SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 540

Sucre: 31 de octubre de 2013  

Expediente: CH 20 10 S

Proceso: Divorcio.

Partes: Dapne Brenda Molina Villarroel c/ Shugar Francois Zegarra Arancibia

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani


VISTOS: El recurso de casación en el fondo cursante a fojas 178 y vuelta, interpuesto por Shugar Francois Zegarra Arancibia contra el Auto de Vista Nº 40 de 5 de febrero de 2010 cursante de fojas 173 a 174 vuelta, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso ordinario sobre divorcio, seguido por Dapne Brenda Molina Villarroel contra el recurrente, el auto concesorio de fojas 183, los antecedentes procesales; y

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que, tramitada la causa de referencia, el Juez de Partido Primero de Familia de Chuquisaca, emitió la sentencia Nº 73 de 8 de octubre de 2009, cursante de fojas 119 a 121 por el que declara  probada la demanda e improbada la demanda reconvencional, sin costas, disponiendo la desvinculación matrimonial de los cónyuges; asimismo dispone que en ejecución de sentencia se proceda a la cancelación de la partida matrimonial, ratifica la guarda del  menor Luis Shugar Zegarra Molina a favor de la demandante, fija asistencia familiar mensual de Bs. 280.- para el menor nombrado con cargo al progenitor-demandado quién gozara del derecho de visita con su hijo los días domingos de horas 10:00 a 15:00.

Que en grado de apelación interpuesto por Shugar Francois Zegarra Arancibia cursante de fojas 132 a 133; y la adhesión al recurso de apelación de Dapne Brenda Molina Villarroel a fojas 145 y vuelta, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial Chuquisaca mediante Auto de Vista Nº 40 de 5 de febrero de 2010 cursante de fojas 173 a 174 vuelta, revoca de manera parcial la sentencia respecto a la asistencia familiar, fijada a favor del beneficiario Luis Shugar Zegarra Molina, de Bs. 280.- a Bs. 350.- con cargo al obligado Shugar Francois Zegarra Arancibia, asistencia familiar que deberá cancelar mensual y oportunamente. Sin costas.

Contra la resolución de segunda instancia, el demandando Shugar Francois Zegarra Arancibia, interpone  recurso de casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

DE LOS FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.-

1º El recurrente en casación, acusa que el Auto de Vista se limita a expresar que no hubiese demostrado el agravio que sufrió con la sentencia, no siendo esta circunstancia evidente, considerando que solo estaba solicitando la rebaja de la asistencia familiar y más días de visita a su hijo. Que su status es de estudiante y no de profesional, que existen centros educativos públicos y respecto a la salud, existe el SUMI; todo cubierto por el Estado. Que no tomó en cuenta lo reclamado en la apelación  respecto a la infracción  de los artículos 1297 y 1298 del Código Civil; artículos 190, 373, 374, 397, 401 y 476 del Código de Procedimiento Civil; artículos 14 y 21 del Código de Familia.

2º Señala, que el Tribunal ad quem infringió los artículos 236 y 90 del Código de Procedimiento Civil, porque el Auto de Vista, con falta de motivación revoca de manera parcial la sentencia, respecto a la asistencia familiar fijada a su hijo de Bs. 280.- a Bs. 350 con cargo a su persona, eludiendo pronunciarse sobre los puntos apelados y los aspectos de fondo y sobre los preceptos violados por la sentencia; que el Tribunal ad quem efectuó una mala, errónea e indebida apreciación de la prueba documental y testifical, omitiendo la prueba documental y testifical, incurriendo en errores de hecho y/ o derecho.

Por último, refiere que el Tribunal de Casación está obligado, previa apreciación de la prueba, a declarar las nulidades que afecten al orden público;  por lo que pide casar  el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.-

Tomando en cuenta, que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia; en reiterados fallos, el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan  línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia, ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o Auto de Vista recurrido hubiere sido dictado en los casos previstos en el artículo 254 del mismo adjetivo.

En razón a que la casación en el fondo y en la forma emergen de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando se interpondrá recurso de casación en el fondo por las casuales previstas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil y se pedirá casar el Auto de Vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo se interpondrá recurso de casación en la forma por las causales previstas en el artículo 254 del mismo Código Adjetivo Civil y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad llanamente.

Por mandato del artículo 258-2) del igual procedimiento, el recurso no solo debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino también especificar en qué consiste la violación, falsedad o error ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.  

En el caso en examen, el recurso de casación es manifiestamente defectuoso, pues el recurrente formula denuncias sobre supuestos errores de procedimiento dentro de su recurso de casación en el fondo, como es el caso denunciado de que el Tribunal de alzada -se dice- consideró cuestiones de fondo de la sentencia, siendo que tan solo solicito la rebaja de la asistencia familiar y más días de visita a su hijo, que omitió pronunciarse sobre los argumentos y puntos apelados.

Este fundamento es requisito para la casación en la forma y no en el fondo, que tiene que ver cuando se aplica contra los fallos ultra o intra petita; es decir, otorgar más de lo pedido por las partes o sin haberse pronunciado sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso y que hubieran sido reclamadas oportunamente sin merecer atención por los tribunales inferiores, argumento que no puede ser causa para alegar casación en el fondo sino en la forma, a tenor del artículo 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo, con relación a su denuncia de que el Tribunal ad quem, infringió los artículos 236 y 90 del Código de Procedimiento Civil al omitir pronunciarse sobre los puntos apelados y revocado de manera parcial la sentencia  incrementando la asistencia familiar de Bs. 280.- a Bs. 350.

Al igual que en el caso anterior, el recurrente no observó la adecuada técnica jurídica para la interposición de este recurso extraordinario, es más, no consideró que por su naturaleza jurídica, en el recurso de casación en el fondo, no se pueden analizar denuncias que importan la nulidad de obrados porque la resolución se pronunció o se sustanció con violación de las formas esenciales establecidas por ley. Por ello, el Tribunal Supremo no puede, a través de este recurso, efectuar un análisis respecto de la supuesta infracción de los artículos 236 y 90 del Adjetivo Civil, como erróneamente solicita el recurrente, toda vez que dicha infracción implica el incumplimiento de las formas esenciales del proceso.

Con respecto a la denuncia,  en el sentido de que el Tribunal ad quem efectuó una mala, errónea e indebida apreciación de la prueba  documental y testifical, incurriendo en errores de hecho y/ o derecho.

Los argumentos referidos, son inconsistentes en razón a que no fundamentó de manera alguna porque razón o motivo se habría incurrido en tales errores, menos se ha especificado cuales fueren los documentos auténticos que demuestren equivocación del juzgador (error de hecho), tampoco se ha citado normas relativas al valor de las pruebas (error de derecho).

Finalmente en esta clase de imprecisiones, el recurrente, refiere que el Tribunal de Casación está obligado previa apreciación de la prueba, a declarar las nulidades que afecten al orden público, sin embargo resulta incongruente su pedido de nulidad con relación a su recurso de casación en el fondo, ya que cuando se recurre de casación en el fondo el pedido debe ser de “casar el Auto de Vista” y el pronunciamiento sobre el fondo, pero de ninguna manera se puede pedir la nulidad, como lo ha hecho equivocadamente el recurrente. Tan defectuoso es el recurso, que ni siquiera se indica en cuál de las causales de casación en el fondo, previstas en el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, se encuentran sus denuncias.

Que el recurso de casación, como lo señala la uniforme jurisprudencia del Tribunal Supremo, está equiparado a una demanda nueva de puro derecho, de tal manera que el Tribunal no puede suplir de oficio las omisiones, en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el  recurso intentado.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículos 41 y 42 numeral I-1 de la Ley Nº 025 Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial y artículos 271 -1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fojas 178 y vuelta. Con Costas.

Se regula el honorario profesional en al suma de Bs. 1.500 que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  540/2013