SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 632

Sucre: 4 de diciembre de 2013  

Expediente: SC 171 08 S

Proceso: Divorcio

Partes: Pelafio Roca Saravia c/ Ramona Urey Viveros

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 381 a 385 interpuesto por Ramona Urey Viveros, contra el Auto de Vista Nº 197 de 18 de abril de 2008, cursante a fojas 378 y vuelta de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso sobre DIVORCIO seguido por Pelafio Roca Saravia contra la recurrente, los antecedentes del proceso, la contestación al recurso extraordinario de fojas 386 a 387, el auto de concesión de fojas 387 vuelta; y,

       CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que, durante la tramitación del proceso el Juez de Partido Primero en materia Familiar de Santa Cruz, a fojas 122 a 123 vuelta en fecha 22 de octubre de 2005 pronunció sentencia Nº 267 declarando probada la demanda de fojas 13 a 14 vuelta y probada la contestación de fojas 89 y vuelta por consiguiente disuelto el vínculo matrimonial que une a los esposos Pelafio Roca Saravia y Ramona Urey Viveros. Sin asistencia familiar por ser hijas mayores de edad. En ejecutoria de sentencia se procederá a la partición y división de los bienes y mejoras, comprobados que sean los derechos propietarios de ambos esposos. Ejecutoriado que sea el presente fallo, ofíciese a la Jefatura Departamental de Registro Civil para la cancelación de la partida matrimonial.

Contra la referida sentencia, la demandada Ramona Urey Viveros interpone recurso de apelación, que tramitado el mismo, mereció el Auto de Vista de fecha 18 de abril de 2008, que corre a fojas 378 y vuelta, disponiendo lo siguiente: a) Confirma la sentencia de fojas 122 a 123 y la providencia de fojas 127 en la parte (apelada) que declara probada la existencia de los bienes gananciales reconocidos por ambos conyugues, y que la partición y división debe hacerse en ejecución de sentencia; b) Revoca en la parte que ordena que se acredite el derecho de propiedad en el mismo periodo toda vez que este punto ya esta probado en el expediente; c) Las mejoras introducidas en el lote de terreno deben ser objeto de la respectiva comprobación por medio de las pruebas idóneas par el efecto, sin costas.

       CONSIDERANDO II:

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.- Dicha resolución dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por parte de la demandada, el mismo que se recapitula.

Casación en el fondo.- 1. Indica que el tribunal de alzada ha confirmado algo inexistente en la sentencia, refiriéndose a que en ninguna parte no se declara la existencia de bienes gananciales reconocidos por ambos conyugues, contradicción en la parte resolutiva inciso a) del auto de vista, incurriendo en la causal de casación en el fondo prevista en el artículo 253 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil. Auto de vista que se contradice entre la parte considerativa y resolutiva.

2. Hubo alejamiento de los puntos a probar, la sentencia no se pronunció sobre el punto c) Patrimonio activo y pasivo de la comunidad de gananciales del auto que fija los puntos a probar, que pese a haber presentado pruebas más que suficiente que demostraba la comunidad de los bienes gananciales de algunos bienes y como propio las mejoras realizadas en el inmueble, estas no fueron tomadas en cuenta ni consideradas correctamente por el juez de la causa ni el tribunal de alzada. Así como tampoco no hubo pronunciamiento sobre el bien inmueble de la calle Montenegro y la camioneta marca Ford, que el propio demandante reconoce que se trata de un bien ganancial.

3. Existió error de hecho y derecho  en las pruebas que demostraban que las mejoras realizadas fueron hechas con dinero propio de la demandada y contradictoriamente se equivocan al decir que no se ha probado las mejoras introducidas en el lote de terreno, al no ser reconocido se violentó sus derechos, incurriendo en infracción a lo dispuesto por los artículos 1, 190 y 194 del Código de Procedimiento Civil, infracciones de orden público que deberán ser subsanadas por el Tribunal Supremo, conforme lo dispone el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil.

Casación en la forma.- Que el tribunal de alzada ha incurrido en la causal 4) del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, otorgando más de lo pedido ultra petita y sin haberse pronunciado sobre la pretensión deducida en el proceso y que ha sido reclamada oportunamente ante el tribunal inferior, el tribunal al confirmar la sentencia en la parte “que declara probada la existencia de bienes gananciales por ambos cónyuges”, cuando en sentencia no declara probada la existencia de bienes gananciales, se ha pronunciado otorgando más de lo pedido, porque no se le ha pedido que confirme lo inexistente, otorgando más de lo pedido.

Por lo expuesto pide se le conceda el recurso presentado, para que el Tribunal Supremo  de Justicia deliberando en el fondo tendrá a bien casar el auto de vista recurrido.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.- Que, la abundante jurisprudencia sentada por este Tribunal estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, de casación en la forma o en ambos efectos, de acuerdo a lo establecido por artículo 250 del Código adjetivo Civil.

El recurso de casación en el fondo, abre la competencia del Tribunal Supremo para censurar sentencias de segundo grado en cuyo pronunciamiento se hubiera violado, interpretado erróneamente o aplicado indebidamente disposiciones legales al decidir una causa. De igual modo, cuando en la apreciación de la prueba se hubiera incurrido en error de derecho o de hecho, este último puesto de manifiesto al juzgador con actos auténticos o documentos que lo demuestren objetivamente, conforme dispone los numerales 1) y 3) del artículo 253 del Código Adjetivo Civil. En tanto el recurso de casación en la forma, habilita al Tribunal Supremo a evidenciar si en la tramitación de un proceso se infringieron las formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento los requisitos establecidos en la norma del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, es decir, corresponde al recurrente citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, proponiendo la posible solución jurídica al caso planteado.

Cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, reiterando que, cuando se pretende una nueva valoración y apreciación de la prueba, el, o los recurrentes tienen la obligación de acreditar la existencia de error de hecho o de derecho en su apreciación, toda vez que ésta es una atribución privativa de los juzgadores de instancia incensurable en casación, conforme determina el artículo 397 del Adjetivo Civil. En tanto que si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción extraordinaria a las causales de procedencia establecidas por el artículo 254 del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, en virtud de la naturaleza jurídica, del recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones de las formas esenciales del proceso, cuyo análisis y resolución está reservado para el recurso de casación en la forma, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Que en la especie, el recurrente no cumplió las obligaciones procesales descritas no obstante que anuncio la interposición del “Recurso de nulidad y casación”, intitulando a su tiempo como “casación en el fondo” y “casación en la forma” por los cuales intenta exponer separadamente ambos recursos, quedando sólo en eso, en un intento, ya que de forma indiscriminada realiza acusaciones de errores in judicando como in procedendo, así mismo no es menos evidente que no realizó una adecuada fundamentación de aquellas situaciones a cuya consecuencia se deba casar la resolución de vista impugnada o en su caso anular el proceso, toda vez que el recurso de casación en el fondo como ya se dijo, tiene como finalidad velar por la adecuada interpretación y correcta aplicación de la ley en los fallos judiciales que lleguen a su conocimiento, buscando la seguridad jurídica y la igualdad de todos los miembros de la comunidad ciudadana ante la ley. Entretanto, el recurso de casación en la forma, que en los hechos es el verdadero recurso de nulidad, tiene por finalidad la de subsanar los defectos procesales que existan en la tramitación del proceso, y es por ello que su ámbito de conocimiento se refiere a impugnaciones referidas a defectos de lugar, tiempo y forma que pudiera afectar a un fallo en su contenido mismo. Técnicamente no existe recurso de casación cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación de fondo o casación en la forma, implicando ello el incumplimiento de la norma contenida en el artículo 258 numeral 2) del procedimiento Civil, que no puede ser subsanada por el Tribunal Supremo por cuanto no abre su competencia.

Sumado a todos los defectos y contradicciones del recurso de casación que nos ocupa, otro error que comete la recurrente al cerrar su recurso de casación en el fondo es pedir que se subsanen las infracciones cometidas conforme lo dispone el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil y después de exponer su recurso en la forma, concluye su memorial con un petitorio general de casar el auto de vista recurrido, sobra hacer comentario alguno.

En este marco y dada la naturaleza jurídica de cada acción extraordinaria, los fundamentos que se expongan respecto de cada uno de ellos, deben estar adecuadamente diferenciados, de modo tal, que el Tribunal Supremo lo considere en el efecto correspondiente.

En aquellos casos como el presente, en los que se plantea un recurso de casación de forma totalmente contradictoria, confusa y excluyente, este Supremo Tribunal desestima el recurso por improcedente, por no haberse dado cumplimiento a la previsión del artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, con referencia al artículo 272 numeral 2) del mismo procedimiento, al no haberse concretado y fundamentado el reclamo como casación en el fondo y casación en la forma.

Consiguientemente, corresponde resolver los recursos fondo y forma dando aplicación a los artículos 271 numeral 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Ramona Urey Viveros, contenidos en el memorial de fojas 381 a 385, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  632/2013