SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 501

Sucre: 1 de octubre de 2013  

Expediente: CB 02 11

Proceso: Fraude Procesal

Partes:  Esteban Golac M. y otra c/ Carmela Rocha C. y otros

Distrito: Cochabamba

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos


VISTOS: el recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Esteban Golac Morales por sí y en representación de Darinka Jela Golac Skocilic de fojas 743 a 756 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 102 de 19 de octubre de 2010 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro el proceso sobre fraude procesal, seguido por los recurrentes contra Carmela Rocha Carrillo y otros, la respuesta de fojas 763 y vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Quillacollo pronunció la Sentencia Nº 54 de 26 de mayo de 2008 (fojas 682 a 687 vuelta), declarando improbada la demanda e improbadas las excepciones perentorias opuestas por los demandados; sin costas.

Deducida la apelación por los demandantes, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba mediante Auto de Vista Nº 102 de 19 de octubre de 2010 (fojas 738 a 739), confirma la sentencia apelada, con costas.

CONSIDERANDO: que, los demandantes Esteban Golac Morales por sí y en representación de Darinka Jela Golac Skocilic en su recurso de casación en el fondo y en la forma de 10 de noviembre de 2010 (fojas 743 a 756 vuelta), acusan que: 1. Se dictó sentencia sin considerar su demanda de seis fraudes procesales, más bien se consideraron aspectos no demandados, violando, interpretando erróneamente y aplicando indebida o falsamente los artículos 190, 236 y 90 del Código de Procedimiento Civil, respectivamente. 2.- Se vulneró los artículos 190, 297, 298, 397 del Código de Procedimiento Civil, 1286 del Código Civil, 31 de la Constitución Política del Estado anterior y 55 de la Ley de Organización Judicial, porque el auto de vista de fojas 356 a 357 data de 2002 y no 2000, por lo que además se violó, interpretó erróneamente y aplicó indebida o falsamente los artículos 236 y 90 del Código de Procedimiento Civil, respectivamente. 3.- Demostraron que la zona de Ollería o Patata se encuentra en Quillacollo y no en Colcapirhua, por lo que se violó, interpretó erróneamente y aplicó indebida o falsamente los artículos 236, 90, 190, 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, respectivamente. 4.- Demandaron seis fraudes procesales, pero ninguno de ellos referido a falso testimonio de los testigos de cargo del juicio anterior, por lo que se violó, interpretó erróneamente y aplicó indebida o falsamente los artículos 236, 90, 190, 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, respectivamente. 5.- Se pasó por alto el artículo 1538 del Código Civil, porque se dio validez a la declaratoria de herederos sin registro de fojas 58, por lo que se violó, interpretó erróneamente y aplicó indebida o falsamente los artículos 236, 90, 190, 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, respectivamente. 6.- El término alegato es inexistente en el procedimiento civil, consiguientemente el ad quem utilizó u término desacertado, al efecto apunta el artículo 394-I del Código de Procedimiento Civil. 7.- Fundamentaron los agravios y perjuicios sufridos con la sentencia, por lo que se vulneró el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil pues el ad quem no se pronunció ni fundamentó debidamente los puntos objeto de apelación. 8.- Probaron su demanda conforme a los puntos de hecho fijados en el auto de calificación del proceso, por lo que el a quo vulneró los artículos 1283, 1287, 1289, 1297, 1309, 1311, 1321, 1331, 1333, 1334 del Código Civil, 375, 399, 400, 403, 404, 441 del Código de Procedimiento Civil, 55 de la Ley de Organización Judicial y 31 de la Constitución Política del Estado anterior, cumpliendo con la carga procesal estatuida por los artículos 375 del Código de Procedimiento Civil y 1283 del Código Civil. 8.- No se señaló si se confirmó total o parcialmente, vulnerando, violando, aplicando falsa y erróneamente los artículos 237 y 90 del Código de Procedimiento Civil, respectivamente.

Por lo que, citando los artículos 253 incisos 1), 3), 254 incisos 1) y 4) del Código de Procedimiento Civil, piden se case el auto de vista recurrido.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el fondo y en la forma, se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no precisaron lo que pretende, habida cuenta que no especificaron las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a éstos articulados en sus incisos 1) y 3), 1) y 4) respectivamente, y anotar de manera genérica e inclusive contradictoriamente “RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO Y EN LA FORMA”, no otra cosa significa que sin esa distinción insinúen de manera genérica, contraria e imprecisamente que “el auto de vista que nos ocupa… contiene violación, interpretación errónea, aplicación indebida de la ley, es contradictoria, incurre en error de hecho y de derecho, contraviene lo dispuesto por la ley, no se pronuncia sobre la pretensión deducida en apelación y reclamada oportunamente, contraviniendo el mandato del Art. 236 del Código de Procedimiento Civil”, “solicitando que el supremo tribunal dicte auto de Supremo al tenor del Art. 271 inc. 4) casando el auto de vista de 19 de Octubre del 2010”, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42-1) y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Esteban Golac Morales por sí y en representación de Darinka Jela Golac Skocilic de fojas 743 a 756 vuelta, sin costas por la extemporaneidad de la respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  501/2013