SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 545

Sucre: 31 de octubre de 2013  

Expediente:  LP 84 11

Proceso: Mejor Derecho Y Reivindicación.

Partes: Leonardo R. Condori Lima C/ Condori Morales Filomena

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani

I. VISTOS:

1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Marcela Loza de Lima, en representación de Rigoberto Condori Lima, de fojas 488 a 489 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 221 de 10 de mayo de 2011, de fojas 485 y vuelta, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, en el proceso ordinario de mejor derecho y reivindicación, los antecedentes y; 

II. CONSIDERANDO:

2.1. Antecedentes del Proceso.- Mediante sentencia de fecha 26 de enero de 2010, de fojas 451 a 462 de obrados, pronunciado por el Juez de Partido Tercero en lo Civil y Comercial de El Alto,  se declaró improbada la demanda de fojas 5 a 6, subsanada a fojas 8 y 9, con costas.

Que, en grado de apelación, interpuesto por Marcela Loza de Lima en representación de Rigoberto Condori Lima, de fojas 465 a 470 de obrados, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito de La Paz, por Auto de Vista de fecha 10 de mayo de 2011, confirmó la sentencia apelada, con costas.

Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 488 a 489 vuelta, Marcela Loza de Lima, interpone recurso de casación en el fondo, que se compendia a continuación.

III. CONSIDERANDO:

3.1. Recurso de Casación.- La apoderada del recurrente, en su recurso extraordinario de casación en el fondo, efectúa las siguientes denuncias:

1.- Acusa al Tribunal ad quem de una errónea y mala apreciación de las pruebas presentadas respecto de la aclaración de datos, alegando que dicha aclaración no se hizo de manera unilateral, que fue realizada en mérito a una certificación expedida por la  H. Alcaldía Municipal de El Alto, Distrito 8, donde se señala datos en mérito a la verificación realizada por el personal técnico y profesional, y que esos datos concuerdan con los datos de la demanda y la documentación adjunta a la misma y la única diferencia es la variación de 2 mts.2 .

2.- Se queja respecto  a la aseveración del Tribunal ad quem en sentido de que la demanda se funda en el artículo 1453 y 1455 del Código Civil y que la demanda de mejor derecho no habría sido subsumida a la norma adecuada, alegando que la demanda se la ha realizado dentro de las permisiones contenidas en los artículos 105-110, 1453-1455, 1538-1552 y concordantes del Código Civil, que ha fundamentado la demanda de mejor derecho en forma correcta, y que el artículo 1545 está entre los artículos 1538 a 1552 del Código Civil.

3.- También señala que para una correcta aplicación de la justicia se debe valorar cada una de las pruebas en su justa dimensión y de los antecedentes de la demanda, y que se debe considerar que esta propiedad se la adquirió hace más de 10 años y que fue de buena fe, así como señala el artículo 93 del Código Civil, cuando se cree que se adquiere del verdadero propietario y no como la demandada que lo adquirió solo con el afán de quitarle la propiedad de su propio hermano.

Finalmente, pide que se case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo se declare probada en su integridad la demanda. 

3.2. Fundamentos del Fallo.- Así planteado el recurso, corresponde efectuar las siguientes consideraciones:

Tenida cuenta que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia;  en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan  línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia, ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o auto de vista recurrido hubiere sido dictado en los casos previstos en el artículo 254 del mismo adjetivo.

Por mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación no solo debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino también especificar en qué consiste la violación, falsedad o error ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos. El cumplimiento escrupuloso de los requisitos impuestos por el citado artículo 258-2) Ídem, no constituye una mera formalidad potestativa, pues tiene por finalidad delimitar el accionar del Tribunal de casación, para permitir que el fallo del Tribunal de casación sea pertinente, exhaustivo y fundamentado.

En mérito al principio dispositivo que rige en el  proceso civil, el recurrente delimita el Thema decidendum del fallo casacional, pues el Tribunal limitará su pronunciamiento a las alegaciones esgrimidas por el recurrente en el recurso, que a la sazón se constituye en el acto de constitución del recurso extraordinario de casación, lo cual opera precisamente cumpliendo el requisito de citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y en especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, conforme dispone el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil; pues dicha norma contiene  un imperativo en propio interés del recurrente, ya que su omisión acarrea la consecuencia negativa de impedir que el Tribunal ingrese a resolver el fondo del asunto, pues en tal caso el recurso deviene en improcedente, por mandato del artículo 272-2) del Código de Procedimiento Civil; lo cual implica que el recurso debe bastarse por sí mismo, y por consiguiente le está vedado al Tribunal de casación subsanar  de oficio las insuficiencias o deficiencias en las que incurra el recurrente.

La prohibición de que el Tribunal de casación supla de oficio los requisitos del recurso incumplidos manifiestamente por el recurrente, tiene además su fundamento tanto en el derecho a la igualdad, en su vertiente procesal, proclamado por el artículo 119 de la Constitución Política del Estado, cuanto en el principio a la igualdad de las partes ante el juez, proclamado por el artículo 180 del Código de Procedimiento Civil; pues para el caso de que el Tribunal  obrara oficiosamente, subsanando un recurso de casación manifiestamente defectuoso, implicaría afectar la imparcialidad del Tribunal.

Precisamente porque el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que se rige por el principio dispositivo, por la igualdad, en su dimensión de derecho y principio, y por el principio de legalidad, en su vertiente procesal, previsto por el artículo 180-I) de la Constitución Política del Estado; el Tribunal de casación, previamente, debe efectuar un juicio de admisibilidad del recurso de casación, lo cual implica verificar el cumplimiento de los requisitos impuestos por ley, pues sólo en el supuesto que el recurso cumpla con tales requisitos, que son de admisibilidad o procedencia, corresponderá que el Tribunal de casación ingrese a realizar el juicio de fundabilidad del recurso, pronunciándose sobre el fondo de las denuncias.

En el caso en examen, el recurso de casación es manifiestamente defectuoso, pues la apoderada del recurrente, por una parte ( en las denuncias 1 y 3) cuestiona la valoración de la prueba; empero ni siquiera menciona si está denunciando error de hecho o error de derecho en la apreciación probatoria, y tampoco explica en qué consistiría tales errores, lo cual resulta imprescindible, pues por regla la valoración de la prueba es de competencia exclusiva de los jueces de instancia, la cual no puede ser revisada en casación a menos que se denuncie y acredite; ya sea el error de derecho, en cuyo caso corresponde indicar cuál es el precepto legal que establece la tasación legal que ha sido quebrantado, o bien error de hecho que debe acreditarse con documentación auténtica, tal como exige el inciso 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil. Dado que las denuncias relativas a la apreciación de la prueba no contienen los requisitos mínimos, el Tribunal Supremo está impedido de revisar la valoración probatoria.  

La apoderada del recurrente también se queja sobre la conclusión del Tribunal ad quem respecto al error de subsunción en la demanda con relación a la pretensión de mejor derecho (propietario); empero no precisa que es lo que está denunciando, pues ni siquiera se cita el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil y menos concretiza a cuál de las causales previstas en los 3 incisos de dicha norma legal se refiere; es decir se trata de una denuncia abstracta y vaga, que igualmente impide que el Tribunal Supremo ingrese a examinar el fondo.

Las manifiestas  deficiencias del recurso advertidas, implican incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, y en razón a que dichas deficiencias no pueden ser suplidas de oficio por el Tribunal Supremo, corresponde resolver conforme a lo previsto por los artículos 271-1) y 272-2)  Ídem.

IV. POR TANTO:

4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, cursante de fojas 488 a 489 vuelta de obrados, interpuesto por Marcela Loza de Lima, en representación de Rigoberto Condori Lima, con costas.

4.2.- Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  545/2013