SALA   CIVIL   LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 435

Sucre: 30 de agosto de 2013  

Expediente: CH 56 08

Proceso: Nulidad De Adjudicación A Través De Venta Judicial

Partes: Silvia Eugenia Guzmán Martínez c/Coop. de Ahorro y Crédito San Martín de Porres Ltda

Distrito: Chuquisaca

Magistrado Relator: Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

VISTOS: el recurso de casación en el fondo interpuesto por Silvia Eugenia Guzmán Martínez de fojas 342 a 346, contra el Auto de Vista Nº 251 de 11 de agosto de 2008 pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso sobre nulidad de adjudicación a través de venta judicial seguido por la recurrente contra la Cooperativa de Ahorro y Crédito San Martín de Porres Ltda. Sucursal Monteagudo, el auto concesorio de fojas 349, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO: que, el Juez Segundo de Partido Mixto, del Trabajo y Seguridad Social de la ciudad de Monteagudo pronunció la Sentencia Nº 94 de 29 de mayo de 2008 (fojas 312 a 317), declarando improbada la demanda, probadas la excepción perentoria de prescripción e improbadas las excepciones de cosa juzgada y de conciliación, con costas.

Deducida la apelación por la demandante, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca mediante Auto de Vista Nº 251 de 11 de agosto de 2008 (fojas 332 a 335 vuelta), confirma la sentencia apelada, con costas en ambas instancias.

CONSIDERANDO: que, la demandante Silvia Eugenia Guzmán Martínez representada por Adrián Miguel Cáceres Ortega, en su recurso de casación en el fondo de 24 de agosto de 2008 (fojas 342 a 346) acusa: citando el artículo 253 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil, incorrecta aplicación de los artículos 552 y 553 del Código Civil, pues no solamente buscó en el proceso la nulidad de la subasta sino la nulidad de la adjudicación judicial, y no ha ordinarizado el proceso coactivo que le siguió la entidad demandada, al efecto anota los artículos 236, 227, 490 parágrafo II, 190 del Código de Procedimiento Civil y 44 parágrafo II de la Ley 1760; y, apuntando el artículo 253 numeral 3) del Código de Procedimiento Civil, falta de valoración de la prueba, ya que el auto de vista recurrido no se pronunció en cuanto a la forma como causal de nulidad, en cuanto al objeto y sus vicios, respecto el objeto ilícito y respecto de la ilicitud en la causa, pese haber sido acusadas en apelación, al efecto indica los artículos 236, 227, 90 parágrafo I, 190 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que pide se falle casando.

CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de casación en el fondo se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, estas especificaciones deberán hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2).

Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, el recurso de casación en el fondo se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida; 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución es específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil.

En la especie, la recurrente omitió precisar las causales de casación en el fondo, detalladas en los incisos 1) y 3) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, haciendo alusión general a éstos ordinales sin distinguir la violación, la interpretación errónea y la aplicación indebida de la ley, llegando incluso a no diferenciar el error de hecho y el error de derecho en la apreciación de las pruebas, limitándose a anotar de manera general “De conformidad con lo establecido por el arts. 253-1) y 258-2) del Código de Procedimiento Civil” y “Se ha violado expresamente lo contenido en el art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil”, no otra cosa significa que sin esta distinción insinué imprecisa y contradictoriamente que se incurrió en “Violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley”, “Incorrecta aplicación de los arts. 552 y 553 del Código Civil,…, con esto violación del principio de legalidad, congruencia efectiva, pertinencia y otros principios”, “viola el principio… de la doble instancia”, “violando así los arts. 236, 227 y 190 del Código de procedimiento civil”, “Incorrecta aplicación de las causales de nulidad invocadas en la demanda por falta de valoración de la prueba” y “han violado lo establecido por los arts. 90, 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil”, esto significa además que, señaló en cada una de sus denuncias normas de naturaleza adjetiva cuando contradictoriamente recurre de casación en el fondo, pretendiendo inclusive que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Silvia Eugenia Guzmán Martínez representada por Adrián Miguel Cáceres Ortega de fojas 342 a 346, sin costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba