SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 531

Sucre: 31 de octubre de 2013  

Expediente: LP 98 08

Proceso División y Partición de Inmueble.

Partes: Julio Ricci Quiroga y otros c/ Marcial Flores Gironda y Otra

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

VISTOS: el recurso de casación en el fondo de fojas 157 a 158, interpuesto por Marcial Flores Gironda y Pascuala Gironda Viuda de Román, contra el Auto de Vista Nº 153/2.008 de 21 de abril, de fojas 152 a 153 de obrados, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro el proceso Ordinario sobre División y Partición de Inmueble seguido por Julio Ricci Quiroga, Adrián y María Román Paredes contra los recurrentes, la respuesta al recurso de fojas 160 y vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, la Jueza Tercero de Partido en lo Civil y Comercial mediante Sentencia Nº 473/2.007 de 6 de septiembre, cursante de fojas 133 a 134 vuelta, declaró PROBADA la demanda, debiendo en consecuencia procederse a la división y partición del inmueble sito en la calle Manuel Carrasco Nº 1719, región de Orkojahuira, zona de Villa Copacabana con una superficie de 265 mts2., de acuerdo al informe pericial cursante obrados o en su defecto procederse a la subasta y remate del bien materia de la Litis, para cuyo efecto deberá cumplirse con las normas procesales y demás formalidades de ley.

En grado de apelación, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 153/2.008 de 21 de abril, cursante de fojas 152 a 153, CONFIRMÓ la sentencia apelada, que cursa de fojas 133 a 134 vuelta, en aplicación del artículo 237-I-1) del Código de Procedimiento Civil. Con costas.

Que, Marcial Flores Gironda y Pascuala Gironda Viuda de Román interponen contra el referido Auto de Vista recurso de casación en el fondo de fecha 24 de mayo de 2008 cursante de 157 a 158 vuelta, por el cual denuncian que, se ha violado el artículo 190 del Código de Procedimiento Civil porque las sentencias deben recaer sobre las cosas litigadas en la manera en que hubieren sido demandadas, también denuncia que la sentencia de fojas 133 a 134 de obrados, se dictó para adoptar determinaciones, valorando el informe pericial de fojas 34 al 43 transgrediendo el artículo 440 del Código de Procedimiento Civil y como consecuencia la autoridad debía pronunciarse aprobándola o rechazándola para su consideración recién en sentencia. Denuncian que, en apelación hicieron saber que, el juez de origen se habría basado en un informe incompleto del perito, el cual adjunta un plano sin aprobación del Gobierno Municipal, el juez para disponer la división y partición debía pedir un informe a la Alcaldía para saber si dicho terreno era susceptible de división y partición porque en la ciudad de La Paz, se exigen frentes mínimos así como superficies. Denuncian que, el Auto de Vista vulnera disposiciones legales procedimentales, pues en el Segundo Considerando menciona el artículo 167-1 del Código Civil para decir que no hubo violación, sin embargo en la demanda el petitorio es expreso, pues se pide la división y partición del inmueble y no la subasta. Denuncia que, en el recurso de apelación de fojas 139 a 140, el informe pericial no había sido aprobado y tampoco se había tomado en cuenta el informe de la Sub-alcaldía del Distrito IV, donde informan que el terreno se encuentra en área residual de propiedad del Gobierno Municipal. Acusan que, se ha violentado el artículo 160 del Código de Procedimiento Civil en el entendido de que la sentencia ha actuado de manera ultra petita.                

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el Fondo se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa Impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. Entonces procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo, es decir, no citaron, ni precisaron lo que pretenden, habida cuenta que no han citado en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, no han señalado en qué consiste la violación, falsedad o error y no han propuesto la solución jurídica pertinente, al margen de ello no han indicado cual debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cual la interpretación debida, en cuanto a la apreciación o valoración de las pruebas, los recurrentes no han señalado si se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, especificando los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, de igual forma los recurrentes debieron demostrar de manera objetiva el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos. En el presente caso los recurrentes solo se limitan a indicar que recurren de casación en el fondo sin señalar o especificar en cuál de sus ordinales sustentan su recurso, llegando incluso a citar normas estrictamente de naturaleza procesal cuando contraria y supuestamente recurren en el fondo; además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurren los recurrentes; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista en el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, el Tribunal Supremo se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42- 1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fojas 157 a 158 vuelta, interpuesto por Marcial Flores Gironda y Pascuala Gironda Viuda de Román. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000.- que mandará hacer efectivo el juez inferior.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  531/2013