SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 650

Sucre: 4 de diciembre de 2013  

Expediente: LP 165 08

Proceso: Cumplimiento de Contrato

Partes: Rosario Angélica Salcedo de Olivera c/ Angélica Callisaya Quisbert

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

VISTOS: el recurso de casación de fojas 151 a 152, interpuesto por Miguel Campero Guarachi, contra el Auto de Vista Nº 271/2.008 de 29 de julio, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro el proceso Ordinario sobre Cumplimiento de Contrato seguido por Rosario Angélica Salcedo de Olivera contra Angélica Callisaya Quisbert y el recurrente, la respuesta al recurso de casación de fojas 154 a 156 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, emite la Sentencia Nº 05/2.008 de 7 de enero, la cual cursa de fojas 124 a 127 vuelta de obrados, y falla declarando Improbada la demanda principal de fojas 4 a 5, subsanada a fojas 8 de obrados, interpuesta por Rosario Angélica Salcedo de Olivera y Probada en parte la demanda Reconvencional y Tercería coadyuvante de fojas 10 a 11 y fojas 21, interpuesta por Angélica Callisaya Quisbert y Miguel Campero Guarachi; en esta virtud se declara la Nulidad del documento cursante de fojas 1 y 2, sobre Compromiso de Venta y Forma de Pago del Precio, de fecha 30 de enero de 2.002, suscrito por las partes, como consecuencia se Dispone que Angélica Calisaya Quisbert devuelva la suma recibida de $us. 5.000 (cinco mil 00/100 dólares americanos) a Rosario A. Salcedo de Olivera, sea dentro del tercer día de haberse ejecutoriado el presente fallo, bajo apercibimiento de generar intereses legales en caso de incumplimiento y llegar a la subasta y remate de los bienes de la demandada, sea con las formalidades de rigor. Sin costas por ser juicio doble.   

En grado de apelación, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 271/2.008 de 29 de julio, cursante a fojas de 147 a 148, Confirmó la sentencia apelada de fojas 124 a 127 contenida en la Resolución Nº 05/2.008, de conformidad con el artículo 237-I.1) del Código de Procedimiento Civil. Con costas.

Contra el referido Auto de Vista el recurrente Miguel Campero Guarachi en su recurso de casación de fojas 151 a 152.

CONSIDERANDO: que, el recurrente invocando el artículo 253-2) y 3) del Código de Procedimiento Civil y acusa que, los fundamentos esgrimidos en el Auto de Vista 271/2.008, no son correctos pues no se ha valorado en forma correcta el documento de fojas 1 y 2 de obrados por las siguientes razones: El recurrente no ha firmado el documento de fojas 1 y 2, y se debió tomar en cuenta que la demandada es su esposa y para cualquier disposición de un bien ganancial debe dar su consentimiento, por lo tanto ese documento no genera ningún efecto jurídico para su persona. En el documento de fojas 1 y 2, se hace constar claramente que el inmueble no está registrado a nombre de Angélica Callisaya, pues el inmueble tiene anticresistas y los documentos referentes al derecho propietario, lo tiene el Centro de Servicios Integrados para el Desarrollo Urbano (PROA), con ese antecedente y tal cual refiere el documento de fojas 1 y 2, la demandante se comprometió a gestionar ante el PROA, para poder recuperar el inmueble, aspecto que no cumplió y más bien se aprovechó de la situación instando a los anticresistas para que inicien procesos penales en contra de Angélica Callisaya. Culmina señalando que la demanda no se adecúa al artículo 568 del Código Civil, entonces lo vertido en el Auto de Vista impugnado, no es correcto porque no fundamenta el sostén jurídico y doctrinal para disponer la confirmación de la Sentencia. Entonces al declarar Nulo el documento de fojas 1 y 2 de obrados, también debió declarar en su totalidad la demanda reconvencional y tercería coadyuvante y por tal motivo Pide la Casación del Auto de Vista recurrido y se declare probada la reconvención y tercería coadyuvante en su totalidad.     

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento, pues los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. Entonces procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, esto es que trátese de la infracción de ley o de disposición contradictoria, el recurso solo cabe cuando esa infracción o esa contradicción se da en la parte dispositiva de la sentencia o fallo impugnado y, por consiguiente, no respecto de las inexactitudes que se hayan cometido en las consideraciones al citar las leyes, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el recurrente no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a este articulado en sus incisos 2) y 3), y anotar de manera genérica “RECURSO DE CASACIÓN”, no otra cosa significa que no haya distinguido las disposiciones contradictorias en la parte dispositiva de la sentencia o fallo impugnado, llegando incluso a no diferenciar el error de hecho y el error de derecho en la apreciación de la prueba, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42-1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas 151 a 152, interpuesto por Miguel Campero Guarachi, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000.- que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  650/2013