SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 595

Sucre: 29 de noviembre de 2013  

Expediente: LP 151 08 S  

Proceso: Resolución De Contrato De Venta Y Daños Y Perjuicios

Partes:  Dionicio Ticona y otra c/ Primitivo Sarzuri Plata

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

I.VISTOS:

1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Dionicio Ticona y Enriqueta Tarqui de Ticona, de fojas 149 a 151, contra el Auto de Vista Nº 329 de 22 de agosto de 2008, de fojas 146 y vuelta, pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario doble resolución de contrato de venta y daños y perjuicios, seguido por los recurrentes en contra de Primitivo Sarzuri Plata, los antecedentes y; 

II. CONSIDERANDO:

2.1. Antecedentes del proceso.- Mediante sentencia de fecha 22 de diciembre de 2007, de fojas 128 a 129 vuelta de obrados, pronunciado por el Juez de Partido Segundo en lo Civil y Comercial de la ciudad de la ciudad de El Alto, se declaró improbada la demanda de fojas 2 a 5 y memorial de fojas 7, y probada la demanda reconvencional de fojas 34 a 36, en consecuencia declaró resuelto el contrato de compra-venta de fecha 16 de mayo de 2003 y el correspondiente reconocimiento de firmas y rúbricas, y ordenó que en el término del quinto día de la ejecutoria Dionisio Ticona Alcón y Enriqueta Tarqui de Ticona, paguen la suma de $us 9.500 a favor de Primitivo Plata, más daños y perjuicios a ser determinados en ejecución de sentencia.

Que, en grado de apelación, interpuesto por Dionisio Ticona y Enriqueta Tarqui Ticona, de fojas 132 a 133 vuelta de obrados, la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, por Auto de Vista de fecha 22 de agosto de 2008, se confirma la sentencia apelada, con costas. 

Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 149 a 151, Dionicio Ticona y Enriqueta Tarqui de Ticona, interponen recurso de casación en el fondo, que se compendia a continuación.

III. CONSIDERANDO:

3.1. Denuncias del Recurso de Casación.- Los recurrentes, en su recurso extraordinario de casación en el fondo, denuncian que se ha emitido sentencia sin que se valore el acta de inspección ocular, ya que habría sido glosada por el secretario oficiosamente después de pronunciada la sentencia, por lo que se habría vulnerado los artículos 390, 396 y 397 del Código de Procedimiento Civil y que el Juez a quo ha infringido el artículo 192 inciso 2) del Código de Procedimiento Civil, al no valorar la prueba de inspección ocular. Añade que al no haberse agregado el acta de la inspección ocular al cuaderno procesal antes de dictarse sentencia supone un error de hecho de omisión  del secretario. Y que al dictarse la sentencia sin considerar, valorar y analizar el acta de inspección ocular constituye una inobservancia de los artículos 374 inciso 3) 377, 427 y 428 del Código de Procedimiento Civil.

Denuncia que el Juez a quo y el Tribunal ad quem le dan valor a un simple recibo cursante de fojas 33, por lo que no reúne los requisitos establecidos en los artículos 1287, 1289, 1297 y 1298 del Código Civil.

Finalmente pide que se declare fundado el recurso  casando el Auto de Vista en forma total y que se declare la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo.

3.2. Fundamentos del Fallo.- Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y, del otro, la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley.

Tenida cuenta que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia; en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia, ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o auto de vista recurrido hubiere sido dictado en los casos previstos en el artículo 254 del mismo adjetivo.

Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley ( error sobre el alcance de la norma), mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella ( error de subsunción), imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cuál la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga o las reglas de la sana crítica quebrantadas, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres incisos.

Por mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, en el recurso de casación no solo se debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino que  también se debe especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.  

El cumplimiento escrupuloso de los requisitos impuestos por el citado artículo 258-2) Ídem, no constituye una mera formalidad potestativa, pues tiene por finalidad delimitar el accionar del Tribunal de casación, para permitir que  el fallo de dicho Tribunal sea pertinente, exhaustivo y fundamentado.

En mérito al principio dispositivo que rige en el  proceso civil, el recurrente delimita el Thema decidendum del fallo casacional, pues el Tribunal limitará su pronunciamiento a las alegaciones esgrimidas por el recurrente en el recurso, que a la sazón se constituye en el acto de constitución del recurso extraordinario de casación, lo cual opera precisamente cumpliendo el requisito de citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y en especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, conforme dispone el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil; pues dicha norma contiene un imperativo en propio interés del recurrente, ya que su omisión acarrea la consecuencia negativa de impedir que el tribunal ingrese a resolver el fondo del asunto, pues en tal caso el recurso deviene en improcedente, por mandato del artículo 272-2) del Código de Procedimiento Civil; lo cual implica que el recurso debe bastarse por sí mismo, y por consiguiente le está vedado al Tribunal de casación subsanar de oficio las insuficiencias o deficiencias en las que incurra el recurrente. La prohibición de que el Tribunal de casación supla de oficio los requisitos del recurso incumplidos por el recurrente, tiene además su fundamento tanto en el derecho a la igualdad, en su vertiente procesal, proclamado por el artículo 119 de la Constitución Política del Estado, cuanto en el principio a la igualdad de las partes ante el juez, proclamado por el artículo 180 del Código de Procedimiento Civil; pues para el caso de que el tribunal obrara oficiosamente, subsanando un recurso de casación defectuoso implicaría afectar la imparcialidad del Tribunal.

Precisamente porque el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que se rige por el principio dispositivo, por la igualdad, en su dimensión de derecho y principio, y por el principio de legalidad, en su vertiente procesal, previsto por el artículo 180-I) de la Constitución Política del Estado. el Tribunal de casación, previamente, debe efectuar un juicio de admisibilidad del recurso de casación, lo cual implica verificar el cumplimiento de los requisitos impuestos por ley, pues sólo en el supuesto que el recurso cumpla con tales requisitos, que son de admisibilidad o procedencia, corresponderá  que el Tribunal de casación ingrese a realizar el juicio de fundabilidad del recurso, pronunciándose sobre el fondo. Cabe puntualizar sin embargo que el juicio de procedencia se efectúa con criterio objetivo, reduciendo al mínimo los formalismos y teniendo presente el derecho a la tutela judicial efectiva, de manera tal que se tiene por no superado el juicio de procedencia en los casos en los cuales el recurso es manifiestamente defectuoso.

En el caso en examen, se trata precisamente de un recurso manifiestamente defectuoso, pues los recurrentes observan que el acta de inspección de visu no habría sido valorada y que fue glosada al expediente después que se pronunció la sentencia; sin embargo omiten precisar qué clase de error de apreciación probatoria se encuentran denunciando, pues por norma la valoración de la prueba es una atribución exclusiva de los jueces y Tribunales de instancia, de manera tal que su revisión en casación solo procede por vía de excepción cuando se ha denunciado error de hecho o error de derecho en la apreciación de la prueba, en la forma prevista por el artículo 253-3) del Código de Procedimiento Civil. Está claro que debe tratarse del error de apreciación probatoria en la que incurra el juez o Tribunal ya sea en la emisión de la sentencia o del fallo de segunda instancia, pero de ninguna manera en el error del personal de apoyo (secretario) como al parecer entienden los recurrentes.

Del mismo modo la denuncia  sobre la valoración del recibo de fojas 33, es igualmente defectuoso, pues no se indica que clase de error de apreciación se denuncia.

Las manifiestas  deficiencias del recurso advertidas, implican incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, y en razón a que dichas deficiencias no pueden ser suplidas de oficio por el Tribunal Supremo, corresponde resolver conforme a lo previsto por los artículos 271-1) y 272-2) Ídem.

IV. POR TANTO:

4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava,  los  artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, cursante de fojas 149 a 151 de obrados, interpuesto por Dionicio Ticona y Enriqueta Tarqui de Ticona, con costas.

4.2.- Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  595/2013