SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 449

Sucre: 19 de septiembre de 2013  

Expediente: CH 61 08 S

Proceso: Fraude procesal y nulidad de actuaciones judiciales.

Partes: Marcelo Serrudo y otro c/ Mario Rueda Martínez y otros.

Distrito: Chuquisaca

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

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VISTOS: El Recurso de Casación de fojas 335 a 337, interpuesto por Marcelo y David Serrudo, contra el Auto de Vista Nº 266 de 29 de agosto de 2008, cursante a fojas 327 a 329 vuelta de la que fuera Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del proceso ordinario de FRAUDE PROCESAL Y NULIDAD DE ACTUACIONES JUDICIALES, seguido por los recurrentes contra Mario Rueda Martínez y otros, los antecedentes del proceso, la contestación al recurso de fojas 340 a 341, y el auto de concesión de fojas 341 vuelta; y,

CONSIDERANDO I:        

ANTECEDENTES DEL PROCESO.- Que durante la tramitación de la causa, el Juez de Partido 3º en lo Civil y Comercial de Sucre, pronunció sentencia de fecha 30 de mayo de 2008 cursante a fojas 304 a 307 de obrados, declarando IMPROBADA la demanda de fojas 47 a 51 y probada la excepción de falta de acción y derecho opuesta por los demandados, consiguientemente se declara no haber lugar a la declaratoria de fraude procesal y nulidad de actuaciones y decisiones judiciales, ineficacia de sentencia y declaratoria de mejor derecho propietario, con costas.

Que, en grado de apelación incoada por Marcelino y David Serrudo, la Sala Segunda Civil y Comercial de la Corte Superior de Distrito Judicial de Chuquisaca, confirma en forma total la sentencia apelada, con costas en ambas instancias.

       CONSIDERANDO II:        

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN.- Ante la resolución de vista, los demandantes, recurren en casación, mismo que se resumen a continuación:

Recurso de casación en la forma.- Indica que el Auto de Vista impugnado, contraviene la pertinencia que establece el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, omitiendo emitir pronunciamiento sobre el punto 03) del memorial de apelación, en cuadrándose a lo establecido por el numeral 4) del artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo la nulidad de obrados hasta fojas 327 inclusive, disponiéndose se pronuncie nuevo fallo.

Recurso de casación en el fondo.- Denuncia violación del inciso a) del artículo 7 y parágrafo i) del artículo 16 de la Constitución Política del Estado, que al no haberse dirigido la demanda de usucapión decenal en contra de los ahora demandantes (Marcelino y David Serrudo), es evidente que no se ha seguido el proceso contra los verdaderos propietarios del terreno, sino contra terceras personas que no tenían derecho propietario alguno, provocando indefensión a los verdaderos propietarios, quienes ignoraban la existencia del proceso en cuestión.

Así mismo, indica que hubo violación del artículo 194 del Código de Procedimiento Civil, que al no haber sido demandados, citados, ni formar parte que haya intervenido del proceso de usucapión decenal, la sentencia pronunciada no surte ningún efecto legal en contra de estos, desestimando el Tribunal de alzada su pretensión y contraviniendo a lo establecido por el citado artículo.

Pidiendo en consecuencia al Supremo Tribunal de Justicia, casar el auto de vista recurrido y en el fondo declarar probada la demanda e improbada la excepción opuesta.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN.- Planteado como está el recurso de casación tanto en la forma como en el fondo, corresponde con carácter previo pronunciarnos sobre el recurso de casación en la forma, toda vez que de ser evidente el agravio recurrido, ya no se ingresaría a considerar el recurso de casación en el fondo.

En ese sentido, diremos sobre el recurso de casación en la forma:

Con relación a la supuesta violación del artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, de la revisión de obrados se tiene que el Auto de Vista considera y resuelve el recurso de apelación dentro del mandato del artículo 236 del adjetivo de la materia, observando el principio de congruencia. Además, si el recurrente consideraba que el Auto de Vista infringía de alguna manera el cuestionado artículo y no era exhaustivo en las pretensiones contenidas en el recurso de apelación formulado por los demandantes, estos tenían expedita la facultad que le reserva el artículo 196 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, en el plazo perentorio que fija esa norma procesal en relación al artículo 239 del Código de Procedimiento Civil, sin embargo no solicitaron complementación alguna, resultando extemporáneo la observación ahora realizada, habiendo quedado además, consentida y convalidada las actuaciones procesales.

Por lo anteriormente mencionado y al no evidenciarse causal de nulidad, corresponde que el recurso de casación en la forma devenga en infundado, conforme lo establecen los artículos 271 numeral 2 y 273 del Código adjetivo.

Sobre el recurso de casación en el fondo, diremos:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, el recurso de casación en cualesquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus numerales 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en qué consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente o cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores "in procedendo" o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo, es decir, no precisó lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo, enumeradas en los numerales respectivos del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera hacen alusión a dicho articulado menos a sus ordinales, limitándose a anotar de manera genérica "recurso de casación en el fondo", no otra cosa significa que sin esa distinción, insinúe imprecisa y contradictoriamente, violación y aplicación indebida de normas de naturaleza adjetiva y constitucional -a saber, artículos 194 del Código de Procedimiento Civil y 7 y 16 de la Constitución Política del Estado anterior- cuando supuestamente recurre de casación en el fondo y solicita se case el auto de vista recurrido, artículos que deben ser reclamados a tras de la interposición del recurso de casación en la forma y que además no fueron objeto de análisis y/o fundamentación del auto de vista recurrido, por lo que mal podrían haber sido vulneradas o violadas, precisamente por no habérselas aplicado por el Tribunal de alzada; insinuando incoherentemente que se les habría dejado en total indefensión, pretendiendo, que en base al impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese a censurar lo obrado por el Tribunal de alzada.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que se castiga conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición transitoria octava de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, así como el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuestos por Marcelo y David Serrudo, contenidos en el memorial de fojas 335 a 337, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra. Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón  449/2013