SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                Nº 299

Sucre:                        14 de Julio de 2014

Expediente:                SC-46-09-S

Distrito:                        Santa Cruz

Segunda Magistrada:   Dra. Ana Adela Quispe Cuba

VISTOS:

El  Recurso  de  Casación  de  fojas  113  a  114  y vuelta, interpuesto  Ana  Tomasa Guzmán  Cuba,  contra  el Auto de Vista  N° 37/2009  de  fecha 26  de  enero de  2009, cursante  a fojas  109  y vuelta,  pronunciado  por  la  Sala Civil Segunda de  la que   fuera  Corte  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa  Cruz, dentro  del   proceso  ordinario  de  DIVORCIO, seguido   por Encarnación   Camacho  Céspedes  contra   Ana  Tomasa  Guzmán Cuba,  los  antecedentes   del  proceso,  la  contestación  al  recurso de  fojasl17  y  vuelta,  el  auto   de  concesión  del  recurso  de  foja 118; y,

CONSIDERANDO I:

DE LOS ANTECEDENTES DEL PROCESO:  Que  durante la tramitación  de  la  causa, el Juez  de  Partido Tercero  de  Familia de  la  ciudad   de  Santa  Cruz, emitió sentencia de fecha 14 de marzo de 2007, cursante a fojas 59 a 60, declarando PROBADAS la demanda de fojas  6 y demanda reconvencional de  fojas 22  a 23  ambas por la causa  prevista por el artículo 131 del  Código de Familia, por  consiguiente  se  declara disuelto el  vínculo  matrimonial   y que con relación  a  los  bienes gananciales  acreditados  documentalmente  se procederá a  su división  en  ejecución de  sentencia.

Que, en  grado de apelación  incoada  por la demandada Ana Tomasa Guzmán Cuba  contra la  sentencia   de  fojas  59  a 60,  es concedida  mediante  auto de fecha 1 de  junio  de  2007, y  ante dicha  resolución  se interpone  recurso  de  reposición  bajo  alternativa  de  apelación   reclamando que no se concedió  la apelación concedida  en  el efecto diferido  contra  el auto  de fojas

28  conjuntamente  la apelación contra la  sentencia,   sin embargo  el  A  quo dispone  la  remisión de obrados,  y  en consecuencia  a  ello  la  Sala Civil Primera  de  la  Corte Superior de   Distrito  Judicial  de Santa  Cruz,  anula obrados con reposición hasta fojas 68 inclusive, debiendo el  juez conceder ambos  recursos  y así el  Tribunal ad quem dicte una sola resolución,  y nuevamente  el  A  quo remite obrados  con la resolución que concede ambas apelaciones  y  la  Sala Civil Segunda de la ex Corte  Superior  de Justicia de Santa Cruz confirma la  sentencia  de fecha 14 de marzo de 2007  y auto de fojas 12 de mayo de 2006, con costas.

CONSIDERANDO II:

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN: Contra el Auto de Vista, Ana Tomasa Guzmán Cuba interpone  Recurso de casación en el fondo y en la   forma, con los siguientes argumentos:

Denuncia la  violación de  los artículos 192 numeral  2),  253 numeral  1) y  3) y  397  del  Código de  Procedimiento Civil y articulo 131 del Código de Familia, en virtud que   la demanda y las  pruebas al juicio no se adecuan a lo establecido en la última norma legal.

Que,  no  se logró desvirtuar  en  el proceso que  la  recurrente se restituye  al   hogar  conyugal  3  veces  al  año,  y  que el demandante  viviese en  el mismo  domicilio que  la  recurrente, señalado en  la  demanda  y que  dicho extremo no  se   tomó en cuenta por el Juez  de primera instancia y el Ad quem

Asimismo observa las  declaraciones testificales de  los  testigos Primo Arteaga Sánchez, Margarita Cervantes Jiménez y Graciela Huarachi Martínez, argumentando   que  no  deberían tomarse  en  cuenta  sus  declaraciones como  prueba contundente, debiendo mantenerse  incólume la documental presentada por el demandante a fojas 6,26 y 27 de obrados.

Asimismo, expresa que la declaración testifical de descargo de Cleto Garcia Sánchez demuestra que  la  demanda  impetrada por  el  demandante no  se  adecua a lo previsto por el artículo 131 del Código de Familia y no se hubiese observado el artículo 397  del Código de Procedimiento Civil al no haberse valorado la prueba.

Por  lo expuesto, solicitó al  Tribunal Supremo, case  el  auto  de vista   recurrido  conforme los  artículos  271   numeral  4),  274 ambos del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.- Que, al ser el recurso de casación un medio de  impugnación  extraordinario procedente en supuestos  estrictamente  determinados por  ley y dirigido a lograr que  el máximo Tribunal revise, reforme, case  o anule  las  resoluciones expedidas en  revisión por  los Tribunales de  alzada,  que  infringen las  normas  de  derecho material,  las normas  que  garantizan  el  derecho a  un   debido proceso o  las formas  esenciales  para    la   eficacia  y   validez  de   los   actos procesales; su  interposición debe  expresar en  términos claros y precisos las  infracciones que  el recurrente acusa   y la pretensión que  persigue. En  el caso  de Autos que  así  resumido el recurso de  casación,  antes   de  ingresar  a  su  análisis  y  consideración, corresponde  dejar   claramente  establecido,  que   el  impreciso y confuso recurso  interpuesto  en  la  forma y  en  el  fondo, no  da cumplimiento a  lo  exigido por  el  artículo 258 numeral  2) del Código de  Procedimiento Civil, lo que  en  aplicación estricta de las  normas  procesales  que rige la  tramitación del recurso de casacion, daría  lugar  a  que  el  recurso sea declarado improcedente; sin  embargo,  no  obstante  a  la  deficiencia y contradicción  en  el mismo y en  consideración  a los  lineamientos  y  principios  del  nuevo  orden  constitucional  y  lo  establecido  en  la  SCP 2210/2012, se   pasa  a  considerar   dicho  recurso en merito a lo peticionado  en  su  parte  in  fine,  de lo que  se  tiene: En  el  marco  del  recurso  corresponde   precisar  que  el artículo 131 del Código de Familia  reconoce como causal de divorcio la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, independientemente de la causa que  la hubiera  motivado;  en  cuyo  caso  la prueba  se  limitará a demostrar la duración y continuidad de la separación.

El Dr.  Carlos Morales Guillen, respecto a la  separación  de  hecho señala  que:   "...como  sugiere  su  propia  denominación,  importa una  simple situación  de  hecho,  creada  y  determinada  por  la sola  y exclusiva voluntad de  los  cónyuges,  que  resuelven  poner término a la vida  en común  y  vivir separados. Debe ser libremente  consentida  y continuada,  durante  el tiempo que marca  la  ley".  Es   decir  es  una    situación  fáctica en la que se encuentran   los  cónyuges,  en  la  que  existe separación;  es  decir, existe un  quiebre  de  cohabitación   o convivencia  adoptada   por ambos   cónyuges  o de manera  unilateral  por uno  de  ellos, poniendo  fin  a  la  unión  conyugal  y  que  para  su  probanza conforme prevé el artículo  131  del  Código de  Familia se  requiere demostrar  dos  situaciones: la primera que la separación ha sido libre y consentida  (por uno  de ellos o ambos) y la segunda, que dicha separación haya   sido  continuada por  más de dos años.

En el  sub lite, el  reclamo de la  recurrente  sobre la interpretación errónea del artículo 131 del Código de Familia no es justificado, más  al contrario, tanto  el Tribunal de Alzada y  el A  qua,  realizaron  una  correcta  valoración  de  las  pruebas  aportadas, para  compulsar  la   pretensión  de la demanda; máxime si la recurrente mediante escrito de fojas 22 a 23  y vuelta de obrados contesta y reconviene por la misma causal de artículo 131 del Código de Familia, solicitando: “en. definitiva se declare disuelto el vínculo matrimonial que nos une) ordenándose la Cancelación del vínculo matrimonial en las oficinas de Registro Civil”, no siendo congruente su  reclamo al  mencionar que  no concurrieron las  causales   para  la separación de hecho, cuando fue  la  recurrente  la  que   en   su   reconvención impetro  la desvinculación matrimonial   por  dicha causal y  afirmando 10 mismo, ya  que  el  A qua,   mediante   la  prueba   propuesta en obrados por   ambas  partes,  se  limitó  a  comprobar que  esa separación  sea   voluntaria  y   sobre  todo   continuada  por   el término que  exige la ley, independientemente de la causa que  la hubiere motivado; ya que una  vez comprobada esta  situación el Juez   de  la   causa   dispuso la  desvinculación matrimonial por ser una  causal perentoria, sin importar ni hacer referencia a las causas que  hubieren generado la separación, ya  que  al darse la misma, el matrimonio ya no tiene razón de ser,  pues  al no haber vida  en  común, no  cumple los fines que  sustentan  su  vigencia, como ambas partes manifiestan en diferentes actuados incursos en el expediente.

En  cuanto a  la  afirmación de  la  recurrente de  que  los  testigos de  cargo ofrecidos por  el demandante; Primo Arteaga Sánchez, Margarita Cervantes Jiménez y Graciela Huarachi Martínez, no serían creíbles los  mismos, por  no  tener conocimiento cierto de su vivencia con  el demandante y   que  por  lo tanto  no   estuviese demostrado que  su  persona estaría separada  del  demandante en  forma continua por  más  de  dos  años,  sin  embargo dicha afirmación no   es   cierta,  en   virtud   que de la revisión de antecedentes  del proceso se  tiene  que   las   declaraciones testificales tanto   de  cargo como de descargo cursante  a fojas    42 a 43   y 45  de  obrados    estuviese  acreditado  la  causal  prevista por  el artículo  131  del  Código de Familia.

Sin   embargo  el  artículo   1283   del   Código Civil   impone  a  las partes  la carga de  la  prueba,  es  decir, que  quien demanda,  debe probar   los   hechos que    fundamentan    su   pretensión   y   quien pretende que  ese hecho   sea    modificado   o   extinguido   debe probar  los  fundamentos  de su  excepción,    norma    legal concordante  con  el artículo  375  de  su  procedimiento;  en  el caso de   Autos  la   causal   invocada   tanto  por  la parte    actora   y  la reconvencionista  fueron   motivo  de los interrogatorios absueltos  por  los  testigos  ofrecidos  por  ambas  partes, quedando  debidamente demostrada  la  causal  de  divorcio, debiendo  tener presente que  la  prueba  testifical  de  cargo  y descargo  fue  apreciada por   el  A  qua  conforme  a  su   sana crítica  en   observancia  del artículo  397  y  476  del  Código de Procedimiento Civil y  1330  del  Código Civil, siendo incensurable esa  valoración  en  casación,  a  menos  que   se  demuestre   que  los juzgadores  incurrieron   en  errores  de  derecho  o  de  hecho,  este último  acreditado  mediante  actos  auténticos  o documentos  que pongan  de  manifiesto  la  equivocación  del juzgador,  conforme lo previene el articulo  253 numeral  3)  del  Código de Procedimiento   Civil,  aspecto  que  debe ser cumplido  por el recurren te.

Corresponde precisar a éste Tribunal Supremo, que en reiteradas oportunidades   ha   señalado  que   la  valoración  de  la prueba  a  que   hace   referencia  los  artículos    397   del  Código de Procedimiento  Civil  y  1286   del  Código Civil, supone  el  análisis crítico  e  integral  del   conjunto  de  los   elementos  de   convicción reunidos   e  introducidos   al  proceso  por   ambas   partes,   de   tal forma que  la  apreciación  de  la  prueba  conlleva para   el juzgador

el deber de  valorar los  elementos probatorios en  conjunto y no en  forma aislada, en  otras   palabras confrontarlos e integrarlos unos   con   otros,  con  el  propósito de obtener una conclusión afirmativa o negativa sobre la cuestión que  se pretende resolver; situación que  la  recurrente pretende desconocer la prueba propuesta, tanto  de la parte  demandante  como la suya, ya que desconocer lo que uno demanda mediante reconvención u  otra acción, no está dentro  los límites  de la congruencia y pertinencia .

En  consecuencia  éste  Tribunal  Supremo de  Justicia,  por el razonamiento vertido, emite resolución en la forma determinada por los artículos  271 numeral 2) y 273 del   Código de  Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil   Liquidadora  del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por  el parágrafo I numeral  1) del  artículo 42 concordante con  la  disposición transitoria  octava de  la  Ley N° 025  del  Órgano Judicial, así  como el parágrafo 11del artículo 8 de  la  Ley 212  de Transición del  Órgano Judicial declara INFUNDADO el recurso de casación contenidos en  el memorial de fojas 113 a 114  y vuelta,  interpuesto por Ana Tomasa Guzmán Cuba, con costas.

Se regula el honorario profesional en la  suma de Bs mandará hacer efectivo el Juez  inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.