SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 532

Sucre: 31 de octubre de 2013  

Expediente: LP 105 08 S

Proceso División y Partición.

Partes: Inés Mamani Moya de Callisaya c/ Vicenta Ticonipa de Vargas y Otros

Distrito: La Paz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba 

VISTOS: Los Recursos de Casación de fojas 250 a 251 vuelta, 256 a 257 y 271 a 272, interpuestos por Vicenta Ticonipa de Vargas, Antonio Ticonipa Moya e Inés Mamani Moya de Callisaya respectivamente, contra el Auto de Vista Nº 80 de 22 de febrero de 2008, cursante de fojas 241 a 243 de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso de DIVISIÓN Y PARTICIÓN seguido por Inés Mamani Moya de Callisaya contra los primeros dos recurrentes, los antecedentes del proceso, la contestación de fojas 277 y vuelta y el auto de concesión de fojas 289; y,

       CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que durante la tramitación de la causa, el Juez de Partido 1º de Partido en lo Civil y Comercial de El Alto, pronunció sentencia Nº 367 de fecha 20 de agosto de 2007 cursante de fojas 193 a 194 vuelta de obrados, declarando PROBADA la demanda de fojas 8 y probada la reconvención de fojas 73.  En consecuencia en ejecución de sentencia la división y partición de los inmuebles ubicados en: a) lote Nº 15, manzano 18 de 800 m2 situado en el ex fundo lote Nº 15, manzano 18 de 800 m2 situado en el ex fundo Yunguyo de la ciudad de El Alto y b) 50 % del inmueble ubicado en la zona Villa Victoria, calle Paucarpata Nº 356. Sin costas.

Que, en grado de apelación incoada por la demandante Inés Mamani Moya de Callisaya, la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Distrito Judicial de La Paz, confirma en parte en lo que se refiere a que se declara probada la demanda de fojas 8 con relación al inmueble ubicado en el ex fundo Yunguyo de la ciudad de El Alto de 400 m2, en las acciones y derechos que le pertenecía a Sabina Moya Vda. de Ticonipa, que debe ser dividido entre los tres herederos forzosos, se revoca en parte con relación al inmueble ubicado en la zona de Villa Victoria calle Paucarpata, el cual no es objeto de división por no haberse establecido que dicho bien era de propiedad de Sabina Moya Vda. de Ticonipa cuando esta falleció, se confirma con relación a la excepción perentoria de prescripción la cual fue declarada improbada, sin costas.

       CONSIDERANDO II:

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.- Los demandados así como la demandante interponen recurso de casación, cada uno por su parte, ésta última además contra el auto complementario del auto de vista, resumidos de la siguiente forma:

a)Por  la analogía de sus argumentos abreviamos en un solo texto los recursos de casación de los hermanos Vicenta Ticonipa de Vargas y Antonio Ticonipa Moya. 

Indican que el inmueble de la calle Paucarpata de la zona de Villa Victoria es un bien adquirido por sucesión hereditaria, por lo tanto corresponde sea dividido y entre en la partición, así la misma demandante lo confeso en su declaración provocada y las pruebas aportadas al proceso.

Otro agravio que habría cometido el tribunal de alzada es el no haber valorado que pasaron más de 19 años desde el fallecimiento de su madre, cuando fue parte del argumento del auto de vista que en cuanto a la división y partición no debe exceder a los 5 años.

Denuncia también una mala valoración de las pruebas, pidiendo que se emita nueva sentencia con la valoración de los agravios señalados, solicitud que la realiza al amparo de los artículos 250, 253, 254, 255, 257, 258 del Código de Procedimiento Civil.

b) Recurso de casación de Inés Mamani Moya de Callizaya, que refiere a la enmienda solicitada al auto de vista sobre la superficie del terreno motivo de división y partición del terreno ubicado en el ex fundo Yunguyo, solicitud que no fue atendida, infringiendo el contenido intrínseco de la parte resolutiva de la sentencia de fojas 193 a 194, vulnerando sus derechos  a la aplicación correcta de la ley, por lo que interpone demanda de recurso de casación a los efectos que señala los artículos 250, 253, 255, 257 y concordantes del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN: Que, conforme la amplia jurisprudencia del Tribunal Supremo, se tiene establecido que el recurso de casación se asemeja a una demanda nueva de puro derecho, que debe contener los requisitos enumerados en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, en otras palabras, se deben citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente; y cuando se acusa error de hecho en la apreciación de las pruebas, éste deberá evidenciarse por documentos o actos auténticos que demuestren la equivocación manifiesta del juzgador, sea que se plantee en la forma, en el fondo, o en ambos efectos a la vez, procediendo el recurso de casación en la forma cuando la resolución recurrida ha sido dictada violando formas esenciales del proceso, a su vez, el recurso de casación en el fondo procede, cuando el juez o tribunal de apelación ha emitido una sentencia o auto de vista violando, interpretando erróneamente o aplicando indebidamente la ley, así como la prueba, conforme establecen los artículos 250, 253 y 254 del ya citado Código de Procedimiento Civil, es decir en la forma, por errores in procedendo, que dan lugar a la nulidad del proceso y en el fondo, por errores in judicando, que motivan la invalidación (casación) de la resolución dictada con infracción de la ley sustantiva, no siendo suficiente, en ambos casos, la simple cita de disposiciones legales, si no fundamentar y precisar cuál la correcta aplicación de la norma cuya infracción se acusa.

Dada la naturaleza jurídica de los recursos extraordinarios analizados, la exposición de los fundamentos que sustentan a cada uno de ellos debe hacérselo en forma separada ya que en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones en las formas esenciales del proceso, ni viceversa, o sea, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

En el contexto anterior, los recursos de casación en el fondo y en la forma, son dos realidades procesales de distinta naturaleza, que no pueden confundirse entre sí porque persiguen efectos jurídicos diferentes; por lo que deben ser adecuadamente discriminados y concluir, cada cual, con un petitorio claro, concreto y preciso. 

En el caso de autos, los tres recursos interpuestos por los recurrentes  realizan una inoportuna narración de hechos acontecidos que les llevaron a deducir el presente proceso y reiterando, a manera de antecedentes, las actuaciones de las autoridades judiciales de instancia, reduciendo sus recursos en sí, a hacer simple alusión de ampararse en los artículos 250, 252, 253, 254, 255, 257 y 258 del Código de Procedimiento Civil, artículos más o menos, sin llegar a discriminar ni discernir, si sus pretendidos argumentos y fundamentos corresponden al recurso de casación en la forma o en el fondo, llegando a denunciar de manera tímida, dubitativa e imprecisamente que los vocales agraviaron el contenido del artículo 1233 del Código Civil, así se comprende de los confusos memoriales de los hermanos Ticonipa Moya; o como en el recurso de Inés Mamani Moya, olvidando precisar el o los artículos supuestamente violados o vulnerados por el tribunal de alzada. 

En esa línea, ninguno de los recursos de fojas 250 a 251 vuelta, 256 a 257 y 271 a 272, se ajustan al marco conceptual antes anotado, careciendo de técnica recursiva que exige la formulación de esta acción extraordinaria, debido a que los tres recurrentes han incumplido con la carga que les impone el artículo 258 numeral 2), al obviar citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error cometido por el Ad quem, formulando sus recursos que resultan ser ambiguos, confusos e incongruentes, faltando la fundamentación y sustento jurídico, con una total imprecisión e inconclusa, mismas deficiencias que se reflejan hasta en la carencia de un petitorio final; correspondiendo a este Supremo Tribunal desestimar los recursos por improcedentes, por no haberse dado cumplimiento a la previsión del artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, con referencia al artículo 272 numeral 2) del mismo procedimiento.

Aquellas incongruencias y ambigüedad, son patentes en los recursos de casación que nos ocupa y ponen de manifiesto la ausencia absoluta de una adecuada técnica jurídica que debe observarse en la formulación de estos recursos extraordinarios, circunstancia que no se puede dejar pasar, menos aún si, como se tiene dicho, que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho cuya fundamentación legal debe ser totalmente clara, precisa y congruente con las pretensiones de quien la interpone. En consecuencia, por las deficiencias anotadas, los presentes recursos caen dentro de la previsión del artículo 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del indicado Procedimiento Civil, no abriéndose competencia ante este Tribunal Supremo.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la  ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara IMPROCEDENTES los recursos de casación interpuestos por Vicenta Ticonipa de Vargas, Antonio Ticonipa Moya e Inés Mamani Moya de Callisaya, contenidos en los memoriales de fojas 250 a 251 vuelta, 256 a 257 y 271 a 272  respectivamente, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  532/2013