SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 268

Sucre: 4 de Julio de 2014.

Expediente: PT-25-10-S

Proceso: División y Partición de Herencia

Partes: David Chambi Huanca y otros c/ Hilda Choque Fernandez y otros

Distrito: Potosí

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos              

VISTOS: el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Alberto Quiroga Ramos y Maria Cristina Chambi Huanca de Quiroga, contra el Auto de Vista Nº 207 de 11 de noviembre de 2010 pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar de la Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí, en el proceso sobre división y partición de herencia, seguido por David Edgar, Nelly, Sonia Noemí, Nancy Gisabel y Ninoska Doris  Chambi Huanca, contra Hilda Choque Fernández y los recurrentes, el auto concesorio de fojas 463 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I: De la Relación de Causa.- Que, el Juez de Partido Mixto Liquidador y de Sentencia de la ciudad de Tupiza pronunció la Sentencia Nº 148 de 18 de junio de 2010 (fojas 583 a 592), declarando probada en parte la demanda de división y partición de herencia y nulidad de escritura, disponiendo la venta forzosa de los inmuebles en litis, e improbada sobre la nulidad del documento privado y poder en litigio; sin costas.

En grado de apelación, la Sala Civil, Comercial y Familiar de la Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí mediante Auto de Vista Nº 207 de 11 de noviembre de 2010 (fojas 633 a 636 vuelta), confirma parcialmente la sentencia apelada, revocándola en lo que respecta a la nulidad del poder y documento privado en litigio, declarando probada la misma, consiguientemente sin valor los mismos; sin costas.

CONSIDERANDO II: De los Fundamentos del Recurso de Casación.- Que, los demandados Alberto Quiroga Ramos y Maria Cristina Chambi Huanca de Quiroga interponen recurso de casación de 18 de noviembre de 2010 (fojas 639 a 641), acusan que:

En la forma. Alberto Quiroga Ramos no es parte ni es legitimado para ser demandante ni demandado, al efecto anota los artículos 90 y 3 inciso 1) del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo.  El lote de terreno de Alto Lima es de una institución pública. El inmueble de Colchani no es del causante Marcial Chambi Martínez. Al efecto apunta que se violaron los artículos 105 y 1542 inciso 1) del Código Civil.

CONSIDERANDO III: De los Fundamentos de la Resolución.- Que, del análisis y cotejo del recurso de casación en la forma y en el fondo, se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden.

Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera se da cuando se falla contra una ley terminante y expresa, o en otras palabras, implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, se refiere a la equivocación acerca del contenido o sentido del precepto o ley sustantiva, es decir que consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, se da cuando se equivoca en aplicar un precepto a hechos no regulados por ella, es decir que consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, relativo al error in procedendo o error in judicando, esto es que trátese de la infracción de ley o de disposición contradictoria, el recurso solo cabe cuando esa infracción o esa contradicción se da en la parte dispositiva de la sentencia o fallo impugnado y, por consiguiente, no respecto de las inexactitudes que se hayan cometido en las consideraciones al citar las leyes, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, al respecto Pastor Ortiz Mattos, señala: “Modernamente se define al error como el conocimiento falso de un hecho o de una norma jurídica. Por lo dicho puede ser de hecho o de derecho”, en el primer caso el error de derecho- recae sobre la existencia o interpretación de una norma jurídica, esto es cuando el juez o tribunal de fondo, ignorando el valor que atribuye la ley a cierta prueba, le asigna un valor distinto, así se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso el error de hecho- se da cuando la apreciación falsa recae sobre un hecho material, tal error, en el que incurre el juez de fondo en el fallo recurrido, cuando considera que no hay prueba eficiente de un hecho determinado siendo así que ella existe y que la equivocación está probada con un documento auténtico, así se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no precisaron lo que pretenden, habida cuenta que no especificaron las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera hacen alusión a dichos articulados menos a sus correspondientes causales, limitándose a anotar de manera genérica “RECURSO DE CASACIÓN EN LA FORMA Y EN EL FONDO”, menos diferenciaron la violación de la ley, no otra cosa significa que sin esta distinción insinúen imprecisamente que “se violo el artículo 105 y artículo 1542 inciso primero del Código Civil” así no especificaron los preceptos del articulado sustantivo que no se hubieren aplicado correctamente, a efectos de ingresar a considerar la violación de la ley, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Alberto Quiroga Ramos y Maria Cristina Chambi Huanca de Quiroga de fojas 639 a 641; sin costas.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.


Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi Abog. Paola Verónica Barrios Sanabria / Secretaria de Sala

Libro de Tomas de Razón Nº 268/2014