SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 571

Sucre: 1 de noviembre de 2013  

Expediente: LP 126 08 S

Proceso: Nulidad de Escritura Pública y Otros

Partes: Omar Manuel Bejarano Iñiguez c/ Gina Maria Bejarano Iñiguez

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos


VISTOS: el recurso de casación en el fondo interpuesto por Omar Manuel Bejarano Iñiguez de fojas 218 a 220 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 490 de 20 de diciembre de 2007 pronunciado por la Sala Civil Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso sobre nulidad de escritura pública, cancelación de partida en Derechos Reales, devolución de frutos y ganancias, mas intereses, pago de daños y perjuicios, seguido por el recurrente contra Gina Maria Bejarano Iñiguez, la respuesta de fojas 224 a 225 vuelta, el memorial de fojas 229 a 231, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz pronunció la Sentencia Nº 59 de 4 de marzo de 2006 (fojas 173 a 175 vuelta), declarando probada en parte la demanda coadyuvada en cuanto a la nulidad de la escritura pública, sin lugar a la devolución de frutos y ganancias; en esa virtud nula la escritura pública objeto de litigio, disponiendo la cancelación de su partida en Derechos Reales; con costas.

Deducida la apelación por la demandada, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz mediante Auto de Vista Nº 490 de 20 de diciembre de 2007 (fojas 212 B a 213), confirma el auto de fojas 167, y revoca la sentencia apelada declarando improbada la demanda, sin costas.

CONSIDERANDO: que, el demandante Omar Manuel Bejarano Iñiguez representado por Claudio Alejo Montaño Guzmán, en su recurso de casación en el fondo de 28 de abril de 2008 (fojas 218 a 220 vuelta), citando el artículo 253 incisos 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil, acusa: a) Violación del artículo 549 del Código Civil por errónea interpretación, pues constituye causal de nulidad la falta de forma o solemnidad con requisito de validez para la celebración de la escritura pública Nº 2743/96 con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado o para eludir la aplicación de una norma imperativa. b) Violación del artículo 549 inciso 1) del Código Civil con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado por errónea interpretación, ya que la protocolización se efectuó 26 días antes de suscribirse la minuta demostrando la falsedad ideológica del supuesto documento público; y el Notario no participó en el acto notarial demostrando la falta de forma y/o solemnidad en la escritura pública Nº 2743/96, al efecto indica el artículo 493 del Código Civil. c) Violación del artículo 549 inciso 3) del Código Civil con relación al artículo 25 de la Ley del Notariado por errónea aplicación, toda vez que no fue firmada por el Notario la escritura pública Nº 2743/96 no cumpliéndose una norma imperativa; al efecto apunta el artículo 489 del Código Civil. d) Violación de los artículos 1283 y 1286 del Código Civil, ingresando en error de hecho y de derecho, puesto que, a fojas 88 se informa que la protocolización se efectuó 26 días antes de suscribirse la minuta demostrando la falsedad ideológica del supuesto documento público; y el protocolo no se encuentra suscrito por el Notario, al efecto señala el informe de fojas 6, la inspección ocular de fojas 102 a 105; el estudio documentológico de fojas 15 a 52 jamás fue desvirtuado por la demandada, en la confesión provocada de fojas 100 ésta admite que no tenía dinero y que fue su madre quien le hizo firmar; al efecto refiere los artículos 91 y 236 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que, el auto de vista recurrido es nulo de pleno derecho por infringir normas constitucionales, pidiendo se case el mismo.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el fondo se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el recurrente omitió distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisó lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo, enumeradas en los incisos respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a anotar de manera genérica “recurso de casación en el fondo” y “Arts. 253 incisos 1) y 3) y 255 inciso 1) todos del Código de Procedimiento Civil”; no otra cosa significa que sin esta distinción, acuse confusamente en sus denuncias a) y b) “Violación… por errónea interpretación”, en su denuncia c) “Violación… por errónea aplicación” y en su denuncia d) “viola en el fondo de la causa al ingresar en error de hecho y de derecho”, sin diferenciar la violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley, tampoco diferenció el error de derecho y el error de hecho en la apreciación de la prueba; asimismo, solicitó contradictoriamente se “case el Auto de Vista” recurrido señalando que el mismo “es nulo de pleno derecho”, llegando incluso a citar normas estrictamente de naturaleza procesal -a saber, “Art. 91 y 236 del Código procesal Civil”- cuando supuestamente recurre en el fondo; es más, acusa que se infringió “normas Constitucionales” sin indicar las mismas; además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

Finalmente, respecto el memorial de fojas 229 a 231, toca recordar que el coadyuvante no recurrió de casación, no obstante ser notificado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Omar Manuel Bejarano Iñiguez representado por Claudio Alejo Montaño Guzmán de fojas 218 a 220 vuelta; sin costas por la extemporaneidad de la respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  571/2013