SALA  CIVIL  LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 20

Sucre: 5 de marzo de 2014

Expediente:        LP 137 08 - S

Proceso: Reivindicación y otros

Partes: María Mendoza Rodríguez y otros c/ Dolores Mendoza y otros.

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani                                     


I.VISTOS:

1.- El recurso de casación, interpuesto por Edwin Antonio Mayta Mendoza, de fojas 184 a 186, y la adhesión formulada por Juan Mayta Mendoza, mediante escrito cursante de fojas 190, contra el Auto de Vista Nº 162 de 15 de abril de 2008, de fojas 180 a 181, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario sobre  reivindicación, nulidad de escrituras públicas y cancelación de partidas computarizadas, seguido por María Margarita Mendoza Rodríguez, María Betty Mendoza de Salgueiro y Jesús Natalia Mendoza de Alarcón en contra de Dolores Mendoza vda. de Mayta, Juan Mayta Mendoza y Edwin Antonio Mayta Mendoza, la contestación, los antecedentes y; 

II. CONSIDERANDO:

2.1. Antecedentes del proceso.- Mediante sentencia de fecha 20 de agosto de 2007, de fojas 147 a 149 vuelta de obrados, pronunciado por el Juez de Partido Décimo  en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, se declaró parcialmente probada la demanda de fojas 19, únicamente en cuanto a la nulidad de la Escritura Pública Nº 5017 de fecha 23 de noviembre de 1992 y su inscripción en Derechos Reales, e improbada en cuanto a la nulidad de la Escritura Pública Nº 1424 de 25 de septiembre de 1995 y su respectiva inscripción en Derechos Reales.   

Que, en grado de apelación, interpuesto por Dolores Mendoza Vda. de Mayta y Edwin Antonio Mayta, de fojas 159; la adhesión a la apelación formulada por Juan Mayta Mendoza, de fojas 161; y por otra parte la de María Margarita Mendoza Rodríguez, María Betty Mendoza de Salgueiro y Jesús Natalia Mendoza de Alarcón, de fojas 163 a 164 vuelta de obrados, la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, por Auto de Vista de fecha 15 de abril de 2008, revocó en parte la sentencia apelada y deliberando en el fondo declaró nula la Escritura Pública Nº 1424/1995 de 25 de septiembre de 1995, otorgada por ante Notario de Fe Pública, Javier Méndez Postigo, y su registro en Derechos Reales en la partida Nº 01325114. Se aclaró y declaró expresamente la nulidad de la partida Nº 01189834 de 6 de enero de 1993, que corresponde a un error numérico en primera instancia, manteniendo la nulidad dispuesta de la Escritura Pública Nº 5017/92 de 23 de noviembre de 1992, otorgado por ante Notario de Fe Pública Raúl Vega Hermosa. Finalmente anuló el auto de concesión de alzada de fojas 169 vuelta de 20 de diciembre de 2007, con referencia a las apelaciones de fojas 159 y 161 presentadas por Dolores Mendoza Vda. de Mayta y Edwin Antonio Mayta Mendoza, por una parte y por Juan Mayta Mendoza, por otra.

Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 184 a 186, Edwin Antonio Mayta Mendoza, interpone recurso de casación, y por escrito de fojas 190 Juan Mayta Mendoza se adhiere al recurso de casación presentado por  Edwin Mayta Mendoza.

III.  CONSIDERANDO:

3.1. Denuncias del Recurso de Casación.- El recurrente Edwin Antonio Mayta Mendoza,  alega que las demandantes al no haber sido propietarias no tienen interés legítimo; que al no haber sido propietarias carecen de personería jurídica; que respecto a la nulidad de la Escritura Pública Nº 1424/1995, no se han probado los hechos delictivos que se señala en la misma; hace referencia sobre la compra del inmueble de calle Mariano Bautista; que las hermanas de su madre conocen que ella le transfirió el inmueble a título de venta y que prueba de ello es que está en posesión por más de 14 años, con documentación en orden e inscrita en Derechos Reales; y añade que ese hecho causa estado de derecho y tiene la calidad de cosa juzgada; que las demandantes extrañamente aparecen como supuestas herederas del bien objeto del presente proceso, pretendiendo anular una venta totalmente legítima y consolidada; que el testimonio 1424/1995 por el que adquiere en calidad de compra un terreno de su madre, cumple con las formalidades de legalidad y que las demandantes no han presentado una sola prueba que demuestre que el testimonio es ilegal; que las pruebas presentadas por la parte contraria son fotocopia simples que no reúnen los requisitos del artículo 1311 del Código Civil y que se debe considerar que el informe de la Notaria de Fe Pública Dra. Lidia Chungara, solo es un documento referencial puesto que no se realizó una inspección a la Notaría.

Finalmente invocando los artículos 236 y 250 del Código de Procedimiento Civil, pide que se disponga la nulidad del Auto de Vista y se dicte nueva resolución.

Por su parte el recurrente Juan Mayta Mendoza, se limita a señalar que se adhiere en toda forma de derecho a la casación presentada por el recurrente Edwin Mayta Mendoza.

3.2. Contestación al Recurso de Casación.- Mediante escrito de fojas 187 a 188, María Margarita Mendoza Rodríguez, María Betty Mendoza de Salgueiro y Jesús Natalia Mendoza de Alarcón, contestan al recurso de casación señalando que el recurso es improcedente porque ni de pasada hace referencia a la violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, o que en la apreciación de las pruebas se hubiera incurrido en error de derecho o error de hecho, tampoco especifica si las violaciones radican en la sentencia o en el Auto de Vista; luego de hacer referencias sobre la falta de fundamento del recurso, haciendo mención a la escritura Pública Nº 180, a la declaratoria de herederos, al informe de fojas 10, finalmente expresa su convencimiento de que el recurso se declarará infundado o improcedente.

3.3. Fundamentos del Fallo.- Según la  doctrina procesal,  el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y, del otro, la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley.

El recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia; por ello, el recurrente debe denunciar violación, interpretación errónea o aplicación indebida en la que hubiere incurrido el Tribunal ad quem en la emisión del fallo que se impugna, pues dado que en la legislación civil boliviana no se encuentra permitido el salto de instancia, le corresponde al Tribunal de casación pronunciarse sobre los errores in procedendo o in judicando en el que haya incurrido el Tribunal ad quem y a éste hacer lo propio respecto de los errores en que hubiere incurrido el Juez a quo y que hubieran sido denunciados en la apelación.

Por disposición del artículo 272-1) del Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación es improcedente en los casos previstos por el artículo 262 del mismo Código Adjetivo Civil. Por su parte el articulo 262 -2) Ídem, dispone que  el Tribunal de segundo grado tiene el deber de negar la concesión del recurso de casación y declarar la ejecutoria de la sentencia o auto recurrido, entre otros, cuando el recurrente pudiendo haber apelado no  hubiere hecho uso de este recurso ordinario. Ello implica que el Tribunal de casación previamente debe efectuar un juicio de admisibilidad o de procedencia del recurso, pues la apertura de la competencia del Tribunal de casación, para ingresar a resolver sobre el fondo del recurso, depende de que dicho recurso supere dicho juicio. 

En el caso en examen, el Auto de Vista impugnado ha anulado la concesión de la apelación formulada por Edwin Mayta Mendoza y la adhesión a la apelación efectuada por Juan Mayta Mendoza, en razón a que dichas apelaciones carecían de expresión de agravios; lo cual implica que las alzadas no fueron admitidas; por  consiguiente y habida cuenta que en la legislación boliviana no se encuentra permitido el salto de instancia, no existiendo apelación válida, el recurso de casación no es procedente, pues en el caso que se examina el recurrente Edwin Mayta Mendoza no se queja expresamente de la decisión anulatoria de la concesión de la alzada, efectuada por el Tribunal ad quem.

Solo a guisa de ilustración y respecto de la adhesión al recurso de casación formulado por Juan Mayta Mendoza, dicho recurrente debe tener presente que, por mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, la fundamentación debe consignarse precisamente en el escrito donde se formula la casación, pues no se encuentra permitido la remisión a los fundamentos de  otro recurso, o a otro escrito, como lo ha hecho incorrectamente, pues en tal caso el recurso resulta igualmente improcedente.

En mérito a las consideraciones precedentes corresponde resolver en la forma prevista por los artículos 271-1) y 272-1) del Código de Procedimiento Civil.  

IV. POR TANTO:

4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los  artículos 41 y  42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación, cursante de fojas 184 a 186 de obrados, interpuesto por Edwin Antonio Mayta Mendoza, e IMPROCEDENTE  el recurso de casación de adhesión, cursante de fojas 190, interpuesto por Juan Mayta Mendoza, con costas.

4.2.- Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.


Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. Paola Verónica Barrios Sanabria Secretaria de Sala

Libro de Tomas de Razón 20/2014