SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 539

Sucre: 31 de octubre de 2013  

Expediente: C 4 09 S  

Proceso: cumplimiento de contrato y otros.

Partes: Ricardo Ureña Rocabado c/ Seung Won Noh Lee

Distrito: Cochabamba

Magistrada Relatora: Dra. Elisa Sánchez Mamani


I. VISTOS:

1.- El recurso de casación en el fondo y en la forma, interpuesto por Seung Won Noh Lee, de fojas 678 a 680 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 206 de 16 de diciembre de 2008, de fojas 674 a 675, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de Cochabamba, en el proceso ordinario doble de cumplimiento de contrato, pago de dineros adeudados y daños y perjuicios, seguido por Ricardo Ureña Rocabado en contra del recurrente, los antecedentes y; 

II. CONSIDERANDO:

2.1. Antecedentes del proceso.- Mediante sentencia de fecha 27 de octubre de 2003, de fojas 633 a 635 vuelta de obrados, se declaró probada la demanda de fojas 44 a 45 vuelta; improbada la reconvención de fojas 80; e improbadas las excepciones perentorias de ilegalidad, improcedencia y falsedad, opuestas por el demandado, sin costas; en consecuencia se ordenó que el demandado pague a favor del actor la suma de $us 13.623,31, en tercero día, más daños y perjuicios, averiguables en ejecución de sentencia.

Que, en grado de apelación,  interpuesto por Luis Eduardo Merino Aspiazu, en representación de Seung Won Noh, de fojas 640 a 643 de obrados, la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de Cochabamba, por Auto de Vista de fecha 16 de diciembre de 2008, se confirmó la sentencia apelada de 27 de octubre de 2003, con costas. 

Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 678 a 680 vuelta, Seung Won Noh Lee, interpone recurso de casación en el fondo y en la forma, que se compendia a continuación.

III.  CONSIDERANDO:

3.1.- Recurso de casación.- El recurrente, en su recurso extraordinario de casación en el fondo, alega que por mandato del artículo 737-I) del Código sustantivo (Civil) cualquier modificación en el proyecto original debe estar sujeto a un nuevo contrato modificatorio entre partes y que el demandante en total abuso y sin su autorización procedió arbitrariamente a realizar variaciones en la obra sin su consentimiento, añade que no tuvo ningún acuerdo verbal para la modificación de la obra, puesto que entonces se encontraba en Corea y luego cuestiona la valoración probatoria respecto de haber consentido la variación de la obra; también hace referencia a  lo dispuesto en el artículo 737-II) de la norma sustantiva, por lo que cualquier modificación de manera verbal debe tener en cuenta la proporción de la modificación del contrato y que en este caso supera la quinta parte,  y concluye acusando que el Tribunal ad quem habría “interpretado erróneamente la aplicación de la ley” y de haber realizado una mala interpretación de las pruebas, incurriendo de esta manera en error de hecho y de derecho, y finalmente menciona el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil.

Con relación al recurso de casación en la forma, el recurrente, invocando el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil y el artículo 25 de la Ley Nº 1760, se queja que el Tribunal ad quem habría pasado por alto lo dispuesto por el Juez a quo mediante el auto de fecha 21 de noviembre de 2003,  y que no se habría tomado en cuenta la apelación diferida por no haber sido fundamentada; añade que, ya sea con fundamentación o sin ella, debía pronunciarse sobre el particular y declarar su procedencia o improcedencia.

Finalmente indica que habrían sido conculcados los artículos 519, 732, 737-I) y II) del Código Civil, artículos 24 y 25 de la Ley Nº 1760  y el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil y pide que se case el Auto de Vista impugnado y/o en su caso se anule obrados hasta el vicio más antiguo.

3.2. Fundamentos del Fallo.- Así planteado el recurso, corresponde examinar en primer término el recurso de casación en la forma, pues en caso de estimarse dicho recurso ya no correspondería analizar el recurso de casación en la fondo.

Con relación al recurso de casación en la forma.- El proceso civil boliviano se finca, entre otros, en el principio dispositivo, el cual se manifiesta desde el inicio y a lo largo del proceso. Entre tales manifestaciones se encuentra la llamada delimitación del tema decidendum; en virtud del cual los tribunales se hallan reatados a las peticiones de las partes formuladas en los actos de constitución del proceso, de manera tal que sus pronunciamientos deben sujetarse estrictamente a los mismos, ya que ello no solo incumbe al debido proceso sino también a la tutela judicial efectiva, consagrados por el artículo 115 de la Constitución Política del Estado.

La estricta correspondencia entre los agravios invocados en la apelación  y el pronunciamiento del Tribunal de apelación  es lo que se conoce como principio de congruencia; el cual se encuentra previsto en el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, cuyo quebranto se produce, entre otros, cuando el Tribunal ad quem, omite  pronunciamiento expreso y exhaustivo, sobre alguno de los agravios invocado por el apelante, en cuyo  caso la resolución se halla viciada de nulidad por mandato del artículo 254-4) del Código de Procedimiento Civil.

Por disposición del artículo 24 de la Ley Nº 1760, el auto interlocutorio que resuelve excepciones previas es impugnable mediante apelación en el efecto diferido. Por su parte el artículo 25 Ídem, regula el procedimiento de las apelaciones en dicho efecto, estableciendo la reserva de la fundamentación de la apelación en forma conjunta con la apelación de la sentencia definitiva y su resolución conjunta con la apelación de la sentencia.

El recurrente se queja de que el Tribunal ad quem no se pronunció por la “procedencia” o “improcedencia” del recurso de apelación contra el auto de fecha 15 de febrero de 2001, de fojas 85 de obrados, que es el auto que declara improbadas las excepciones de litis pendencia, oscuridad e imprecisión en la demanda.

Como se observa en la apelación de fojas 640 a 643 de obrados, ciertamente se hace una mención a los supuestos defectos de la demanda, sin embargo no se efectúa una verdadera expresión de agravios con relación al auto apelado de fojas 85, tanto es así que ni siquiera se hace mención a dicha resolución. Es más en el escrito de apelación de fojas 87  si bien se dice que se apela del auto de fecha 15 de febrero de 2001, el cuestionamiento se limita a la excepción de litis pendencia, la cual no es mencionada en la apelación y menos se la fundamenta.

Ahora bien, precisamente porque el Tribunal ad quem debe resolver la alzada en estricta pertinencia entre lo resuelto y lo fundamentado en la apelación, la falta de fundamentación de la apelación impide que el Tribunal ad quem aperture su competencia, y en tal caso esa falta de fundamentación de la alzada le libera al Tribunal ad quem de pronunciamiento sobre dicha apelación diferida. A esto debe agregarse que la falta de consignación en la parte resolutiva del fallo impugnado de la determinación del Tribunal ad quem de no abrir competencia sobre la apelación diferida, por su falta de fundamentación, en este caso, no resulta trascendente, pues la oportunidad del recurrente para fundamentar su alzada diferida ya ha precluido y una eventual nulidad del fallo de segunda instancia no posibilitaría el renacimiento de esa oportunidad procesal ya perdida.

En mérito a las consideraciones precedentes el recurso de casación en la forma deviene en infundado.

Respecto al recurso de casación en el fondo.- Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional; y, del otro la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley. Se trata de una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia.

Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley (error sobre el alcance de la norma), mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella (error de subsunción), imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cuál la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres incisos.

Por mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, el recurso de casación no solo debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino que también se debe especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.  

El cumplimiento escrupuloso de los requisitos impuestos por el citado artículo 258-2) Ídem, no constituye una mera formalidad potestativa, pues tiene por finalidad delimitar el accionar del Tribunal de casación para permitir que  su fallo sea pertinente, exhaustivo y fundamentado.

En mérito al principio dispositivo que rige en el  proceso civil, el recurrente delimita el Thema decidendum del fallo casacional, pues el Tribunal limitará su pronunciamiento a las alegaciones esgrimidas por el recurrente en el recurso, que a la sazón se constituye en el acto de constitución del recurso extraordinario de casación, lo cual opera precisamente cumpliendo el requisito de citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y en especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, conforme dispone el artículo 258-2) del Código Adjetivo Civil; pues dicha norma contiene  un imperativo en propio interés del recurrente, ya que su omisión acarrea la consecuencia negativa de impedir que el Tribunal Supremo ingrese a resolver el fondo de las denuncias, pues en tal caso el recurso deviene en improcedente, por mandato del artículo 272-2) del Código de Procedimiento Civil; lo cual implica que el recurso debe bastarse por sí mismo, y por consiguiente le está vedado al Tribunal de casación subsanar de oficio las insuficiencias o deficiencias manifiestas en las que incurra el recurrente.

La prohibición de que el Tribunal de casación supla de oficio los requisitos del recurso incumplidos por el recurrente, tiene además su fundamento tanto en el derecho a la igualdad, en su vertiente procesal, proclamado por el artículo 119 de la Constitución Política del Estado, cuanto en el principio a la igualdad de las partes ante el juez, proclamado por el artículo 180 del Código de Procedimiento Civil, pues para el caso de que el Tribunal obrara oficiosamente subsanando un recurso de casación manifiestamente defectuoso, ello implicaría afectar la imparcialidad del Tribunal.

Precisamente porque el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que se rige por el principio dispositivo,  por la igualdad, en su dimensión de derecho y principio, y por el  principio de legalidad, en su vertiente procesal, previsto por el artículo 180-I) de la Constitución Política del Estado; el Tribunal de casación, previamente, debe efectuar un juicio de admisibilidad del recurso de casación, lo cual implica verificar el cumplimiento de los requisitos impuestos por ley,  pues sólo en el supuesto que el recurso cumpla con tales requisitos, que son de admisibilidad o procedencia, corresponderá  que el Tribunal de casación ingrese a realizar el juicio de fundabilidad del recurso, pronunciándose sobre el fondo.

En el caso en examen, el recurso de casación en el fondo es manifiestamente defectuoso, pues en realidad el recurrente se queja sobre el aprecio de la prueba de los jueces de instancia en lo relativo a la existencia del contrato verbal modificatorio e invoca el artículo 737 del Código Civil y finalmente acusa al Tribunal ad quem de haber incurrido en error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba, sin embargo se trata de una denuncia inespecífica, pues no distingue cuales son los errores de hecho y cuales los errores de derecho en los que habría incurrido el Tribunal ad quem en la apreciación de la prueba, pues no debe perder de vista el recurrente que se trata de dos clases de errores diferentes; es más ni siquiera se menciona cual es la norma legal que establece la tasación legal que el Tribunal ad quem no habría respetado, en el caso del supuesto error de derecho; y tampoco indica cuales son los instrumentos que acreditan el supuesto error de hecho. Con relación a ese mismo aspecto, el recurrente, acusa al Tribunal ad quem de haber “interpretado erróneamente la aplicación de la ley”, olvidando que la interpretación errónea de la ley se refiere al alcance de la norma en tanto que la aplicación indebida de la ley tiene que ver con un error de subsunción, es decir que se trata de dos situaciones diferentes y no una sola como aparentemente entiende el recurrente.

Las manifiestas  deficiencias del recurso advertidas, implican incumplimiento del requisito previsto por el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, y en razón a que dichas deficiencias no pueden ser suplidas de oficio por el Tribunal Supremo, corresponde resolver el recurso de casación en el fondo conforme a lo previsto por los artículos 271-1) y 272-2)  Ídem.

IV. POR TANTO:

4.1.- La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, los artículos 41 y 42-I-1) de la Ley del Órgano Judicial, y los artículos 271-1) y 2), 272-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, cursante de fojas 678 a 680 vuelta de obrados, interpuesto por Seung Won Noh Lee, con costas.

4.2.- Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.500, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra. Ana Adela Quispe Cuba.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  539/2013