SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 549

Sucre: 1 de noviembre de 2013  

Expediente: SC 110 08 S

Proceso: Consursal.

Partes: Carlota R. Bravo Cuellar y otros c/ Manuel J. Velasco Araoz y otra

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora:  Dra. Ana Adela Quispe Cuba 


VISTOS: El recurso de casación de fojas 612 a 613 interpuesto por Manuel José Velasco Araoz contra el Auto de Vista Nº 157/2008, de fecha 25 de marzo, cursante a fojas 608 y vuelta de obrados, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso Consursal seguido por Carlota Rosario Bravo Cuellar y otros contra Manuel José Velasco Araoz y Raquel Medina de Velasco, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I:

1.- Que, seguida la causa el Juez Sexto de Partido en lo Civil y Comercial de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció la Sentencia Nº 82, de fecha  23 de diciembre de 2006, de fojas 531 a 539, que falla declarando el orden de prelación de acreencias para su pago de la manera establecida en la referida sentencia.

Deducida que fue la apelación por el codemandado, Manuel José Velasco Araoz, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronuncia  Auto de Vista Nº 157/2008, de fecha 25 de marzo, cursante a fojas 608 y vuelta de obrados, que confirma la sentencia. Con costas.

2.- Contra la resolución de vista, el codemandado, Manuel José Velasco Araoz interpone recurso de casación en la forma, bajo los siguientes argumentos:

El recurrente denuncia que la Sentencia apelada sería oscura, abstracta e imprecisa y que no reuniría los requisitos del artículo 192 numeral 3) del Procedimiento Civil, porque la misma no indicaría el número, mes y año del Registro del Derecho en la Oficina de Derechos Reales de las acreencias, para que surta efecto entre terceros, no habiéndose cumplido lo establecido por los artículos 574, con relación a los artículos 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, además de haberse violentado los artículos 1344, 1345, 1353 y 1354 del Código Civil. De la misma forma refiere el recurrente, que la violación de los artículos 190 y 192 del Adjetivo Civil referido, también se hubiese dado  porque la sentencia tampoco hubiese determinado el grado de los privilegios en el caso de la que promovió el concurso de acreedores, y que no se le hubiera tomando en cuenta en la parte resolutiva de la sentencia y expresa que corresponde al Tribunal de Casación anule obrados hasta que se dicte una nueva sentencia.

CONSIDERANDO II:

Así expuesto el recurso, se ingresa a su consideración:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal,

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, el recurrente plantea recurso de casación en la forma, sin ajustarse a ninguna de las causales establecidas en el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, acusando violaciones de los artículos 90 y 192 del Código de Procedimiento Civil, empero, porque no se hubiera establecido el número, mes y año del Registro del Derecho en la Oficina de Derechos Reales de las acreencias, para que surta efecto entre terceros, sin tener la legitimidad procesal para ello, por cuanto dicho recurrente no se encuentra afectado por la referida omisión, asimismo, con relación a dicha denuncia establece violaciones de disposiciones sustantivas, que no pueden ser revisadas mediante el recurso de casación en la forma, tomando en cuenta, que las mismas corresponden al derecho material o sustancial, que hacen al recurso de casación en el fondo, y difiere totalmente del recurso de casación en la forma, como ya se ha expresado anteriormente, de la misma forma, el recurrente hace mención a las violaciones adjetivas referidas en relación a que no se hubiera establecido los privilegios de las acreencias en cuanto a la promotora del presente proceso, sin que tenga legitimidad procesal para dicho reclamo.

En general, el recurrente en su argumentación del presente recurso impugna la sentencia de primera instancia, sin remitirse específicamente al auto de vista recurrido, como si fuera un recurso de apelación, sin considerar que la impugnación de la sentencia justamente corresponde mediante el recurso ordinario de apelación y no así en la vía de casación, por lo expuesto al no poderse enmendar las omisiones en las que ha incurrido el recurrente el recurso proceso deviene en improcedente, de acuerdo  a lo previsto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma de fojas 612 a 613, interpuesto por Manuel José Velasco Araoz, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  549/2013