  devuélv





Dra.  Elisa  Sánchez Mamani

305

1.-  El  recurso  de  casación en  el  fondo, interpuesto  por  Ornar Alejandro Asbún Farah, de fojas  100 y vuelta contra el Auto  de Vista N° 32 de fecha 6 de febrero de 2009, de fojas  97 y vuelta, pronunciado  por   la   Sala   Civil  Cuarta  de   la   entonces  Corte Superior del  Distrito de  La Paz,  en  el proceso ordinario sobre cumplimiento de  contrato, seguido por    Ricardo Hernán Rivera Rojas   en    contra   del        recurrente,    la    contestación,   los antecedentes y;

11. CONSIDERANDO:


2.1.   Antecedentes     del  Proceso.-  Mediante sentencia  de  fecha


14  de  junio  de  2008,  cursante  de  fojas   62   a  63  vuelta  de obrados, pronunciado  por  el Juez   de  Partido Décimo Segundo en  10 Civil  y  Comercial de, ,la  ciudad  de  La  Paz,   se  declaró probada  en   todas  sus   partes  la   demanda  de   fojas   6  a   7, reiterada  a   fojas   10,  y   en   consecuencia  se   dispuso  que   el demandado Ornar Alejandro Asbún Farah  en  su  condición de depositario  devuelva en   el  término  de   tercero  día   al   actor depositante  Hernán  Rivera Rojas, la  máquina  de  carpintería marca  BONFANTI16  de   siete   turbinas   (motores) y  tablero digital); o alternativamente pague al actor  en  el mismo plazo el monto  de   $us   28.000,  más   el  pago   de   daños  y   perjuicios ocasionados, cuyo  monto manda a  determinar en  ejecución de sentencia, con  costas.




Que,   en  grado de  apelación,  la  Sala   Civil  Cuarta  de  la  entonces


Corte Superior del  Distrito de  La Paz,  por  Auto  de Vista de  fecha


6  de  febrero  de   2009,  se   confirmó  la   sentencia   apelada,   con costas.

Contra el referido Auto  de  Vista, por  memorial cursante   de  fojas


100  y  vuelta,  Ornar Alejandro Asbún  Farah,  interpone  recurso de  casación en  el fondo, que  se  compendia  a continuación.

111. CONSIDERANDO:


3.1.    Denuncias   del   Recurso   de   Casación. - S e  denuncia  la violación del artículo 304  -II) del Códigode Procedimiento Civil, alegando que   se   confirmó la   sentencia  ignorando  la   citada norma legal; refiriéndose a  lo dispuesto en  la  parte   in  fine  de dicho precepto relativo al desistimiento en  sentido de que  "si no es respondido en el plazo de tres  días,  se tendrá por  aceptado, y añade que  es  lo que  ocurrió en  el caso  de  autos, haciendo que esta  decisión de la parte  demandada quede firme y que  no podía retractarse  y  que  consecuentemente no  era  procedente que  el Juez   a  quo  prosiga el  trámite y  dicte  sentencia, lo  cual  -dice­ tiene  relación íntima con  el fondo de la decisión contenida en la sentencia.  Denuncia  también  la  violación del  artículo  90  del Código de  Procedimiento Civil, alegando que  se  vulnera dicha norma  con  la  afirmación contenida  en  la  segunda  y  tercera conclusión del  segundo considerando del  Auto   de  Vista, que prevé la imposibilidad del Tribunal ad quem de poder ingresar a otros   aspectos  no   reclamados  en   el  recurso  de   apelación y afirma también que   el  artículo  15  de  la  Ley  de  Organización Judicial   (abrogada) posibilita  que    el   Tribunal  ad   quem  a momento  de   conocer  el   recurso   de   apelación  observe  el cumplimiento de  las   normas  de  orden público, más   si  estas están  relacionadas  al  trámite  aplicable no  obstante  no  exista reclamo sobre el particular.


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3.2.  Contestación al  Recurso   de  Casación.- Mediante escrito cursante  de  fojas 103  a  104,  Hernán Rivera Rojas, contesta al recurso de casación pidiendo que  sea  rechazado el memorial de casación.

3.3.  Fundamentos del  Fallo.- Según la    doctrina procesal, el


recurso extraordinario de  casación tiene doble función, de  un lado   unificar  la  jurisprudencia  nacional;  y,   del   otro,   la   de proveer la  realización del  derecho objetivo, función que  en  la doctrina se  ha  denominado nomofiláctica o de  protección de la ley.

Tenida  cuenta  que   el   recurso  de   casación  constituye  una demanda  nueva  de   puro    derecho,  que   tiene  por   objeto el enjuiciamiento  de   la   sentencia  de   segunda  instancia;     en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo N° 70  de  11 de febrero de 2003, entre otros, que  marcan  línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia, ha  dejado delineado que el  recurso  de  casación,  según  el  artículo 250   del  Código de Procedimiento Civil, podrá  ser  en  el  fondo y  en  la  forma; el primero está  reservado para  los casos enumerados en el artículo

253  del  mismo cuerpo legal, en  tanto que  el  segundo procede


por  violación de  las  formas esenciales del  proceso, cuando la sentencia o auto  de vista recurrido hubiere sido  dictado en  los casos previstos en el artículo 254  del mismo adjetivo.

Los  casos en  que  procede el  recurso de  casación en  el  fondo están  expresamente previstos en  la  ley;  por  consiguiente, los mismos no  están sujetos a capricho de las  partes; y menos, del juzgador. De ahí  que,  de acuerdo a 10 establecido por  el artículo

253  en  sus  incisos 1), 2) y 3) del Códigode Procedimiento Civil, procederá el  recurso  de  casación en   el  fondo: 1)  cuando  la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o  aplicación  indebida  de   la   ley,   figuras jurídicas  que   son




diferentes,                pues,   la   pnmera   implica  que   se   incurrió   en   una infracción          directa    de     la     ley     por     no     haberse     aplicado correctamente        sus  preceptos,  es  decir, es  el error en  que  incurre el juzgador   sobre  la   existencia   y   aplicación   de   una    norma jurídica  en  un  caso   concreto, la  segunda,  consiste  en  el error en que  incurre  el juzgador  sobre la  ratio   legis de  una   determinada ley  ( error sobre el alcance de  la norma), mientras  que  la última, consiste                        en   la   infracción   de   la   ley   sustantiva    por    haberse aplicado sus  preceptos  a hechos  no  regulados  por  aquella  (error de   sub sunción) ,  imponiéndose   la  obligación  de   especificar  en qué        consiste   la   violación,  cuál    debía  ser   la   norma  jurídica aplicable                 correctamente    o   cuál    la   interpretación    debida;   2) cuando  contuviere disposiciones  contradictorias;  y 3) cuando  en la  apreciación  de  las   pruebas   se  hubiere  incurrido  en  error  de derecho                o  error  de   hecho,  errores  también   diferentes,   en   el primer        caso    se   debe  especificar  los   medios  probatorios,   que aportados  a obrados,  el juzgador  no  le dio  la tasa   legal que  la ley le  otorga o  las   reglas  de  la  sana    crítica  quebrantadas,   y  en  el

segundo   caso,   se    debe   demostrar    objetivamente    el    error

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manifiesto   en   el   que    hubiera   incurrido   el  juzgador,   habida


cuenta    que    la    apreciación   y   valoración   de    la    prueba    es incensurable     en     casación,    además    éste     último    debe   de evidenciarse  por  documentos  o actos auténticos;  debiendo  todo recurrente    fundar    su     impugnación    en    lo    sustancial,     en cualquiera  de  las  causas  que  establece  el citado artículo  253  en sus  tres  incisos.

Ahora  bien,  por   mandato   del   artículo   258-2)  del   Código de Procedimiento        Civil, en   el   recurso   no   solo   se   debe  citar    en términos claros, concretos y precisos la  sentencia  o auto   del  que se  recurre,  su   folio, la  ley  o  leyes violadas  o  aplicadas  falsa  o erróneamente,         sino   que      también   se   debe  especificar  en   que


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consiste la violación, falsedad o error, ya  se trate   del recurso de


casación en el fondo, en la forma o en ambos.


En  el caso  en  examen el recurrente deduce recurso de casación en  el  fondo y  sin   embargo denuncia  la  violación de  normas procedimentales, como son  los  artículos 304-II) y 90  del Código de   Procedimiento  Civil,  pretendiendo   que    el   Tribunal   de casación  case   el   auto   de   vista   recurrido  y  que   se   declare probada la  demanda. Como se  advierte se  trata   de un  recurso manifiestamente defectuoso, pues   si  el recurrente  consideraba que  en  la  tramitación de  la  causa se  había incurrido en  vicios procedimentales como sería  el relativo a  continuar el trámite a pesar  de  un   desistimiento del  proceso ulteriormente retirado, correspondía que  deduzca recurso de casación en la forma y en consecuencia pida   la  nulidad  del  proceso o  de  la  resolución llanamente; ya  que  de  ninguna  manera  el  Tribunal Supremo puede ingresar a  examinar el fondo del  asunto y pronunciarse sobre el mérito o no  de la pretensión articulada en  la demanda (declarar  improbada  la   demanda,  como  se   pretende  en   el recurso),   si   es    que    no    se   han    denunciado   la   violación, interpretación   errónea   o    aplicación   indebida   de    normas sustantivas,  lo cual  sucede en  el caso  en  examen, razón por  la cual  el recurso deviene en improcedente.

Las  manifiestas   deficiencias del  recurso  advertidas, implican incumplimiento del  requisito previsto por  el artículo 258-2) del Código de   Procedimiento  Civil, y   en   razón  a   que    dichas deficiencias no  pueden  ser  suplidas  de  oficio por  el  Tribunal Supremo, corresponde resolver conforme a  lo  previsto por  los artículos 271  -1) Y272-2) Ídem.

IV.  POR  TANTO:


4.1.-    La   Sala    Civil   Liquidadora  del   Tribunal  Supremo  de


Justicia  del  Estado  Plurinacional de  Bolivia, con  la  facultad




conferida  por   la  disposición  Transitoria   Octava,    los    artículos


41 y  42-1-1) de  la Ley del  Órgano Judicial,  y los  artículos  271-1) y  272-2)  del   Código  de   Procedimiento   Civil,  declara IMPROCEDENTE   el recurso de  casación en  el fondo, cursante de   fojas    100   y   vuelta  de   obrados,  interpuesto   por    Ornar Alejandro Asbun Farah,  con costas.

4.2.-   Se  regula  el  honorario  profesional en  la


1.500, que mandará hacer efectivoe


Regístrese,  notifíquese  y devu  vase.












Ana Adela  Quispe Cuba

304

VISTOS:   El  Recurso  de  Casación  interpuesto   por   Carmen


Rosario Merubia Ruiz  de  fojas  95  a 99,  contra   el Auto  de Vista  N°

116/2009    de    11   de   septiembre,   cursante    a fojas    91   a   92, pronunciado   por  la  Sala  Civil  de  la  que  fuera   Corte   Superior  del Distrito   Judicial    de    Beni,    dentro   del    proceso   ordinario   de

ENTREGA DE   INMUEBLE, seguido   por   la   recurrente,    contra Benjamín  Mamani Ugarte, los  antecedentes  procesales,  la falta  de contestación,  el auto  de concesión del recurso  de fojas  101; y,

CONSIDERANDO  1:


ANTECEDENTES   DEL  PROCESO:  Que,   durante   la  tramitación del        proceso,   el   Juez    de   Partido   2°   en   lo   Civil   de   Trinidad, pronuncia        auto   interlocutorio   definitivo de  fecha   5  de  junio    de

2009,   cursante   a  fojas   69   a  71  vuelta    de  obrados,  declarando IMPROBADAS las    excepciones   de    incompetencia,    oscuridad, contradicción     o    imprecisión    en     la     demanda     y    de    pago documentado;     y    probada    la    excepción    de    PRESCRIPCION EXTINTIVAdel derecho de la actora   Carmen Rosario Merubia Ruíz

a  tomar   posesión  y  regularizar    su   derecho  propietario  sobre   el inmueble  adquirido  por  contrato  base   de  transferencia   con  pacto de  rescate,  excepciones  interpuestas   por  el demandado  Benjamín Mamani  Ugarte.  En   consecuencia   deberá  observarse  por   ambas partes    lo  previsto  por   el  artículo  338   -11  Y 339   del  Código de Procedimiento Civil.

Contra  el  referido auto   definitivo la  demandante   plantea  recurso de  apelación  radicada   en  la  Sala   Civil  de  la  Corte   Superior  de Distrito de Beni,  la misma que  emite  Auto  de Vista  N° 116 de  11de




septiembre  de  2009,   cursante   a  fojas  91  a  92,  mediante  el  cual


CONFIRMAel auto  interlocutorio definitivo venido en  apelación.


CONSIDERANDO  11:


FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACION.- Contra el Auto  de Vista, la   demandante    interpone   recurso   de   casación   en    el   fondo, mediante   memorial   de    fojas    95    a    99,    con    los    siguientes fundamentos:

Señala que  el auto   de  vista  impugnado ha  violado e infringido los artículos  519,  614  inc.   1),621  Y 1493,  aplicado indebidamente  el artículo 1507  todos del  Código Civil, incurriendo  en  error  de hecho en la apreciación de la prueba  de cargo de fojas  2 a 5 de obrados. Que  al  no  haberse  convenido en  el contrato  de  compra venta con pacto  de  rescate  el  término   y/o   plazo de  entrega  del  inmueble vendido, no  existe prescripción  de  la  obligación del  vendedor  de entregar   la   cosa    vendida,   infringiéndose  el   artículo   1493   del Código Civil, que  el contrato  fue  suscrito al tenor   del  artículo  519 del    Código  sustantivo   y   debe    cumplirse   de    acuerdo   a   sus cláusulas  y en  ninguna  de  ellas  establece el termino y/o   plazo de entrega  del  inmueble,  no  pudiendo  computarse  el  plazo para   la prescripción.  Al  no   haberse   fijado  el  término  o  plazo  para    la entrega  del  inmueble,  se  tenía   que   aplicar  10  establecido  por   el artículo  621-II del  código civil,  que   señala  que   es  una    facultad exclusiva del  comprador  de  pedir   en  cualquier  tiempo la  entrega de  la  cosa   vendida  al  comprador,  existiendo  violación por   su  no aplicación del precepto citado.

También señala,  que   hubo   indebida  aplicación del  artículo  1507


del Código Civil, que  el actor  por  memorial de fecha 12 de enero de


2009   intimó judicialmente   al  vendedor  la  entrega  del  inmueble, otorgándole el juez   por   auto   de  21  de  enero  del  mismo  año   un plazo de  10  días,   incumplido  por  este  y  constituyendo  en  mora, transcurriendo    aproximadamente    90    días    a   la    fecha   de    la interposición de  la  presente  demanda,  razón por  la  que  no  existe


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la   prescripción   de   la   obligación  del   vendedor  de   entregar   el


inmueble,        pues    no   ha   transcurrido   los   5  años    que   exige este artículo para   que  se declare la prescripción.

Violación del  artículo 614-1 del  Código Civil, que  establece que  el vendedor tiene  respecto al comprador la obligación de entregarle la cosa  vendida, cuando  la  reclame el comprador  si  no  se  ha  fijado termino de entrega.

Con  los  argumentos  expuestos,  interpone recurso  de  casación en


el  fondo, solicitando al  Tribunal  Supremo  de  Justicia  dicte   auto supremo  casando  el  auto   de  vista   recurrido  y  deliberando  en  el fondo declare improbada la excepción de prescripción.

CONSIDERANDO    111:


FUNDAMENTOS   DE  LA  RESOLUCIÓN.-   Que   así   planteado  el recurso ingresando a su  análisis se tiene:

El recurso de  casación, tiene  su  fundamento  en  la vulneración de las   disposiciones  relativas  al   régimen  de   la   prescripción  y  la aplicación de  las  mismas  al  presente juicio,  expuesto  en  amplia tautología, en  la  que  se  alega que  no  ha  prescrito el derecho para solicitar la entrega del inmueble.

Que,  la  venta con  pacto de  rescate  (artículo 641  del  Código Civil) señala en el parágrafo 1. El vendedor puede reservarse el derecho a rescate de la cosa  vendida, mediante la restitución  del precio y los reembolsos establecidos por  el artículo 645.   El pacto de  rescate  o retracto -dice  Messineo- implica que  el vendedor pueda readquirir la propiedad de  la  cosa, mediante restitución  del  precio y algunos reembolsos.  Si  el  vendedor  no   ejercita  su   derecho  en   el  plazo señalado por  el contrato o por  la ley,  ese  derecho caduca  (artículo

644)  y el adquirente  pasa   a  ser  propietario irrevocable. Todos los derechos  que   el  adquirente  ha  podido constituir  interin  sobre la cosa, se  consolidan y él mismo queda totalmente  librado respecto de la posibilidad resolutiva que  importaba el retracto.




Al respecto, también  corresponde  señalar  que,  el fallo  inicialmente impugnado,  es  el  Auto   Interlocutorio  definitivo de  fojas   69  a  71 vuelta    de    obrados    que     declara    probada    la    excepción   de prescripción   extintiva,  interpuesto   por   el  demandado   Benjamín Mamani Ugarte conforme al memorial de  fojas  50  a  53,  escrito en el que  se alegó  la relación de fechas de  suscripción  del  contrato  de venta    con   pacto    de   rescate,   el   plazo    que    se   otorgaba   para recuperar  el  inmueble  y  conforme a  la  cronología  señaló  que   el derecho invocado por  la  demandante  hubiera  prescrito,  en  base   a dicho  argumento  es  que  interpuso  la excepción de prescripción. Ahora, como  el debate  se  centra  en  la  vulneración  del  régimen de la   prescripción   al   presente   caso,    corresponde   anotar   que    el instituto   de   la   prescripción   anteriormente   comprendía   a   una prescripción    adquisitiva   y    a   una     prescripción    liberatoria    o extintiva,    clasificación    que     el    derecho    contemporáneo,     ha sistematizado   en   dos   institutos   que   se  encuentran   en   nuestra legislación civil, el primero "prescripción adquisitiva", se encuentra en  el  instituto   de   la   usucapión   (decenal  y  quinquenal),   en   el Código Civil  dentro  del  libro   Segundo  DE  LOS  BIENES, DE  LA PROPIEDADY DE  LOS  DERECHOS REALES SOBRE LA COSA AJENA, Y  la   segunda   "prescripción  liberatoria   o  extintiva",  se encuentra,   también   en   el  Código Civil  en   el  Libro   Quinto  DEL EJERCICIO, PROTECCION y  EXTINCIONDE LOS  DERECHOS, ahora   la  regla  de  la  prescripción  en  lo particular  está   inmersa  en el artículo  1492  del Código Civil que  señala: "(Efecto extintivo de la prescripción) I. Los   Derechos  se   extinguen  por   la   prescripción cuando   su   titular   no   los   ejerce  durante   el  tiempo  que   la   ley establece. II. Se exceptúan  los  Derechos indisponibles  y los  que  la ley  señala  en  casos   particulares ...",  esta   regla   es  aplicada  en  la generalidad   de   los   casos    a   la   universalidad   de   las   relaciones jurídicas.


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Ahora también corresponde señalar que  de acuerdo al concepto de los  profesores de  la  Universidad de  Chile Arturo Alessandri R. y Manuel  Somarriva  U.,   se   entiende  por   relación  jurídica   "a  la relación entre   dos  o más   sujetos regulada por  el derecho objetivo. Este   atribuye  a  uno   de   los   sujetos  un   poder  y  al  otro,   como contrapartida,  un  deber, que  está  en  la necesidad de cumplir para satisfacer el interés  que  el sujeto titular  del  poder está   llamado a realizar con  el ejercicio del  mismo". También corresponde señalar que  las  relaciones jurídicas  tienen una   clasificación, reconocidas por  la  doctrina como: 1) por  la índole del  contenido de  la  relación jurídica  (patrimonial o extrapatrimonial) y  2) por  la  identidad del sujeto pasivo (el derecho resulta  absoluto  si  se  10 puede oponer a todo  integrante  de la comunidad y relativo si solo  compete a una   o varias  personas   determinadas),   sobre  esta   última  clasificación, Atilio Anibal Alterini en  su  obra  Curso de las  Obligaciones Tomo 1, señala    que     son     relaciones   absolutas    los    Derechos   de    la personalidad y los  Derechos Reales y son  relativos los Derechos de familia y los  creditorios.

Consecuentemente,   conforme  a  la   exposición  explanada corresponde  anotar  que  para   invocar la  prescripción,  en  nuestro caso  extintiva o liberatoria, debe  existir una   relación jurídica, en la que  uno   de  los  sujetos tenga la  facultad de  exigir y el otro  sujeto tenga el deber de  cumplir con  cierta obligación, ya  que  el derecho de  una   de  las  partes  se  traduce  en  la  obligación de  la  otra,   caso para    el   cual    sea   generada  por   alguna  de   las   fuentes  de   las obligaciones  como  el   contrato,   las    obligaciones  por    promesa unilateral,  el enriquecimiento ilegítimo, el pago  de  10 indebido, la gestión de negocios o de los hechos ilícitos.

En  el caso  presente,  el tenor de la demanda radica en  que  Carmen Rosario Merubia Ruíz  demanda la  entrega del  inmueble adquirido por   contrato  de  transferencia  con  pacto  de  rescate,  suscrito  en fecha  16  de  agosto  de  2000,  entre   la  demandante   con  Jacinta


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Mamani Ugarte y  el  demandado,  poseedor  del  inmueble, estipulándose   un   plazo  vencido  de   2  años    para    el  rescate  del mismo.  Plazo del  rescate  que   empezó a  correr  desde  el  23   de noviembre de  2001,   fecha en  la  que  se  inscribió la transferencia  a Derechos Reales, cumpliéndose  el plazo de  los  dos  años   el  23  de noviembre  2003,    por   lo   que   en   atención  a   la   modalidad   del contrato  suscrito   (artículo  641   del  Código Civil), el  derecho  de recuperar   el  inmueble  para    el  vendedor  caducó  en   esta   fecha, abriéndose  en  ese  momento,  o  más   bien   al  día   siguiente,  24  de noviembre  de   2003   la   facultad  de   la   compradora   de   solicitar, reclamar  o  exigir la   entrega  del  inmueble,  sea   este   por   la  vía judicial o cualquier otro  medio.

Que,  en  el presente  caso  la  entrega de  inmueble que  se  demanda,


es  un   derecho  de  carácter  patrimonial,  la  actora  tenía   cinco (5) años   para    reclamar  la   entrega  del   inmueble,  antes    de   que   se extinga su  derecho y se  opere la  prescripción extintiva. Con  estos hechos y de  acuerdo a la cronología de los mismos, desde el inicio del cómputo de la prescripción  (24 de noviembre de 2003) hasta   la fecha de  interposición  de  la  acción  de  constitución  en  mora   de fecha 23 de enero del  2009,  acción previa a la demanda  de entrega de inmueble, transcurrieron   más  de los  cinco años,   operándose  la correspondiente   prescripción.   Al  respecto,   el   tratadista    Carlos Morales Guillen, en  su  obra   Código Civil  Concordado y Anotado­ Tomo 11 señala,   "".   la   prescripción,   es   el   modo  por   el   cual, mediante  el  transcurso   del  tiempo,  se  extingue  un   derecho  por efecto  de   la   falta    de   su   ejercicio.  Presupuesto   de   ella   es   la inactividad  del   titular   del   derecho  durante   el  tiempo  que   está fijado por  la  ley",  de  donde se  infiere que  la  inactividad del  titular en  el ejercicio de  su  derecho,  da  lugar   a  la  extinción del  mismo, cuando transcurre  el lapso  que  dispone la Ley, que  para   el caso  de Autos, como ya  se  anunció,  el plazo establecido es  de  cinco años, como   se    tiene     del    artículo    1507    que    dice:    "Los    derechos

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patrimoniales  se extinguen por  la prescripción  en  el plazo  de cinco


años,    ... ".  A  su   vez  el  artículo   1493,   dice:   COMIENZO DE  LA PRESCRIPCION).La prescripción  comienza  a  correr   desde   que  el derecho ha  podido hacerse  valer  o desde   que  el titular   ha  dejado de  ejercerlo"  (el  subrayado   es  nuestro).   En   Autos,  como   ya   se señaló,  corresponde  considerar  la  primera  parte   de  este   artículo, que  a decir  del  tratadista   Carlos Morales Guillén, cuando  comente esta    norma   señala:   "El  punto    de   arranque   para    computar   la prescripción,   es  el  día  a  partir    del  cual   puede    ser   ejercitada  la acción por  el acreedor,  esto  es,  desde   el día  que  el acreedor puede demandar    a    su    deudor    ..."que   aplicado   al    caso    de   Autos correspondería   al  día  después  de  vencerse  el  plazo   del  pacto   de rescate,   24   de   noviembre   de   2003,    no   pudiendo   tomarse   en cuenta,   como    intenta   la   demandante    y   recurrente,    iniciar   el computo   de    la    prescripción    a   partir     de    la    declaración   de constitución  en  mora  al demandado,  así  como  tampoco aplicar los artículos  614   numeral   1) Y 621  del  Código Civil,  ya  que  para   el presente   caso,    el  carácter   del   contrato   suscrito   se   rige   por   el artículo   641    y   siguientes    del    ídem,    con    las    características desglosadas  an teriormen te.

De  lo  anterior  y  en  10 que   se  refiere a  la  violación,  infracción  o aplicación   indebida   de   la   ley   que    acusa     la   recurrente,    este Tribunal  no  encuentra   evidentes  las  denuncias   realizadas,  de  lo que  se  infiere que  los  de  instancia  han   obrado  en  conformidad  y apego     a    la    normativa    vigente,    correspondiendo     fallar     en conformidad  a  los  artículos  271  numeral  2) y  273)  del  Código de Procedimiento Civil.

POR  TANTO: La Sala  Civil Liquidadora del Tribunal  Supremo de  Justicia,   del  Estado  Plurinacional  de  Bolivia, con  la  facultad conferida por  el parágrafo 1 numeral  1) del artículo 42 concordante con  la  disposición  transitoria  octava de  la  Ley N° 025  del  Órgano Judicial,  así  como  el parágrafo  11del  artículo  8  de  la  Ley 212  de




Transición del  Órgano Judicial  declara INFUNDADO  el recurso  de casación        en   el  fondo  interpuesto   por   Carmen  Rosario  Merubia Ruíz,  contenidos en  el memorial de fojas  95 a 99,  sin  costas. Regístrese,  notifíquese  y devuélvase.





:   Elisa Sánchez Mamani

303

1. VISTOS:


1. El recurso  de  casación en  el fondo de  fojas 176  a  177  vuelta, interpuesto   por   Romina Andrea Vaca Alba, contra  el  Auto de Vista N°  103/09  de  31  de  agosto de  2009,  pronunciado  por  la Sala   Civil de  la  entonces  Corte Superior del  Distrito Judicial  de Beni,  dentro   del    proceso   ordinario   de    desconocimiento   de paternidad,   seguido por  Jorge Adalid Durán  Natusch  contra  la hoy  recurrente;  el auto   de  concesión del  recurso  a fojas 180,  los antecedentes  procesales, y:

11. CONSIDERANDO:


2.1.   ANTECEDENTES   DEL PROCESO.


Durante  la  tramitación  de  la  causa,  la  Jueza ..Primero de  Partido de  Familia de  la  ciudad  de  Trinidad, pronunció  la  sentencia  N°

27/2009   de    19   de   mayo,  que    declaró  probada   la   demanda


cursante    de   fojas  3   a   4,   declarando   judicialmente    que    el

.1

demandante  Jorge Adalid Durán  Natusch  no  es  padre  biológico


de  la  niña    Julianel  Durán  Vaca, debiendo  quedar  establecido así   en   la   partida   de   nacimiento,   salvando  el   derecho  de   la referida   menor    a    estar    inscrita    con     nombre    y    apellido convencional.

En  grado de  apelación deducida por  la  demandada,  la  Sala  Civil de   la   que   fue   Corte  Superior  del   Distrito  Judicial   de   Beni, mediante  Auto de  Vista N°  103/09  de  31  de  agosto  de  2009, confirmó el fallo recurrido  con  costas.




La  resolución  de  segunda  instancia,   motivó que   la  demandada Romina Andrea Vaca Alba, interpusiera   recurso  de  casación  en el fondo que  se  analiza  a continuación.

111. CONSIDERANDO:


3.1.  Denuncias   del Recurso   de Casación:


La        recurrente,   presenta   su    recurso  de   casación  bajo    los siguientes argumentos:

1.   Denuncia  que    el   Tribunal   de   apelación  no    ha    dado cumplimiento a las  previsiones legales contenidas en  el artículo

236  del  Código de  Procedimiento Civil, norma  que  determina


que   el  Auto   de   Vista  deberá  circunscribirse  a   los   puntos resueltos por  el inferior y que  hubieran sido  objeto de apelación y fundamentación  a  que   se  refiere el  artículo 227   excepto 10 dispuesto en  la parte   final  del  artículo 343  del  Código Adjetivo, puesto que  en  absoluto hacen mención a  10 dispuesto  por  el artículo  188  del  Código de  Familia, sobre cuya   norma  legal amparo   su    recurso   de    apelación,  referido  al   plazo  para demandar el desconocimiento de paternidad.

Señala que  el  Tribunal  de  apelación a  momento de  dictar el Auto   de  Vista N°  103/09,  no  realizó ninguna  consideración sobre lo dispuesto por  el artículo 5 y  188 del Códigode Familia, que   únicamente  se   limita    a   efectuar  una    relación  de   la impugnación,  señalando  los  juzgadores  que   se   trataría   del artículo  198  del  Código de  Familia, cuando  en  realidad  ella nunca cuestionó ese artículo.

Que  el Tribunal de alzada desconoció lo regulado por  el artículo


404  parágrafo II del Código de Procedimiento Civil, toda  vez que el actor  de manera espontanea confiesa que  nacida la menor fue inscrita con  su  apellido dándole la  paternidad, estableciéndose así  mismo que  Julianel  Durán Vaca nació el  19 de  octubre de

2005  y  que  la demanda presentada por  el demandante data  de




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fecha 26  de  marzo de  2008, por   lo  que   entre  una   fecha y  otra


han   transcurrido   dos  años cinco meses y dos  días, de  lo que  se entiende        que    debía   tomarse   en    cuenta   el   instituto   de    la prescripción        con      referencia    a     la     demanda     interpuesta supuestamente                fuera  del  plazo establecido  por   el  artículo  188 del  Código de  Familia. Agrega que   el  Tribunal  ad  quem estaba en  la obligación de  ingresar al fondo de  su  apelación

Finaliza  su   recurso  de  casación,  solicitando  que   en  aplicación de  los  artículos  5 y  188  del  Código de  Familia, se  case  el recurso que    tiene  presentado   y   deliberando   en   el   fondo  se   declare improbada  la demanda.

3.2.   FUNDAMENTOS  DE  LA RESOLUCIÓN


La uniforme jurisprudencia   sentada  por  este  Tribunal ha  dejado establecido que  el recurso  de  casación constituye  una   demanda nueva  de  puro  derecho,  que   se  concede -conforme establece  el artículo  250   del  Código de  Procedimiento  Civil- para   invalidar una    sentencia   o   auto    definitivo  en   los   casos   expresamente señalados  por   Ley  y  podrá  ser   de  casación  en   el  fondo, en  la forma o en  ambos a la vez.  Cuando el recurso  de  casación es  en el  fondo, se  deben  circunscribir  los  hechos  denunciados   a  las causales   de   procedencia  establecidas   por   el   artículo  253   del Código Adjetivo Civil, cuya finalidad es  la  casación  del  auto   de vista recurrido y la  emisión de  una   nueva resolución unificando la  jurisprudencia    e  interpretación   de   las   normas  jurídicas   o creando nueva jurisprudencia;   en  tanto  que   si  se  plantea  en  la forma debe  adecuarse  la  acción a  las   previsiones  establecidas en   el   artículo   254    del   mismo  cuerpo  legal,  persiguiendo   la anulación  de  la  resolución recurrida  o del  proceso mismo, con  o SIn    reposición,    cuando    se    hubieren    violado   las     formas esenciales del  proceso, sancionadas  con  nulidad  por  la ley.




En  ambos  casos,  son  de  cumplimiento  obligatorio los  requisitos establecidos    en    el    artículo    258    inciso   2)    del    Código   de Procedimiento    Civil,   referido   a    citar     en    términos    claros, concretos  y  precisos  la  ley  o  leyes violadas  o  aplicadas  falsa   o erróneamente  y especificar en  qué  consiste  la violación, falsedad o error, efectuando  la  solicitud en  referencia  a esa  exposición de forma  congruente  y  en   coherente  armonía  de  lo  expuesto  y  lo pedido.

En  el  caso   de  autos,  la  recurrente   indica  que   la  resolución  del Tribunal de  alzada no  resolvió el fondo del  litigio, en  cuyo  mérito contra  esa   resolución  plantea  recurso  de  casación  en  el  fondo, denunciando      errores      de      procedimiento,      de       supuesto incumplimiento   del   artículo  236   del   Código de   Procedimiento Civil.

Respecto a esa  denuncia  es  necesario  considerar  que  el artículo


236   del   Código Adjetivo Civil, determina   la  pertinencia   en   la fundamentación   de  los  fallos,  10  cual   resulta   importante   para los   Tribunales   Superiores   porque  es   sobre  esa   base    que   los juzgadores    ya    se    trate     del    Tribunal   Ad   quem   o   la    sede casacional,  podrán  revisar,  analizar y contrastar   el criterio del  A quo  o ad  quem y compartir  o disentir  en  el razonamiento  de  los juzgadores.

El   argumento   expuesto   por   la   recurrente   en   su   recurso   de


casación   en    el   fondo,   se    abocó   a   cuestionar    la    falta    de pronunciamiento     del    Tribunal    de    alzada    respecto    a    sus observaciones  esgrimidas  en  el recurso  de  apelación,  siendo ese el  fundamento   de   su   impugnación,   su   pretensión   debió  estar enmarcada  a  lo previsto  por  el artículo  254  inciso 4) del  Código de  Procedimiento  Civil, dado   que   la  falta   de  pronunciamiento respecto  a  alguna   cuestión   o  circunstancia    denunciada,    o  la falta    de   fundamentación    de   motivación   de   una     resolución,


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constituye  un  error   in  procedendo  por  conllevar la  infracción de


las  normas  que  regulan  el contenido de  la  resolución;  de  lo cual se  decanta  que  la  denuncia  de  incumplimiento  del  artículo  236 del        Código  Procedimiento   Civil,  no    constituye   un    error    in iudicando,  por  lo  que  no  corresponde  su  denuncia  mediante  el recurso        de   casación  en   el  fondo,  por   resultar   incongruente   y fuera de  los  alcances  del  recurso  de  casación  que  se dedujo.

Así   mismo,  la   demandada  ef ectúa  una    exposición  de   fondo, sobre lo dispuesto  por  el artículo  5 y  188  del  Código de  Familia, pidiendo   que    este    Supremo  Tribunal   se   pronuncie   sobre  el fondo del   asunto   de  la  problemática  planteada,   lo  cual   no   es posible toda   vez  que  al no  existir criterio de  fondo emitido por  el Tribunal  de  alzada,  no  existe base   sobre  la  cual   este   Supremo Tribunal  pueda  dilucidar,  ello  en   observancia   del  principio  de congruencia  y pertinencia  que  deben  tener   el fallo, el cual   debe versar  sobre  lo  pedido  median te   el  recurso   de   casación  y  lo resuelto   en   el   auto    de   Vista  por   el   Tribunal   ad   quem,   no pudiendo   salirse  de  ese   tema    decidendum   demarcado,   puesto que   no   posible  esclarecer  cuestiones   de   fondo  que   no   fueron objeto de  pronunciamiento   por  el tribunal  de  segunda  instancia, tomando  en  consideración  que  en  materia  ordinaria  y  según  lo establecido   por   el   Código de   Procedimiento   Civil   vigente,  no existe salto   de instancia.

Por  lo  expuesto,  el  deficiente planteamiento   del  recurso  motiva la improcedencia  del  mismo.

En   consecuencia,   al  no   haber  cumplido  la   recurrente   con   la carga  legal   prevista  en  el  artículo  258   inciso  2)  del  Código de Procedimiento    Civil   y   al    no    poderse    suplir   de    oficio  las omisiones  en   la   que   incurrió  la   recurrente,    este   Tribunal   se encuentra   impedido  de   abrir    su   competencia   para    conocer  el




recurso  intentado,  y se  falla  conforme los  artículos  271  numeral


1) y 272  inciso 2) del  Código de  Procedimiento  Civil.


IV. POR TANTO:


4.1  La Sala  Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del  Estado Plurinacional de  Bolivia, con  la  facultad  conferida por la disposición transitoria  octava, artículo 42 - 1 - 1) de la Ley N° 025  del  Órgano Judicial  de  24  de junio   del  2010,   así  como del  parágrafo 11del artículo 8  de  la  Ley 212  de  Transición del Órgano Judicial, y los  artículos 271  inciso 1) Y 272  inciso 2) del Código de   Procedimiento  Civil, declara  IMPROCEDENTE    el recurso de casación interpuesto por  Ramina Andrea Vaca  Alba, cursante de fojas  176 a  177 vuelta. Con costas.

Primera Magistrada Relatora Dra.  Ana  Adela Quispe Cuba, de cuyo  proyecto fue  disidente la  Magistrada Dra.  Elisa   Sánchez Mamani Magistrado, con  cuya  disidencia estuvo de  acuerdo el Magistrado Dr. Javier Medardo Serrano Llanos.

Regístrese,   notifíquese  y devuélvase.




















Dra.  Elisa Sánchez Mamani

302

El  recurso  de  casación  en  el  fondo y  en  la  forma fojas  163  y vuelta,  interpuesta   por  David Ramiro Toro Montoya en representación  legal de  Eddy Ramiro Mendieta Martínez, contra el Auto de  Vista N° 240/2009   de  6 de  octubre,  cursante  de fojas

159  a  160  vuelta,  pronunciado  por   la  Sala   Civil de  la  que   fue Corte Superior del  Distrito Judicial  de  Potosí, dentro del  proceso ordinario de  rendición de  cuentas  seguido por  Luz  Bayer Irahola Vda. de  Zavala contra  Eddy Ramiro Mendieta Martinez, el auto de  concesión del  recurso  a fojas 166 vuelta, los  antecedentes  del proceso, y:

11. CONSIDERANDO:


2.1.   ANTECEDENTES   DEL PROCESO.


Que, mediante  Sentencia  N° 170/2009  de  18 de  agosto, de  fojas


133   a   137   de   obrados,  pronunciado   por   la  Jueza   Primero  de Partido en  lo Civil y Comercial de  la  ciudad de  Potosí, se  declaró improbada  la demanda  de fojas 7 a 9,  subsanada   a fojas 13.

En  grado de  apelación,  interpuesta  por  Ludy Moscoso Cortes, de fojas  141   a   143   vuelta,   la   Sala    Civil de   la   entonces   Corte Superior  de  Justicia   de  Potosí, pronunció  el  Auto de  Vista N°

240/2009    de   fojas  159   a   160   vuelta,  anulando   obrados  con reposición    hasta     fojas    13    vuelta    inclusive,    en     vía     de saneamiento  procesal.

Contra  esa   resolución,   por   memorial  cursante   a  fojas  163   y vuelta, el      representante     legal   de    Eddy   Ramiro   Mendieta




Martínez,  interpuso   recurso   de   casación  en   el  fondo  y  en   la forma.

111. CONSIDERANDO:


3.1.   Denuncias   del  Recurso    de  Casación:


El recurrente en representación legal de Eddy Ramiro Mendieta, presenta su  casación bajo  los siguientes argumentos:

1.   Indica  que,    el   Tribunal   ad    quem  ha    efectuado  una interpretación errónea  de  la  ley,  puesto  que   si  bien   Enrique MauricioZavala Bayer tendría legitimidad pasiva en la causa, la demanda  voluntaria  de  rendición de  cuentas  la  planteó  Luz Bayer Irahola Vda.  de  Zavala, sobre la  base   del  Testimonio N°

160/2007,  de   un   poder  general  que   la   demandante  habría otorgado a Eddy Ramiro Mendieta Martínez para  la venta de las concesiones mineras denominadas El Vergaral y Trinidad; poder en  el que  no  se  encuentra  incluido el  señor Enrique Mauricio Zavala Bayer. Agrega que,   en  la  causa  no  se  dilucidó sobre todos los bienes, acciones y derechos del fallecido esposo de la demandante, sino  que  el presente proceso es solamente sobre la rendición de  cuentas  de  un  manejo administrativo que  habría realizado el demandado, sobre la  base   de  un  testimonio poder de administración de las  concesiones mineras.

2.     Denuncia   que     el    Tribunal   de    alzada   realizó   una


interpretación  errónea  del  artículo 67  del  Código de Procedimiento Civil, al  anular obrados hasta fojas  13 vuelta de la  causa,  para   incorporar a  terceras  personas  en  un   proceso voluntario, sólo por  tener  legitimación pasiva, puesto que  dicha

anulación  no   correspondería  por   apartarse  de  los  pnnCIpIOS


fundamentales del derecho civily su procedimiento.


Finalmente, solicita se conceda el recurso de  casación y deliberando en   el  fondo, se   case   o  anule  el  Auto   de  Vista recurrido en el proceso.


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3.2.  Fundamentos    de la resolución.-


Habiendo el recurrente interpuesto recurso de casación tanto en la forma como en  el fondo contra una  resolución de alzada que anula la  sentencia, corresponde efectuar las  siguientes consideraciones:

Tanto la  extinta  Corte Suprema de  Justicia,  como el  propio


Tribunal  Supremo de  Justicia,  en   abundante  jurisprudencia tiene establecido que   el  recurso  de  casación  constituye una demanda nueva  de  puro   derecho, que   se  concede -conforme establece el artículo 250  del Códigode Procedimiento Civil-para invalidar  una     sentencia   o   auto     definitivo  en    los    casos expresamente señalados por  Ley y podrá ser  de  casación en  el fondo, en  la forma o en  ambos a la vez;  que  cuando el recurso de  casación es  en  el fondo, se  deben circunscribir los  hechos denunciados a  las  causales de  procedencia establecidas por  el artículo 253  del  adjetivo Civil,cuya finalidad es  la casación del auto   de  vista recurrido y  la  emisión de  una   nueva resolución unificando la  jurisprudencia  e  interpretación  de  las   normas jurídicas  o  creando nueva jurisprudencia;  en  tanto  que  si  se plantea en  la forma debe adecuarse la  acción a las  previsiones establecidas  en    el   artículo  254    del   mismo  cuerpo  legal, persiguiendo  la   anulación  de   la   resolución  recurrida  o  del proceso  mismo,    con   o  sin   reposición,  cuando  se   hubieren violado las   formas  esenciales del   proceso,  sancionadas  con nulidad por la ley.

Siguiendo dicho entendimiento, el Tribunal Supremo en reiterados fallos, como ser  el  Auto Supremo N°  166  de  7  de mayo de  2014, entre otros, ha  declarado la  improcedencia del recurso en  los  casos en  los  que   se  indica que   se  recurre de casación en  el fondo y sin  embargo dentro de  dicho recurso se




formulan  denuncias   sobre errores  de  procedimiento  y se  pide  la nulidad.

Sin   embargo,   con    base     a   la   garantía   de   la   tutela   judicial efectiva, del  principio  de  búsqueda   de  verdad  material,  del  rol más    activo  de   los   tribunales    en   la   búsqueda   de   la  justicia material    y     del     enfoque    informalista     del     nuevo    orden constitucional,   corresponde   seguir  la   línea    establecida   por   el Auto   Supremo  N°  200   de   6  de  junio  de   2014,  en   torno  a  la interpretación   de   las   causales   de   improcedencia,   referidos  al cumplimiento  de  los   requisitos  previstos  en   el  artículo  258-2) del  Código de  Procedimiento  Civil.

En  el examen del  recurso  de  casación, ya  sea  en  el fondo o en  la forma, o en  ambos,  el  Tribunal  de  casación  efectúa  dos  juicios consecutivos;  primero  el juicio  de  procedencia  y  luego, y  en  el caso    de   que    el   recurso   supere   dicho  juicio  de   procedencia, deviene  el   juicio   de   fundabilidad    del   recurso,    que    implica pronunciamiento   sobre el fondo del  asunto.

Ahora bien,   el juicio  de  procedencia  se  efectúa  en  un   plano  de análisis  diferente al juicio de  fundabilidad,  de manera  tal  que  en mérito al principio de  congruencia,  no  es  posible que  en  el juicio de  procedencia  se  examinen  los  requisitos  de  fundabilidad  de  la pretensión,  y menos que  se  declare la improcedencia  del  recurso fundado  en  razones  vinculadas  a los  requisitos  de  fundabilidad de   la   pretensión,   como  sería    el  determinar   si   el  recurso,   en razón de  su  contenido,  resulta  o no  apropiado  para   obtener  una decisión favorable, como sostiene Lino  E. Palacio.

En   consecuencia,   se   concluye  que   por   las   razones precedentemente   expuestas,   y en  resguardo  a  la  tutela  judicial efectiva,   la   justicia    material,    el    enfoque   informalista,    no corresponde  declarar  la improcedencia  del recurso:


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Por el solo  hecho de que  en  el recurso de  casación en  el fondo,


se  formulan denuncias  sobre defectos de  procedimiento y  se pide  la  nulidad o se invocan causales de nulidad; en tales  casos y        siempre  y   cuando   estén   cumplidos  los    requisitos   de procedencia, debe examinarse el fondo de  las  denuncias para establecer si las  mismas son idóneas para  el efecto que  se pide. En  el caso  en  examen, el recurrente señala que  su  recurso de casación es  en  el fondo y la forma, sin  embargo, analizados los argumentos de las  denuncias esgrimidas en el mismo se llega a establecer          que    las   mismas  son   de   forma,  no   habiéndose efectuado denuncias que  tengan contenido de  fondo, por  cuya causa se ingresa a examinar el recurso de casación en la forma: Respecto a las  denuncias expuestas en  los  puntos  1 y 2,  sobre la  supuesta  interpretación errónea o  aplicación indebida del artículo 67  del  CódigoAdjetivoCivil, por  parte del Tribunal de alzada, quienes habiendo considerado necesaria la intervención del   hijo   de   la   demandante  en   el  proceso  de   rendición  de cuentas,  en  base   a  su  legitimidad "pasiva" en  la  causa, y  al extrañar                el    llamamiento   que     debió   hacerse   al    mismo, pronunciaron  su  resolución anulando  obrados hasta  fojas 13 vuelta de  la  causa, para   incorporar a  terceras personas en  un proceso voluntario; razonamiento que  a  criterio del  recurrente es  equivocado. Habiendo señalado que  el proceso de  rendición de  cuentas  es  sobre la  base   del  Testimonio N°  160/2007  de poder general otorgado a  Eddy Ramiro Mendieta Martínez, por la                demandante  para    la   venta  de   las   concesiones  mineras denominadas  El  Vergaral y  Trinidad; poder en  el  que   no  se encuentra         incluido el  señor Enrique  Mauricio Zavala Bayer, agregando que   en   la   causa  no   se   dilucidó sobre  todos los bienes,        acciones  y   derechos   del    fallecido  esposo   de    la demandante, Enrique Garitano Zavala Maldonado, sino  sólo  la




rendición  de  cuentas   de  un   manejo  administrativo que  habría realizado el demandado,  sobre la  base   de  un  poder de administración de las  concesiones mineras.

Es   preciso  rescatar   lo   que    el   artículo  67   del   Código de Procedimiento Civil respecto al  Litis  consorcio señala: "Varias personas  podrán  demandar  o  ser   demandadas  en   el  mismo proceso, cuando las   acciones fueren conexas por  el  título, el objeto, o por ambos elementos a la vez",

De ello se entiende por litisconsorcio a la situación jurídica en la cual   dos   o  más   personas  litigan de  manera  conjunta  como demandantes  (legitimación activa) o  demandados  (legitimación pasiva), porque tienen una  misma pretensión, sus  pretensiones son  conexas o porque la sentencia a expedirse contra una  de las personas pudiera afectar a otra  misma.

Carnelutti define a  esta  figura jurídica como una   acumulación subjetiva, que  se produce cuando en un  determinado proceso se acumulan varias pretensiones de varios demandantes  o contra varios  demandados,  en   esa   misma  línea    el   Profesor Juan Monroy Gálvez, también denomina al  litisconsorcio como una acumulación subjetiva, la  cual  puede ser  originaria o sucesiva. Podrá ser   originaria cuando  la  demanda  es   interpuesta  por varias personas o contra varias personas; y, podrá ser  sucesiva cuando un  tercero legitimado incorpora al proceso otra  u  otras pretensiones o  cuando  dos  o  más   pretensiones intentadas  en dos  o más  procesos autónomos, se reúnen en un  proceso único, por existir conexidad.

Ahora bien,  cuando la decisión a recaer en un  proceso afecte de


manera uniforme no  sólo  al  demandante o demandado, sino  a otra   persona  que   encuentra  controvertidos sus   intereses  por soportar la  afectación, estamos ante   un  caso  de  litisconsorcio necesario,  en  el que  el juez  puede integrar la  relación procesal

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emplazando    a    esa     persona,    si    de    la    demanda    o   de    la


contestación   aparece  evidente  que   la   decisión  a  recaer  en   el proceso le  va  a  afectar.  Si  carece de  la  información  necesaria, devolverá la  demanda  y requerirá  al  demandante  los  datos para el emplazamiento  al  litisconsorte.  Si  el defecto se  denuncia  o el juez   lo  advierte después  de  notificada  la  demanda,  suspenderá la     tramitación     del      proceso    hasta     que      se     establezca correctamente  la relación procesal, subsanando  el proceso.

Figura  que   no   se   puede  pretender   asemejar   al   litisconsorcio facultativo o voluntario,  que  a diferencia del  primero, nace de  la voluntad   de   los   litisconsortes,   que   serán   considerados   como litigantes  independientes.   Los   actos  de   cada  uno    de   ellos no favorecen ni  perjudican  a los  demás, sin  que  por  ello  se  afecte la unidad  del   proceso.  Diferencia al  litisconsorcio  voluntario  del litisconsorcio necesario,  en  que   éste   depende  del  libre albedrío de  las  partes,  y el otro, en  cambio, puede ser  dispuesto  de  oficio por  el juez.

El  litisconsorcio  necesario,  a  diferencia  del  voluntario,  surgirá


cuando   la   presencia   de   una    pluralidad   de   las   partes   en   el proceso  se  imponga  por   la  naturaleza   de  la  propia  pretensión discutida  o por  las  implicancias  de  la  resolución judicial que  ha de   recaer  en   el  proceso. Es   una    figura  procesal  excepcional, debido    principalmente     a     la     carga    que      impone    en     la conformación  de  la  relación  procesal;  la  dependencia  es  total puesto  que   estamos  ante   el  caso  de  una    legitimación  causal, compleja o  común  en  virtud  de  la  relación jurídica  sustancial referente a la pretensión  deducida.

En  el caso de  autos,  la  resolución jurídica  sustancial  resultante del  proceso  de  rendición  de  cuentas,  planteado  por   Luz  Bayer Irahola Vda. de  Zavala contra Eddy Mendieta Martínez, tornado en   contencioso,   entraña   una    afectación  en   los   derechos  de




Enrique  Mauricio Zavala Bayer, puesto  que  el  poder general  N°


160/2007   confiere  al  mandatario   hoy   demandado,   la  facultad no     sólo     de    administración,     SIno    de    disposición    de    las concesiones   mineras   el   Vergaral  y  Trinidad,   esta    última   de propiedad   del   fallecido  Enrique   Garitano   Zavala  Maldonado, causante    de   Enrique   Mauricio  Zavala   Bayer,   quien   en    su calidad de  heredero  tiene   derechos  sobre la  misma,  y a  conocer sobre  cualquier   aspecto   relacionado   con   la   afectación  de   los mismos,  teniendo  la  legitimación  activa  al  igual   que   su   madre

en   la  problemática   planteada,   y  por   ello   siendo  necesario   su                         .J

llamamiento  como litisconsorte  activo para   el correcto desarrollo del  proceso,  en  observancia   de  la  garantía   del  debido  proceso que  debe  existir en  la resolución  de una   causa.

Así,  siendo  las   normas  procesales  de  cumplimiento  obligatorio tal  cual  dispone el artículo  90  del  Código de  Procedimiento  Civil, en  el presente  caso   correspondió  al tribunal  Ad quem enmendar el error   en   el  procedimiento   impreso  en  la  primera  instancia, por   haberse  vulnerado  las   formas  esenciales  y  violado toda   la preceptiva  antes  señalada.   Por  lo  expuesto,  se  evidencia  que   el Tribunal  de  alzada efectuó un  adecuado  razonamiento  al aplicar lo  determinado  por  el  artículo  252  del  Código de  Procedimiento Civil  (hoy  derogado),  en  relación  a  la  facultad  otorgada  por   el artículo  15 de  la Ley de  Organización Judicial  (abrogada).

En   consecuencia,    los   juzgadores   de   segunda   instancia    han aplicado     e      interpretado       correctamente      los       pnnCIpIOS fundamentales   del   derecho  civil  y  su   procedimiento,   al  haber anulado   obrados,   concluyéndose    que    no    son    evidentes   las infracciones   acusadas,    por    lo   que    corresponde    resolver   el presente  caso   conforme  las   disposiciones  de  los  artículos   271 inciso 2) y 273  del  Código Adjetivo Civil.


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IV.  POR  TANTO:


4.1.-    La    Sala   Civil  Liquidadora   del    Tribunal   Supremo   de Justicia   del   Estado  Plurinacional  de   Bolivia, con   la   facultad conferida   por    el   parágrafo   1  numeral    1)  del    artículo   42 concordante  con  la  disposición Transitoria  Octava de  la  Ley del Órgano Judicial,   declara  INFUNDADO   el  recurso  de   casación cursante,   a  fojas  163  y  vuelta.  Sin   costas  por   no  haber  sido contestada  la demanda.                                ~

Regístrese,  notifíquese  y devuélvas  ~