SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 581

Sucre: 1 de noviembre de 2013  

Expediente: LP 117 11 S

Proceso: Mejor Derecho de  Propiedad y Otros

Partes: Cecilio  Yahuasi Calamani c/ María  Eugenia  Sillerico y otro

Distrito: La Paz

Segunda Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas   601 a 603 vuelta,  interpuesto por   José Montoya Mamani contra el Auto de Vista Nº 236  de   23 de mayo de 2011 cursante  de  fojas  596 a 597 vuelta, pronunciado por la Sala Civil  Segunda  de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario  sobre  mejor derecho de  propiedad, reivindicación, acción negatoria, daños y  perjuicios, seguido por Cecilio  Yahuasi Calamani  contra   María  Eugenia  Sillerico y el recurrente, la respuesta  de fojas 616 a 618,   el auto concesorio de fojas 622,  los antecedentes procesales; y

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que, tramitada la causa de referencia, el  Juez  de Partido  Cuarto en lo Civil y Comercial de la ciudad de El Alto, emitió  la sentencia Nº 428 de  11 de diciembre  de 2009, cursante de fojas  525 a 528 vuelta,  declarando probada en parte la demanda en lo  referente a la acción negatoria y reivindicación del inmueble e improbada  en cuanto al mejor derecho de propiedad y los daños y perjuicios. Declara improbada la demanda reconvencional y  la excepción perentoria de cosa juzgada opuestas por José Montoya Mamani; consiguientemente  declara la inexistencia  de derecho alguno de María Eugenia Sillerico y José Montoya Mamani sobre el inmueble motivo de litigio. Asimismo dispone que los demandados nombrados procedan a la entrega del referido inmueble a su propietario Cecilio  Yahuasi Calamani.

En grado de apelación, la Sala Civil  Segunda  de la entonces  Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 236  de   23 de mayo de 2011, confirma  la sentencia, con costas.

Contra la resolución de segunda instancia, el demandado José Montoya Mamani, interpone  recurso de casación en la forma y en el fondo.

CONSIDERANDO II:

DE LOS FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.-

El recurrente en su recurso de casación en la forma denuncia: a)  que el Auto de Vista  es incompleto, con defectos estructurales, por no haberse pronunciado  en forma fundamentada  de manera individual sobre cada de una de las pretensiones; b) que, no se pronunció  sobre la cosa juzgada ni sobre la nulidad de contrato  como reconvención contra Cecilio Yahuasi,  ante la inexistencia  de objeto del contrato, por existir dos lugares  distintos; omisión que atenta al derecho a la defensa y vulnera el debido proceso; c) que,  la sentencia en su parte resolutiva no se pronunció respecto a  la reconvención sobre acción negatoria  interpuesta  por la demandada María  Eugenia  Sillerico, omisión que no fue reparada por el Auto de Vista.

Finaliza señalando, que  lo anterior demuestra que  el Auto de Vista, es incompleto y contrario a los artículos 190 y 192 inciso 3) del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo se acusa: a) la violación del artículo 1319 del Código Civil  y la  indebida aplicación del artículo 194  de su Procedimiento, porque la sentencia no  hizo referencia a las pruebas que presentó,  tampoco el Auto de Vista se pronunció al respecto; b) que, habiéndose acreditado la identidad del objeto así como de la causa, según Auto de Vista confirmado por Auto Supremo, el derecho que correspondió a Cecilio Yahuasi, ha quedado sin efecto, no pudiendo interponer  acción negatoria, menos  mejor derecho propietario,  por tal razón considera el recurrente, que la sentencia ha violado  el artículo 1319 del Código Civil; c) que, con  respecto a la nulidad de contrato por falta de objeto, existe un error de hecho en la apreciación de las pruebas, por cuanto la escritura  Nº 357/95 de 4 de abril de 1995, sobre la venta, es diferente al lugar de su  propiedad,  conforme se  admite en el último considerando de la sentencia,  aspecto que no fue objeto de análisis en el Auto de Vista, que solo considera como improbado; d) que, con relación  a la acción de usucapión extraordinaria, tanto la  sentencia así como el Auto de Vista desconocen el artículo 1504 inciso 3) del Código Civil,  respecto a la interrupción  que se habría ocasionado  como efecto  del proceso penal por despojo,   en consideración de que su persona no fue  parte del mismo.

Finaliza señalando, que el Auto de Vista es nulo de pleno derecho, por que infringe normas Constitucionales de orden público, y al amparo de los artículos 250, 253 y 254 inciso 4) del Código  de Procedimiento Civil, -se dice- textual- “demando en recurso de casación en la forma  la nulidad del auto de vista y en el fondo….deje sin efecto la resolución impugnada o en su caso revoque el Auto de Vista y la sentencia declarando probada la excepción perentoria de cosa juzgada y prescripción adquisitiva a mi favor.”

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.-

En cuanto al recurso de casación en la forma, si bien es cierto que por el carácter de orden público de las normas procesales, el cumplimiento de las mismas es obligatorio, no puede perderse de vista que las formas procesales son en realidad garantía del debido proceso legal y en última instancia del derecho de defensa en juicio; por consiguiente tales formas procesales no tienen finalidad en sí mismas, pues el objeto de los procesos es la efectividad de los derechos reconocidos por la ley sustantiva, conforme dispone el artículo 91 del Código de Procedimiento Civil.

En mérito al principio de legalidad o especificidad, la nulidad se sanciona solo en los casos previstos por ley expresa; se encuentra  recogido por el artículo 251-I) del Código de Procedimiento Civil. Sin embargo este principio se torna relativo  por la inserción de las llamadas nulidades implícitas o  virtuales a las que abre camino el artículo 90-I) del Código Adjetivo Civil.

En virtud al  principio de trascendencia  no existe nulidad sin perjuicio. Este principio se configura por tres condiciones: 1) alegación del perjuicio sufrido; 2) acreditación del perjuicio y 3) interés jurídico que se intenta subsanar.

El principio de convalidación; según este principio no prosperará la nulidad cuando medie consentimiento expreso o tácito de la parte perjudicada. Este principio tiene su fundamento en el carácter dispositivo del proceso civil.

En atención al principio de protección no se puede alegar la propia torpeza como fundamento del pedido de nulidad.

En el caso en examen, de la argumentación del referido recurso con  relación al primer y segundo punto, el auto de vista recurrido contiene un análisis pormenorizado  sobre los puntos resueltos por el inferior y que han sido objeto de la apelación, es así que en  los puntos 1), 2), 3), 4), 5) y 6)  del tercer considerando, previo análisis y valoración de la prueba, donde de manera expresa  y fundamentada concluye que la sentencia  al declarar improbada la excepción perentoria de cosa juzgada e improbada la demanda reconvencional formuladas por el recurrente, sostiene que  se ha pronunciado sobre la totalidad de sus pretensiones.

Con relación al segundo punto, el artículo 213  del Código de Procedimiento Civil, en su parágrafo I, dispone:  “las resoluciones judiciales serán recurribles mediante impugnación de la parte perjudicada”; en  el caso  de autos, el recurrente sin haber alegado ni acreditado del perjuicio sufrido y el   interés jurídico que se intenta subsanar,  denuncia  que la sentencia no se pronunció sobre la acción negatoria interpuesta por la demandada María  Eugenia  Sillerico. Y no reparada por el Auto de Vista, perjuicio que de haberse producido, corresponde en todo caso a la misma “María  Eugenia  Sillerico” reclamar tal omisión, si así viere por conveniente, por lo que el Tribunal Supremo no abre su competencia para conocer el fondo del punto denunciado.

Finalmente, no existe ningún motivo para anular obrados, porque en la tramitación de la causa no existe ninguna violación al derecho de defensa de las partes y el debido proceso, ni menos que el auto de vista haya violado el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil,  porque el tribunal de segunda instancia al dictar el auto impugnado ha circunscrito la resolución precisamente a los puntos resueltos por el inferior y que han sido objeto de apelación conforme a la expresión de agravios que impone el artículo 227 del citado Adjetivo Civil, razón por la cual el recurso de casación en la forma deviene en infundado.

Con relación al recurso de casación en el fondo.- La uniforme jurisprudencia emitida por este Tribunal, en concordancia con las normas previstas por el Código de Procedimiento  Civil, ha establecido que el recurso de casación, constituye una demanda nueva de puro derecho, en la que el recurrente, debe cumplir con la carga procesal de citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurriere, su folio dentro del expediente, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en qué  consiste la violación, falsedad o error, ya se trate del  recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos, a fin de que dichos recursos, sean considerados, conforme establece el inciso  2) del artículo 258 del Código de Procedimiento  Civil.

En razón a que la casación en el fondo y en la forma emergen de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando se interpondrá recurso de casación en el fondo por las casuales previstas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil  y se pedirá casar el Auto de Vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo se interpondrá recurso de casación en la forma por las causales previstas  en el artículo 254 del mismo Código Adjetivo Civil y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad llanamente.

En la especie, los recurrentes omiten  distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisan lo que pretenden, habida cuenta que no especifican las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos  respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, haciendo alusión general a la referida norma, no otra cosa  significa sin especificar dichas causales, acusen en su denuncia a)  “…violación del artículo 1319 del Código Civil referido a la cosa juzgada (artículo repetitivo en su denuncia b),  e  indebida aplicación del artículo 194 de su Procedimiento, que refiere a los alcances de  la sentencia.., a más de no haber fundamentado en qué consistía la presunta violación  y aplicación indebida de las citadas normas, menos señaló  cual debería haber sido la norma aplicable o cual fuere la interpretación que se pretende aplicar en el fallo; en su denuncia c) donde refiere  a la existencia de error de hecho en la apreciación de la prueba, a más de no haber citado la ley específica, en ningún momento explicó la existencia de algún error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba; en su denuncia d)  “…sentencia.. y ..Auto de Vista desconocen el artículo 1504 inciso 3) del Código Civil, respecto a la interrupción  que se habría ocasionado  como efecto  del proceso penal por despojo….”, tampoco en este punto señaló en forma específica, si la citada norma fue violada, mal interpretada o indebidamente aplicada,  menos fundamento con precisión y claridad en qué consiste la violación, la errónea interpretación o la aplicación indebida del precepto normativo invocado, menos señaló cual la interpretación que se pretende aplicar en el fallo impugnado.

Por otra parte, la pretensión del recurrente es contradictoria, tomando en cuenta que con el recurso planteado pretende que en el fondo se revoque el Auto de Vista, como si se tratara de un recurso ordinario de apelación, sin entender claramente la naturaleza jurídica misma del recurso extraordinario de casación.

Consiguientemente el recurso de casación en el fondo deviene en improcedente por manifiesta defectuosidad que implica incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por  la disposición transitoria octava, artículos 41 y 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial y en aplicación de lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 2) y 272-2) y 273 del Adjetivo Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, de fojas 601 a 603 vuelta, interpuesto por José Montoya Mamani, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500 que mandará a pagar el señor Juez a quo.

Primer Magistrado Relator Dr. Javier Medardo Serrano Llanos de cuyo proyecto fue disidente la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani, con cuya disidencia estuvo de acuerdo la Magistrada Dra. Ana Adela Quispe Cuba.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  581/2013