SALA  CIVIL  LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 40

Sucre: 5 de marzo de 2014

Expediente: P 1 09 S

Proceso: Fraude Procesal

Partes: Lindaura Teran y otra c/ Felix Veizaga Andia y otra

Distrito: Potosí

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos



VISTOS: el recurso de casación en el fondo interpuesto por Lindaura, Haydee, Blanca y Jenny Terán Becerra de fojas 1002 a 1004, contra el Auto de Vista Nº 263 de 26 de noviembre de 2008 pronunciado por la Sala Civil, Familiar y Comercial de la Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí, en el proceso sobre fraude procesal seguido por las recurrentes contra Félix Veizaga Andía y Aurora Salazar de Veizaga, la respuesta de fojas 1009 a 1010, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO: que, la Jueza de Partido Mixto y Sentencia de la ciudad de Uncía pronunció la Sentencia Nº 55 de 7 de octubre de 2008 (fojas 970 a 975), declarando improbada la demanda e improbadas las excepciones perentorias opuestas; con costas.

Deducida la apelación por las demandantes, la Sala Civil, Familiar y Comercial de la Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí mediante Auto de Vista Nº 263 de 26 de noviembre de 2008 (fojas 996 a 998 vuelta), confirma la sentencia apelada, con costas en ambas instancias.


CONSIDERANDO: que, las demandantes Lindaura, Haydee, Blanca y Jenny Terán Becerra representadas por Liz Paola Ordóñez Gonzáles en su recurso de casación en el fondo de 5 de diciembre de 2008 (fojas 1002 a 1004), citando el artículo 253 numerales 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil y antecedentes, acusan violación y aplicación indebida de los artículos 397, 398, 399, 400, 297, 4 del Código de Procedimiento Civil, 3, 4 parágrafos I, II, III, 5 de la Ley 1760, 1309 y 1311 del Código Civil, pues: para iniciar la revisión de sentencia, ésta debe estar ejecutoriada; la excusa del juez a quo no fue sometida a revisión; en la usucapión se entregó una superficie que no se demandó; los documentos de fojas 1 a 103 y el expediente de la usucapión no fueron valorados en el marco del artículo 393 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que, piden se case el auto de vista recurrido, declarando haber lugar al fraude procesal.


CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del “Recurso de casación en el fondo”, se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, las recurrentes omitieron precisar las causales de casación en el fondo, detalladas en los incisos 1) y 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, haciendo alusión general a estos ordinales sin distinguir la violación y la aplicación indebida de la ley, llegando incluso a no diferenciar el error de hecho y el error de derecho en la apreciación de las pruebas, limitándose a anotar de manera general “artículo 253 1) y 3) del Código Ritual” y “Recurso de casación en el fondo”, así no especificaron los preceptos del articulado sustantivo que no se hubieren aplicado correctamente ó se hubieren aplicado a hechos no regulados por aquel, a efectos de ingresar a considerar la violación y la aplicación indebida de la ley, tampoco diferenciaron el error de derecho y el error de hecho en la apreciación de la prueba, pretendiendo además que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado; no otra cosa significa inclusive, que sin esta distinción, citen normas estrictamente de naturaleza procesal -a saber, artículos 297, 393 del Código de Procedimiento Civil, 3, 4 parágrafos I, II, III y 5 de la Ley 1760- cuando supuestamente recurren en el fondo.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido las recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.


POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Lindaura, Haydee, Blanca y Jenny Terán Becerra de fojas 1002 a 1004, con costas.


Se regula el honorario profesional en la suma de Bolivianos 1.000, que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Paola Verónica Barrios Sanabria Secretaria de Sala

Libro de Tomas de Razón 40/2014