SALA  CIVIL  LIQUIDADORA


Auto Supremo: Nº 144

Sucre: 5 de mayo de 2014.

Expediente:        LP- 130-11- S

Proceso: Reivindicación y otros

Partes: Angel Celestino Tames Prudencio c/ Luz Delia Reguerin

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

VISTOS: Los Recursos de Casación de fojas 636 a 640 y 644 a 649 vuelta, interpuesto por Faviana Mónica Camacho Ari en representación legal de Luz Delia Reguerin Vda. de Di Giuseppe y Francisco Gaspar Soligno Barbato respectivamente, contra el Auto de Vista Nº 94 de fecha 17 de agosto de 2011, cursante a fojas 632 a 633 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso ordinario sobre REIVINDICACION Y OTROS, seguido por Ángel Celestino Tames Prudencio contra la recurrente y otra, los antecedentes del proceso, las contestaciones a los recursos extraordinarios de fojas 653 a 654 vuelta y 656 vuelta, el auto de concesión del recurso de fojas 658; y,


CONSIDERANDO I:

DE LOS ANTECEDENTES DEL PROCESO: Que durante la tramitación de la causa, la Juez de Partido 6º de Partido en lo Civil y Comercial de La Paz, emitió sentencia de fecha 29 de octubre de 2009, cursante a fojas 444 a 447 vuelta de obrados, declarando PROBADA la demanda, interpuesta por Ángel Celestino Tames Prudencio sobre mejor derecho, reivindicación más pago de daños y perjuicios e improbada la acción reconvencional incoada por luz Delia Reguerin Vda. de Di Giuseppe sobre resarcimiento de daños y perjuicios; así como improbada la excepción de falta de acción y legitimidad opuesta por Juana Laura Mamani; los daños y perjuicios ocasionados a la parte actora se calificaran en ejecución de sentencia. Consecuentemente reconoce el mejor derecho propietario a favor de Ángel Celestino Tames Prudencio, disponiendo que en el plazo de tres días de ejecutoriado el presente fallo las demandadas entreguen el bien inmueble a su legítimo propietario, bajo alternativa de expedirse mandamiento de desapoderamiento en caso de incumplimiento, sin costas.

Que, en grado de apelación incoada por Luz Delia Reguerin Vda. de Di Giuseppe y Francisco Gaspar Soligno Barbato en su calidad de tercero interesado, la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior de Distrito Judicial de La Paz, confirma la sentencia Nº 300/2009, con costas.


CONSIDERANDO II.-

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACION: Contra esta resolución de segunda instancia Faviana Mónica Camacho Ari en representación de Luz Delia Reguerin Vda. de Di Giuseppe y Francisco Gaspar Soligno Barbato por separado recurren de casación, recursos que por la analogía y simetría de los mismos se resumen en un solo texto:

Recurso de casación en el fondo.- Indican que el tribunal ad quem ha cometido errores de hecho y derecho en la apreciación de la prueba. Errores de hecho, pues de las propias prueba aportadas por el actor Ángel Celestino Tamez Prudencio, se establece que éste tendría su derecho propietario sobre el inmueble ubicado en la Av. Chacaltaya Nº 369, evidenciándose que el inmueble de la calle Constitución Nº 390, no es objeto de contrato contenido en la escritura pública N° 1041, siendo un inmueble distinto y diferente al inmueble demandado, apartándose los vocales de la individualización y determinación del inmueble objeto de la transferencia realizada en la escritura pública Nº 1041. Pruebas como la confesión judicial del demandante, inspección judicial, que no consideran los de instancia, demandando la reivindicación y mejor derecho del inmueble ubicado en la Av. Chacaltaya y Constitución Nº 369, es decir que el propio actor diferencio desde el inicio el inmueble demandado y los vocales erraron en cambiar la numeración del inmueble, que aclaran que el inmueble de la calle Constitución N° 390 no fue objeto de embargo, remate y adjudicación, como falsamente admite el ad quem, no debiendo resolverse el mejor derecho propietario demandado, al tratarse de dos inmuebles diferentes, aplicando erróneamente el artículo 1545 y quebrantando los artículos 1289-I, 1296 y 1551 del Código Civil, al haber alterado lo que las pruebas declaraban.

Con relación a la congruencia entre lo pedido y lo fallado en sentencia y confirmado por el auto de vista recurrido, determinando la entrega de un bien distinto al demandado, se ha inobservado la segunda parte del artículo 190 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo al Tribunal Supremo de Justicia enmendar ese ilícito casando el auto de vista impugnado.

Recurso de casación en la forma.- Manifiestan que el auto de vista carece de sustento, motivación y fundamento jurídico, negándole el derecho de obtener pronunciamiento expreso sobre un recurso legal debidamente fundamentado, provocándole indefensión pues le impide puntualizar con amplitud debida su interposición del recurso de casación, vulnerando su derecho a la defensa, la garantía constitucional del debido proceso y la seguridad jurídica, correspondiendo dictar auto supremo anulando la resolución de segundo grado.

Indican también que el auto de vista es incongruente, al confirmar el fallo de primera instancia y aclarar arbitraria y antojadizamente la numeración del bien cuya entrega dispone, que no es la misma del inmueble demandado, excediéndose en sus competencias y atribuciones, pues no tenía por qué entrar a considerar la rectificación o enmienda de errores materiales en la escritura pública 1041 y su folio real.  

Concluye diciendo que, evidenciándose las causales de nulidad, pide se dicte auto supremo anulando en todas sus partes el auto de vista y declarando improbada la demanda principal.


CONSIDERANDO III.-

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN: Que, los imprecisos, extensos, redundantes y confusos recursos interpuestos, no dan cumplimiento a lo exigido por el artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, lo que en aplicación estricta de las normas procesales que rige la tramitación del recurso de casación, daría lugar a que los recursos sean declarados improcedentes; sin embargo, no obstante las deficiencias y contradicción de los mismos y en consideración a los lineamientos y principios del nuevo orden constitucional y lo establecido en la SCP 2210/2012, se pasan a considerar dichos recursos como fueron interpuestos los mismos.

En cuanto al recurso de casación en el fondo.- Los recurrentes cuestionan prácticamente todas las pruebas presentadas al proceso, tanto las de cargo como las de descargo, incidiendo que todas demostraban que se trata de inmuebles distintos, al respecto debemos indicar:

Los recurrentes invocan la violación de la ley, acusando de que el tribunal ad quem, no habría realizado una correcta valoración de la prueba, incurriendo en error de hecho y de derecho, acusación que éste Tribunal no encuentra evidente, aclarando a los recurrentes que el error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba conforme lo dispuesto por el artículo 253 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil, emerge en la reconstrucción de los hechos (verdad histórica) y en la aplicación de las reglas de la lógica y la experiencia (sana crítica), cuando se hubiese otorgado a la misma, un valor diferente al que ella representa o se le haya restado el valor que la ley le otorga, de modo que tal error genere una evidente injusticia.

Que, de la revisión de actuados, se evidencia que los juzgadores de instancia han valorado la prueba, en su conjunto, dentro de los parámetros de la sana crítica como previenen los artículos 397 parágrafo I y II del Código de Procedimiento Civil, y 1286 del Código Sustantivo de la materia, apreciación que es incensurable en casación, a menos que se demuestre mediante el recurso de casación en el fondo, que el Tribunal ha incurrido en error de derecho o error de hecho en esa apreciación, error de hecho cuando se lo evidencia con documentos o actos auténticos que lleven a demostrar inequívocamente dicho error en el juzgador, situación que en el sub lite no se da como para encuadrar la demanda de puro derecho a lo dispuesto en el artículo 253 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil, haciendo notar expresamente que tanto las documentales que refieren los recurrentes, así como la confesión judicial e inspección ocular, y en realidad todas las pruebas de cargo y descargo, fueron apreciadas y valoradas correctamente en la sentencia de primera instancia o en la resolución de vista, si las mismas, como se manifestó, han sido consideradas y apreciadas conforme lo dispone el artículo 397 y 476 del Código de Procedimiento Civil, es más dentro del período probatorio y en el transcurso del proceso la parte demandada y recurrente no cumplió con lo exigido por el artículo 1283 parágrafo I del Código Civil, con relación al artículo 375 numeral 1) de su Procedimiento, ya que no ha probado su demanda reconvencional, en cambio el demandante probó fehacientemente su demanda, mediante la prueba que aportó dentro del término probatorio, cumpliendo con lo establecido por el artículo 1283 parágrafo II del Código Sustantivo Civil, con relación al artículo 375 numeral 2) del Código Adjetivo Civil, por lo que este Tribunal no encuentra evidencia alguna que demuestre que el Tribunal ad quem, hubiere incurrido en las acusaciones que trae el recurso.

Con relación a la denuncia de modo general y ambiguo de violación del artículo 1551 del Código Civil, los recurrentes no consideraron que este precepto sustantivo no fue aplicado ni mencionado en la resolución de vista impugnada, infiriéndose, lógicamente, que no puede aducirse su vulneración precisamente por no haber sido aplicado.

En cuanto al recurso de casación en la forma.- Si bien es cierto que la motivación de las resoluciones judiciales constituye un deber jurídico consagrado constitucionalmente como uno de los elementos del debido proceso, que constituye una garantía de legalidad procesal para proteger la libertad, en la especie, de la lectura de la sentencia de primera instancia, se aprecia la exposición de los hechos, la cita de normas y la asunción de decisiones positivas, claras y concretas, emergentes de la compulsa del elenco probatorio, constituyendo una decisión de derecho y no de hecho cuyos alcances y efectos son claramente comprensibles, cumpliéndose lo previsto por los artículos 190, 192 y 236 -entre otros- del Código de Procedimiento Civil, razones por las cuales el Auto de Vista llegó a confirmar dicha resolución, concluyéndose en definitiva que no existe mérito para disponer la anulación del proceso por este hecho, por cuanto no existen errores "in procedendo" que den curso a ello.

Siendo que, el auto de vista recurrido reúne los requisitos del artículo 236 del Procedimiento Civil, porque los recursos de casación sólo reiteran los fundamentos de apelación, que ya mereció análisis y resolución, por el auto de vista pronunciado; mismo que se circunscribe a los puntos resueltos por el inferior (principio de congruencia) y que fueron objeto de apelación y fundamentación, cumpliendo a lo referido por el artículo 227 del mismo ordenamiento legal. Principios de fundamentación, pertinencia y congruencia ampliamente practicados por la resolución del Tribunal de apelación.

En conclusión no siendo evidentes las infracciones y vulneraciones legales acusadas en los recursos, corresponde a este tribunal la aplicación de los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara INFUNDADOS los recursos de casación en el fondo y en la forma interpuestos por Faviana Mónica Camacho Ari en representación legal de Luz Delia Reguerin Vda. de Di Giuseppe y Francisco Gaspar Soligno Barbato, contenidos en los memoriales de fojas 636 a 640 y 644 a 649 vuelta respectivamente, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi Abog. Paola Verónica Barrios Sanabria /Secretaria de Sala

Libro Tomas de Razón Nº 144/2014