SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 467

Sucre: 30 de septiembre de 2013  

Expediente: SC 107 08 S

Proceso: Reivindicación y otros.

Partes: Carlos Isaac Sensano Zarate c/ Gustavo Harold Salvatierra Velez.

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 255 y vuelta, interpuesto por Carlos Isaac Sensano Zárate contra el Auto de Vista N° 236, de fecha 30 de abril de 2008, de fojas 252 a 253 vuelta, emitido por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, la contestación al referido recurso de fojas 257 y vuelta, dentro del ordinario de Reivindicación y otros, seguido por Carlos Isaac Sensano Zarate contra Gustavo Harold Salvatierra Velez, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

1.- Que, seguida la causa el Juez de Partido Segundo en materia Civil y Comercial, de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, emite Sentencia Nº 140, de fecha 05 de noviembre de 2007, de fojas 226 a 236 y vuelta, que declara improbada la demanda de fojas 17 y vuelta y probada en parte la demanda reconvencional de fojas 169 a 173 y vuelta, solamente con relación al mejor derecho de propiedad como a la nulidad de escrituras y cancelación de partida computarizada en Derechos Reales, e improbada la excepción innominada por no ajustarse a procedimiento por ser juicio doble, sin costas.

A los efectos de la nulidad se declara nula la minuta de transferencia de fecha 14 de marzo de 1998 y protocolizada según instrumento N° 1061/98 extendido por la Notaria de Fe Pública N° 28 de este Distrito Judicial. Asimismo, dispone la cancelación de la partida computarizada N° 010322327 registrada en Derechos Reales, en fecha 27 de marzo de 1998, del inmueble registrado bajo la matrícula N° 7.01.1.06.0027305, precia ejecutoria de la presente resolución, por secretaría extiéndase los respectivos testimonios para su cancelación.

Deducida la apelación por la parte demandante, de fojas 242 y vuelta, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronuncia Auto de Vista N° 236, de fecha 30 de abril de 2008, de fojas 252 a 253 vuelta, que confirma en todas sus partes la sentencia apelada. Con costas.

2.- Contra el Auto de Vista referido, el demandante Carlos Isaac Sensano Zarate interpone recurso de casación, bajo los siguientes argumentos:

El recurrente de conformidad con los artículos 250 numeral 2), 253 numeral 1), 254 numeral 4), 257, 258 del Código de Procedimiento Civil interpone el presente recurso, acusando que el auto de vista hubiese infringido los artículos 1286, 1287, 1330 del Código Civil, porque la compra del terreno de Freddy Cabrera Arteaga hubiese sido de buena fe, asimismo denuncia que la aplicación del artículo 549 numeral 1) y 3) de la disposición tomada sería errónea en su interpretación y aplicación y que a su vez se hubiera  infringido los artículos 90 y 91 del Código de Procedimiento Civil. De la misma forma acusa que el auto de vista hubiese infringido el artículo 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil, al haber dispuesto la nulidad de la minuta de trasferencia, por lo que s ele hubiese dejado en indefensión, y que por ello se hubiera conculcado los artículos 7 inciso h), I); y 16 de la Constitución Política del Estado, al haberse otorgado más de lo pedido por el demandado, solicitando que deliberando en el fondo declaren improcedente  su recurso, revocando el auto de vista.

CONSIDERANDO II:

Así expuesto el recurso de casación por la parte recurrente, se tienen las  siguientes consideraciones:

Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 numeral 2) del mismo cuerpo legal, referidos a la obligación que tiene el recurrente de citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 numeral 2). De ahí que, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En este contexto, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista recurrido se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 del mismo cuerpo legal.

El recurso de casación en cualquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el Tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De ahí que, de acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. De igual forma, cuando se plantea recurso de casación en la forma, por haberse violado las formas esenciales del proceso, los argumentos de procedencia deben estar en base a cualquiera de los 7 incisos del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cumpliendo lo preceptuado en el artículo 258 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, el recurrente interpone recurso de casación, fundando el mismo en base a las causales establecidas para ambos recursos de casación, es decir en la forma y en el fondo, previstas en los artículos 253 numeral 1) y 254 numeral 49 del Código de Procedimiento Civil, sin considerar que el recurso de casación propiamente dicho corresponde al recurso de casación en el fondo, que se encuentra relacionada con el fondo de la Litis, es decir con la aplicación de la ley sustantiva o material al caso que la autoridad jurisdiccional ha resuelto, por lo que, la forma de su resolución se circunscribe a lo dispuesto en el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, al contrario de éste recurso, el recurso de casación en la forma o de nulidad recae sobre las disposiciones procesales o formales, y la finalidad del mismo es la corrección de los vicios denunciados durante la tramitación del proceso o de las resoluciones emitidas, anulando obrados, tal cual dispone el artículo 275 del Código de Procedimiento Civil, a cuya razón, ambos recursos difieren en su naturaleza jurídica y fines, justamente por ello cuando se interpone ambos recursos, éstos deben ser precisos y su fundamentación debe ser de manera individualizada y no de manera general como en el presente caso, tal cual establece el  artículo 258 numeral 2) del referido Adjetivo Civil.

Por otra parte, la pretensión del recurrente es contradictorio, tomando en cuenta que con el recurso planteado pretende que en el fondo se declare procedente su recurso, revocando el auto de vista, como si se tratara de un recurso ordinario de apelación, sin entender claramente la naturaleza jurídica misma del recurso extraordinario de casación.

Por todo lo expuesto, y considerando que el Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en la que incurre la recurrente, no se abre la competencia de este alto Tribunal para conocer el  recurso intentado, y se falla  conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley de Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fojas 255 y vuelta, interpuesto por Carlos Isaac Sensano Zárate, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  467/2013